Dermatitis atópica: síntomas, causas y tratamiento

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Escrito por Dr. Pedro Pinheiro
Revisado y actualizado el 5 de agosto de 2026
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¿Qué es la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica, también conocida como eczema atópico, es un problema cutáneo frecuente en bebés y niños, aunque también puede afectar a los adultos.

Cuando se describió la enfermedad, se creía que era una especie de alergia de la piel relacionada con otras enfermedades atópicas, como la rinitis alérgica, el asma y la alergia alimentaria; de ahí el nombre de dermatitis atópica.

Sin embargo, estudios recientes indican que el eczema atópico no es una enfermedad alérgica. Parece surgir debido a un defecto genético en una proteína de la piel, lo que facilitaría la aparición de inflamación crónica y síntomas como picor, descamación, sequedad cutánea y enrojecimiento local.

¿Cómo se produce?

Como todos sabemos, la piel es el órgano encargado de crear una barrera entre el interior de nuestro cuerpo y el medio externo. Es nuestra primera línea de defensa frente a las agresiones ambientales. Una piel intacta impide que los microorganismos y las sustancias irritantes lleguen al interior de nuestro organismo.

La permeabilidad de la piel está determinada por una compleja interacción entre las proteínas y las células naturales de la propia piel. Cualquier alteración de estos componentes, ya sea por defectos genéticos, traumatismos, disminución de la humedad, cambios del pH o infecciones, puede interferir en la capacidad de la epidermis para actuar como una barrera eficaz.

La alteración de la barrera cutánea permite que los innumerables agentes irritantes presentes en el medio ambiente penetren en la piel y entren en contacto con las células del sistema inmunitario situadas inmediatamente debajo de ella. Esta interacción entre las sustancias irritantes absorbidas y el sistema inmunitario provoca la liberación de mediadores proinflamatorios, lo que da lugar a las manifestaciones clínicas y patológicas de la dermatitis atópica.

Del mismo modo que la alteración de la barrera y el aumento de la permeabilidad facilitan la entrada de sustancias irritantes, también permiten una mayor evaporación del agua de la piel, haciendo que se reseque más. La sequedad provoca grietas en la piel, lo que deteriora todavía más la barrera frente al medio externo y agrava los síntomas de la dermatitis atópica. Se crea así un círculo vicioso.

Síntomas

La dermatitis atópica es una enfermedad típica de bebés y niños, aunque también puede aparecer en adultos. El 85 % de los casos comienza durante los primeros cuatro años de vida; en más de la mitad de ellos, la inflamación desaparece espontáneamente con el paso de los años. Al llegar a la adolescencia, aproximadamente entre el 60 y el 80 % de los pacientes ya no presenta eczema.

En general, los adultos con dermatitis atópica son personas que padecen la enfermedad desde la infancia. Solo el 1 % de los adultos presenta dermatitis atópica de inicio posterior a la adolescencia.

Dermatitis atópica en la superficie flexora del codo (fosa antecubital)
Dermatitis atópica en la superficie flexora del codo (fosa antecubital)

El eczema atópico puede dividirse en tres etapas:

  • Fase infantil, entre los 3 meses y los 2 años de edad.
  • Fase prepuberal, entre los 2 y los 12 años.
  • Fase adulta, a partir de los 12 años.

Las manifestaciones clínicas de la dermatitis atópica cambian según la etapa de la enfermedad.

Fase infantil

Durante la fase infantil aparecen lesiones enrojecidas y descamativas, con costras y picor intenso. Las superficies extensoras de las articulaciones, como los codos y las rodillas, el rostro y el cuero cabelludo son las zonas más afectadas. En algunos casos, las lesiones pueden ser muy extensas y ocupar gran parte de la superficie de la piel.

Dermatitis atópica infantil
Dermatitis atópica infantil

Curiosamente, la zona cubierta por el pañal suele permanecer libre de lesiones. Durante la fase más aguda pueden aparecer vesículas, es decir, pequeñas ampollas, con salida de material purulento.

Eczema atópico en fase infantil con afectación del rostro
Eczema atópico en fase infantil con afectación del rostro

Fase prepuberal

Durante la fase prepuberal, además del enrojecimiento y el picor intenso, también es muy frecuente el engrosamiento de la piel, con formación de placas rugosas en las superficies flexoras de las articulaciones, como la fosa antecubital —el pliegue del codo— y la fosa poplítea —la parte posterior de la rodilla—. El cuello, las muñecas y los tobillos también se ven afectados con frecuencia.

Eczema atópico en la fosa poplítea y los tobillos
Eczema atópico en la fosa poplítea y los tobillos

En esta etapa, la piel se encuentra bastante seca y son frecuentes las heridas provocadas por el rascado.

Fase adulta

Durante la fase adulta, las lesiones de la dermatitis atópica tienden a estar muy engrosadas y a causar picor. El eczema puede limitarse a las manos y los pies, aunque el cuello, la fosa antecubital y la fosa poplítea también son zonas frecuentemente afectadas. La sequedad generalizada de la piel es otro signo bastante habitual.

Lesión engrosada en la muñeca con sequedad de la piel: eczema atópico
Lesión engrosada en la muñeca con sequedad de la piel: eczema atópico

Para ver más imágenes de lesiones causadas por el eczema atópico, consulte el siguiente enlace: Fotos de dermatitis atópica en bebés, niños y adultos.

Por lo general, el eczema atópico es una enfermedad inflamatoria de la piel que aparece y desaparece, y pueden transcurrir meses o incluso años entre una crisis y otra.

El eczema puede provocar un picor intenso, y rascarse las lesiones puede hacer que se irriten todavía más y aumente el prurito. El rascado puede causar heridas en la piel con las uñas, lo que facilita la invasión y contaminación de las lesiones por bacterias, principalmente Staphylococcus aureus.

En los casos graves puede verse afectada cualquier parte del cuerpo, independientemente de la edad, aunque no es habitual encontrar lesiones en las axilas, los glúteos o las ingles. La presencia de lesiones en estas zonas debe llevar a considerar otros diagnósticos, como psoriasis, dermatitis alérgica de contacto o dermatitis seborreica.

La dermatitis atópica no es una enfermedad contagiosa. Las lesiones pueden tocarse sin que exista ningún riesgo de transmisión.

Tratamiento

El tratamiento de la dermatitis atópica tiene como objetivos controlar el picor, reducir la inflamación de la piel y prevenir las recaídas.

Uno de los primeros pasos para controlar el eczema atópico consiste en eliminar los factores que favorecen el empeoramiento de las lesiones, como:

  • Calor, sudor o ambientes secos.
  • Estrés o ansiedad.
  • Cambios bruscos de temperatura.
  • Exposición a determinados productos químicos o soluciones de limpieza, incluidos jabones y detergentes, perfumes, cosméticos, cloro de las piscinas, prendas de lana o fibras sintéticas, polvo, arena o humo del tabaco.

La hidratación de la piel es otra medida necesaria para aliviar el eczema. Los productos hidratantes con un bajo contenido de agua, como Eucerin, Cetaphil y Nutraderm, deben utilizarse diariamente después del baño. La vaselina es otra opción válida.

La aplicación de cremas que contienen corticoides es muy útil para reducir la irritación de la piel. En los casos leves suelen estar indicados los corticoides tópicos de baja potencia, como la desonida al 0,05 % y la hidrocortisona al 2,5 %.

En los casos más graves se prefieren corticoides más potentes, como la fluocinolona al 0,025 %, la triamcinolona al 0,1 % y el dipropionato de betametasona al 0,05 %.

Sin embargo, el uso de corticoides tópicos debe limitarse a las fases agudas y durar pocos días para evitar efectos secundarios. Cuando es necesario utilizar cremas durante más de cuatro semanas, lo ideal es evitar los corticoides y utilizar productos inmunosupresores a base de tacrolimus o pimecrolimus.

En los casos de eczema grave y difícil de controlar, puede estar indicado el uso de corticoides por vía oral durante algunos días.

La fototerapia, un tratamiento que utiliza rayos ultravioleta, es bastante eficaz para controlar el eczema. Sin embargo, es un tratamiento caro, aumenta el riesgo de cáncer de piel y provoca envejecimiento prematuro, por lo que suele reservarse para los casos graves y difíciles de controlar.

En los pacientes con enfermedad moderada o grave que no responden al tratamiento tópico aislado y para quienes la fototerapia no es viable o aceptable, una opción es el tratamiento con dupilumab, un anticuerpo monoclonal. El dupilumab se administra mediante inyecciones subcutáneas con un intervalo de dos semanas.

El dupilumab, la fototerapia y los inmunosupresores convencionales no son adecuados para bebés y niños pequeños. En niños mayores de seis años y adolescentes, deben utilizarse cuando el tratamiento tópico óptimo ha fracasado y la enfermedad tiene un impacto significativo sobre la calidad de vida.

Tratamientos sin eficacia científica comprobada

Los antihistamínicos habituales, como la cetirizina, la loratadina y la fexofenadina, no son eficaces para tratar el eczema atópico.

Otros tratamientos que tampoco cuentan con eficacia demostrada para la dermatitis atópica son:

  • Probióticos, como los lactobacilos.
  • Suplementos dietéticos, incluidas las vitaminas, el aceite de pescado y los ácidos grasos esenciales derivados de plantas.
  • Aceite de onagra y aceite de borraja, que son ricos en ácido gamma-linolénico y ácidos grasos esenciales. Estos productos se han utilizado ampliamente para tratar la dermatitis atópica como remedios de medicina alternativa y complementaria, pero no existen pruebas adecuadas de su eficacia.
  • Melatonina.
  • Medicamentos fitoterapéuticos.
  • Antagonistas de los receptores de leucotrienos, como el montelukast.

book Referencias bibliográficas


Dudas de los lectores sobre este tema

Preguntas seleccionadas por el editor por su relevancia para este artículo.

Más comentarios de los lectores

  1. Ruben Mendoza Cordova

    Me picaron varias hormigas hace ya casi un mes, todas las picaduras desaparecieron, tome un antiasmático, pero una picadura no se perdió es más sigue rojo y hay un escozor incluso la zona de la picadura esta como con escamas, que podría hacer, gracias

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro (CRM RJ 73009-2) Autor

    Después de casi un mes, una picadura que sigue roja, con escozor y descamación ya no parece una reacción normal inmediata a la picadura. Lo más frecuente es que quede una dermatitis local por irritación, rascado o reacción alérgica persistente. La piel puede quedar inflamada, seca, áspera o con escamas durante varias semanas.

    Puede ayudar lavar la zona suavemente, evitar rascarse, no aplicar alcohol, limón ni productos irritantes, mantener la piel hidratada y usar compresas frías si pica mucho. Si no hay herida abierta, pus ni sospecha de infección, a veces una crema antiinflamatoria suave, como hidrocortisona por pocos días, puede aliviar, pero lo ideal es que sea indicada por un médico tras ver la lesión.

  2. Margarita ines Villagra

    Gracias Dr. Pedro Pinheiro es el primer artículo » médico» que incluye afecciones de la parte blanda interna del codo. En idioma tan llano( para legos en la materia como yo mujer de 70 años) . Muy instructivo. Gracias buenas fiestas

  3. monica

    Mi bb de 1 año presenta dermatitis atópica… Ya estaba bien, pero le volvió a brotar a que se debe ya no se que hacer y esto me deprime me agota o se debe a algo que comió, o el aire o ya los perros sus pelos…. Creo que haré que los perros descansen como último 😭

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