CAPSULITIS ADHESIVA – Hombro Congelado

La capsulitis adhesiva, popularmente conocida como “hombro congelado”, es un cuadro que se caracteriza por la limitación de los movimientos y dolor intenso del hombro, que puede durar desde varios meses a años. La capsulitis adhesiva es causada por una inflamación de la cápsula de la articulación del hombro.

El hombro congelado es un problema relativamente común, que afecta a cerca de un 3 a 5% de la población en general. La enfermedad se vuelve más común a partir de los 55 años, siendo rara antes de los 40 años. Las mujeres son más afectadas que los hombres.

Estudios demuestran que el hombro del brazo no dominante es ligeramente más susceptible a la capsulitis adhesiva; por lo tanto, los zurdos tienen más riesgo de lesión en el hombro derecho, mientras los diestros son más propensos a tener capsulitis en el hombro izquierdo. Independientemente de cuál hombro fue afectado en primer lugar, en aproximadamente el 10% de los pacientes el hombro contralateral también se enferma dentro de un intervalo de 5 años.

En este artículo vamos a explicar qué es la capsulitis adhesiva, cómo surge, cuáles son sus síntomas y cuáles son las formas de tratamiento disponibles en la actualidad.

Qué es la capsulitis adhesiva

El hombro es una articulación formada por 3 huesos: el húmero (hueso del brazo), la clavícula y la espátula (también conocido como el omóplato).

Capsulitis adhesiva

Sigue la ilustración anterior para entender mejor la anatomía del hombro. La extremidad superior del húmero, llamada cabeza del húmero, tiene la forma de un globo y se ajusta en la cavidad glenoidea, que es una fosa en forma esférica al lado de la escápula. El encaje de un hueso con borde convexo en un foso cóncavo crea una bisagra que permite el movimiento del hueso de forma multiaxial,  lo que nos permite una gran amplitud de movimientos.

La articulación del hombro está envuelta por la cápsula articular del hombro, que es una membrana que, al mismo tiempo, crea estabilidad y permite el libre movimiento de la articulación

La capsulitis adhesiva es un trastorno que provoca inflamación, fibrosis, engrosamiento y endurecimiento de la cápsula articular, causando dolor e impotencia funcional del hombro. La cápsula, que suele ser un tejido elástico, se convierte en rígida y muy dolorosa.

La capsulitis adhesiva es una lesión en el hombro diferente de la bursitis y de la tendinitis del hombro. La bursitis del hombro es causada por la inflamación de la bursa sinovial, que es una especie de cojín situado dentro de la articulación. Ya la tendinitis del hombro, como su nombre indica, es una inflamación de los tendones del hombro (lee: BURSITIS EN EL HOMBRO – Causas, Síntomas y Tratamiento).

Causas de la capsulitis adhesiva

La capsulitis adhesiva puede estar relacionada con traumatismo del hombro o enfermedades sistémicas, que no tienen nada que ver con la articulación del hombro, tales como diabetes, hipotiroidismo o enfermedades cardiovasculares. El hombro congelado también puede ser una enfermedad idiopática, es decir, un problema que se presenta sin que podamos identificar una causa clara.

No sabemos exactamente cuál es el mecanismo fisiopatológico que conduce a la formación de la capsulitis adhesiva, pero algunos factores de riesgo ya están bien establecidos. Son ellos:

Síntomas de la capsulitis adhesiva

Los dos principales síntomas del hombro congelado son dolor e incapacidad funcional, que es la dificultad de hacer movimientos normales del hombro.

La capsulitis adhesiva se desarrolla generalmente en tres etapas:

  1. Fase dolorosa o inflamatoria →  el cuadro de la capsulitis adhesiva se inicia con movimiento progresivo, dolor al movimiento que llega a ser demasiado intenso y causa también pérdida gradual de la capacidad de mover el hombro. Los síntomas empeoran durante semanas y son generalmente peores en la noche. A diferencia de la bursitis y tendinitis, cuyo dolor se asocian a ciertos movimientos del hombro, el dolor de la capsulitis viene con cualquier tipo de movimiento. Esta fase dura de 2 a 9 meses.
  2. Fase de congelamiento o rigidez → después de meses de agonía, el dolor comienza a disminuir. Por otro lado, la rigidez del hombro se vuelve más intensa, lo que dificulta su movilidad. En esta etapa, que dura de 4 a 12 meses, la incapacidad funcional no está directamente relacionada con el dolor, el paciente simplemente no puede mover su hombro como antes porque él se encuentra  duro o “congelado”. Levantar el brazo, rascar la espalda, vestir una chaqueta o cerrar el sujetador pueden llegar a ser tareas imposibles. En esta etapa, el dolor generalmente  ocurre cuando el paciente intenta mover el hombro más allá de lo posible.
  3. Fase de recuperación o descongelando → después de más de 1 año de dolor e incapacidad funcional, el hombro comienza a “descongelar”. El paciente poco a poco va recuperando la capacidad para mover los hombros de forma amplia y el dolor desaparece totalmente. Esta fase puede llevar de 5 a 24 meses para ser completa.

El tiempo de evolución de la enfermedad varía de caso a caso, pero es muy común que el hombro congelado interfiera en las actividades normales de la vida del paciente durante al menos 2 años. Algunos pacientes pueden permanecer con secuelas, perdiendo definitivamente  cerca de un 15% de la movilidad del hombro.

Diagnóstico de la capsulitis adhesiva

El diagnóstico del hombro congelado es hecho, generalmente, por el médico ortopedista a través de examen físico y exámenes complementarios.

Una prueba que puede utilizarse para distinguir la capsulitis adhesiva de patologías dolorosas de hombro es la prueba de la inyección. El doctor inyecta una cantidad de anestésico en la articulación y nota si el paciente puede volver a mover el hombro normalmente otra vez. En pacientes con hombro congelado, el anestésico alivia el dolor pero no mejora la movilidad.

La radiografía y el ultrasonido no son buenas pruebas para el diagnóstico de capsulitis adhesiva, pero ayudan en el diagnóstico diferencial, como también pueden identificar otras causas de dolor de hombro, como bursitis y tendinitis.

Si después del examen físico, prueba de inyección y exámenes de imagen, el médico aún está en duda sobre el diagnóstico, la resonancia magnética es más adecuada para evaluar la salud de la cápsula articular. En las primeras etapas de la enfermedad, sin embargo, la resonancia puede no ser capaz de identificar la capsulitis.

Tratamiento de la capsulitis adhesiva

Como la capsulitis adhesiva es una enfermedad autolimitada, que se resuelve sola después de varios meses, el tratamiento inicialmente busca el  control del dolor y la restauración de parte de los movimientos del hombro.

1. Tratamiento de la fase dolorosa de la capsulitis adhesiva

El dolor puede ser tratado, inicialmente, con analgésicos comunes como paracetamol o dipirona (Metamizol). Antiinflamatorios son medicamentos con buena eficacia, pero su uso diario durante varios meses seguidos debe ser desmotivado  debido a los efectos secundarios gástricos, renales y cardiovasculares. En casos de dolor de difícil control, el médico puede prescribir analgésicos más fuertes, basados en derivados de morfina.

La inyección intraarticular de corticoides (infiltración) es una buena opción para el control del dolor en los primeros meses, especialmente para aquellos pacientes que no mejoran con el uso de analgésicos o antiinflamatorios diariamente. Corticoides por vía oral no se indican por el alto riesgo de efectos secundarios (Lee: Prednisona y Glucocorticoides – Para Que Se Toma y Efectos Secundarios).

2. Tratamiento de la fase de rigidez de capsulitis adhesiva

Tras el alivio del dolor, el médico puede indicar ejercicios y fisioterapia para mejorar la movilidad del hombro afectado. Los ejercicios deben comenzar de forma blanda, siempre utilizando el dolor como  parámetro.

3. Tratamiento quirúrgico de la capsulitis adhesiva

El tratamiento quirúrgico, que generalmente se realiza por artroscopia, generalmente está restringido solamente a los casos más graves y que no obtienen respuestas satisfactorias con otros tipos de tratamiento. El objetivo de la cirugía es “liberar” la cápsula, permitiendo que la articulación se mueva libremente. En general, la cirugía se realiza solamente después de 1 año de enfermedad, en un momento cuando hay menos inflamación y más fibrosis de la cápsula.

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