Faringitis estreptocócica: qué es, síntomas y tratamiento

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5 Ago. 2026
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Información principal sobre la faringitis estreptocócica

La faringitis estreptocócica es una infección bacteriana de la garganta causada por Streptococcus pyogenes, también llamado estreptococo del grupo A. Es más frecuente en niños y adolescentes, pero también puede afectar a los adultos.

Los síntomas más sugestivos son dolor de garganta de aparición repentina, fiebre, dolor al tragar, ganglios linfáticos dolorosos en el cuello, amígdalas inflamadas con pus y pequeños puntos rojos en el paladar. La tos, la secreción nasal, la ronquera, la conjuntivitis y las aftas sugieren más una infección viral que estreptocócica.

El diagnóstico puede confirmarse mediante una prueba rápida de detección del estreptococo o un cultivo de una muestra recogida de la garganta. En niños y adolescentes, cuando la prueba rápida da negativa, pero la sospecha continúa siendo alta, puede ser necesario confirmar el resultado mediante un cultivo.

El tratamiento se realiza con antibióticos, generalmente penicilina o amoxicilina, para reducir los síntomas, disminuir la transmisión y prevenir complicaciones, como la fiebre reumática. Después de iniciar el antibiótico adecuado, la mayoría de los pacientes deja de transmitir la bacteria en un plazo de 12 a 24 horas, pero solo debe regresar a la escuela o al trabajo si también está sin fiebre.

¿Qué es la faringitis estreptocócica?

El dolor de garganta es un síntoma muy molesto que suele presentarse tanto en adultos como en niños. En general, el dolor de garganta se debe a una inflamación de las amígdalas o de la faringe, cuadros que denominamos amigdalitis y faringitis, respectivamente. Cuando ambas estructuras están inflamadas, una situación muy frecuente, decimos que el paciente presenta una faringoamigdalitis.

En la mayoría de los casos, el dolor de garganta tiene su origen en una infección. Las faringitis y amigdalitis virales son las causas más frecuentes de inflamación de la garganta, pero las infecciones bacterianas también son causas habituales.

Entre las bacterias que provocan faringitis o amigdalitis, Streptococcus pyogenes —estreptococo del grupo A— es la que merece mayor atención, no solo porque es la causa más frecuente de faringoamigdalitis bacteriana, sino también porque es la infección de garganta que provoca más complicaciones. S. pyogenes es responsable de aproximadamente el 30 % de los casos de faringitis en niños y del 10 % en adultos.

Por lo tanto, la faringitis estreptocócica es una infección de la garganta causada por la bacteria Streptococcus pyogenes, también conocida como estreptococo del grupo A.

En este artículo hablaremos específicamente de las amigdalitis y faringitis provocadas por Streptococcus pyogenes. Abordaremos sus síntomas, formas de transmisión, métodos de diagnóstico, posibles complicaciones y opciones de tratamiento.

Para obtener información más amplia sobre todas las causas de dolor de garganta, incluidas las faringitis de origen viral y las de origen no infeccioso, consulte el siguiente artículo: Dolor de garganta: causas, síntomas y tratamiento.

¿Qué es Streptococcus pyogenes, el estreptococo del grupo A?

El género bacteriano Streptococcus incluye varias especies diferentes, muchas de ellas capaces de causar infecciones en los seres humanos. Por ejemplo, Streptococcus pneumoniae es una causa frecuente de neumonía, Streptococcus agalactiae puede provocar infecciones graves en los recién nacidos y Streptococcus viridans es una causa habitual de endocarditis infecciosa.

Streptococcus pyogenes es una bacteria que forma parte del grupo A de los estreptococos*. Es una de las principales causas de infecciones bacterianas de la garganta y de la piel en los seres humanos.

* Los estreptococos se clasifican en varios grupos según sus características, especialmente su reacción a determinadas pruebas de laboratorio. Los más conocidos se clasifican mediante el sistema de Lancefield, que los divide en grupos de la A a la U según las diferencias existentes en un componente específico de la pared celular de la bacteria.

Esta bacteria es conocida por provocar diversas enfermedades, que van desde infecciones relativamente leves, como la faringitis estreptocócica, la erisipela, la celulitis y el impétigo —una infección de la piel—, hasta enfermedades más graves, como la fiebre reumática, la escarlatina y la fascitis necrosante, también conocida popularmente como «bacteria devoradora de carne». S. pyogenes también está relacionado con la psoriasis guttata, una forma poco frecuente de psoriasis.

S. pyogenes es la causa más frecuente de dolor de garganta de origen bacteriano. Si un paciente presenta una inflamación de la garganta provocada por una bacteria, la probabilidad de que esa bacteria sea S. pyogenes es muy alta.

Formas de transmisión

Streptococcus pyogenes es altamente contagioso y puede transmitirse a través de la tos, los estornudos, las gotículas de saliva expulsadas al hablar o al compartir cubiertos o vasos. Las manos contaminadas por secreciones respiratorias también son un importante vehículo de transmisión del estreptococo del grupo A.

En general, los niños de entre 3 y 14 años son el grupo con mayor riesgo de contagio. Sin embargo, no todas las personas que entran en contacto con S. pyogenes desarrollan una inflamación de la garganta. Los adultos entran frecuentemente en contacto con la bacteria sin presentar síntomas.

También existen personas que entran en contacto con la bacteria, no desarrollan síntomas, pero se convierten en portadoras asintomáticas de la bacteria en la orofaringe. Durante el invierno, periodo en el que las personas pasan más tiempo juntas en espacios cerrados, aproximadamente el 20 % de los niños en edad escolar se convierten en portadores asintomáticos del estreptococo del grupo A en la orofaringe.

Estos portadores asintomáticos pueden permanecer con la bacteria durante varios meses sin presentar ningún problema. En muchos de ellos, la bacteria solo se activa cuando el paciente desarrolla una infección respiratoria viral. En estos casos, resulta muy difícil distinguir entre una faringitis puramente viral y una faringitis bacteriana oportunista que se ha aprovechado de la inflamación provocada por la infección viral para activarse.

Estos portadores no suelen transmitir la bacteria mientras permanecen asintomáticos. Sin embargo, si en algún momento la bacteria se activa y provoca una infección de garganta, el riesgo de contagio pasa a ser real.

Síntomas de la faringitis estreptocócica

El periodo de incubación de Streptococcus pyogenes, es decir, el intervalo de tiempo entre el contagio y la aparición de los primeros síntomas, es de 2 a 5 días, aunque en algunos casos puede prolongarse hasta 2 semanas.

Los principales síntomas de la faringitis o amigdalitis estreptocócica son dolor de garganta, fiebre, dolor de cabeza y enrojecimiento de la faringe y las amígdalas. Sin embargo, estos signos y síntomas no resultan muy útiles para el diagnóstico, ya que son comunes a casi todos los tipos de faringitis, principalmente a las faringoamigdalitis de origen viral.

En realidad, no siempre es fácil distinguir una faringitis estreptocócica de una faringitis de origen viral. No obstante, algunos hallazgos de la exploración física pueden ser de ayuda. Por ejemplo, los siguientes signos sugieren claramente una faringitis por S. pyogenes:

  • Amígdalas inflamadas y con pus —presencia de placas o puntos blancos en las amígdalas o la faringe—.
  • Faringe inflamada y con puntos de pus.
  • Ganglios linfáticos aumentados de tamaño y dolorosos en la región anterior del cuello, justo debajo de la mandíbula.
  • Presencia de petequias en el paladar —varios puntos rojos pequeños en el techo de la boca—.
  • Inflamación e hinchazón de la úvula, conocida popularmente como campanilla.
  • Aparición repentina y evolución rápida de los síntomas.
Características de la faringitis bacteriana
Características de la faringitis bacteriana

Sin embargo, como ya se ha mencionado, es perfectamente posible que un paciente desarrolle una faringitis bacteriana durante una infección respiratoria viral, lo que dificulta mucho la diferenciación entre las inflamaciones de garganta de origen viral y bacteriano.

Por otro lado, la presencia de síntomas característicos de una infección viral, como estornudos, tos, secreción nasal, ronquera, conjuntivitis, diarrea o úlceras en la boca, orienta el diagnóstico más hacia una faringoamigdalitis viral, como la gripe o el resfriado.

Los signos más específicos de faringitis o amigdalitis bacteriana son las petequias en el paladar y la presencia de pus en la faringe o en las amígdalas. Aun así, ninguno de ellos permite afirmar con una certeza del 100 % que se trata de una faringitis bacteriana, ya que entre el 5 y el 10 % de las inflamaciones de garganta de origen no bacteriano pueden presentar estos signos.

Por este motivo, en menos del 50 % de los casos de inflamación de garganta existe un conjunto de signos y síntomas suficientemente específico como para que el médico pueda establecer el diagnóstico de faringitis estreptocócica únicamente mediante la exploración física. En la mayoría de los casos, la confirmación del diagnóstico solo se obtiene mediante pruebas complementarias, como la prueba rápida o el cultivo de una muestra de la faringe, que permiten detectar la presencia de Streptococcus pyogenes en la orofaringe, como explicaremos más adelante.

Amigdalitis bacteriana con pus en las amígdalas
Amigdalitis bacteriana con pus en las amígdalas

La faringitis estreptocócica suele tener una duración limitada. Habitualmente, el dolor de garganta desaparece en un plazo de 5 días, incluso sin tratamiento antibiótico. Aun así, el tratamiento con antibióticos está indicado, principalmente en los niños, porque reduce la duración de la enfermedad, alivia los síntomas y, lo que es más importante, disminuye el riesgo de complicaciones.

Para ver más fotografías de amigdalitis virales y bacterianas, consulte: Imágenes de amigdalitis y faringitis.

Complicaciones

El principal problema de las faringitis estreptocócicas no suele ser la inflamación de la garganta en sí, sino el riesgo de complicaciones. Los niños son las principales víctimas de estas complicaciones y constituyen el grupo que más necesita tratamiento antibiótico como medida preventiva.

Algunas complicaciones son graves e incluso pueden poner en peligro la vida, como ocurre con el síndrome de choque tóxico estreptocócico. Otras pueden causar lesiones en órganos internos, como los riñones en el caso de la glomerulonefritis postestreptocócica o el corazón en la fiebre reumática. También existen cuadros más sencillos, como la escarlatina, que consiste en una erupción cutánea que suele ser benigna y fácil de tratar.

Entre las posibles complicaciones de la faringoamigdalitis estreptocócica se encuentran:

  • Fiebre reumática.
  • Glomerulonefritis postestreptocócica.
  • Escarlatina.
  • Trastorno neuropsiquiátrico autoinmunitario pediátrico asociado a la infección por estreptococo del grupo A —PANDAS—.
  • Síndrome de choque tóxico estreptocócico.
  • Absceso amigdalino.
  • Otitis media.
  • Sinusitis bacteriana.
  • Meningitis o absceso cerebral.

Es importante señalar que la mayoría de los casos de faringoamigdalitis estreptocócica no provoca complicaciones. Sin embargo, como algunos de estos problemas son graves, el uso de antibióticos está indicado como medida preventiva, principalmente en los niños.

¿Cómo se hace el diagnóstico?

Identificar correctamente si una faringitis es de origen bacteriano, viral o no infeccioso es importante para establecer estrategias destinadas a prevenir complicaciones e interrumpir la transmisión a otras personas. También permite reducir el uso innecesario de antibióticos en niños y adolescentes con inflamación de garganta de origen no bacteriano, que representa la mayoría de los casos.

Hisopo: recogida de una muestra para detectar el estreptococo
Hisopo: recogida de una muestra para detectar el estreptococo

Actualmente, la forma más utilizada para detectar una faringitis estreptocócica es la prueba rápida de detección del estreptococo del grupo A. Esta prueba se realiza mediante un hisopo —también llamado torunda—, una especie de bastoncillo largo que se utiliza para recoger una muestra de las amígdalas —véase la imagen—. La prueba permite identificar la presencia de Streptococcus pyogenes en la orofaringe y el resultado se obtiene en pocos minutos.

Si la prueba da positiva, el paciente debe recibir tratamiento con los antibióticos apropiados.

Si la prueba da negativa, pero la sospecha de faringitis estreptocócica es muy elevada, la muestra recogida con el hisopo puede enviarse para realizar un cultivo, que es un método más fiable que la prueba rápida. La desventaja del cultivo es que el resultado solo está disponible después de 48 horas.

Tratamiento de la faringitis estreptocócica

El objetivo del tratamiento con antibióticos es erradicar el estreptococo del grupo A de la orofaringe. La eliminación de la bacteria ofrece los siguientes beneficios:

  • Reducción de la duración y la intensidad de los signos y síntomas.
  • Reducción de la incidencia de complicaciones.
  • Reducción del riesgo de transmisión de la bacteria a otras personas.

Después de solo 12 a 24 horas desde el inicio del tratamiento antibiótico, la mayoría de los pacientes ya no puede transmitir la bacteria a otras personas. Esto significa que el niño puede regresar a la escuela al día siguiente de iniciar el tratamiento, siempre que se encuentre bien y ya no tenga fiebre. En cuanto a los síntomas, la mejoría suele percibirse entre 24 y 48 horas después de iniciar el antibiótico.

Los antibióticos derivados de la penicilina deben ser siempre la primera opción de tratamiento, ya que son los más eficaces. Las pautas más recomendadas son:

  • Penicilina benzatínica por vía intramuscular en una dosis única de 600 000 unidades para pacientes que pesen menos de 27 kg o de 1 200 000 unidades para quienes pesen más de 27 kg.
  • Penicilina V por vía oral en dosis de 250 mg, 2 o 3 veces al día para los niños, o de 500 mg, 2 veces al día para los adultos. El tratamiento debe durar 10 días.
  • Amoxicilina por vía oral en dosis de 25 mg/kg —dosis máxima de 500 mg por dosis—, 2 veces al día. El tratamiento debe durar 10 días.

De las tres opciones anteriores, la mejor es la penicilina benzatínica, ya que es la más sencilla de administrar y la más eficaz para prevenir las complicaciones, principalmente la fiebre reumática en los niños.

La amoxicilina puede administrarse con o sin ácido clavulánico, dependiendo del perfil de resistencia del estreptococo en la comunidad en la que vive el paciente.

Para los pacientes con alergia a la penicilina, las mejores opciones de tratamiento son:

  • Cefalexina por vía oral en dosis de 20 mg/kg —dosis máxima de 500 mg por dosis—, 2 veces al día. El tratamiento debe durar 10 días.
  • Azitromicina por vía oral en dosis de 12 mg/kg —dosis máxima de 500 mg por dosis—, una vez al día. El tratamiento debe durar 5 días.
  • Claritromicina por vía oral en dosis de 7,5 mg/kg —dosis máxima de 250 mg por dosis—, 2 veces al día. El tratamiento debe durar 10 días.

La mayoría de las personas mejora en un plazo de 48 horas, pero es fundamental mantener el tratamiento hasta el final, aunque el paciente ya se encuentre completamente asintomático. Interrumpir el antibiótico antes del plazo indicado aumenta el riesgo de complicaciones. Como la penicilina benzatínica es el único tratamiento administrado en una dosis única, es la opción con mayor tasa de éxito y adherencia.

Además del antibiótico, el paciente también puede recibir antiinflamatorios o analgésicos para controlar los síntomas mientras los antibióticos todavía no han comenzado a hacer efecto.

Explicamos el tratamiento sintomático de las faringitis en otro artículo: Medicamentos para el dolor de garganta.


book Referencias bibliográficas


Dudas de los lectores sobre este tema

Preguntas seleccionadas por el editor por su relevancia para este artículo.

Más comentarios de los lectores

  1. Lilymar

    Excelente información y gracias x los detalles y ayuda de los antibiótico

  2. Margarita

    Llevo 3 días tomando antiinflamatorio ( ibuprofeno de 600 y amoxicilina de 500 con ácido clavulonico y el dolor al tratar sigue ahí…. sigue habiendo trozos blancos de puff e inflamacion?

    No e tenido fiebre ni congestion

    Creo que es importante anotar que estoy sufriendo de alergias constante durante el año .. al polvo a las flores ect

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