¿El Método Shettles para elegir el sexo del bebé funciona?

Introducción

Cuando la relación sexual es hecha de forma natural y espontánea, la posibilidad de tener una niña o un varón es aproximadamente 50/50 (en algunas regiones nacen un poco más de mujeres y otros un poco más de hombres).

Sin embargo, debido a las influencias culturales, preferencias personales o por razones de salud, algunas familias buscan métodos naturales o artificiales que puedan desviar esta proporción de 50/50 con el fin de aumentar la probabilidad de que el niño nazca de un determinado sexo.  

La elección del sexo del bebé es un tema bastante polémico, sea porque muchas de las técnicas carecen de base científica o porque nuestra sociedad todavía presenta nichos con gran sesgo sexista, dando mayor valor a los hijos varones.

No siempre, sin embargo, la preferencia por un sexo determinado viene con pocas razones nobles, como la devaluación de las mujeres. Una pareja que ya tiene un hijo de determinado sexo tiene todo el derecho a desear que el próximo niño sea del sexo opuesto. Por otra parte, algunas enfermedades genéticas están ligadas a los cromosomas sexuales, lo que la elección del sexo del bebé es una forma de prevenir el defecto genético heredado por el hijo o la hija.

Las técnicas de fertilización utilizadas actualmente en grandes centros de referencia presentan algunos problemas que impiden su uso rutinario en la población general. Además de toda discusión ética, no son 100% efectivas, se llevan a cabo a través de procedimientos invasivos, no están exentas de efectos secundarios y todavía cuestan unos millares de dólares.

Por lo tanto, algunos métodos “caseros” o “naturales” siguen siendo muy populares, aunque no se indica generalmente por médicos especializados en fertilidad. Dentro de estas opciones,  la más famosa es el método Shettles.

Qué es el método Shettles

El método Shettles  fue creado en 1960 por el Dr. Landrum B. Shettles y popularizado por el libro “Cómo elegir el sexo de su bebé,” publicado en 1971 por el mismo autor.

El Dr. Shettles dice que a través de su método es posible aumentar la posibilidad de que un bebé sea del sexo masculino o femenino a partir de la elección del día del ciclo menstrual en que la relación sexual se produzca y la posición utilizada para el coito.

Según el método Shettles, el esperma que contiene el cromosoma Y (cromosoma masculino) es más pequeño, más rápido y menos resistente que el espermatozoide que contiene el cromosoma X (cromosoma femenino). Siguiendo esta lógica, si la relación ocurre en el día de la ovulación, los espermatozoides con el cromosoma Y tendrían más chances de fertilizar el huevo. Por otro lado, si la relación ocurre unos días antes de la ovulación, los espermatozoides que contienen el cromosoma X tendrían más posibilidades debido a su mayor capacidad de sobrevivir más tiempo en el sistema reproductor femenino.

Según los defensores del método Shettles, la tasa de éxito de esta técnica es aproximadamente del 75%.

Cómo se hace el método Shettles

Para hacer el método Shettles debes estimar primeramente el día de tu ovulación. En el texto Cómo Calcular el Periodo Fértil y el Día de la Ovulación enseñamos algunas maneras para estimar tu período fértil.

Si quieres tener una niña, lo ideal es tener relaciones sexuales frecuentes hasta 2 a 4 días antes del día estimado de la ovulación. Transcurrido este plazo, se debe evitar tener nuevas relaciones (si las tienes, tiene que ser con condón). Como el coito se celebra días antes de la ovulación, los “espermas femeninos”, más resistentes, serán la mayoría en el momento que el óvulo está disponible para ser fecundado.

Para tener un niño, por su tiempo, lo ideal sería tener relaciones sexuales en el día en que se espera la ovulación. Como los “espermas masculinos” son más rápidos, llegarían primero al óvulo.

Según el Dr. Shettles, la posición en que se lleva a cabo el acto sexual también podría tener influencia. Cuando se realiza la cópula con la pareja uno frente al otro, la penetración es más profunda y los espermatozoides son liberados más cerca a la entrada del útero, en una región menos ácida del canal vaginal. Esta posición supuestamente favorece el frágil “espermatozoide masculino”.  

Por otro lado, si la mujer está de espaldas al hombre en el momento del coito, los espermatozoides serán lanzados en la porción inicial del canal vaginal región ácida y más lejana de la entrada del útero, que supuestamente promueve la supervivencia de los  espermatozoides femeninos.

Qué dicen los estudios científicos

No existen estudios clínicos que corroboren las afirmaciones de los defensores del método Shettles. En realidad, lo que los estudios muestran es exactamente lo contrario, es decir, el método no funciona.

El estudio más conocido sobre el tema fue publicado en 1995 en la prestigiosa revista científica The New England Journal of Medicine (Timing of Sexual Intercourse in Relation to Ovulation — Effects on the Probability of Conception, Survival of the Pregnancy, and Sex of the Baby -Allen J. Wilcox, M.D., Ph.D., Clarice R. Weinberg, Ph.D., and Donna D. Baird, Ph.D).

En este estudio con 221 mujeres que estaban tratando de quedarse embarazadas no fue posible identificar ningún patrón que pudiese relacionarse con el día de la relación con el sexo del bebé.

Además de los estudios clínicos en humanos, los estudios más actuales sobre los espermatozoides también no apoyan la afirmación de que los que contienen el cromosoma masculino son morfológicamente diferentes o pueden moverse más rápido. Al parecer, hay poca diferencia en rendimiento entre espermatozoides  “masculinos” y “femeninos”.

Veredicto sobre el método Shettles

El método Shettles no es una técnica fiable de elección del sexo del bebé. Además de basarse en premisas falsas sobre las diferencias entre espermatozoides que llevan los cromosomas masculino y femenino, carece de base científica y ha sido refutado por varios estudios clínicos, que han demostrado que la fecha del coito no tiene cualquier relación con el sexo del bebé.

No hay actualmente ningún método simple o casero para seleccionar el sexo del bebé. Todas las técnicas con base científica son complejos, caros, restringidos a unos pocos centros de referencia y sujetos a una evaluación previa de un comité de ética.

¿Encontraste un error de traducción? Háganos saber por correo electrónico: pedro@mdsaude.com

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