Información principal sobre el picor vaginal
La picazón vaginal, también denominada picor o comezón vaginal, puede tener diversas causas, pero las más comunes son la candidiasis, la irritación causada por jabones u otros productos íntimos, la vaginosis bacteriana, la tricomoniasis y la sequedad de la mucosa genital, especialmente después de la menopausia.
En términos generales, el picor acompañado de flujo blanco y espeso sugiere un cuadro de candidiasis. La picazón con mal olor o flujo grisáceo, amarillo o verdoso hace pensar en otras infecciones vaginales. Por otro lado, el picor sin flujo suele estar más relacionado con irritación local, alergia, dermatitis, fricción, depilación o sequedad de la zona íntima.
La evaluación ginecológica es importante cuando el picor es intenso, dura más de unos días, reaparece con frecuencia o viene acompañado de dolor, ardor, heridas, ampollas, sangrado, fiebre, mal olor o flujo anormal.
¿Cómo sospechar la causa del picor vaginal?
La presencia o ausencia de flujo, el olor de la secreción, la intensidad de la picazón y la existencia de ardor, dolor o lesiones en la vulva ayudan a orientar el diagnóstico. Estos signos no sustituyen la evaluación médica, pero suelen indicar qué causas son más probables.
Picor con flujo blanco y espeso
Cuando el picor es intenso y viene acompañado de flujo blanco, espeso y, en ocasiones, con grumos, la candidiasis vaginal es una de las causas más probables. También pueden aparecer enrojecimiento de la vulva, ardor y molestias al orinar o durante las relaciones sexuales.
Picor con mal olor
Si el picor aparece junto con un olor desagradable, principalmente cuando existe flujo grisáceo, amarillento o verdoso, se deben considerar otras infecciones vaginales, como la vaginosis bacteriana y la tricomoniasis. En estos casos, suele ser necesaria una evaluación ginecológica para confirmar la causa y definir el tratamiento.
Picor sin flujo
Cuando no existe flujo, el picor suele estar más relacionado con irritación local, alergia, dermatitis, fricción, sudor, depilación, compresas higiénicas, jabones perfumados o ropa ajustada. La sequedad genital, más frecuente después de la menopausia, también puede causar este cuadro.
Picor con ardor o dolor durante las relaciones sexuales
El ardor al orinar, la sensación de quemazón y el dolor durante las relaciones sexuales pueden aparecer en la candidiasis, en la irritación de la mucosa genital y en la atrofia vaginal de la menopausia. Cuando estos síntomas persisten, lo ideal es no intentar determinar la causa únicamente a partir de los signos.
Picor con heridas, ampollas o alteraciones cutáneas
La presencia de lesiones visibles en la vulva, como heridas, ampollas, placas blanquecinas, fisuras o zonas muy enrojecidas, requiere evaluación médica. Además de las infecciones, este tipo de cuadro puede aparecer en enfermedades dermatológicas de la región genital, como el liquen escleroso.
¿Cuándo acudir al ginecólogo?
La picazónvaginal no siempre indica un problema grave, pero los cuadros que persisten, reaparecen o vienen acompañados de flujo anormal, ardor, dolor o lesiones en la vulva deben ser evaluados por un ginecólogo. La consulta también está recomendada durante el embarazo, en niñas, después de una relación sexual sin protección con riesgo de infección de transmisión sexual o cuando no se produce mejoría después de suspender jabones, cremas u otros productos que puedan estar irritando la zona.
Esta evaluación es importante porque causas muy diferentes, como la candidiasis, la vaginosis bacteriana, la tricomoniasis, las dermatitis vulvares y la atrofia vaginal de la menopausia, pueden provocar síntomas parecidos, pero requieren tratamientos diferentes.
Prurito vaginal y prurito vulvar
Picazón vaginal y prurito vulvar son términos que se utilizan frecuentemente como sinónimos, pero que, en realidad, presentan algunas diferencias, ya que la vulva y la vagina no son lo mismo.
Se denomina vulva a la parte externa de los genitales femeninos. La vulva incluye el monte de Venus, los labios mayores y menores, el clítoris y la abertura del canal vaginal. La vagina o canal vaginal, por su parte, es el conducto muscular y flexible que comunica el útero con el exterior.
Por lo tanto, de manera simplificada, podemos decir que la vulva es la parte externa, mientras que la vagina es la parte interna de los genitales femeninos.
Así, los términos picor vaginal y picor vulvar, cuando se utilizan correctamente, indican dos síntomas diferentes. Sin embargo, como muchas de las enfermedades que provocan prurito vulvar también causan prurito vaginal, y viceversa, ambos términos acaban utilizándose de manera intercambiable.

Causas comunes de la picazón vaginal
Una vez realizadas estas breves explicaciones, podemos profundizar en el tema y hablar específicamente de las principales causas del prurito vaginal.
Como veremos a continuación, existen múltiples causas de prurito vulvar y vaginal. Sin una evaluación por parte del ginecólogo, es difícil distinguir entre tantas posibilidades, ya que los síntomas de las diferentes causas pueden ser muy parecidos, con presencia de flujo, dolor y picor en prácticamente todos los casos.
Por lo tanto, el diagnóstico diferencial se realiza mediante el examen ginecológico, la recogida de una muestra vaginal para su análisis en el laboratorio y una adecuada evaluación de la historia clínica de la paciente.
Candidiasis vaginal
La candidiasis vaginal es probablemente la causa más importante de picor vaginal, no solo porque el prurito es uno de sus síntomas más intensos, sino también porque 3 de cada 4 mujeres tendrán al menos un episodio de candidiasis vaginal a lo largo de su vida.
El picor vaginal causado por la candidiasis suele venir acompañado de ardor en la región vaginal y vulvar, que puede aparecer espontáneamente, pero que habitualmente empeora al orinar o durante las relaciones sexuales.
Otros signos frecuentes de candidiasis son el enrojecimiento de la región vulvar y el flujo vaginal, que habitualmente tiene un aspecto lechoso y no presenta olor.
La candidiasis vaginal no es una infección de transmisión sexual; las niñas y las mujeres que no mantienen relaciones sexuales también pueden padecerla.
Para obtener más información sobre la candidiasis, lea: Candidiasis vaginal: qué es, causas, síntomas y tratamiento
Vaginosis bacteriana
La vaginosis bacteriana es una infección que aparece cuando las bacterias naturales de la flora vaginal son sustituidas por bacterias patógenas. En más del 90 % de los casos, la bacteria responsable de la vaginosis es Gardnerella vaginalis. Tener múltiples parejas sexuales, el uso reciente de antibióticos de amplio espectro y la realización frecuente de duchas vaginales son algunos de los factores de riesgo.
La mayoría de las mujeres con vaginosis no presentan síntomas. Entre las que sí los presentan, el picor vaginal no suele ser muy intenso. En general, el flujo vaginal con mal olor es el síntoma más importante.
Por lo tanto, mientras que la candidiasis provoca un picor intenso y flujo sin olor, la vaginosis suele causar un flujo con un olor muy desagradable acompañado de un picor vaginal leve.
Para obtener más información sobre la vaginosis bacteriana, lea: Vaginosis bacteriana: qué es, síntomas y tratamiento
Tricomoniasis
La tricomoniasis es una infección de transmisión sexual causada por un parásito llamado Trichomonas vaginalis.
La infección por Trichomonas vaginalis suele ser asintomática en los hombres, pero al menos 2 de cada 3 mujeres infectadas presentan síntomas. El cuadro clínico más frecuente es la inflamación de la vagina con flujo amarillo verdoso de olor desagradable, asociado a dolor al orinar, dolor durante las relaciones sexuales y prurito vaginal.
El diagnóstico de la tricomoniasis suele realizarse mediante la evaluación microscópica de las secreciones vaginales obtenidas durante el examen ginecológico.
Para obtener más información sobre la tricomoniasis, lea: Tricomoniasis: qué es, síntomas y tratamiento
Gonorrea
La gonorrea es una infección de transmisión sexual extremadamente común y es responsable de más de 200 millones de casos anuales en todo el mundo.
El principal signo de la gonorrea es la secreción uretral, que resulta más fácil de detectar en los hombres que en las mujeres. El flujo de origen vaginal, y no uretral, solo aparece cuando existe una infección del cuello uterino, situación que ocurre aproximadamente en la mitad de las mujeres infectadas. En estos casos, la paciente puede presentar picazón, dolor durante las relaciones sexuales o flujo vaginal purulento. Si existe una inflamación importante del útero, también puede producirse sangrado vaginal fuera del periodo menstrual.
Para obtener más información sobre la gonorrea, lea: Gonorrea: qué es, síntomas, transmisión y tratamiento.
Clamidia
La clamidia es la infección de transmisión sexual más común del mundo, aunque la inmensa mayoría de los pacientes infectados permanece asintomática.
En las mujeres, solo el 10 % desarrolla síntomas, que habitualmente incluyen flujo vaginal, picor vaginal, dolor durante las relaciones sexuales o al orinar y sangrado vaginal.
Los casos sintomáticos de clamidia son prácticamente idénticos a los de gonorrea, por lo que resulta imposible distinguir ambas infecciones sin realizar un análisis de laboratorio del flujo vaginal.
Para obtener más información sobre la clamidia, lea: Clamidia: síntomas, transmisión y tratamiento.
Menopausia
El revestimiento interno de la vagina está formado por tejidos que dependen de los estrógenos para mantenerse saludables. La deficiencia de estrógenos que se produce después de la menopausia hace que el epitelio vaginal se vuelva más fino y frágil, dando lugar a lo que denominamos atrofia vaginal o vaginitis atrófica.
Las paredes vaginales más frágiles y delgadas son más propensas a sufrir lesiones e irritaciones y tienen una menor capacidad para mantenerse húmedas, lo que provoca los siguientes síntomas: sequedad vaginal, picor y dolor durante las relaciones sexuales.
El tratamiento de la atrofia vaginal se realiza mediante la aplicación intravaginal de estrógenos, que pueden administrarse en forma de comprimido vaginal, anillo o crema.
Para obtener más información sobre los síntomas de la menopausia, lea: 25 Síntomas de la menopausia y climaterio.
Sustancias químicas irritantes
El prurito vaginal también puede estar provocado por la irritación de la vagina o de la vulva causada por algún producto químico. Con frecuencia, el responsable es un producto habitual, como un jabón, un suavizante utilizado para lavar la ropa interior o incluso una determinada marca de papel higiénico.
En realidad, la lista de productos químicos que pueden causar irritación es muy extensa. Mencionaremos solamente algunos de los más conocidos:
- Preservativos.
- Anticonceptivos de uso vaginal.
- Productos de higiene íntima.
- Detergente para la ropa.
- Perfumes.
- Cremas vaginales.
- Lubricantes.
- Polvos de talco.
En estos casos, identificar y suspender el uso de la sustancia irritante es fundamental para que el tratamiento tenga éxito.
Liquen escleroso vulvar
El liquen escleroso es una enfermedad crónica y relativamente común que afecta aproximadamente a 1 de cada 30 mujeres después de la menopausia.
El aspecto clásico del liquen escleroso es el de una capa fina, blanca y arrugada localizada en los labios menores, en los labios mayores o en ambos, que puede extenderse hasta la región perianal. El prurito vulvar es el síntoma más frecuente y puede ser tan intenso que interfiere con el sueño. Otros síntomas incluyen prurito anal, sangrado rectal, dolor durante las relaciones sexuales y dolor al orinar.
Higiene íntima inadecuada
Una higiene íntima inadecuada incluye tanto los casos de mala higiene personal como los de higiene íntima excesiva. Ambos extremos pueden facilitar la aparición de infecciones que provocan inflamación y picazón vaginal.
Por razones evidentes, una higiene íntima deficiente favorece la proliferación de bacterias u hongos que pueden causar irritación, principalmente en la región vulvar. En las niñas, una higiene inadecuada después de orinar puede hacer que la acidez de la orina provoque irritación en la vulva, que, además de ardor, también puede causar picor.
Por otro lado, el exceso de limpieza puede provocar picazón no solo por la irritación de la vulva o de la vagina causada por los productos químicos, sino también porque elimina la flora bacteriana natural de la vagina, que constituye un factor de protección frente a las bacterias externas.
Las duchas vaginales también forman parte de los hábitos de higiene inadecuados que aumentan el riesgo de infección vaginal.
Pediculosis púbica
La pediculosis púbica, conocida popularmente como ladillas, es una enfermedad contagiosa causada por el insecto Phthirus pubis, también denominado piojo púbico.
El principal síntoma de la pediculosis púbica es un picor intenso en la región púbica y alrededor de la vulva. El picor es más intenso durante la noche y rascarse de manera compulsiva puede provocar heridas en la piel.
A diferencia de las demás causas de prurito vulvar, la pediculosis no provoca flujo vaginal ni lesiones en el interior de la vagina.
Para obtener más información sobre la pediculosis púbica, lea: Pediculosis púbica (ladillas): síntomas y tratamiento.
Oxiuriasis o enterobiasis
La oxiuriasis, también denominada enterobiasis, es una parasitosis intestinal causada por el gusano Enterobius vermicularis u Oxyurus vermicularis.
El principal síntoma de la oxiuriasis es el picor anal, que suele ser intenso y predomina durante la noche. En las mujeres, los gusanos adultos pueden migrar a otras zonas además del ano, como la región vaginal, y provocar vulvovaginitis, es decir, inflamación de la vulva y de la vagina, caracterizada por picazóny y flujo vaginal.
Para obtener más información sobre la oxiuriasis, lea: Oxiuriasis (enterobiasis): qué es, síntomas y tratamiento.
Cuerpo extraño
La presencia de un cuerpo extraño dentro de la vagina debe investigarse siempre en niñas pequeñas que presentan picor vaginal. En ocasiones, la propia niña puede introducir en la vagina juguetes pequeños, trozos de tela u otros objetos pequeños, lo que produce un proceso inflamatorio que provoca dolor y picazón vaginal.
En las mujeres adultas, el objeto extraño puede ser un tampón que se haya olvidado dentro de la vagina.
Enfermedades de la piel cercanas a la vulva
Las pacientes que presentan alguna enfermedad cutánea que se extiende hasta la región genital, como eccema, micosis cutáneas, psoriasis o urticaria, también pueden presentar prurito vulvar. En estos casos, el diagnóstico es sencillo, ya que los signos y síntomas presentes fuera de la región genital suelen ser bastante evidentes.
Alergia al semen
La alergia al semen es una situación poco frecuente, pero real.
Los síntomas más comunes de la alergia al semen son enrojecimiento, hinchazón, picor y sensación de quemazón en la región vaginal. Los síntomas suelen comenzar entre 10 y 30 minutos después de una relación sexual sin preservativo. En aproximadamente dos tercios de las mujeres, los signos alérgicos no se limitan a la región genital y también pueden aparecer urticaria, rinitis y conjuntivitis alérgica. Incluso se han descrito casos de reacción anafiláctica al semen.
Los síntomas de la alergia al semen solo aparecen cuando la mujer mantiene relaciones sexuales sin preservativo. Cuando la pareja utiliza preservativo y la mujer no entra en contacto con el semen, no aparecen signos de alergia después de la relación sexual.
Para obtener más información sobre la alergia al semen, lea: Alergia al semen: causas, síntomas y tratamiento.
Cáncer
Los tumores de la región genital son causas poco frecuentes de picor vaginal. En casos excepcionales, el cáncer de vulva o de vagina puede manifestarse mediante picazón vaginal.
Cómo se realiza el diagnóstico
En la mayoría de los casos, no es posible determinar con seguridad la causa del picor vaginal basándose únicamente en los síntomas. Aunque la presencia de flujo, mal olor, ardor al orinar, dolor durante las relaciones sexuales o lesiones en la vulva ayuda a orientar la sospecha, varias enfermedades pueden causar manifestaciones similares.
El diagnóstico suele comenzar con la historia clínica y el examen ginecológico. Durante la consulta, el médico evalúa cuánto tiempo hace que comenzó el picor, si es continuo o recurrente, si existe flujo, olor, ardor, dolor o sangrado, si guarda relación con el ciclo menstrual, si la paciente ha utilizado antibióticos o productos íntimos, si ha mantenido relaciones sexuales recientemente o si presenta síntomas en otras partes del cuerpo.
Durante el examen físico, es importante determinar si la irritación predomina en la vulva, en la vagina o en ambas, además de buscar signos como enrojecimiento, fisuras, placas blanquecinas, heridas, ampollas, flujo anormal o atrofia de la mucosa.
Cuando es necesario, el ginecólogo puede recoger una muestra de la secreción vaginal para analizarla. Este material ayuda a diferenciar causas como la candidiasis, la vaginosis bacteriana y la tricomoniasis, que pueden presentar síntomas parecidos, pero requieren tratamientos diferentes. Cuando existe sospecha de gonorrea o clamidia, pueden solicitarse pruebas específicas.
Si existen lesiones en la piel de la vulva, el diagnóstico puede requerir una evaluación más específica para detectar enfermedades dermatológicas, como dermatitis, psoriasis o liquen escleroso. En los casos persistentes, recurrentes o con hallazgos atípicos, pueden ser necesarias pruebas complementarias y, con menor frecuencia, una biopsia de la lesión.
Cómo tratar la picazón vaginal
El tratamiento del picor vaginal depende de la causa del problema. A lo largo del artículo, los enlaces correspondientes a cada una de las principales causas conducen a textos específicos en los que se explica el tratamiento con más detalle. Aquí, el objetivo es mostrar de forma resumida cómo suele orientarse el tratamiento.
Como diferentes enfermedades pueden provocar síntomas parecidos, no existe un único medicamento que sea adecuado para todos los casos.
Cuando el picor está causado por candidiasis, el tratamiento suele realizarse con antifúngicos, en forma de crema vaginal o comprimidos, dependiendo de la intensidad de los síntomas y de la orientación médica. En la vaginosis bacteriana y la tricomoniasis, el tratamiento se realiza con antibióticos o antiparasitarios, ya que son infecciones diferentes de la candidiasis. En los casos de gonorrea y clamidia también se utilizan antibióticos específicos.
Si la causa es la irritación provocada por jabones, perfumes, cremas, compresas higiénicas, lubricantes u otros productos íntimos, la medida más importante es suspender el agente irritante. En muchos casos, esto es suficiente para que el cuadro mejore. Algunas pacientes pueden necesitar un tratamiento adicional para aliviar la inflamación de la piel o de la mucosa.
En la atrofia vaginal de la menopausia, el tratamiento suele incluir hidratantes vaginales, lubricantes durante las relaciones sexuales y, en muchos casos, estrógenos vaginales en forma de crema, comprimido o anillo, siempre bajo orientación médica.
Cuando la picazón está relacionado con enfermedades dermatológicas de la vulva, como dermatitis, psoriasis o liquen escleroso, el tratamiento varía según el diagnóstico y puede incluir cremas específicas, generalmente bajo seguimiento ginecológico o dermatológico.
En los casos de pediculosis púbica, oxiuriasis o presencia de un cuerpo extraño en la vagina, el tratamiento también se dirige a la causa. Esto significa eliminar el parásito o retirar el cuerpo extraño, en lugar de limitarse a intentar aliviar el picor.
Además del tratamiento específico, algunas medidas ayudan a evitar que la irritación empeore mientras se investiga la causa:
- Evitar los jabones perfumados, las duchas vaginales y los productos íntimos irritantes.
- No utilizar cremas o pomadas por cuenta propia sin conocer la causa.
- Preferir ropa interior de algodón y evitar prendas muy ajustadas.
- Mantener la región genital limpia y seca, sin frotarla excesivamente.
Cuando el síntoma es persistente, recurrente o está acompañado de flujo anormal, dolor, heridas, ampollas o sangrado, lo ideal es solicitar una evaluación médica en lugar de intentar tratarlo empíricamente como si siempre se tratara de candidiasis.
- Approach to women with symptoms of vaginitis – UpToDate.
- Vulvar dermatitis – UpToDate.
- Managing common vulvar skin conditions – Harvard Women’s Health Watch.
- 2014 UK National Guideline on the Management of Vulval Conditions – Royal College of Obstetricians and Gynaecologists.
- Vulvar pruritus in a postmenopausal woman – Canadian Medical Association Journal.
- Overview of Vulvar Pruritus Through the Life Cycle – Clinical Obstetrics and Gynecology.
Dudas de los lectores sobre este tema
Preguntas reales enviadas por lectores y seleccionadas por el editor por su relevancia para este artículo.
Más comentarios de los lectores
Desde Enero tomando clonazol todas las semanas,pero sigue la picazón vaginal.