DERMATITIS ATÓPICA – Síntomas, Causas y Tratamiento

0

Dermatitis
La dermatitis atópica, también conocida como eczema atópico, es una afección cutánea común en bebés y niños, pero también puede afectar a adultos.

Cuando la enfermedad fue descrita, se pensó que era algún tipo de alergia en la piel, relacionada con otras atopias, como rinitis alérgica, asma y alergia alimentaria; por ello el nombre dermatitis atópica. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que el eczema atópico no es una enfermedad alérgica. Parece surgir debido a un defecto genético en una proteína de la piel, que facilita la aparición de la inflamación crónica y síntomas como picazón, descamación, piel seca y enrojecimiento local.

En este artículo vamos a explicar la dermatitis atópica abordando sus causas, síntomas y tratamiento.

Publicidade - Publicidad

Si  estás buscando otras formas de alergia en la piel, accede los siguientes enlaces:
– ALERGIA ALIMENTARIA – Causas, Síntomas y Tratamiento.
– DERMATITIS SEBORREICA – Síntomas y Tratamiento.
– URTICARIA – Síntomas y Tratamiento.

Qué es dermatitis atópica

Como se mencionó en la introducción del texto, el eczema atópico parece ser una enfermedad inflamatoria de la piel causada por uno o más defectos genéticos en sus proteínas. El descubrimiento de estos defectos ha hecho con que se abandonase la teoría de que la dermatitis atópica es un proceso de origen alérgico

Como todos saben, la piel es el órgano encargado de crear una barrera entre el interior de nuestro cuerpo y el ambiente externo. Ella es nuestra primera línea de defensa contra las agresiones ambientales. Una piel intacta impide que microbios y substancias  irritantes puedan alcanzar el interior de nuestro cuerpo.

La permeabilidad de la piel está determinada por una compleja interacción entre proteína y células de piel natural. Cualquier alteración de estos componentes, ya sea por defectos genéticos, traumas, disminución de la humedad, cambio de pH o infección, puede interferir en la capacidad de la epidermis de actuar como una barrera eficaz. La ruptura de la barrera de la piel permite que los innumerables agentes irritantes ambientales puedan penetrarla y ponerse en contacto con las células del sistema inmune que se encuentran debajo de la piel. Esta interacción entre sustancias irritantes absorbidas y el sistema inmunológico resulta en la liberación de mediadores pro-inflamatorios, produciendo resultados clínicos y patológicos de  dermatitis atópica.

De la misma manera que la ruptura de la barrera y el aumento de la permeabilidad facilitan la invasión por irritantes, también permiten una mayor evaporación del agua de la piel, dejándola más seca. La sequedad provoca grietas en la piel, que contribuye aún más a la ruptura de la barrera contra el ambiente externo, exacerbando los síntomas de la dermatitis atópica y creando  así un círculo vicioso.

Síntomas de dermatitis atópica

La dermatitis atópica es una enfermedad típica de los bebés y los niños, pero también puede ocurrir en adultos. El 85% de los casos se presenta en los primeros 4 años de vida; en más de la mitad de estos, la inflamación desaparece por cuenta propia durante los años. Hasta la adolescencia, cerca de un 60 a 80% de los pacientes ya no presentan más eczema.

En general, los adultos con dermatitis atópica son personas que traen la enfermedad desde la infancia. Solamente el 1% de los adultos la dermatitis atópica se presenta después de la adolescencia.

El eczema atópico puede dividirse en tres etapas:

Publicidade - Publicidad

– Fase infantil (3 meses a 2 años de edad).
– Fase prepuberal (2 a 12 años de edad).
– Fase adulta (a partir de 12 años de edad).

El cuadro clínico de los cambios de la dermatitis atópica depende de la fase de la enfermedad

1- En la fase infantil, el cuadro es de lesiones rojizas, escamosas con costras y picazón intensa. Las caras extensoras de las articulaciones como codos y rodillas, la cara y el cuero cabelludo son los más afectados. En algunos casos, las lesiones pueden ser bastante extensas y ocupan gran parte de la superficie de la piel.

Curiosamente, el área cubierto por el pañal tiende a salvarse. En la etapa aguda de las lesiones pueden existir vesículas (pequeñas burbujas) y eliminación de material purulento.

Dermatite atópica
Dermatitis atópica en la cara, flexor del codo (fosa cubital)

2- En la fase prepuberal, además del enrojecimiento  y de la picazón intensa, también es muy común un engrosamiento de la piel en forma de placas ásperas en los  flexores, de las articulaciones, como en la fosa cubital (fosa del codo) y la fosa poplítea (fosa de la rodilla). Cuello,  muñecas y los tobillos son frecuentemente afectados. En esta etapa, la piel es muy seca y son comunes  las heridas causadas por el acto de rascarse.

3- En la fase adulta, las lesiones de dermatitis atópica suelen ser bien engrosadas y pruriginosas. El eczema puede restringirse a las manos y los pies, pero el cuello, la fosa cubital y la fosa poplítea son también, a menudo, áreas involucradas. La sequedad de la piel borrosa es otro signo común.

Generalmente, el eczema atópico es un cuadro  inflamatorio de la piel que va y vuelta, pudiendo haber  intervalos de meses o años entre una crisis y otra.

El eczema puede causar picor intenso, y el acto de rascarse la lesión puede dejarla todavía irritada y con picor. El picor puede llevar a lesiones de la piel de la uña, que facilita la invasión y contaminación de las heridas por bacterias, especialmente el Staphylococcus aureus.

La dermatitis atópica no es una enfermedad contagiosa. Se puede tocar en las lesiones libremente porque no existe ningún riesgo de transmisión.

Tratamiento de dermatitis atópica

El objetivo del tratamiento de la dermatitis atópica tiene como propósito controlar el prurito (picazón), reducir la inflamación de la piel y prevenir las recidivas.

Uno de los primeros pasos en el control del eczema atópico es eliminar los factores que favorecen el empeoramiento  de lesiones, tales como:

– Calor, sudor o ambientes secos.
– Estrés o ansiedad.
– Cambios bruscos de temperatura.
– Exposición a ciertos productos químicos o soluciones de limpieza, como jabones y  detergentes, perfumes, cosméticos, cloro de piscina, ropas de lana o fibras sintéticas, polvo, arena o humo de cigarrillo.

La hidratación de la piel es otra medida necesaria para aliviar el eczema. Hidratantes pobres en agua, como Eucerin, Cetaphil y Nutraderm, deben ser utilizados diariamente después del baño. Vaselina es otra opción válida.

El uso tópico de cremas que contienen corticoides es muy útil para reducir la irritación de la piel. El uso de corticoides, sin embargo, debe restringirse a las fases agudas y durar unos pocos días para evitar efectos secundarios. Cuando el tratamiento con cremas es necesario por más de tres semanas, lo ideal es evitar los corticoides y usar productos a base de tacrolimos o pimecrolimos (Lee: Prednisona y Glucocorticoides – Para Que Se Toma y Efectos Secundarios).

En caso de eczemas severos y  difícil de controlar, se puede utilizar corticoides por vía oral durante unos días.

La fototerapia, tratamiento con rayos ultravioleta, es muy eficaz en el control del eczema. Sin embargo, es un tratamiento caro, que aumenta el riesgo de cáncer de piel y envejecimiento prematuro, por lo que tiende a ser restringido solamente a casos graves y difíciles de controlar.

Publicidade - Publicidad

Este post também está disponível em: Portugués

También podría gustarte