Neumotórax

El neumotórax es una emergencia médica relativamente común, que es causada por la entrada de aire en la pleura, la membrana que recubre ambos pulmones. El neumotórax puede ocurrir espontáneamente en personas sanas, pero es más común después de un traumatismo torácico, en fumadores o en personas con enfermedades pulmonares.

El neumotórax hipertensivo es una forma severa de neumotórax que puede llevar el paciente a la muerte en pocas horas si no es fácilmente reconocido y tratado por un equipo médico.

En este artículo vamos a explicar, entre otras cosas, qué es la pleura, como surge el neumotórax, cuáles son sus síntomas y qué es exactamente el neumotórax hipertensivo.

¿Qué es la pleura?

Todos tenemos dos pulmones que se encuentran dentro de la caja torácica y están cubiertos por una delgada membrana llamada pleura. La pleura es una especie de cubierta que protege los pulmones del resto de las estructuras del tórax. Se compone de dos capas, la pleura visceral, que es la capa más interna, y la pleura parietal, que es la capa externa. Entre las pleuras existe solamente una mínima hoja líquida que sirve como lubricante, evitando que ambas se queden adheridas.
Pleuras

Nuestros pulmones son órganos esponjosos que permanecen inflados todo el tiempo, inclusive durante la expiración. El pulmón no funciona como un globo que se llena de aire y marchita sin aire. Incluso cuando sacamos todo el aire, el pulmón no se marchita. Esto es debido a la presión negativa que existe dentro de nuestro tórax.

Cómo surge un neumotórax

El neumotórax ocurre cuando hay una lesión en la pleura y el aire, que debería estar solamente dentro del pulmón, comienza a fugarse hacia la cavidad torácica. Como el pulmón se infla debido a la presión negativa del tórax, cualquier fuga de aire de la región aumenta la presión y la presión favorece la compresión del mismo. El aire que debería estar expandiendo los pulmones, está ahora en el exterior, comprimiéndolo  y haciendo que se marchite.

Un neumotórax (neumo = aire) es exactamente lo que dice su nombre, “aire en el tórax”.

La imagen a continuación muestra un neumotórax unilateral. Con la entrada de aire hacia dentro del tórax, los pulmones no se pueden expandir, porque no hay más presión negativa necesaria para mantenerlo inflado. En este momento, el pulmón funciona como un globo pinchado, donde el aire que llega por la tráquea sale inmediatamente hacia el tórax, sin ser capaz de inflarlo.

Neumotórax espontáneo

El neumotórax espontáneo aparece de repente, con ningún factor desencadenante evidente. Este tipo de neumotórax aparece más frecuentemente en reposo y de forma repentina.

El neumotórax espontáneo es más común en hombres, fumadores y personas flacas y altas. El grupo de mayor riesgo son los adultos jóvenes, entre 20 y 30 años. El neumotórax espontáneo es infrecuente en personas de más de 40 años.

Por razones aún desconocidas, este es el grupo que presenta mayor riesgo de desarrollar ampollas en los ápices de los pulmones. Estas burbujas no representan ninguna enfermedad, pero pueden romperse, causando un “agujero” en la pleura, facilitando el paso del aire desde los pulmones hasta la cavidad torácica. La analogía que podemos hacer es con un neumático que cuenta con una burbuja, bajo alto riesgo de ruptura.
Neumotórax

El cigarrillo causa inflamación de las vías respiratorias facilitando  no sólo la formación de burbujas en la pleura, sino también su rotura (Lee: CÓMO DEJAR DE FUMAR Y ENFERMEDADES DEL CIGARRILLO). Por lo tanto, el cigarrillo es el principal factor de riesgo para el neumotórax espontáneo.

Cabe destacar que el villano del neumotórax no es solamente el cigarrillo. Fumar marihuana también está relacionado con episodios de neumotórax, especialmente el acto de inhalar profundamente el humo y soltarlo muy lentamente con los labios semi cerrados, manteniendo más tiempo el humo atrapado en los pulmones.

Además del humo, practicar buceo, alpinismo, coger peso y viajar en avión pueden desencadenar un neumotórax en los que ya presentan burbujas en la pleura.

En las mujeres, una causa rara de neumotórax es la endometriosis pulmonar. Este diagnóstico debe ser considerado en las mujeres que hacen neumotórax cuando menstrúan (Lee: ENDOMETRIOSIS – Síntomas y tratamiento).

Neumotórax secundario

Neumotórax secundario es aquel que se presenta en pacientes que ya presentan  alguna enfermedad del pulmón tales como enfisema, tuberculosis (Lee: SÍNTOMAS DE TUBERCULOSIS), neumonía (Lee: SÍNTOMAS DE NEUMONÍA), fibrosis quística, asma, cáncer de pulmón. Pacientes ingresados en UCI conectados a ventiladores mecánicos (respiración por aparatos) también están en riesgo de neumotórax.

Neumotórax traumático

El neumotórax también puede surgir tras accidentes con traumatismos en la región del tórax. Cualquier lesión penetrante o de alto impacto en el tórax puede provocar un neumotórax, incluyendo accidentes automovilísticos, apuñalamientos, lesiones de arma de fuego, fracturas de las costillas.

Síntomas de neumotórax

El principal síntoma del neumotórax es un dolor torácico repentino de gran intensidad, asociado con dificultad para respirar. El paciente generalmente está muy ansioso, porque el dolor empeora al inspirar, llevando a un malestar inmenso

 

El neumotórax pequeño es uno en que hay solamente una pequeña fuga de aire, no pudiendo “marchitar” el  pulmón entero. En este caso el único síntoma es el dolor al respirar.

En los neumotórax más voluminosos puede haber una compresión de un pulmón entero, haciendo que el paciente sienta dolor y dificultad para respirar porque uno de los pulmones deja de  funcionar totalmente.

Neumotórax hipertensivo

El neumotórax hipertensivo es el tipo más severo y puede llevar a un paro cardiopulmonar en poco tiempo si no reconocido y tratado rápidamente.

En algunos casos de neumotórax la lesión en la pleura hace un mecanismo de válvula, que permite el paso del aire hacia el tórax, pero impide su salida. Como resultado, cada vez que el paciente inspira, entra algo de aire en el tórax, quedándose este atascado allí. Como la cantidad del aire atrapado en el tórax va aumentando, la presión intratorácica poco a poco se eleva, comprimiendo órganos internos como vasos, otro pulmón y corazón.

El neumotórax hipertensivo es una emergencia médica y debe ser tratada inmediatamente.

Diagnóstico del neumotórax

El diagnóstico del neumotórax debe ser sospechado a partir de la historia clínica y los síntomas del paciente. Si el neumotórax es voluminoso, es posible detectarlo solamente con un examen físico bien hecho. Esto es importante en casos de neumotórax hipertensivo que ocurren fuera del entorno del hospital y después de accidentes automovilísticos. En este caso, el médico puede hacer un diagnóstico por auscultación de los pulmones del paciente e iniciar los procedimientos de emergencia para la descompresión pulmonar sin necesidad de pruebas adicionales.

En los casos de un neumotórax de pequeño volumen, puede ser difícil de diagnosticar con certeza solamente por el examen físico. En estos casos, el diagnóstico generalmente se confirma por análisis de imágenes, como la radiografía simple de pulmón o una tomografía computadorizada del tórax.

Tratamiento del neumotórax

Si el neumotórax es pequeño (alrededor de 2 o 3 cm) y el paciente está clínicamente estable, el tratamiento puede ser solamente expectante. Basta mantener el paciente bajo observación que el neumotórax, generalmente, retrocede solo.

En casos de neumotórax voluminoso se indica la colocación de un tubo a través del tórax para aspiración del aire y expansión del pulmón. Cuando la pleura se cura después de algunos días, se retira el  tubo.

En casos de neumotórax hipertensivo, se debe hacer la colocación del tubo tan pronto como sea posible. Si el drenaje por tubo torácico no está inmediatamente disponible, el equipo de emergencia puede perforar el tórax con una aguja de gran calibre causando la salida de aire a través de ella. Este procedimiento mantiene el neumotórax, pero ahora ya no es más un neumotórax hipertensivo. El pulmón sigue siendo comprimido pero ya no hay aumento de presión dentro del tórax para comprimir el corazón, ya que el aire puede salir fácilmente por la aguja. Este procedimiento convierte un neumotórax hipertensivo en un neumotórax no hipertensivo y es suficiente para salvar la vida del paciente mientras se espera la llegada del material y del equipo para la introducción del tubo  pleural.

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Médico especialista en Medicina Interna y Nefrología. Títulos reconocidos por el Colegio de Nefrología Portugués y la Sociedad Brasileña de Nefrología. Editor jefe del sitio web MD.Saúde desde 2008