QUÉ PUEDES HACER PARA DEJAR DE RONCAR

El acto de roncar puede afectar a niños y adultos, pero es mucho más común en los y ancianos,.

El acto de roncar es extremadamente común y acomete cerca de un 40% de la población de forma recurrente. El ronco surge toda vez que la respiración durante el sueño se encuentra parcialmente obstruida, haciendo que el pasaje del aire por las vías aéreas provoque vibraciones en los tejidos alrededor.

El ronco, por lo tanto, puede surgir de forma puntual en cualquier persona que tenga algún grado de obstrucción temporal de las vías áreas, como, por ejemplo, durante un cuadro de virus respiratorio o rinitis alérgica. Cuando el ronco es intenso, frecuente y está asociado a una mala calidad del sueño, puede ser un signo de otras enfermedades, como el síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS).

En este artículo hacemos una revisión sobre ronquidos, destacando sus causas y características que pueden sugerir la presencia del síndrome de apnea obstructiva del sueño. Vamos a hablar también de las opciones de tratamiento para hacer con que una persona deje de roncar.

QUÉ ES EL RONCO

Como ya mencionado en la introducción del artículo, el ronco surge siempre que hay algún grado de obstrucción en las vías respiratorias, haciendo que los tejidos a su redor vibren debido al aumento de la resistencia al pasaje del aire. El paladar blando, que es la parte del “techo de la boca” más blanda y próxima de la garganta, es generalmente la región que produce el típico sonido del ronco. Vía de regla, el acto de roncar surge durante la inspiración, pero también puede ser provocado durante la expiración.

Durante el sueño, los músculos de la lengua y la orofaringe tienden a quedarse más relajados y tienden a “caer”, reduciendo el calibre de las vías respiratorias y dificultando el paso de aire. En gran parte de las personas esta relajación no es suficiente para provocar obstrucciones importantes; sin embargo, en pacientes con algún grado de obstrucción de la vía aérea superior,  esto es suficiente para causar ronquidos.

Cuando el aumento de la resistencia al pasaje del aire es pequeño, el paciente presenta un ronco leve, intermitente y la calidad del sueño no suele ser afectada. El individuo duerme y se siente revigorizado al despertar por la mañana. Conforme la resistencia al pasaje del aire va aumentando, la intensidad y la frecuencia del ronco también se elevan, y la calidad del sueño puede ser afectada.

Para que la ventilación pulmonar se mantenga adecuada, el individuo con algún grado de obstrucción de las vías aéreas necesita aumentar el esfuerzo respiratorio de forma a vencer esta resistencia. Este aumento del esfuerzo del diafragma y de los músculos respiratorios se hace de forma involuntaria, ya que el paciente está durmiendo. En algunos casos, sin embargo, la obstrucción se hace tan significativa que el cerebro necesita despertar al individuo para que él pueda volver a respirar adecuadamente. Estos periodos de apnea (interrupción de la respiración) son un signo de gravedad y caracterizan el síndrome de apnea obstructiva del sueño.

RONCO Y SÍNDROME DE APNEA OBSTRUCTIVA DEL SUEÑO

El ronco es un síntoma típico del síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS), pero ni todo mundo que ronca tiene necesariamente este síndrome.

Además del ronco, la apnea obstructiva del sueño es caracterizada por periodos de interrupción de la respiración, que pueden durar desde 10 segundos hasta más de 1 minuto, y por intensa somnolencia durante el día, pues los frecuentes episodios de obstrucción de las vías respiratorias impiden que el paciente tenga un sueño restaurador durante la noche.

Aunque el paciente ronque de forma intensa y durante casi toda la noche, para que él sea diagnosticado con SAOS es preciso que también presente  periodos de apnea nocturna y debe estar frecuentemente cansado y somnoliento durante el día siguiente, lo que es una señal de mala calidad del sueño en la noche anterior.

La apnea obstructiva del sueño es, por lo tanto, solamente una de las posibles causas de ronco durante el sueño. En virtud de ser una de las causas más graves,  debe ser siempre descartada, pero no es el diagnóstico principal en la mayoría de los casos, principalmente si la persona es flaca y el ronco ligero y de corta duración durante la noche.

Si quieres saber más detalles sobre el síndrome de apnea obstructiva del sueño, tenemos un artículo exclusivo sobre el tema, que se puede acceder a través del siguiente enlace: APNEA DEL SUEÑO – Causas, Síntomas y Tratamiento.

¿POR QUÉ RONCAMOS?

Muchos factores, tales como alteraciones en la anatomía de las vías aéreas y de los senos nasales, el consumo de alcohol o tabaco, alergias, infecciones respiratorias etc., pueden llevar una persona a roncar. Sin embargo, la edad y el sobrepeso parecen ser los factores de riesgo más comunes para el ronco. Hombres también suelen roncar más que las mujeres.

El acto de roncar puede afectar a niños, adultos y ancianos, pero es mucho más común en este último grupo. Conforme envejecemos, los tejidos de la garganta y de la lengua tienden a volverse más flexibles, aumentando el grado de relajación de los mismos durante el sueño. Así, mientras dormimos, las obstrucciones de las vías respiratorias son más fáciles de ocurrir a partir de los 40 años.

Además de la edad, otro factor determinante es el sobrepeso. Estudios muestran que un aumento de solamente un 10% en el peso eleva en 6 veces el riesgo del paciente desarrollar trastornos respiratorios durante el sueño. Además, cerca de dos tercios de los pacientes con síndrome de apnea obstructiva del sueño están, por lo menos, un 20% por encima de su peso corporal ideal.

El exceso de peso suele estar relacionado a una acumulación de grasa alrededor de la garganta y a una disminución del tono muscular en esta región. Ambos casos favorecen la obstrucción de las vías aéreas durante el sueño.

Otros factores de riesgo para la aparición del ronco son:

  • Tabaquismo.
  • Consumo de bebidas alcohólicas.
  • Medicamentos del tipo relajante muscular, antihistamínicos sedativos (antialérgicos) o ansiolíticos (tranquilizantes).
  • Historia familiar de ronco.
  • Sexo masculino.
  • Dormir boca arriba.
  • Dormir con una almohada demasiado grande o demasiado suave.
  • Embarazo.
  • Rinitis (Lee: RINITIS ALÉRGICA – Síntomas y Tratamiento).
  • Sinusitis (Lee: CÓMO CURAR LA NARIZ TAPADA)
  • Virus respiratorios.
  • Desviación del tabique nasal.
  • Estilo de vida sedentario.
  • Adenoides hipertrofiado (causa frecuente del ronco en niños) (lee: ADENOIDES – Síntomas y Tratamiento).
  • Amígdalas hipertrofiadas.
  • Cambios anatómicos del paladar blando o de la úvula.
  • Tener un cuello corto y amplio, con más de 43 cm de circunferencia.
  • Hipotiroidismo no tratado (lee: HIPOTIROIDISMO – Tiroiditis de Hashimoto).

DIAGNÓSTICO DEL RONCO

La persona que ronca no suele tener conocimiento de su ronco, a menos que alguien que duerma en la misma casa o cama le cuente. Por otro lado, las personas que duermen en el mismo domicilio no suelen tener ninguna duda de que hay un roncador entre ellas,  al final no es preciso ser un experto para saber si alguien ronca.

La cuestión, por lo tanto, no es saber si alguien ronca o no, sino identificar cuando el ronquido es un signo de problemas respiratorios más graves, como la apnea obstructiva del sueño

Si el individuo tiene sobrepeso, ronca muy alto, presenta episodios de interrupción de la respiración o atragantamientos durante el sueño, y al día siguiente se encuentra siempre cansado y somnoliento, el diagnóstico de la apnea obstructiva del sueño debe ser llevado en consideración.  En estos casos, los pacientes deben ser evaluados con un examen de polisomnografía, que es realizado en centros especializados en tratamiento de los trastornos relacionados con el sueño.

¿ES POSIBLE DEJAR DE RONCAR?

Sí, es posible parar de roncar. Pero para esto es preciso que las causas del ronco sean bien definidas. En algunos casos, la solución es simple: bajar de peso, practicar ejercicios aeróbicos, cortar el cigarrillo, moderar el consumo de bebidas alcohólicas y drogas con efecto sedativo, etc. Da un vistazo en los factores de riesgo listados anteriormente, donde es posible encontrar varios factores de riesgo reversibles para el ronco.

La pérdida de peso para quien tiene un IMC por encima de 25 kg/m² es una de las actitudes más importantes. Un estudio realizado en la Universidad de Florida con roncadores intensos demostró que la pérdida de solamente 3 kilos fue capaz de reducir el número de roncos por hora de 320 para 176. En los pacientes que perdieron  por lo menos 7 kilos, los números de roncos por hora disminuyeron para 14.

Sin embargo, en algunos casos, la solución no es tan simple. Algunos pacientes con sinusitis crónica o rinitis requieren un seguimiento con un médico otorrinolaringólogo. Si no hay ningún éxito en la desobstrucción de los conductos nasales,  difícilmente el paciente deja de roncar.

Situación semejante presentan aquellos que tienen desviación de tabique nasal. En estos, la cirugía para corrección del defecto anatómico suele ser la única opción con relevante efecto terapéutico.

El cirujano dentista también puede ayudar en algunas circunstancias, indicando el uso de un dispositivo intraoral que ayuda a resolver la posición de la lengua y del paladar blando durante el sueño, reduciendo la ocurrencia de obstrucciones.

En los pacientes con ronco intenso e intratable, el uso del CPAP (sigla en inglés para presión positiva continua en las vías aéreas) es una opción que debe ser considerada. El dispositivo CPAP es un tratamiento que consiste en el uso de una máquina ventilatoria, que suministra aire bajo presión a través de una máscara que debe ser acoplada al paciente antes de dormir. El CPAP reduce el número de eventos respiratorios durante la noche, reduce la somnolencia diurna y mejora la calidad de vida del paciente. Este es el tratamiento más indicado para los pacientes con SAOS.

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