Información principal sobre la caspa
La caspa es una descamación del cuero cabelludo que suele manifestarse en forma de escamas blancas o amarillentas, a menudo acompañadas de picor y exceso de grasa. En la mayoría de los casos, corresponde a la forma más leve de la dermatitis seborreica, una afección inflamatoria muy frecuente y no contagiosa.
Aunque puede resultar molesta, la caspa generalmente puede controlarse con champús anticaspa, especialmente los que contienen principios activos como ketoconazol, piritiona de zinc, sulfuro de selenio o ácido salicílico. El tratamiento suele ser sencillo, pero los síntomas pueden reaparecer con el tiempo, sobre todo durante periodos de estrés, cuando aumenta la grasa de la piel o cuando los productos se utilizan de forma irregular.
Cuando la descamación es intensa, existe un enrojecimiento importante, sensación de ardor, heridas, placas gruesas o afectación de las cejas, la barba o las orejas, es necesario considerar otros diagnósticos además de la caspa simple, como una dermatitis seborreica más intensa, psoriasis o micosis del cuero cabelludo.
¿Qué es la caspa?
La caspa es una forma leve de dermatitis seborreica que afecta al cuero cabelludo. La piel del cuero cabelludo se encuentra en un proceso constante de renovación, con producción continua de nuevas células y desprendimiento de tejido muerto. A medida que la capa más superficial de la piel se renueva, las células más antiguas son empujadas hacia el exterior, donde finalmente mueren y se desprenden.
Este proceso ocurre diariamente y pasa desapercibido para la mayoría de las personas. Sin embargo, en quienes tienen caspa, el proceso de renovación de la piel está acelerado, lo que hace que se desprenda una gran cantidad de piel muerta y se formen placas de tejido muerto a lo largo del cuero cabelludo. Esta piel muerta tiende a desprenderse formando las típicas escamas blancas de la caspa, fácilmente visibles por el contraste con el color del cabello.
La caspa suele aparecer en la adolescencia y tiende a ser un problema crónico y recurrente, con periodos de mejoría que se alternan con episodios de empeoramiento. Es más frecuente en los hombres que en las mujeres.
¿Qué causa o empeora la caspa?
La caspa no aparece por una única causa. En general, se presenta en personas con una predisposición individual, en las que se combina un cuero cabelludo graso, una mayor sensibilidad inflamatoria de la piel y la colonización por levaduras del género Malassezia, microorganismos que forman parte de la microbiota normal de la piel. Esta interacción favorece la descamación acelerada del cuero cabelludo y la aparición de las escamas características.
Algunos factores suelen agravar el problema, como los periodos de estrés, el clima frío, los intervalos demasiado largos entre lavados, el uso de productos que irritan el cuero cabelludo y la presencia de dermatitis seborreica en otras zonas del rostro, como las cejas, la barba y alrededor de la nariz. En algunas personas, la sequedad excesiva del cuero cabelludo también puede aumentar la descamación y confundirse con la caspa.
Entre los factores que pueden favorecer la aparición o el empeoramiento de la caspa se encuentran:
- Presencia de dermatitis seborreica en otras zonas del cuerpo.
- Mayor cantidad de grasa en el cuero cabelludo.
- Clima frío y seco.
- Intervalos demasiado largos entre lavados.
- Uso de champús, cosméticos o productos capilares que irriten el cuero cabelludo.
- Uso frecuente de gel, espuma fijadora u otros productos aplicados cerca de las raíces del cabello.
- Estrés emocional.
Algunas enfermedades se asocian a una mayor frecuencia de caspa y, principalmente, de dermatitis seborreica. Esto ocurre, por ejemplo, en personas con infección por el VIH, sobre todo cuando existe una inmunosupresión más avanzada. Otras situaciones que comprometen el sistema inmunitario, como la quimioterapia o el uso de medicamentos inmunosupresores, también pueden favorecer la aparición o el empeoramiento de la dermatitis seborreica.
Otra enfermedad frecuentemente asociada a la dermatitis seborreica es la enfermedad de Parkinson, en la que la grasa y la descamación del cuero cabelludo y del rostro pueden ser más intensas.
Esto no significa que tener caspa sea indicativo de alguna enfermedad. En la gran mayoría de los casos, aparece en personas sanas y representa simplemente una afección común y recurrente del cuero cabelludo.
Síntomas
La caspa se caracteriza por la aparición de pequeñas y finas escamas de piel muerta, que se observan como puntos blancos distribuidos por el cabello.

Al examinar el cuero cabelludo, pueden encontrarse placas de piel muerta adheridas. En los casos más intensos, la descamación puede ser tan abundante que la caspa cae del cabello y se acumula sobre los hombros y la ropa.
Por lo general, no hay signos de inflamación alrededor de estas placas, pero como muchas personas sienten picor en el cuero cabelludo, rascarse frecuentemente la cabeza puede provocar irritación y heridas en diferentes zonas.

Además de las escamas, algunas personas presentan sensación de cuero cabelludo graso, irritación leve y empeoramiento de los síntomas durante periodos de estrés, con el clima frío o después de pasar más tiempo entre lavados. La caspa puede ser leve e intermitente o persistente, con fases de mejoría y recaída.
En general, la caspa simple se limita al cuero cabelludo y no suele provocar placas muy gruesas, secreción, heridas ni enrojecimiento intenso. Cuando estos signos están presentes, especialmente si también se ven afectadas las cejas, la barba, las orejas o las zonas alrededor de la nariz, debe considerarse un cuadro más amplio de dermatitis seborreica u otro diagnóstico dermatológico.
Explicamos la dermatitis seborreica en detalle en el artículo: Dermatitis seborreica: qué es, síntomas y tratamiento.
¿Cómo tratar la caspa?
La caspa no es una afección que tenga una cura propiamente dicha. Existen varios tratamientos eficaces, pero es muy habitual que aparezcan nuevos episodios a lo largo de los años, especialmente en personas con el cuero cabelludo más graso o con tendencia a la dermatitis seborreica. Por este motivo, el objetivo del tratamiento no consiste únicamente en hacer desaparecer rápidamente las escamas, sino también en mantener el cuero cabelludo bajo control y reducir las recaídas.
En los casos leves, lavar el cabello regularmente puede ser suficiente para mejorar considerablemente el problema, sobre todo cuando la descamación empeora después de pasar muchos días sin lavarlo. Cuando la caspa es recurrente, más visible o se acompaña de picor, generalmente es preferible utilizar champús anticaspa.
Los champús más utilizados suelen contener sustancias como ketoconazol, ciclopirox, piritiona de zinc, sulfuro de selenio, ácido salicílico o alquitrán de hulla. No existe un único producto que sea el mejor para todas las personas. En muchos casos, es necesario probar diferentes opciones hasta encontrar la que proporcione un mejor control de los síntomas.
¿Cómo usar correctamente el champú anticaspa?
Para que el champú anticaspa funcione adecuadamente, debe aplicarse directamente sobre el cuero cabelludo y no únicamente sobre el cabello. Masajee suavemente la zona y deje actuar el producto durante el tiempo indicado en el envase, generalmente unos minutos, antes de enjuagarlo bien.
La frecuencia de uso depende del principio activo y de la intensidad de la caspa. Muchos champús medicinales se utilizan varias veces por semana al inicio del tratamiento y, una vez controlados los síntomas, pueden emplearse con menor frecuencia para prevenir las recaídas. El uso irregular o enjuagar el producto inmediatamente después de aplicarlo puede reducir su eficacia.
Si la caspa es más intensa, especialmente cuando existe una dermatitis seborreica asociada a inflamación del cuero cabelludo, suelen estar indicados los champús con antifúngicos. Busque marcas que contengan ciclopirox o ketoconazol.
Si un determinado champú no consigue controlar la caspa después de algunas semanas, puede ser necesario probar otro principio activo o consultar a un dermatólogo, especialmente si existe un enrojecimiento intenso, heridas, costras o picor importante.
¿Cuándo consultar a un dermatólogo?
La caspa suele poder tratarse con champús anticaspa y medidas sencillas para el cuidado del cuero cabelludo. Aun así, se recomienda consultar a un dermatólogo cuando la descamación es intensa, persiste a pesar del tratamiento o se acompaña de signos que sugieren un proceso más inflamatorio.
Algunos hallazgos requieren más atención, como picor muy intenso, enrojecimiento importante, ardor, heridas, costras gruesas, secreción, placas que sobrepasan la línea del cabello o descamación también en las cejas, la barba y las orejas. En estas situaciones, es posible que no se trate únicamente de caspa simple.
La consulta también es importante cuando existen dudas entre caspa, una dermatitis seborreica más intensa, psoriasis del cuero cabelludo, eccema o una micosis. Un diagnóstico correcto evita tratamientos inadecuados y aumenta las probabilidades de controlar los síntomas con mayor rapidez.
Preguntas y respuestas sobre la caspa (FAQ)
¿Raparse la cabeza ayuda a tratar la caspa?
No. Raparse la cabeza no ayuda a tratar la caspa, ya que el problema se encuentra en la piel del cuero cabelludo y no depende del tamaño ni de la cantidad de cabello.
¿La caspa puede causar caída del cabello?
La caspa leve, por sí sola, no suele provocar una caída importante del cabello. Sin embargo, en los cuadros más inflamatorios, especialmente cuando existe picor intenso, irritación persistente y lesiones causadas por rascarse, puede producirse un aumento temporal de la caída del cabello. En estos casos, lo más importante es tratar la inflamación del cuero cabelludo.
¿La caspa está relacionada con el estrés?
El estrés no causa la caspa, pero puede empeorarla en las personas que ya tienen este problema.
¿La caspa se contagia?
No. La caspa no se contagia de una persona a otra. No es una enfermedad contagiosa y no se transmite al compartir peines o cepillos para el cabello.
¿La caspa es un signo de mala higiene?
No. La caspa no es necesariamente un signo de falta de higiene. Las personas que se lavan el cabello regularmente también pueden presentarla.
Sin embargo, pasar muchos días sin lavar el cuero cabelludo puede favorecer la acumulación de grasa y escamas, haciendo que la caspa sea más evidente en las personas predispuestas.
Por otro lado, los lavados excesivos o el uso de productos irritantes también pueden resecar e irritar el cuero cabelludo, aumentando la descamación.
¿La caspa tiene cura?
En general, la caspa no suele tener una cura definitiva porque tiende a ser una afección crónica y recurrente. Esto no significa que no pueda tratarse. En la mayoría de los casos, es posible controlar bien los síntomas con champús anticaspa y cuidados regulares del cuero cabelludo.
¿Qué champú anticaspa suele funcionar mejor?
No existe un único champú que sea el mejor para todas las personas. Los productos más utilizados suelen contener principios activos como ketoconazol, ciclopirox, piritiona de zinc, sulfuro de selenio, ácido salicílico o alquitrán de hulla. La respuesta varía de una persona a otra y, en ocasiones, es necesario probar más de una opción hasta encontrar la que proporcione un mejor control.
¿La caspa, la seborrea y la dermatitis seborreica son lo mismo?
No. La caspa, la seborrea y la dermatitis seborreica son afecciones relacionadas, pero no son exactamente lo mismo.
La caspa corresponde principalmente a la descamación del cuero cabelludo, generalmente con formación de pequeñas escamas blancas o amarillentas. Puede considerarse una forma más leve y restringida al cuero cabelludo dentro del espectro de la dermatitis seborreica.
La seborrea significa una producción excesiva de sebo por las glándulas sebáceas. Es decir, se refiere al aumento de grasa en la piel y el cuero cabelludo. Una persona puede tener seborrea sin tener caspa, aunque el exceso de grasa puede favorecer la aparición de descamación y dermatitis seborreica.
La dermatitis seborreica, por su parte, es una enfermedad inflamatoria de la piel que puede provocar descamación, enrojecimiento, picor y exceso de grasa. Además del cuero cabelludo, puede afectar las cejas, los laterales de la nariz, la zona situada detrás de las orejas, la barba, el pecho y otras áreas ricas en glándulas sebáceas.
Por lo tanto, los términos están relacionados, pero no son sinónimos: la caspa consiste principalmente en descamación del cuero cabelludo; la seborrea es un exceso de grasa; y la dermatitis seborreica es una afección inflamatoria más amplia.
¿Puedo tener caspa en la barba o en las cejas?
Puede haber descamación en la barba y en las cejas, pero, técnicamente, en estas zonas el cuadro suele denominarse dermatitis seborreica y no simplemente caspa.
La dermatitis seborreica puede afectar varias regiones ricas en glándulas sebáceas, como el cuero cabelludo, las cejas, la barba, los laterales de la nariz y la zona situada detrás de las orejas. Además de la descamación blanca o amarillenta, pueden aparecer enrojecimiento, exceso de grasa y picor.
Cuando la descamación de la barba o de las cejas es persistente o muy inflamatoria, el tratamiento puede ser diferente del utilizado únicamente para la caspa del cuero cabelludo.
- Seborrheic dermatitis in adolescents and adults – UpToDate.
- Overview of dermatitis (eczema) – UpToDate.
- Seborrheic Dermatitis and Dandruff: A Comprehensive Review – Journal of clinical and investigative dermatology.
- Adult Seborrheic Dermatitis A Status Report on Practical Topical Management – The Journal of Clinical and Aesthetic Dermatology
- Kang S, et al., eds. Cosmeceuticals and skin care in dermatology. In: Fitzpatrick’s Dermatology. 9th ed. McGraw-Hill Education; 2019.
Dudas de los lectores sobre este tema
Preguntas seleccionadas por el editor por su relevancia para este artículo.