GLOMERULONEFRITIS – Causas, Síntomas y Tratamiento

Las glomerulonefritis o glomerulopatias son una causa importante de daño renal permanente.

Glomerulopatia es el nombre que damos al grupo de enfermedades que afectan a los glomérulos, una estructura microscópica existente en los riñones, que es responsable  del filtraje de la sangre y de la producción de orina. Hay varios tipos de glomerulopatias, siendo la glomerulonefritis (inflamación de los glomérulos) la forma más común.

El objetivo de este artículo no es hablar específicamente de cualquier glomerulopatia,  sino explicar de forma sencilla qué es el glomérulo y cuáles son las consecuencias de las enfermedades glomerulares como un todo.

Antes de continuar debemos aclarar una confusión. El término glomerulonefritis no sirve para designar todas las enfermedades de los glomérulos; debe ser empleado solamente cuando hay signos de inflamación glomerular. Lo más correcto es decir glomerulopatias o enfermedades glomerulares. La glomerulonefritis es solamente un tipo de glomerulopatia. Esta diferencia se explicará más detalladamente a lo largo del texto.

Qué es el glomérulo

Para entender lo que son las enfermedades glomerulares, primero debemos saber qué es y cómo funciona un glomérulo.

Todos nuestros órganos están compuestos por unidades básicas de funcionamiento: tenemos las neuronas en el cerebro, los hepatocitos en el hígado, los alvéolos en los pulmones, etc. En los riñones, la unidad básica es la nefrona.

Cada riñón tiene aproximadamente 1 millón de nefronas. Estas unidades microscópicas son responsables de filtrar la sangre y algunas hormonas producidas por los riñones. Cada nefrona se compone de un glomérulo y su túbulo renal correspondiente.

Esta estructura “simple” en la siguiente ilustración es una nefrona con su glomérulo, túbulo renal y los vasos sanguíneos que lo nutre.

Nefrona
Nefrona

La sangre que llega a los riñones pasa necesariamente por los glomérulos, un conjunto de microscópicos capilares enredados que poseen  una membrana de filtraje en su pared. El glomérulo es el verdadero filtro de los riñones.

La siguiente ilustración resume el funcionamiento de los glomérulos. La sangre llega al  glomérulo por una arteriola (arteria microscópica) y pasa a través de varios capilares, donde ocurre el proceso de filtraje. Cuando la sangre pasa por los glomérulos, diversas sustancias se quitan y se lanzan hacia los túbulos renales, originando la orina. La sangre “limpia” sale del glomérulo y regresa al torrente sanguíneo, mientras que la “suciedad” filtrada sigue  hacia los túbulos renales.

No todo lo que se filtra por los glomérulos es realmente “suciedad” o sustancia inútil. Así que, en los túbulos renales se produce un proceso de selección de lo que fue filtrado en el glomérulo. Algunas sustancias importantes como glucosa, sodio, potasio, calcio, etc., pueden ser reabsorbidas según las necesidades del organismo. Solamente sale en la orina lo que no es necesario o está en exceso en el cuerpo.

Por ejemplo, si la persona está con el bajo nivel de potasio en la sangre, los túbulos van a reabsorber tanto como puedan del potasio que ha sido filtrado en los glomérulos, previniendo que este salga por la orina. Por otro lado, si el nivel de potasio en la sangre es alto, el túbulo no reabsorbe casi nada, dejando que una gran cantidad de esta sustancia sea eliminada en la orina. El proceso final de filtraje glomerular y reabsorción tubular en estas 1 millón de nefronas es lo que forma la composición de nuestra orina.

Glomérulo
Glomérulo

Grandes sustancias, como la mayoría de las proteínas presentes en la sangre, generalmente no se filtran en razón de ser más grandes que los poros de la membrana glomerular. Como ellas no se filtran hacia fuera, ni llegan a los túbulos. Por lo tanto, una orina normal no tiene casi ninguna proteína en su contenido.

Solamente una pequeña cantidad de proteínas de pequeño tamaño suele aparecer en la orina de una persona sana. Si la orina muestra grandes cantidades de proteínas, algún problema existe en los glomérulos, que permiten el filtraje de las mismas. Un glomérulo que permite el paso de proteínas es como un colador que permite el paso de los carozos, es decir, es un filtro perforado que no cumple correctamente su papel. Esta información será importante más adelante.

Signos y síntomas de las enfermedades glomerulares

Como el glomérulo es el principal responsable de filtrar la sangre, cualquier enfermedad puede afectar el funcionamiento de nuestros riñones.

Hay 2 tipos básicos de lesiones de los glomérulos:

  • Síndrome nefrítico o glomerulonefritis.
  • Síndrome nefrótico.

En la glomerulonefritis, un proceso inflamatorio causa daño y reduce la capacidad de los glomérulos filtrar la sangre, causando un cuadro de insuficiencia renal aguda, hipertensión arterial y  sangre en la orina. La presencia de sangre en la orina, ya sea microscópica o visible a simple vista, es una muestra típica de  glomerulonefritis, aunque no sea exclusiva de estas. La inflamación de los glomérulos permite que  las células sanguíneas (glóbulos rojos) pasen a través de la membrana glomerular y cayán en los túbulos renales. Como los túbulos son incapaces de reabsorber los glóbulos rojos, ellos aparecen en la orina.

En el síndrome nefrótico, el más común es ocurrir una lesión en la membrana glomerular sin inflamación evidente. Es como si la membrana presentase agujeros, como en la analogía con el colador perforado hecha anteriormente. Las proteínas que no deberían ser filtradas pasan hacia los túbulos y se eliminan indebidamente en la orina. Por lo tanto, la pérdida de proteínas en la orina, llamada proteinuria, es una muestra típica de la enfermedad glomerular.

Y lo peor, la proteinuria, además de ser un signo de daño renal, también es responsable del empeoramiento del cuadro. Los túbulos no están preparados para recibir proteínas y, al tratar de reabsorberlas nuevamente para la sangre, las células terminan sufriendo lesiones. Por lo tanto, en un primer momento, la proteinuria nos muestra que hay algo errado en el riñón, y, posteriormente, si no se trata, se convierte en más  un factor de agresión y de progresión para la insuficiencia renal.

Los principales síntomas de la proteinuria es la presencia de mucha espuma en la orina y la aparición de hinchazón en el cuerpo. Explicamos la proteinuria y el síndrome nefrótico más detalladamente en los siguientes artículos:

Es importante señalar que no es infrecuente para los pacientes con enfermedades glomerulares presentar signos de síndrome nefrótico y síndrome nefrítico en el mismo tiempo.

¿Cuáles son las causas de las enfermedades glomerulares?

Bueno, hasta aquí explicamos cómo funcionan los glomérulos y cuáles son las lesiones más comunes que estos sufren. Sin embargo, todavía falta decir por qué estas lesiones aparecen. ¿Cuál es el origen de las enfermedades glomerulares? ¿Por qué de un momento a otro el glomérulo sufre una lesión?

Las enfermedades glomerulares tienen varias causas. Didácticamente se dividen en dos grandes grupos:

  • Glomerulopatias primarias: cuando la causa de la enfermedad glomerular se restringe al riñón, y no hay ninguna lesión en ninguna otra parte del cuerpo.
  • Glomerulopatias secundarias: cuando una enfermedad sistémica ataca diversas partes del cuerpo, incluyendo los glomérulos.

Tanto las glomerulopatias primarias como las secundarias pueden causar el síndrome nefrítico, el síndrome nefrótico o ambos

1. Glomerulopatias secundarias

Entre las glomerulopatias secundarias, es decir, enfermedades sistémicas que pueden atacar a los riñones,  están algunas más comunes:

Los pacientes con enfermedades listadas anteriormente pueden o no presentar también lesiones de los glomérulos. Algunas enfermedades, como diabetes y lupus, causan lesión glomerular  con gran frecuencia, mientras que otras, tales como faringitis, sífilis y cáncer, ocurren más raramente.

2. Glomerulopatias primarias

Mientras que en las glomerulopatias secundarias la lesión es causada por alguna enfermedad del cuerpo, las glomerulopatias primarias son la propia enfermedad. Del mismo modo que la enfermedad de Alzheimer o la enfermedad de Parkinson son enfermedades exclusivas del sistema neurológico, las glomerulopatias primarias son enfermedades exclusivas de los riñones.

Las glomerulopatias primarias más comunes son:

  • Glomerulosclerosis segmentar y focal (puede causar síndrome nefrítico y/o nefrótico).
  • Enfermedad con cambios mínimos (generalmente causan síndrome nefrótico).
  • Nefropatía membranosa (generalmente solamente causa síndrome nefrótico).
  • Glomerulonefritis membranoproliferativa (puede causar síndrome nefrítico y/o nefrótico).
  • Nefropatía por IgA (puede causar síndrome nefrítico y/o nefrótico).

Diagnóstico de las enfermedades glomerulares

Cada una de las enfermedades glomerulares mencionadas presenta un cuadro clínico, pronóstico y tratamiento distintos. Por lo tanto, el diagnóstico de la lesión del glomérulo y el reconocimiento de la presencia o no de la enfermedad sistémica asociada son vitales para el tratamiento.

Pruebas de sangre pueden mostrar insuficiencia renal mediante el aumento de la creatinina. Análisis de orina pueden demostrar sangre y/o pérdida de proteínas. El examen físico puede identificar hipertensión y edemas por el cuerpo. La existencia de edemas por el cuerpo asociados a la presencia de grandes cantidades de proteína en la orina, o la existencia de una insuficiencia renal asociada a pérdida de sangre en la orina, son hechos que sugieren la existencia de una enfermedad glomerular.

Sin embargo, estos hallazgos clínicos y de laboratorio solamente señalan la presencia de una enfermedad glomerular, pero no dan certeza ni sirven para definir si la glomerulopatia es primaria o secundaria. Por supuesto, si un paciente tiene hepatitis C y de repente comienza a mostrar signos de glomerulopatia, la fuente de la lesión de los racimos es más o menos evidente. El problema es que algunas enfermedades que causan glomerulopatias pueden causar diferentes tipos de glomerulonefritis y lesión glomerular, siendo  necesarios tratamientos diferentes para cada una. Solamente el lupus puede causar 6 diferentes tipos de lesión glomerular.

La situación se vuelve aún más difícil en los casos de glomerulopatias primarias. El paciente presenta solamente los síntomas de síndromes nefrótico o de glomerulonefritis sin ninguna pista del origen de la lesión glomerular. Clínicamente es imposible decir qué tipo de glomerulopatia primaria el paciente tiene.

Por ello, el examen final para el diagnóstico de las enfermedades glomerulares es la biopsia renal. La biopsia renal es la única manera de saber con certeza cuál es la  causa de la enfermedad glomerular. Ella puede nos decir si el paciente tiene lesiones de nefropatía membranosa, nefropatía por IgA, lesiones de nefropatía por lupus o lesiones de nefropatía diabética, por ejemplo.

La biopsia, además de definir la causa de la glomerulopatia, también proporciona indicaciones del pronóstico de la enfermedad. Si la muestra de la biopsia destacar varias lesiones graves y muchas cicatrices y esclerosis de los túbulos y glomérulos, difícilmente el paciente responderá a los medicamentos. Si se destruye más del 50% del tejido renal, no hay razón para iniciar tratamientos con fármacos demasiado pesados, que causan varios efectos secundarios importantes y pocos beneficios.

Tratamiento de las glomerulopatias

Como la mayoría glomerulopatias se origina en factores inmunológicos, a menudo relacionados con enfermedades autoinmunes, el tratamiento se basa en el uso de fármacos inmunosupresores, como los corticoides, ciclofosfamida, ciclosporina, azatioprina o micofenolato de mofetil.

El tipo de droga elegido varía según la causa de la enfermedad glomerular. Las glomerulonefritis del lupus y del síndrome de Wegener, por ejemplo, tienden a necesitar de esquemas fuertes de inmunosupresión, mientras que la enfermedad con cambios mínimos puede incluso no necesitar de inmunosupresión, porque la lesión glomerular suelen desaparecer espontáneamente, especialmente en los niños.

Cada caso es un caso diferente y no cabe aquí hablar detalladamente sobre el tratamiento y el pronóstico de cada una de las causas de la enfermedad glomerular. En general, sin embargo, las formas más graves o aquellas que no han sido diagnosticadas tempranamente tienden a causar la destrucción de los riñones, haciendo que el paciente necesite de hemodiálisis. Algunas glomerulopatias tardan varios años para acabar con los riñones, mientras que otras pueden destruirlos en pocas semanas.

Las glomerulopatias solamente quedan atrás de la diabetes y la hipertensión como causas de la insuficiencia renal crónica terminal. El gran problema es que, frecuentemente, son diagnosticados y mal tratadas. Excepto por los nefrólogos, la mayoría de los médicos tiene muy poca experiencia con este tipo de enfermedad.

Por lo tanto, si tienes signos que puedan sugerir una enfermedad glomerular, especialmente sangre o proteínas en la orina, aunque en pequeña cantidad, a menos que la causa sea obvia, como en una infección del tracto urinario o cálculos renales, lo más correcto es que busques la ayuda de un médico nefrólogo.

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