Herpes

El herpes labial es una enfermedad contagiosa causada por el virus herpes simplex tipo 1 (HSV-1). El paciente infectado con el virus herpes simplex tipo 1 en general presenta heridas dolorosas en los labios, pero la infección también puede afectar a las encías, la faringe, la lengua, el paladar,  la parte interna de las mejillas y, algunas veces, el cuello y la cara.

El virus herpes simplex tipo 1 también puede causar lesiones en los órganos genitales, que se transmite a través del sexo oral. Sin embargo, el herpes genital es más comúnmente causado por el virus herpes simplex tipo 2 (HSV-2), que presenta más facilidad en multiplicarse sobre la piel de la región genital que en la cavidad oral.

En general, un 80% de los casos de herpes labial  son causados por el virus herpes simplex tipo 1 y un 20% por el virus herpes simplex tipo 2. Lo contrario ocurre con el herpes genital, donde el virus herpes simplex tipo 1 causa solamente el 20% de las infecciones contra 80% de los virus herpes simplex tipo 2.

En este texto vamos a hablar exclusivamente sobre el HSV-1 y abordar los siguientes tópicos sobre el herpes labial:

  • Transmisión del herpes labial.
  • Síntomas del herpes genital.
  • Diagnóstico del herpes labial.
  • Tratamiento del herpes labial.
  • Prevención del herpes labial.

Para obtener información sobre el herpes genital (HSV-2), lee: HERPES GENITAL – Síntomas y Tratamiento.

Transmisión del herpes labial

El virus herpes simplex solamente causa la enfermedad en los seres humanos. La transmisión es a través del contacto entre las personas por medio de  la saliva, gotitas de saliva, piel o labios del paciente infectado. Cuando hay lesiones visibles del herpes, la cantidad de virus en la cavidad oral aumenta en aproximadamente 1.000 veces,  lo que hace la transmisión más probable de ocurrir en esta etapa.

Sin embargo, no es solamente durante las crisis que el herpes labial  puede ser transmitido. De vez en cuando el virus aparece en la saliva, manteniendo al paciente contagioso durante unos pocos días, incluso cuando no hay lesión activa del herpes. Si seleccionamos al azar 100 personas portadoras del virus herpes simplex tipo 1, asintomáticas en el momento, podemos encontrar el virus en las secreciones orales de hasta 15 de ellas.

Hay varias formas de transmisión del herpes labial siendo que en los adultos las más comunes son a través de besos o cubiertos y vasos contaminados. No obstante, la mayoría de las personas se infecta con el virus herpes simplex tipo 1 en la infancia, cuando el contacto con secreciones orales es muy común.

Síntomas del herpes labial

El período de incubación del herpes labial va de 2 a 26 días, pero en la mayoría de los casos las lesiones surgen 4 a 6 días después de la contaminación. Sin embargo, vale la pena señalar que la mayoría de los pacientes no desarrolla síntomas después de la infección por el virus herpes simplex tipo 1. De hecho, solamente el 20% de las personas desarrollan la enfermedad. El otro 80% se queda con el virus “adormecido” en el cuerpo durante varios años.

Infección primaria por el virus herpes simplex tipo 1

En alrededor del 20% de las personas que desarrollan síntomas de herpes labial la primera vez que aparecen las lesiones, llamada infección primaria, en general es la que presenta los síntomas más graves. El paciente puede presentar fiebre, malestar, pérdida del apetito, dolor de garganta y aumento de los ganglios linfáticos del cuello. En los niños es común la gingivitis (inflamación de las encías), mientras que en los adultos una faringitis fuerte, con pus y úlceras en la faringe y las amígdalas es el síntoma más común de la infección primaria por el virus del herpes simplex tipo 1. El cuadro suele durar hasta 2 semanas y desaparece espontáneamente.

Las lesiones típicas del herpes en los labios pueden no aparecer en la infección primaria. Cuando surgen, son muy dolorosas.

La cavidad oral es el sitio más afectado por el virus del herpes simplex tipo 1, pero docenas de otros puntos del cuerpo puede presentar la infección, incluyendo manos,  brazos, cuello,  genitales y ojos. El herpes también puede afectar a órganos como el cerebro (encefalitis por herpes), hígado (hepatitis herpética), pulmones (herpes neumonía) y esófago (esofagitis herpética). Estas lesiones en los órganos suelen ser graves y son más comunes en los pacientes con algún grado de inmunosupresión, como  pacientes con VIH, receptores de trasplante o pacientes que reciben quimioterapia o medicamentos inmunosupresores

Herpes labial

Una vez que la infección primaria haya desaparecido, el virus herpes simplex tipo 1 no muere, quedando vivo en nuestro cuerpo, adormecido en las células de los nervios, esperando una caída de las defensas del  sistema inmunológico para atacar de nuevo.

herpes labial

Las típicas lesiones del herpes labial aparecen en las reactivaciones del virus. El cuadro es mucho más suave que en la infección primaria y, en general,  suele durar como máximo 7 días. Los síntomas intensos de la infección primaria, como fiebre y malestar, no son comunes.

6-48 horas antes del surgimiento de las lesiones labiales el paciente puede empezar a recibir señales de que va a aparecer el herpes labial. Por lo general, esta advertencia se presenta en forma de hormigueo, dolor o picazón en los labios.

Las lesiones del herpes labial aparecen inicialmente como pequeña elevaciones rojizas y dolorosas que rápidamente se convierten en ampollas agrupadas. Estas burbujas se vuelven en pequeñas pústulas (ampollas con pus en el interior) y se rompen, convirtiéndose en úlceras. La ulceración es la última fase de la lesión activa, cicatrizando en pocos días, bajo la forma de costras.

Como ya ha sido mencionado anteriormente, muchos pacientes no presentan una infección primaria por el herpes. Esto no significa que el virus no está vivo en sus células nerviosas. Si el paciente presenta cualquier disminución de su inmunidad, y esto puede ocurrir, por ejemplo, durante los períodos de estrés, el herpes labial puede aparecer por la primera vez solamente varios años después de la infección. Cuando el paciente no presenta la infección primaria, es casi imposible determinar la fecha en que haya sido contaminado.

El herpes labial puede presentar varias recurrencias durante un año o solamente una o dos a lo largo de la vida. Esta frecuencia es determinada por varios factores, entre ellos la competencia del sistema inmune del paciente y el tipo de vida que lleva. A medida que  los años pasan, las recurrencias se quedan más blandas y distantes entre sí.

Diagnóstico del herpes labial

El diagnóstico del herpes labial muchas veces es hecho con datos clínicos mediante el examen de las lesiones y la evaluación de los síntomas. En caso de duda, una muestra de las lesiones puede ser tomada para evaluación en el laboratorio. La fase de las burbujas es la que presenta mayor presencia del virus, siendo la más indicada  para  recoger el material.

La serología y la prueba de PCR (detección de virus de ADN), realizada a través del examen de sangre, también puede ser utilizados y sirven para diagnosticar y diferenciar la infección por el virus herpes simplex tipo 1 y tipo 2.

Tratamiento del herpes labial

Siempre que se habla sobre el tratamiento del herpes labial con los pacientes infectados, surge una pregunta: ¿Se puede curar el herpes labial? Por desgracia la respuesta es no, no se puede curar el herpes labial. Existe tratamiento, pero su objetivo es reducir los síntomas, acelerar la curación y prevenir las complicaciones. No existe ningún medicamento para curar el herpes labial. Huye de los tratamientos que prometen curar el herpes porque no hay ningún estudio en la literatura científica que muestra ser posible curar el herpes labial con cualquier tipo de tratamiento.

En la infección primaria, si el tratamiento con comprimidos antivirales (aciclovir, valaciclovir o famciclovir) se inicia dentro de  72 horas, hay una reducción significativa de la duración de la enfermedad y de la intensidad de los síntomas.

En las reactivaciones del herpes labial el tratamiento va a depender de la frecuencia y la intensidad de los síntomas.

Los pacientes con crisis raras y poco sintomáticos pueden no necesitar de tratamiento, como máximo alguna pomada anestésica para reducir el dolor.

Los pacientes con recaídas más frecuentes, especialmente aquellos con signos de aviso  antes  del surgimiento de las lesiones, se pueden beneficiar del uso temprano de antivirales. En general, los mejores resultados se obtienen con medicamentos por vía oral, empezados tan pronto como sea posible después de los primeros síntomas. Las  famosas pomadas de aciclovir presentan eficacia más baja que el uso de antivirales por vía oral. El aciclovir debe ser tomado durante cinco días, mientras que los nuevos antivirales, como valaciclovir o fanciclovir  son eficaces con solamente un día de tratamiento.

Si el paciente presenta más de 4 recurrencias al año o suele desarrollar lesiones grandes, dolorosas y estéticamente incómodas, el uso diario de antivirales durante mucho tiempo puede ser una opción. Los estudios han demostrado que el aciclovir o valaciclovir pueden ser utilizados con seguridad de forma continua durante más de un año.

Prevención del herpes labial

No existe una vacuna contra el herpes, por lo que la prevención debe basarse en situaciones que, generalmente, desencadenan las crisis.

La causa más común para la reactivación de herpes labial es la exposición solar intensa. Los pacientes con historia de herpes deben evitar estar demasiadas horas al sol. El uso de protector solar es esencial y ayuda a reducir el surgimiento de las lesiones (lee: PROTECTOR SOLAR – Informaciones útiles antes de comprar). El uso de protección parece ser más eficaz que la pomada de aciclovir en la prevención de la recurrencia del herpes labial inducidas por la exposición al sol.

compartir
Médico especialista en Medicina Interna y Nefrología. Títulos reconocidos por el Colegio de Nefrología Portugués y la Sociedad Brasileña de Nefrología. Editor jefe del sitio web MD.Saúde desde 2008