Resumen rápido sobre la creatina
La creatina es un suplemento utilizado principalmente para mejorar el rendimiento en ejercicios de fuerza y de alta intensidad, además de favorecer el aumento de masa muscular cuando se asocia al entrenamiento. Entre las diversas formas disponibles en el mercado, la creatina monohidratada es la más estudiada y la que cuenta con mayor respaldo científico.
Para la mayoría de los adultos sanos, la dosis más utilizada es de 3 a 5 gramos al día. En general, no es obligatorio hacer una fase de carga, ya que el uso continuo en las dosis habituales también eleva las reservas musculares de creatina con el tiempo. El horario de la suplementación tiene poca importancia práctica; lo más relevante es el uso regular.
En las dosis recomendadas, la creatina suele ser segura para personas sanas y no hay evidencia de que cause daño renal en este grupo. Los efectos secundarios más comunes son molestias gastrointestinales con dosis altas y un pequeño aumento de peso por retención de agua dentro del músculo, y no por aumento de grasa. En cambio, las personas con enfermedad renal, comorbilidades relevantes o dudas sobre la indicación del suplemento deben consultar con un médico antes de iniciar su uso.
¿Qué es la creatina y para qué sirve?
La creatina es una sustancia producida de forma natural por el organismo a partir de aminoácidos y también obtenida en pequeñas cantidades a través de la alimentación, sobre todo mediante alimentos de origen animal. Se sintetiza principalmente en el hígado y los riñones, circula por la sangre y se almacena casi por completo en los músculos, donde ejerce su función más importante: servir como reserva rápida de energía para la contracción muscular.
En la práctica, la creatina ayuda al músculo a reponer energía de forma muy rápida durante esfuerzos cortos, intensos y explosivos, como musculación, esprints, saltos y otras actividades de alta potencia. Por eso, la suplementación suele ser más útil en ejercicios de fuerza y corta duración que en actividades aeróbicas prolongadas, como carrera continua, ciclismo de larga distancia o natación a ritmo estable. Cuando se asocia a un entrenamiento adecuado, puede aumentar la capacidad de rendimiento en sesiones intensas y, con ello, favorecer el aumento de masa muscular a lo largo del tiempo.
Nota: Es importante no confundir creatina con creatinina. La creatina participa en el sistema de producción rápida de energía en el músculo, mientras que la creatinina es un producto residual eliminado por los riñones y utilizado como marcador de la función renal en los análisis de sangre. También conviene reforzar que la creatina no es un esteroide anabolizante y no se considera dopaje por las principales organizaciones deportivas.
Cómo tomar creatina: dosis, horario y fase de carga
La forma más estudiada y recomendada de suplemento es la creatina monohidratada. En adultos sanos, suele utilizarse en dos etapas: una fase de carga, opcional, y una fase de mantenimiento.
En términos prácticos, existen dos estrategias principales para elevar las reservas de creatina dentro del músculo:
Opción 1: fase de carga y mantenimiento
En la estrategia con fase de carga, la persona busca saturar las reservas musculares más rápidamente. El esquema clásico consiste en ingerir alrededor de 20 g de creatina al día, divididos en 3 o 4 tomas, por ejemplo, 5 g cuatro veces al día, durante 5 a 7 días. Otra forma de describir este protocolo es una dosis aproximada de 0,3 g/kg/día, es decir, 0,3 gramos de creatina por kilo de peso corporal, durante este breve período.
Después de esta primera semana, se pasa a una dosis diaria menor, denominada dosis de mantenimiento. En la fase de mantenimiento, la dosis recomendada es de 3 a 5 g al día.
El principal inconveniente de la fase de carga es el aumento del riesgo de molestias gastrointestinales, como náuseas, cólicos abdominales o diarrea, especialmente si las dosis se toman en ayunas o en pocas tomas muy concentradas.
Opción 2: sin fase de carga
En la estrategia sin fase de carga, el individuo comienza directamente con la dosis de mantenimiento, generalmente entre 3 y 5 g de creatina al día, en una sola toma. Esta dosis fija diaria corresponde, de media, a unos 0,03 g/kg/día.
Con este enfoque, las reservas de creatina muscular aumentan de forma gradual y alcanzan niveles similares a los de la estrategia con carga tras aproximadamente 3 a 4 semanas de uso continuo. La ventaja es la menor probabilidad de efectos gastrointestinales, por lo que resulta un régimen más cómodo para quienes no tienen prisa por obtener el efecto máximo del suplemento.
Una vez que el músculo ya está saturado, ya sea tras la fase de carga o después de algunas semanas de uso continuo sin carga, se entra en la fase de mantenimiento. La mayor parte de las directrices y estudios en atletas utiliza dosis de 3 a 5 g de creatina monohidratada al día para mantener elevadas las reservas.
Dosis más elevadas
Estudios más recientes sugieren que la dosis de mantenimiento de 3 a 5 g al día quizá no sea la más optimizada para saturar los músculos de personas con gran masa muscular y entrenamiento de fuerza frecuente. Tiene sentido pensar que una persona fuerte de 100 kg necesita más creatina para saturar toda su musculatura que otra de 60 kg, por ejemplo.
Por ello, algunos especialistas ya recomiendan ajustar la dosis de creatina en función del peso corporal, como alrededor de 1 g de creatina por cada 10 kg de peso, es decir, aproximadamente 0,1 g/kg/día. En este esquema, un individuo de 70 kg tomaría alrededor de 7 g al día, mientras que una persona de 50 kg se quedaría en torno a 5 g diarios. Este tipo de dosis relativa se ha explorado principalmente en personas mayores y en personas con gran masa muscular, ya que permite cierto ajuste fino para individuos muy ligeros o muy pesados.
En individuos de menor tamaño o con una dieta naturalmente más rica en carnes, dosis en el rango de 3–5 g al día pueden ser suficientes para el mantenimiento.
En resumen: para la mayoría de los adultos sanos que usan creatina con el objetivo de mejorar el rendimiento físico, aumentar la masa muscular u obtener beneficios generales para la salud, las dosis mejor establecidas siguen siendo:
- Con carga: alrededor de 20 g/día, 0,3 g/kg/día, durante 5–7 días, seguidos de 3–5 g/día.
- Sin carga: 3–5 g/día desde el inicio, o aproximadamente 1 g por cada 10 kg de peso corporal, utilizados de forma continua.
¿Funcionan los suplementos de creatina?
Actualmente, tras más de 20 años de investigación, ya existe cierto consenso entre los investigadores. La creatina sí proporciona un aumento real de masa muscular en la mayoría de las personas cuando se asocia a un programa regular de musculación.
Además de la mejora atlética y del ejercicio, los estudios también muestran que la suplementación con creatina puede mejorar la recuperación posterior al ejercicio y ayudar a prevenir lesiones.
El aumento de la masa corporal suele ser de uno a dos kilos más en quienes utilizan creatina en comparación con el grupo control durante 4 a 12 semanas de entrenamiento.
Los aumentos de masa muscular derivados de la suplementación con creatina parecen ser el resultado de una mayor capacidad para efectuar ejercicios de alta intensidad, lo que permite que el atleta entrene más y con mayor potencia.
Sin embargo, hasta un 30 % de las personas, no se sabe bien por qué, presentan poco beneficio con este suplemento. Los efectos en mujeres y hombres mayores también son menos evidentes.
Entre los pacientes que responden bien a la creatina, sus efectos comienzan a percibirse después de aproximadamente 1 a 2 semanas en quienes hicieron la fase de carga rápida y en 3 a 5 semanas en quienes hicieron la fase de carga lenta; más adelante explicaremos cómo se debe tomar la creatina.
Tampoco hay evidencias claras de beneficios para actividades que no utilizan predominantemente el sistema fosfágeno, ATP + creatina. Entre ellas podemos citar: carrera, excepto 100 y 200 metros lisos, natación y ciclismo.
¿Cuál es la mejor creatina?
Actualmente, la creatina más indicada es la que viene en forma de creatina monohidratada. Esta es la forma clásica, más estudiada, más barata y con más evidencias de seguridad y eficacia.
Otras formas de creatina que pueden encontrarse en el mercado son:
- Creatina micronizada: es básicamente creatina monohidratada, pero con partículas más pequeñas. Esto puede mejorar la solubilidad y la absorción por el cuerpo. Sin embargo, no hay estudios que demuestren que esta forma sea superior.
- Creatina etil éster: fue desarrollada para mejorar la absorción por el cuerpo, pero los estudios no muestran ventajas claras frente a la creatina monohidratada.
- Creatina hidrocloruro (HCl): se cree que esta forma es más soluble y que, por tanto, requiere dosis menores. No obstante, se necesitan más investigaciones para confirmar sus beneficios y su superioridad.
- Creatina alcalina (Buffered Creatine): se produce al añadir un pH alcalino, lo que supuestamente hace que la creatina sea más estable en el estómago. Sin embargo, los estudios no han mostrado beneficios claros frente a la forma monohidratada.
- Creatina líquida: la creatina puede degradarse en creatinina, un subproducto, cuando se disuelve en agua durante períodos prolongados. Por lo tanto, la eficacia de la forma líquida puede ser cuestionable.
¿Cómo funciona la creatina?
Como todo el mundo sabe, nuestros músculos necesitan energía para funcionar. Los esfuerzos explosivos con demanda de fuerza máxima del músculo, como el levantamiento de pesas o la carrera de 100 metros lisos, se realizan mediante un sistema energético llamado fosfágeno.
La energía para los esfuerzos explosivos se proporciona tras una reacción química en la que un nucleótido, compuesto rico en energía, llamado adenosín trifosfato (ATP), pierde una molécula de fósforo y se convierte en adenosín difosfato (ADP). Cada vez que un ATP se transforma en un ADP, se libera una cantidad de energía que el músculo utiliza para contraerse.

Imagínese ahora en un gimnasio, haciendo entrenamiento de fuerza. Antes de comenzar una serie, sus músculos disponen de una pequeña reserva inmediata de ATP. Cuando empieza a levantar el peso, el ATP se utiliza rápidamente para proporcionar la energía necesaria para la contracción muscular. Como estas reservas son muy limitadas, el músculo necesita regenerar ATP de forma continua para poder mantener el esfuerzo.
¿Pero dónde entra la creatina en esta historia? Una parte de la creatina almacenada en los músculos se encuentra en forma de fosfocreatina, que funciona como una reserva rápida de grupos fosfato de alta energía.
Cuando el músculo necesita regenerar ATP rápidamente, la fosfocreatina dona su grupo fosfato al ADP, formando nuevamente ATP. En este proceso, la fosfocreatina vuelve a convertirse en creatina. Esta reacción, catalizada por la enzima creatina quinasa, ayuda a mantener una elevada disponibilidad de ATP durante los primeros segundos de actividades muy intensas y explosivas. En ejercicios máximos, las reservas de fosfocreatina disminuyen rápidamente, pero el ATP continúa siendo regenerado por varios sistemas energéticos.
Una pequeña proporción de la creatina y de la fosfocreatina se convierte de forma espontánea y no enzimática en creatinina, una sustancia que no participa en la producción de energía y que se elimina principalmente a través de los riñones.
Por este motivo, la concentración de creatinina en sangre se utiliza habitualmente para estimar la función renal. Sin embargo, sus niveles no dependen exclusivamente de la filtración de los riñones: factores como la masa muscular, la alimentación y el uso de suplementos de creatina también pueden influir en ellos. De hecho, la suplementación con creatina puede aumentar la creatinina sérica en algunas personas sin que esto represente necesariamente una reducción de la función renal. Esto se ha observado incluso en ensayos en los que otros marcadores de función renal permanecieron normales.
Durante esfuerzos máximos y explosivos, las pequeñas reservas de ATP ya presentes en el músculo solo permiten mantener por sí solas la contracción durante un período muy breve. Desde los primeros segundos del ejercicio, la fosfocreatina desempeña un papel fundamental en la rápida regeneración del ATP. A medida que el esfuerzo continúa y las reservas de fosfocreatina disminuyen, aumenta proporcionalmente la participación de otras vías de producción de energía.
Una de ellas es la glucólisis, que permite producir ATP rápidamente a partir de la glucosa y del glucógeno muscular. Durante los esfuerzos de alta intensidad, esta vía puede aportar una cantidad importante de energía incluso desde los primeros segundos; no comienza solamente después de que se agota la fosfocreatina. En un estudio de sprints máximos de seis segundos, por ejemplo, la degradación de fosfocreatina y la glucólisis anaeróbica ya contribuían simultáneamente de forma importante a la producción de energía desde el primer sprint.
Paralelamente, el metabolismo aeróbico también contribuye a la producción de ATP y su participación relativa tiende a aumentar a medida que se prolonga el ejercicio. En realidad, los sistemas fosfágeno, glucolítico y oxidativo funcionan simultáneamente; lo que cambia según la intensidad, la duración y el tipo de actividad física es la proporción de energía aportada por cada uno.
Creatina y salud cerebral
La creatina se hizo conocida como suplemento para fuerza, masa muscular y rendimiento físico, pero en los últimos años han empezado a surgir estudios que investigan también la “creatina para el cerebro”, con foco en la memoria, la atención y la prevención del deterioro cognitivo.
En general, las investigaciones muestran que la suplementación con creatina consigue aumentar el contenido de creatina en el cerebro, aunque este aumento es menor y más lento que el observado en el músculo esquelético.
Este efecto parece ser más relevante en situaciones en las que el cerebro está sometido a estrés metabólico, como privación de sueño, hipoxia, enfermedades neurológicas o una dieta muy pobre en creatina, y menos evidente en jóvenes sanos con reservas normales.
¿Qué muestran los estudios sobre cognición?
Ensayos clínicos y revisiones sistemáticas sugieren que la creatina puede aportar algún beneficio en dominios específicos de la cognición, como memoria a corto plazo, tiempo de reacción y velocidad de procesamiento, principalmente en personas mayores, vegetarianos, personas sometidas a privación de sueño o con enfermedades que reducen la disponibilidad de energía para el cerebro.
Por otro lado, estudios más recientes y análisis críticos señalan que los resultados son bastante heterogéneos y que muchos trabajos positivos tienen limitaciones metodológicas importantes.
Algunas metaanálisis más nuevas sugieren que, en la práctica, el efecto global de la creatina sobre la cognición en adultos sanos puede ser pequeño. En 2024, incluso, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) concluyó que no hay evidencia suficiente para establecer una relación de causa y efecto entre la creatina y la mejora de la función cognitiva en la población general y, por ello, no aceptó alegaciones de marketing en esta área.
En resumen: existe un potencial beneficio, especialmente en cerebros “bajo estrés” o con deficiencia de creatina, pero los datos todavía no permiten afirmar que la creatina mejore claramente la cognición de cualquier persona, en cualquier contexto.
¿Qué dosis se han utilizado para el cerebro?
Los estudios que evalúan la creatina con foco en la función cerebral y la cognición suelen utilizar dosis más altas que las empleadas solo para masa muscular:
Protocolos clásicos de carga con alrededor de 20 g/día, 5 g 4 veces al día, durante 4 semanas mostraron un aumento de aproximadamente el 8–10 % en el contenido de creatina cerebral, medido mediante resonancia magnética espectroscópica.
Algunos ensayos utilizaron 10 a 20 g al día, durante 6 a 8 semanas, en pacientes con enfermedades neurológicas, como enfermedad de Alzheimer, con aumento de creatina en el cerebro y señales preliminares de beneficio en algunas pruebas cognitivas, aunque los resultados todavía se consideran exploratorios.
Estudios de situación aguda, como privación de sueño, utilizaron dosis únicas o a corto plazo en el rango de 0,3–0,35 g/kg, alrededor de 20–25 g en una persona de 70 kg, con mejora del rendimiento en tareas de atención y procesamiento de información bajo fatiga.
De ahí surge la idea práctica de utilizar dosis diarias de 10 a 20 g para la “salud cerebral”:
Son dosis inspiradas en investigaciones que consiguieron aumentar de forma mensurable la creatina en el cerebro y, en algunos casos, observar un beneficio modesto en memoria o rendimiento cognitivo bajo estrés.
Hasta el momento, podemos resumirlo así:
- Para rendimiento físico, masa muscular y salud general, las dosis mejor establecidas siguen siendo:
- 3–5 g/día de creatina monohidratada, como dosis fija;
- o aproximadamente 1 g por cada 10 kg de peso, ≈0,1 g/kg/día, como alternativa ajustada al peso.
- Para efectos cerebrales, memoria, atención, resistencia a la fatiga mental y posibles beneficios en enfermedades neurológicas, los estudios utilizan con frecuencia:
- Fase de carga de 20 g/día durante algunos días o semanas;
- o dosis crónicas de 10–20 g/día en protocolos experimentales.
Pero, desde el punto de vista científico y regulatorio, todavía no existe una “dosis oficial” de creatina específicamente para proteger el cerebro o prevenir la demencia. Las dosis de 10–20 g/día para la salud cerebral deben considerarse estrategias en estudio, no una recomendación rutinaria para el público general. No forman parte de directrices formales para uso rutinario en la población general, ni existe consenso sobre cuál sería la dosis ideal exclusivamente para la “salud cerebral” a largo plazo.
¿Quién puede, teóricamente, beneficiarse más?
Los datos actuales sugieren que los posibles beneficios de la creatina sobre la cognición tienden a ser más consistentes en grupos como:
- Personas mayores y personas con riesgo de deterioro cognitivo.
- Vegetarianos/veganos, que suelen tener una menor ingesta dietética de creatina.
- Individuos sometidos a privación de sueño, hipoxia u otras situaciones de estrés metabólico cerebral.
- Pacientes con algunas enfermedades neurológicas, como enfermedad de Alzheimer, en estudios piloto, todavía sin conclusiones definitivas.
Incluso en estos grupos, los resultados no son uniformes, y el uso de dosis altas, 10–20 g/día, debe individualizarse, idealmente con supervisión médica, sobre todo en personas con enfermedad renal previa u otras comorbilidades.
Creatina en personas mayores
En los últimos años, hay un número creciente de estudios que muestran que la suplementación con creatina desempeña un papel terapéutico en una variedad de condiciones clínicas, principalmente en aquellas relacionadas con el envejecimiento.
Quizá una de las condiciones más prometedoras que podrían beneficiarse de la suplementación con creatina sea la sarcopenia relacionada con la edad.
La sarcopenia es una disminución generalizada de la masa, la fuerza y la funcionalidad de los músculos, que ocurre de forma natural con la edad y se asocia a un aumento del riesgo de caídas, fracturas, incapacidad física y mortalidad.
La suplementación con creatina puede aumentar la funcionalidad, por ejemplo, fuerza, actividades de la vida diaria y retraso de la fatiga, y la masa muscular en personas mayores. Sin embargo, la literatura indica que la creatina sola, sin un programa concomitante de entrenamiento de resistencia, no produce aumentos sustanciales de fuerza muscular ni de rendimiento funcional.
¿La creatina es mala? Efectos secundarios, seguridad y contraindicaciones
En adultos sanos, la creatina monohidratada es, en general, un suplemento seguro cuando se utiliza en las dosis habituales. La mayor parte de los estudios de seguridad incluye esquemas de 3 a 5 g al día, con o sin fase de carga inicial, y no muestra evidencia consistente de daño renal en personas sin enfermedad previa. La creatina tampoco parece aumentar el riesgo de calambres o deshidratación cuando se utiliza correctamente.
Los efectos indeseables que pueden aparecer suelen ser leves y están más relacionados con dosis altas, sobre todo en la fase de carga. Los más comunes son náuseas, sensación de hinchazón, cólicos abdominales y diarrea. Algunas personas también notan un aumento rápido de peso en los primeros días de uso, pero esto generalmente refleja una mayor retención de agua dentro del músculo, y no aumento de grasa.
Otra fuente frecuente de confusión es la creatinina. Como la suplementación puede elevar la creatinina en sangre, el análisis puede parecer “alterado” incluso sin una lesión renal verdadera. Por eso, quien esté usando creatina debe avisar al médico antes de interpretar pruebas de función renal, especialmente si ya tiene una alteración renal previa o está en estudio nefrológico.
Esto no significa que la creatina deba usarse sin reservas en cualquier situación. Las personas con enfermedad renal conocida, reducción inexplicada de la función renal, comorbilidades relevantes o uso de medicamentos potencialmente nefrotóxicos deben discutir la suplementación con el médico antes de empezar.
En personas con asma grave o mal controlada, la evidencia todavía es limitada y hay datos que justifican cautela. Además, la mayor parte de la experiencia de seguridad se concentra en las dosis habituales para rendimiento físico; las dosis crónicamente más altas, utilizadas fuera de este contexto, tienen menos respaldo práctico y no deben iniciarse sin orientación profesional.
Como se ha señalado hace poco, la creatina se considera un suplemento seguro en dosis de 3–5 g/día durante largos períodos en individuos sanos. Revisiones y análisis de seguridad recientes refuerzan que no hay evidencia de daño renal o hepático en personas sin enfermedad previa, siempre que se use en dosis habituales.
Cuando se habla de dosis altas y crónicas, 10–20 g/día, orientadas a la salud cerebral, la situación es diferente. En principio, parece haber seguridad, pero conviene destacar que:
- La experiencia a largo plazo es mucho menor.
- Los estudios suelen tener muestras pequeñas y corta duración.
- Y no sabemos con seguridad si el uso continuo de estas dosis durante años estaría totalmente exento de riesgo.
Por eso, para la mayoría de las personas que buscan solo beneficios generales de salud y rendimiento, tiene más sentido permanecer en las dosis tradicionales de 3–5 g/día, o 1 g/10 kg, que ya tienen un perfil de seguridad mejor establecido. Las dosis de 10–20 g/día para “salud cerebral” deben entenderse como experimentales, reservadas a contextos específicos de investigación o a casos seleccionados, siempre con orientación profesional.
Preguntas y respuestas sobre la creatina (FAQ)
¿La creatina provoca retención de agua?
Al igual que los carbohidratos, la creatina monohidratada posee propiedades osmóticas que ayudan a retener una pequeña cantidad de agua. Los estudios indican que la carga de creatina promueve una retención de líquidos a corto plazo, de alrededor de 0,5 a 1,0 L, que suele ser proporcional al aumento agudo de peso observado.
Este aumento intracelular de agua parece tener un efecto beneficioso durante los ejercicios realizados con calor, al aumentar la tolerancia, reducir la pérdida de líquidos por el sudor y mejorar la respuesta cardiovascular.
¿La creatina es un esteroide anabolizante?
Los esteroides anabolizantes son una versión sintética de la testosterona, una hormona androgénica producida en gran cantidad en los hombres y en pequeña cantidad en las mujeres.
Aunque los resultados fisiológicos y de rendimiento de los esteroides anabolizantes y de la creatina pueden ser similares, sus mecanismos de acción y su categorización legal son muy diferentes.
La creatina es un suplemento legal y autorizado para su uso en atletas, mientras que los esteroides están prohibidos en el deporte y solo pueden ser prescritos por médicos para situaciones clínicas específicas.
¿La creatina provoca lesión en los riñones?
Las dudas sobre suplementación con creatina y daño renal son frecuentes. Sin embargo, tras más de 20 años de estudios y de uso extendido de esta sustancia, no existen evidencias de que, en personas con riñones sanos y en las dosis recomendadas, sea perjudicial.
¿La creatina causa caída del cabello?
No hay evidencias de que la suplementación con creatina cause caída del cabello o aumente el riesgo de calvicie.
Esta relación surgió tras un único estudio de 2009 con jugadores de rugby en el que se sugirió un aumento de la concentración sanguínea de dihidrotestosterona (DHT), un metabolito de la testosterona, tras el uso de creatina. La DHT está relacionada con algunos tipos de calvicie.
Al menos otros 12 estudios realizados posteriormente no consiguieron replicar los hallazgos de ese trabajo de 2009, y ningún estudio hasta la fecha ha mostrado que exista algún aumento de la caída del cabello con el uso de creatina.
¿La creatina engorda?
La creatina provoca aumento de peso al favorecer el aumento de masa muscular y una pequeña retención de agua. Sin embargo, no hay aumento de grasa con su uso. Al contrario, la tendencia es a la reducción del tejido graso.
¿La creatina debe tomarse antes o después del entrenamiento?
Todavía no hay consenso. Los estudios clínicos sobre el mejor momento para tomar creatina presentan resultados variados, pero tienden a sugerir que la suplementación después del entrenamiento puede ser ligeramente más beneficiosa. Sin embargo, si no le resulta práctico tomar la creatina después del entrenamiento, consumirla antes del entrenamiento no será menos efectivo. Lo que realmente importa es tomar al menos 3 a 5 gramos de creatina al día.
- Nutritional and non-medication supplements permitted for performance enhancement – UpToDate.
- Safety of Creatine Supplementation in Active Adolescents and Youth: A Brief Review – Frontiers in nutrition.
- Creatine Use in Sports – Sports health – American Orthopaedic Society for Sports Medicine.
- International Society of Sports Nutrition Position Stand: Safety and Efficacy of Creatine Supplementation in Exercise, Sport, and Medicine – Journal of the International Society of Sports Nutrition.
- ISSN exercise & sports nutrition review update: research & recommendations – Journal of the International Society of Sports Nutrition.
- Muscle Creatine Loading in Men – Journal of applied physiology.
- Common questions and misconceptions about creatine supplementation: what does the scientific evidence really show? – Journal of the International Society of Sports Nutrition.
Dudas de los lectores sobre este tema
Preguntas seleccionadas por el editor por su relevancia para este artículo.
Más comentarios de los lectores
Buenos días soy mujer 33 años, 57kg, y he sufrido de helicobacter pylori en tantas ocasiones que tengo una gastritis cronificada, hinchazón abdominal perpetua, acidez recurrente y dificultad para las digestiones que a menudo me resultan dolorosas. Tomo famotidina por las mañanas para tratar de evitar dolor durante el día, si este aparece tomo spasmoctyl o metamizol si es demasiado fuerte. Dicho todo esto… Puedo empezar a tomar creatina combinándolo con natación 3 veces por semana? Cuantos gramos diarios serían la dosis correcta? Está contraindicada para mí patología o para los medicamentos que tomo habitualmente? Muchísimas gracias
TENGO 45 AÑOS Y SUFRO DE LUPUS DESDE LSO 13 ÑOS, SOLO CON COMPROMISO EN LA PIEL,LOS ORGANOS NO SE AFECTARON .TOMO CREATINA EN LAS NOCHES POR MI ENTRENAMIENTO EN EL GIMNASIO, HAY AGUNA CONTRAINDICACION?
Tengo 49 años, tomo tamoxifeno por cáncer de mamá en remisión, ¿puedo tomar creatina?
Sexo femenino, 65 años, diagnosticada con hipotiroidismo y un nódulo tiroideo hasta el momento benigno desde 2017, tomo levotiroxina 50mcg.en ayunas, para mi estatura 1.48 obesa (75 a78kg) a los 61 años empecé a bajar de peso ahora 55 kilos ejercicio cardio vascular y fuerza con pesas 1 y 2 kilos mancuernas y ligas 4 a 5 días a la semana regularmente, nunca he sido estriñida al contrario 2 o 3 evacuaciones al día, he perdido mucha masa muscular, puedo tomar creatina 3 grs diarios por posible efecto secundario de diarrea al tomar creatina? … Muchas gracias.
Tengo 65 años , tengo hipotirohidismo y tomo eutirox, tambien duloxetina para el dolor d cervicales , puedo tomar creatina ?Me vendria bien??
tengo 77 años hago pilates tres veces por semana y tomo colageno todos los dias puedo tomar creatina
Mi madre tiene 75 años, hacemos todo lo posible por qué coma bien y aumente su peso, es demasiado delgada, la creatina le puede ayudar a subir de peso y/o tiene alguna mala consecuencia?
Buenas tardes, quería saber si es conveniente tomar creatina estando medicada con Ditropan Ud que es un medicamento anticolinérgico que se usa fuera de su indicación principal para tratar la hiperhidrosis cuyo efectos secundarios son Boca seca, Estreñimiento, Somnolencia o mareos, Retención de orina leve en algunos casos. Hago ejercicios de fuerza de 3 a 4 veces por semana y boxeo 3 veces por semana. Muchas gracias
Buenas tardes: Tuve un infarto hace 10 años. Estoy en tratamiento con antihipertensivos, anticoagulantes (aspirina) y medicacion para el colesterol. He perdido mucha masa muscular Estaria contraindicado tomar creatina?. Muchas gracias
Hola Doctor tengo varias dudas para el uso de la creatina, soy diagnosticado con predeabetes hace 3 años desde entonces siempre controlado con niveles de no diabético haciendo ejercicio cuidando alimentación y tomando metformina, también uso telmisartan y mi presión es 120/70 (era 140/90) antes del medicamento, mi creatinina siempre está en rangos de 0.8-0.9, no tengo antecedentes de enfermedades renales.
Cabe mencionar que tengo 63 años mi peso es de 69 kilos y hago ejercicio de fuerza 40 minutos y cardio (trote en banda) 20 minutos 4 días a la semana.
Con lo anteriormente comentado hay alguna contra indicación para el uso de creatina?
Agradezco de antemano su amable respuesta.
Buenas Tardes
He iniciado a tomar creatina, pero que horario seria el as adecuado?
y se puede acompañar con omega 3?
¿Una persona con TDAH puede tomar creatina y como le beneficiaria si fuera el caso?
Hola!! ¿La creatina puede ser tomada junto a cafeína? Ya sea café o cualquier bebida con cafeína.
Tengo 54 años y soy pre menopaúsica, acabo de empezar a tomar 5 gr. de creatina por motivos de concentración, puedo decir que me ha permitido permanecer en hiperfoco por más de 2 horas, al igual que a mi hijo adulto con TDH le ha ayudado a tener mayor concentración; pero a mi en lo particular ¿Puede afectarme en la falta de estrógenos?
hola si tomo alcohol regularmente y tomo creatina es malo para el hígado? Normalmente tomo 2 cervezas diarias. Gracias.
Puedo tomar creatina si soy prediabetica? mi nivel de glucosa en examenes es de 108
buenas tardes tengo 57 años acomienzo de año deje de consumir carne de res solo consumia cerdo de hay presente una baja de peso considerable en un mes y medio , conclucion deficiencia de vitamina B12 y anemia ya con tratamiento estoy mas recuperado , entreno ciclismo los fines de semana 75 kilometros . camino 10 kilometros diarios pero veo que mis mis piernas y brasos se adelgazaron mucho, de igual manera me ciento muy agotado con la creatina puedo fortalecer mis musculos nuevamente que otras recomendaciones serian de gran ayuda
mil gracias por su atencion
La creatina aumenta la celulitis??
Me dijeron que la Creatina también ayuda en lo que llaman «brain fog». Tengo 77 años y hago yoga tres veces al día. Debo tomar creatina?
tengo osteoporosis en columna y osteopenia en caderas- sin tratamiento de bisfosfonato por mi eleccion – tomo suplemento natier de vitamina D con k2 – magnesio- y acido ascorbico- entreno con pesas de 1 kilo 3 veces x semana y camino cinta 2 veces x semana- podria tomar Creatina monihidrato x mi osteoporosis?
Que pasa si tomo creatina y no puedo entrenar por diversas situaciones o si es intermitente minentrenamiento? Gracias
¿¿ Puede afectar el consumo de la CREATINA MONOHIDRATADA a un joven de 13 años que hace aprox una hora de ejercicio diario ?? Unos días en el gimnasio y otros días jugando futbol
si el cuerpo genera creatina, si la tomo como suplemento, no produce un efecto negativo en el cuerpo, en el sentido de que deje de producirla?
Llevo dos meses con el medicamento mounjaro por sobrepeso, es aconsejable tomar creatina?
Puedo tomarme la creatina con vitamina C efervecente?