Perfil hepático: TGO, TGP, fosfatasa alcalina, GGT y bilirrubinas

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Escrito por Dr. Pedro Pinheiro
Revisado y actualizado el 11 de agosto de 2026
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Principales datos sobre el perfil hepático

La TGO (AST) y la TGP (ALT) son principalmente marcadores de lesión de las células del hígado. La TGP es más específica del hígado, mientras que la TGO también está presente en los músculos y otros tejidos.

Los valores de TGO y TGP deben compararse con el límite superior de referencia del laboratorio. Las elevaciones pequeñas tienen un significado diferente de los valores cinco, diez o más veces por encima de ese límite.

La elevación conjunta de la fosfatasa alcalina y la GGT sugiere con mayor fuerza una alteración hepatobiliar. La fosfatasa alcalina también puede aumentar por causas óseas, durante el crecimiento y en el embarazo.

La GGT es sensible, pero poco específica. El alcohol, los medicamentos y diferentes enfermedades hepáticas pueden elevarla, y una GGT alta de forma aislada no permite identificar la causa.

La bilirrubina debe interpretarse según sus fracciones directa e indirecta. El predominio de la indirecta ocurre, por ejemplo, en la hemólisis y el síndrome de Gilbert; el aumento de la directa es más compatible con alteraciones hepatocelulares o con dificultades para eliminar la bilis.

Unos análisis hepáticos normales no descartan una enfermedad del hígado. Algunas enfermedades crónicas pueden estar presentes incluso con valores normales de TGO y TGP.

¿Qué es el perfil hepático?

Llamamos perfil hepático al conjunto de análisis de sangre que proporcionan información sobre el hígado y las vías biliares. No existe una composición única y obligatoria: las pruebas solicitadas pueden variar según el laboratorio y la situación clínica.

Las principales pruebas que pueden formar parte del perfil hepático son:

  • AST (aspartato aminotransferasa) y ALT (alanina aminotransferasa), tradicionalmente denominadas TGO (transaminasa glutámico-oxalacética) y TGP (transaminasa glutámico-pirúvica), respectivamente.
  • Fosfatasa alcalina (FA).
  • GGT o gamma-GT (gamma-glutamiltransferasa).
  • Bilirrubina total, directa e indirecta.
  • Tiempo de protrombina (TP) e INR.
  • Albúmina.
  • 5′-nucleotidasa (5′NT).
  • LDH (lactato deshidrogenasa).

TGO, GOT y AST son diferentes siglas utilizadas para referirse a la misma enzima, al igual que TGP, GPT y ALT. En los informes de laboratorio de los países de habla hispana pueden encontrarse las denominaciones TGO/TGP, GOT/GPT o AST/ALT. En este artículo utilizaremos principalmente TGO y TGP.

Aunque el perfil hepático se denomina con frecuencia «pruebas de función hepática», esta expresión puede generar cierta confusión. La TGO, la TGP, la fosfatasa alcalina y la GGT son principalmente marcadores de lesión o alteración hepatobiliar y no mediciones directas de la capacidad funcional del hígado. La albúmina y el TP/INR proporcionan información más relacionada con la capacidad de síntesis hepática.

La elección de las pruebas depende del motivo del estudio. En algunas situaciones, el objetivo es detectar una lesión de los hepatocitos; en otras, buscar alteraciones de las vías biliares o evaluar si una enfermedad hepática ya está comprometiendo funciones importantes del órgano.

¿Qué son las transaminasas (TGP y TGO)?

Las transaminasas, también llamadas aminotransferasas, son enzimas presentes en las células de nuestro organismo que participan en el metabolismo de los aminoácidos.

Las dos principales aminotransferasas utilizadas en la evaluación de laboratorio son:

  • AST (TGO/GOT): aspartato aminotransferasa.
  • ALT (TGP/GPT): alanina aminotransferasa.

Ambas se encuentran en grandes cantidades en los hepatocitos, las células que forman el hígado.

Cuando los hepatocitos sufren algún tipo de lesión, parte de estas enzimas pasa al torrente sanguíneo, lo que provoca un aumento de las concentraciones de TGO y TGP en los análisis.

La TGO también está presente en cantidades relevantes en los músculos esqueléticos, el corazón y otros tejidos. La TGP también puede encontrarse fuera del hígado, pero su concentración en los hepatocitos es mucho mayor. Por este motivo, la TGP se considera más específica de lesión hepática que la TGO.

Antes de que existieran marcadores cardíacos más específicos, como las troponinas, la TGO llegó a utilizarse en el diagnóstico del infarto de miocardio. Actualmente, este uso ha perdido importancia.

Las principales causas de elevación de TGO y TGP incluyen:

  • Hepatitis virales.
  • Enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD), anteriormente denominada enfermedad por hígado graso no alcohólico.
  • Consumo excesivo de bebidas alcohólicas.
  • Lesión hepática provocada por medicamentos, drogas, productos de origen vegetal o suplementos.
  • Hepatitis autoinmune.
  • Hemocromatosis.
  • Enfermedad de Wilson.
  • Deficiencia de alfa-1-antitripsina.
  • Cirrosis hepática.
  • Isquemia hepática, también denominada hepatitis isquémica.
  • Congestión hepática provocada por insuficiencia cardíaca.
  • Cáncer o infiltración del hígado.
  • Obstrucción aguda de las vías biliares.
  • Lesiones musculares, rabdomiólisis o ejercicio físico muy intenso.

Como la TGO también está presente en los músculos, una elevación desproporcionada de esta enzima, principalmente después de realizar ejercicio intenso o en presencia de dolor y debilidad muscular, puede tener un origen muscular. En estos casos, la medición de la creatina quinasa (CK) puede ayudar a determinar el origen.

Valores de referencia de TGO y TGP

Los valores de referencia de TGO y TGP varían según el método utilizado por el laboratorio y también pueden estar influidos por factores como la edad y el sexo. Por lo tanto, la principal referencia debe ser siempre el intervalo indicado en el propio informe del laboratorio.

Más importante que observar únicamente el valor absoluto es evaluar cuántas veces el resultado supera el límite superior de la normalidad.

Por ejemplo, una TGP de 100 U/L representa una elevación de cuatro veces si el límite superior del laboratorio es de 25 U/L, pero solamente de dos veces si dicho límite es de 50 U/L.

Una clasificación utilizada con frecuencia considera:

  • Elevación limítrofe: menos de dos veces el límite superior de la normalidad.
  • Elevación leve: entre dos y cinco veces el límite superior.
  • Elevación moderada: entre cinco y 15 veces el límite superior.
  • Elevación marcada: más de 15 veces el límite superior.
  • Elevación masiva: valores extremadamente elevados, que pueden superar las 10.000 U/L.

Esta clasificación ayuda a orientar el estudio diagnóstico, pero la intensidad de la elevación no se corresponde directamente con la gravedad de la enfermedad ni con la cantidad de hígado que ha sufrido una lesión. Una persona con cirrosis avanzada, por ejemplo, puede presentar valores de TGO y TGP solo ligeramente elevados o incluso normales.

Cuando la TGO o la TGP alcanzan valores de varios miles, algunas causas adquieren especial importancia, como la hepatitis isquémica, la intoxicación por paracetamol y las hepatitis virales agudas. Otras afecciones, como la hepatitis autoinmune grave, el síndrome de Budd-Chiari y la obstrucción aguda de las vías biliares, también pueden provocar elevaciones muy marcadas.

Además de la intensidad de la elevación, la relación entre TGO y TGP puede proporcionar algunas pistas.

En muchas enfermedades hepáticas, la TGP tiende a ser igual o mayor que la TGO. En la enfermedad hepática asociada al consumo excesivo de alcohol suele ocurrir lo contrario: la TGO tiende a ser mayor que la TGP. Una relación TGO/TGP superior a 2 es un patrón clásico y aumenta considerablemente la sospecha de enfermedad hepática relacionada con el alcohol, aunque no es imprescindible para el diagnóstico.

Sin embargo, este patrón no es exclusivo del alcohol. En personas con fibrosis hepática avanzada o cirrosis, la TGO también puede llegar a ser mayor que la TGP independientemente de la causa de la enfermedad. Por lo tanto, la relación entre ambas enzimas sirve únicamente como pista y nunca establece el diagnóstico por sí sola.

Es importante destacar que es perfectamente posible tener una enfermedad hepática crónica y presentar transaminasas normales. Esto puede ocurrir, por ejemplo, en la enfermedad hepática esteatósica, en las hepatitis virales crónicas e incluso en la cirrosis. Por lo tanto, unos valores normales de TGO y TGP no descartan una enfermedad del hígado.

La LDH es otra enzima que puede aumentar en algunas enfermedades hepáticas, pero está presente en muchos otros tejidos y es mucho menos específica que la TGO y la TGP. Por este motivo, actualmente tiene un papel más limitado en la evaluación rutinaria del perfil hepático.

¿Qué son la fosfatasa alcalina (FA) y la gamma-GT (GGT)?

Mientras que la TGO y la TGP se utilizan principalmente como marcadores de lesión de los hepatocitos, la fosfatasa alcalina y la GGT adquieren importancia en la evaluación de la colestasis, que es la reducción o interrupción del flujo normal de la bilis.

El hígado produce bilis, que circula por pequeños conductos dentro del propio órgano. Estos conductos se van uniendo hasta formar otros cada vez mayores y, finalmente, las principales vías biliares que transportan la bilis hacia el intestino.

Sistema hepatobiliar
Sistema hepatobiliar

Cuando se produce una alteración de las vías biliares o del flujo de la bilis, la fosfatasa alcalina y la GGT pueden elevarse.

Sin embargo, la interpretación de estas dos enzimas requiere algunas consideraciones.

La fosfatasa alcalina no se encuentra exclusivamente en el hígado. También está presente en grandes cantidades en los huesos y en la placenta, además de otros tejidos. Por ello, una fosfatasa alcalina elevada de forma aislada no significa necesariamente que exista una enfermedad hepática.

La GGT tampoco es específica de una única enfermedad. Suele aumentar en las alteraciones hepatobiliares y puede ayudar a determinar el origen de una fosfatasa alcalina elevada.

De forma simplificada:

  • Fosfatasa alcalina alta + GGT alta: sugiere una alteración de origen hepatobiliar.
  • Fosfatasa alcalina alta + GGT normal: sugiere un origen no hepatobiliar, principalmente óseo, aunque sigue siendo necesario tener en cuenta el contexto clínico.
  • Fosfatasa alcalina normal + GGT alta: por sí sola, no constituye un patrón colestásico. La GGT es poco específica y puede elevarse de forma aislada por el consumo excesivo o crónico de alcohol, algunos medicamentos y diversas enfermedades hepáticas, incluidas las asociadas a alteraciones metabólicas. Por ello, el resultado debe interpretarse junto con la TGO, la TGP, las bilirrubinas y el contexto clínico.

Las principales causas hepatobiliares de elevación de la fosfatasa alcalina y la GGT incluyen:

  • Obstrucción de las vías biliares por cálculos, tumores o estrechamientos.
  • Colangitis biliar primaria (anteriormente denominada cirrosis biliar primaria).
  • Colangitis esclerosante primaria.
  • Colangitis asociada a obstrucción de las vías biliares.
  • Enfermedades infiltrativas del hígado.
  • Lesión hepática o colestasis provocada por medicamentos.
  • Algunos tumores del hígado o de las vías biliares.
  • Algunas formas de hepatitis y cirrosis.

El consumo crónico y excesivo de alcohol también puede elevar la GGT, muchas veces de forma más pronunciada que la fosfatasa alcalina. Sin embargo, una GGT elevada no es específica del consumo de alcohol y no debe utilizarse de forma aislada para establecer este diagnóstico.

Del mismo modo, las enfermedades que comienzan en los hepatocitos pueden acabar afectando al flujo de la bilis y elevar simultáneamente la TGO, la TGP, la fosfatasa alcalina y la GGT. También puede ocurrir lo contrario: una obstrucción aguda de las vías biliares puede provocar una elevación transitoria importante de las transaminasas.

La 5′-nucleotidasa es otra enzima relacionada con las vías biliares y puede ayudar a confirmar el origen hepático de una fosfatasa alcalina elevada. Sin embargo, en la actualidad se utiliza mucho menos que la GGT.

Valores de referencia de la fosfatasa alcalina y la gamma-GT

Al igual que ocurre con la TGO y la TGP, no existe un único intervalo de referencia válido para todos los laboratorios.

En los adultos, muchos laboratorios utilizan valores de fosfatasa alcalina aproximadamente entre 30 y 120 U/L, pero los límites pueden variar según el método de análisis. Debe darse prioridad al intervalo indicado en el propio informe del laboratorio.

La edad es especialmente importante para interpretar la fosfatasa alcalina. Los niños y adolescentes pueden presentar valores significativamente más elevados que los adultos debido a la intensa actividad de formación y crecimiento de los huesos. Por lo tanto, el intervalo de referencia de un adulto no debe aplicarse a un niño o adolescente.

La fosfatasa alcalina también puede aumentar de forma fisiológica durante el embarazo debido a la producción de esta enzima por la placenta.

Los valores de referencia de la GGT varían todavía más entre los laboratorios y suelen ser diferentes entre hombres y mujeres. Por este motivo, también en este caso, el resultado debe compararse con el intervalo de referencia proporcionado en el informe del laboratorio.

Solo como ejemplo, los valores de referencia de la GGT suelen situarse alrededor de:

  • Hombres: de 9 a 48 unidades por litro (U/L).
  • Mujeres: de 7 a 32 unidades por litro (U/L).

Una pequeña elevación por encima del valor de referencia no significa necesariamente que exista una enfermedad importante. El resultado debe interpretarse teniendo en cuenta cuánto está aumentado el valor y cómo se encuentran las demás pruebas del perfil hepático.

¿Qué son las bilirrubinas?

La bilirrubina se produce principalmente durante la degradación de la hemoglobina procedente de los glóbulos rojos envejecidos. Este proceso tiene lugar en el sistema reticuloendotelial, especialmente en el bazo.

Inicialmente, se forma bilirrubina no conjugada, habitualmente denominada bilirrubina indirecta. Como no es soluble en agua, circula en la sangre unida a la albúmina hasta llegar al hígado.

En los hepatocitos, la bilirrubina se conjuga y se vuelve más soluble en agua. Esta forma se denomina, de manera simplificada, bilirrubina directa. La bilirrubina conjugada se elimina posteriormente a través de la bilis hacia el intestino, y sus productos de degradación contribuyen al color normal de las heces.

En los análisis de sangre podemos medir la bilirrubina total y sus fracciones directa e indirecta. Identificar cuál de ellas está predominantemente elevada ayuda considerablemente a orientar la investigación.

Cuando aumenta la destrucción de los glóbulos rojos, un proceso denominado hemólisis, se produce una mayor cantidad de bilirrubina indirecta y esta fracción puede elevarse en la sangre.

Otra causa frecuente de bilirrubina indirecta elevada es el síndrome de Gilbert, una alteración genética benigna de la capacidad del hígado para conjugar la bilirrubina. Muchas personas descubren esta afección por casualidad después de que un análisis muestre una elevación discreta de la bilirrubina indirecta con el resto de las pruebas hepáticas normales.

Por otro lado, el predominio de la bilirrubina directa suele indicar que la bilirrubina ha sido conjugada por el hígado, pero su eliminación está alterada. Esto puede ocurrir tanto en enfermedades de los propios hepatocitos como en situaciones que dificultan el flujo de la bilis, como la obstrucción de las vías biliares por cálculos o tumores.

Por lo tanto, de forma simplificada:

  • Bilirrubina indirecta elevada: pensar principalmente en un aumento de la producción, como ocurre en la hemólisis, o en una dificultad de captación o conjugación por el hígado, como en el síndrome de Gilbert.
  • Bilirrubina directa elevada: pensar principalmente en una enfermedad hepatocelular o en una dificultad para excretar la bilis.

La bilirrubina total corresponde a la suma de las fracciones directa e indirecta.

Cuando su concentración aumenta de forma significativa, aparece la ictericia, caracterizada por la coloración amarillenta de la piel y, principalmente, de la parte blanca de los ojos. La ictericia suele comenzar a hacerse perceptible cuando la bilirrubina total se encuentra alrededor de 2 a 3 mg/dL o más, aunque este umbral no es exactamente igual en todas las personas.

Ictericia – piel amarillenta
Ictericia – piel amarillenta

Cuando existe un aumento importante de la bilirrubina directa, esta puede eliminarse a través de los riñones y hacer que la orina se vuelva más oscura.

En las obstrucciones importantes de las vías biliares, la cantidad de pigmentos biliares que llega al intestino puede disminuir considerablemente. En estos casos, las heces pueden volverse muy claras o blanquecinas.

¿Cómo interpretar el patrón de las alteraciones del perfil hepático?

Analizar cada resultado de forma aislada puede resultar confuso. En la práctica, la comparación entre TGO, TGP y fosfatasa alcalina permite reconocer tres patrones principales de alteración: hepatocelular, colestásico y mixto.

En el patrón hepatocelular, la TGO y la TGP están proporcionalmente más elevadas que la fosfatasa alcalina. Este patrón aparece, por ejemplo, en las hepatitis virales, la enfermedad hepática esteatósica, la hepatitis autoinmune, la hepatitis isquémica y las lesiones provocadas por medicamentos.

En el patrón colestásico, la fosfatasa alcalina está proporcionalmente más elevada que la TGO y la TGP. Este resultado sugiere principalmente problemas relacionados con el flujo de la bilis o las vías biliares.

En el patrón mixto, existe una elevación relevante tanto de las transaminasas como de la fosfatasa alcalina, en proporciones intermedias entre los patrones hepatocelular y colestásico.

Este patrón puede aparecer en diferentes situaciones. Una causa importante es la lesión hepática provocada por medicamentos, productos de origen vegetal o suplementos, que puede presentarse con un patrón hepatocelular, colestásico o mixto. También puede aparecer en algunas hepatitis virales o autoinmunes, en la obstrucción aguda de las vías biliares y en enfermedades que afectan simultáneamente a los hepatocitos y los conductos biliares, como algunos síndromes de superposición entre hepatitis autoinmune y enfermedades colestásicas.

Al igual que en los demás patrones, el resultado indica qué tipo de alteración está predominando, pero no permite identificar por sí solo su causa.

Además de estos tres patrones, otra posibilidad es la hiperbilirrubinemia aislada, una situación en la que la bilirrubina está elevada mientras que la TGO, la TGP y la fosfatasa alcalina permanecen normales. En este escenario, el primer paso es comprobar si el aumento se produce principalmente a expensas de la bilirrubina directa o indirecta.

Cuando predomina la bilirrubina indirecta, las principales posibilidades son un aumento de la producción de bilirrubina, como ocurre en la hemólisis, o una reducción de la capacidad de conjugación por el hígado. El síndrome de Gilbert es una de las causas más frecuentes de elevación aislada y discreta de la bilirrubina indirecta.

Cuando predomina la bilirrubina directa y las demás pruebas hepáticas permanecen normales, la situación es menos frecuente. Entre las posibles causas se encuentran trastornos hereditarios benignos, como los síndromes de Dubin-Johnson y Rotor. En cambio, cuando la bilirrubina directa aumenta junto con otras alteraciones del perfil hepático, deben considerarse enfermedades hepatocelulares y situaciones de colestasis u obstrucción de las vías biliares.

Estos patrones ayudan a orientar la investigación, pero ninguno de ellos determina por sí solo qué enfermedad está presente.

Pruebas que evalúan el funcionamiento del hígado

La TGO y la TGP son principalmente marcadores de lesión de las células del hígado, mientras que la fosfatasa alcalina y la GGT ayudan a identificar alteraciones de las vías biliares y del flujo de la bilis. Por lo tanto, estas pruebas no miden directamente la capacidad del hígado para desempeñar sus funciones.

Para evaluar mejor la función hepática, otras pruebas son más útiles. La albúmina y el tiempo de protrombina (TP/INR) ayudan a evaluar la capacidad del hígado para producir proteínas, mientras que la bilirrubina proporciona información sobre su capacidad para procesar y eliminar sustancias a través de la bilis.

La albúmina es una proteína producida por el hígado. Cuando la capacidad de síntesis hepática está reducida, principalmente en enfermedades crónicas avanzadas, su concentración en la sangre puede disminuir.

Sin embargo, una albúmina baja no significa necesariamente que exista una enfermedad hepática. También puede producirse en situaciones como inflamación sistémica, desnutrición, pérdida de proteínas a través de los riñones, enfermedades intestinales y exceso de líquido en el organismo.

Además, como la albúmina permanece durante un período relativamente largo en la circulación, no suele reflejar cambios rápidos de la función hepática.

El hígado también produce varios de los factores responsables de la coagulación de la sangre. Cuando su capacidad de síntesis está gravemente comprometida, el tiempo de protrombina puede prolongarse y el INR puede aumentar.

Sin embargo, las alteraciones del TP/INR tampoco son exclusivas de las enfermedades hepáticas. La deficiencia de vitamina K, el uso de algunos anticoagulantes y otros trastornos de la coagulación también pueden modificar estos resultados.

Por lo tanto, no existe una única prueba capaz de indicar por sí sola si el hígado «funciona bien». La interpretación adecuada depende del conjunto de resultados, del patrón de las alteraciones y del contexto clínico del paciente.

Preguntas frecuentes sobre el perfil hepático (FAQ)

¿TGO y TGP altas significan que el hígado está gravemente enfermo?

No necesariamente. La intensidad de la elevación ayuda a orientar el estudio, pero no mide directamente la gravedad de la enfermedad. Pueden producirse alteraciones leves en diversas afecciones, mientras que las enfermedades hepáticas crónicas avanzadas pueden presentar valores de TGO y TGP poco elevados o incluso normales.

¿Cuál es más específica del hígado: TGO o TGP?

La TGP es más específica de lesión hepática. La TGO también está presente en cantidades significativas en los músculos y otros tejidos, por lo que puede aumentar por causas no relacionadas con el hígado.

¿El ejercicio físico puede aumentar la TGO y la TGP?

Sí. Los ejercicios intensos, principalmente aquellos que provocan una lesión muscular importante, pueden elevar la TGO y, ocasionalmente, la TGP. Cuando se sospecha un origen muscular, la medición de CK puede ayudar a aclarar la causa.

¿Una GGT alta significa consumo excesivo de alcohol?

No necesariamente. El alcohol puede elevar la GGT, pero muchas otras situaciones también pueden hacerlo, incluidos los medicamentos y diferentes enfermedades del hígado y de las vías biliares. La GGT aislada no permite determinar la causa de la alteración.

¿Una fosfatasa alcalina alta significa que hay un problema en el hígado?

No necesariamente. La fosfatasa alcalina también se produce en los huesos y en la placenta. Por este motivo, puede estar elevada en enfermedades óseas, durante el crecimiento de niños y adolescentes y durante el embarazo. Cuando la fosfatasa alcalina y la GGT están elevadas al mismo tiempo, un origen hepatobiliar se vuelve más probable.

¿Es posible tener hígado graso con TGO y TGP normales?

Sí. Unos valores normales de TGO y TGP no descartan una enfermedad hepática esteatósica. Las transaminasas son marcadores de lesión hepatocelular, pero no son lo suficientemente sensibles como para descartar enfermedad hepática esteatósica, inflamación o fibrosis cuando sus valores son normales.

¿Una bilirrubina indirecta alta con las demás pruebas normales puede deberse al síndrome de Gilbert?

Sí. El síndrome de Gilbert es una causa frecuente de elevación aislada y generalmente discreta de la bilirrubina indirecta, principalmente cuando la TGO, la TGP, la fosfatasa alcalina y el hemograma no presentan alteraciones que sugieran otra causa. Sin embargo, el diagnóstico debe tener en cuenta el contexto clínico y descartar otras explicaciones, como la hemólisis.

¿Cuándo es necesario investigar una alteración del perfil hepático?

Las alteraciones persistentes, los aumentos importantes de las enzimas, la elevación de la bilirrubina o las alteraciones acompañadas de síntomas deben ser evaluados. La investigación también depende de factores como los medicamentos utilizados, el consumo de alcohol, la presencia de obesidad o diabetes, el riesgo de hepatitis virales y los antecedentes de enfermedad hepática.

La presencia de ictericia intensa, confusión mental, somnolencia inexplicada, vómitos persistentes o signos de una enfermedad aguda importante asociados a alteraciones del perfil hepático requiere una evaluación médica rápida.


book Referencias bibliográficas


Dudas de los lectores sobre este tema

Preguntas reales enviadas por lectores y seleccionadas por el editor por su relevancia para este artículo.

Más comentarios de los lectores

  1. Matias Contreras C

    buenas docs, tengo estos resultados alterados en mis examenes hepaticos/perfil bioquimico:

    Perfil Bioquímico y Hepático: Se registraron valores fuera del rango de referencia en la Deshidrogenasa Láctica (LDH) con 233 U/L, la Transaminasa Oxalacética (66.0 U/L), la Transaminasa Pirúvica (GPT) (114.0 U/L), la Fosfatasa Alcalina (124 U/L) y el Ácido Úrico (8.3 mg/dL). El índice FIB-4 fue de 1.03.

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro (CRM RJ 73009-2) Autor

    La ALT de 114 U/L y la AST de 66 U/L están elevadas y requieren investigación, aunque esos valores por sí solos no indican insuficiencia hepática. Las causas frecuentes incluyen hígado graso, alcohol, medicamentos o suplementos, hepatitis virales y, ocasionalmente, lesiones musculares. El FIB-4 de 1,03 suele indicar bajo riesgo de fibrosis hepática avanzada, pero no identifica la causa de la alteración y debe interpretarse según la edad. Conviene repetir el perfil hepático y valorar bilirrubina, GGT, ecografía, hepatitis B y C, medicamentos, suplementos y consumo de alcohol.

  2. PAULO

    Buenas tardes, Dr. Consulta: tengo los siguientes resultados, ¿me podrá ayudar?

    Bilirrubina total: 0,40 mg/dL
    Bilirrubina directa: 0,13 mg/dL
    Bilirrubina indirecta: 0,27 mg/dL
    Fosfatasa alcalina: 163 U/L
    Transaminasa GOT/AST: 41 U/L
    Transaminasa GPT/ALT: 61 U/L
    GGT: 193

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro (CRM RJ 73009-2) Autor

    Paulo, sus bilirrubinas están normales, pero la fosfatasa alcalina, la GGT y las transaminasas están un poco elevadas. Ese patrón puede aparecer en hígado graso, consumo de alcohol, medicamentos, inflamación hepática, problemas de vesícula o vías biliares, entre otras causas. La GGT alta ayuda a confirmar que la elevación de la fosfatasa alcalina puede tener origen hepático o biliar. Lo adecuado es llevar estos resultados a su médico para correlacionarlos con síntomas, ecografía abdominal, serologías para hepatitis y revisión de medicamentos o suplementos. No es posible definir la causa solo con esos números.

  3. María José

    AST/GOT 66
    ALT/GPT 101
    GGT 65

    ¿ QUÉ SIGNIFICA ESTA ANALÍTICA ?

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro (CRM RJ 73009-2) Autor

    Los valores AST/GOT 66, ALT/GPT 101 y GGT 65 indican una elevación leve o moderada de las enzimas hepáticas, con predominio de la ALT. Estos resultados señalan irritación o lesión de las células del hígado, pero no permiten determinar la causa ni significan necesariamente un daño irreversible. Entre las causas frecuentes están el hígado graso, alcohol, medicamentos, suplementos y hepatitis virales. Debe revisarlos con su médico, quien puede solicitar bilirrubina, fosfatasa alcalina, albúmina, pruebas para hepatitis y una ecografía abdominal. Ictericia, orina muy oscura, confusión o dolor abdominal intenso requieren atención inmediata.

  4. Silvia

    Buenas tardes Doc.
    AST 98
    ALT 77
    GGT 26
    Se pueden corregir o significa que el daño tisular es irreparable.
    Estoy asustada. Gracias por sus explicaciones, me parecen pura maestría.

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro (CRM RJ 73009-2) Autor

    AST 98 y ALT 77 están elevadas, pero estos valores por sí solos no significan que exista un daño irreversible. Las transaminasas indican irritación o lesión celular; no miden directamente la cantidad de fibrosis ni la capacidad de funcionamiento del hígado. En muchas causas tratables, vuelven a la normalidad.

    Las causas posibles incluyen hígado graso, alcohol, medicamentos o suplementos, hepatitis víricas y, especialmente cuando la AST supera a la ALT, lesiones musculares o ejercicio intenso reciente. Una GGT de 26 probablemente sea normal, pero una GGT normal no descarta una enfermedad hepática.

    Conviene consultar para repetir el análisis y revisar bilirrubina, fosfatasa alcalina, albúmina, INR, hemograma y, según los antecedentes, serologías, creatina quinasa —para valorar músculo— y ecografía abdominal. No suspenda medicamentos prescritos sin indicación, pero informe sobre todos los fármacos, plantas medicinales y suplementos que utiliza.

    Busque atención urgente si presenta piel u ojos amarillos, orina muy oscura, confusión, vómitos persistentes, sangrado o dolor abdominal intenso.

  5. Delbert Rivas Farfán

    Buen dia Dr, en una primera analítica me salió.. GPT 46,GOT 60,FA 193 y GGT 830 ,sobrepeso 128kg…el medico sugirió que podría tener fibrosis…cambie mi alimentación,ejercicios,dejé de beber(sin ser bebedor habitual)luego de 4 meses peso 115kg y los valores cambiaron a:GPT 33,GOT 36,FA 169 y GGT 298,tengo mi control dentro de 2 meses…es posible que pueda revertir el daño hepatico si la sospecha fuera cierta(yo sigo con mi regimen)gracias de antemano por su respuesta..

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro (CRM RJ 73009-2) Autor

    Delbert, la mejoría de los valores después de bajar de peso, hacer ejercicio y dejar el alcohol es una buena señal. La GGT bajó bastante, aunque sigue elevada, y las transaminasas se normalizaron. Si la causa era hígado graso o inflamación metabólica, parte del daño puede mejorar e incluso revertirse, sobre todo si no hay cirrosis establecida. Pero para saber si hay fibrosis hepática se necesitan pruebas específicas, como elastografía/FibroScan, ecografía, análisis complementarios o evaluación por hepatología. Mantenga el control médico y el cambio de hábitos.

  6. Diana Carolina

    buenas noches Doc! Muy bueno su artículo, pero aún tengo una duda. ¿El tipo de bilirrubina que causa la ictericia es la directa?

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro (CRM RJ 73009-2) Autor

    No necesariamente. La ictericia puede aparecer por aumento de la bilirrubina directa o de la bilirrubina indirecta. Lo que produce el color amarillo en la piel y en los ojos es el exceso de bilirrubina en la sangre; la fracción que está elevada ayuda a orientar la causa.

    Cuando predomina la bilirrubina indirecta, las causas suelen estar antes de la eliminación por el hígado, como hemólisis, síndrome de Gilbert o dificultad del hígado para conjugar la bilirrubina. Cuando predomina la bilirrubina directa, suele indicar un problema dentro del hígado o en la salida de la bilis, como hepatitis, colestasis, cálculos en la vía biliar u obstrucción biliar.

    Una pista práctica es que la bilirrubina directa, por ser soluble en agua, puede pasar a la orina; por eso puede causar orina oscura. En cambio, la bilirrubina indirecta no suele aparecer en la orina. Por eso, para interpretar una ictericia, no basta con mirar la bilirrubina total: hay que ver directa, indirecta y el resto de las pruebas hepáticas.

  7. Julissa

    Buenas tardes, mi GOT salió 180 u/l, ¿es algo grave?

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro (CRM RJ 73009-2) Autor

    Una GOT de 180 U/L no permite saber por sí sola si hay algo grave, pero sí es un resultado claramente alterado y debe ser valorado por un médico. Dependiendo del valor de referencia del laboratorio, suele corresponder aproximadamente a una elevación de 4 a 5 veces el límite normal.

    La GOT/AST puede subir por problemas del hígado, como hepatitis viral, hígado graso, alcohol, medicamentos o inflamación hepática, pero también puede elevarse por lesión muscular, ejercicio intenso reciente, problemas cardíacos u otras causas, porque no es una enzima exclusiva del hígado. Por eso, el resultado debe interpretarse junto con GPT/ALT, GGT, fosfatasa alcalina, bilirrubina, INR, albúmina, hemograma y, a veces, CPK/CK para saber si el origen es hepático o muscular. La evaluación de las enzimas hepáticas depende del patrón completo de alteración, no de un único valor aislado.

  8. Robinson Torres

    Buen día Dr. disculpe este resultado de mi laboratorio que significa?
    alanina aminotransferasa alt/tgp 44

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    Un valor de ALT de 44 U/L generalmente se considera dentro del rango normal, aunque los valores normales pueden variar ligeramente dependiendo del laboratorio y los métodos de análisis utilizados.

  9. MARIA

    Hola buenas tardes Dr: mis resultados me dieron fostat. alcalina 149, GOT UV 15 Y GPT UV 25 . QUE SIGNIFICAN ESTAN BIEN?

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    Los valores que mencionas, 15 UI/L para GOT y 25 UI/L para GPT, generalmente se consideran dentro de rangos normales. Un valor de fosfatasa alcalina de 149 UI/L suele considerarse un poco alto (lo normal es de 30 a 120 UI/L), pero los intervalos normales pueden variar ligeramente según el laboratorio y la edad.

  10. Ivana Isabel

    Hola me encanto su publicación gracias por su dedicación <3 Ahora entendí más el tema.

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    Gracias.

  11. Franchesca

    Hola estoy preocupada tengo
    Alterados los exámenes en este nivel
    GOT 106 (>)
    GPT 128 (>)
    GGT 248 (>)
    Fosfatasa alcalina 92
    Puede ser algo muy malo ?

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    Hay algo que está provocando la inflamación del hígado. Puede ser cualquier cosa, desde una hepatitis vírica hasta una intoxicación medicamentosa. Hay que investigarlo.

  12. Yiceli Díaz

    Tengo la transaminasa GPT en 12.46 U/L

    Relación GOT/Gpt 1.1

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    Es normal.

  13. Pablo

    Buenas tardes podría decirme q significan estos valores estoy enfermo?FA 601.GGT220.GOT120.GPT258

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    Los valores están aumentados. Esto es un signo de agresión/inflamación hepática. Debe investigarse la causa.

  14. Valeria

    Burnas tardes Dr. Tengp una FAL de 1600 una GOT Y GPT arriba de los 300. Tomo Ácido Ursodesoxicolico, pero no me baja los valores. Que causa puede haber?

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    Hay varias causas posibles. Como alguien le ha recetado ácido ursodesoxicólico, imagino que ya habrá realizado alguna investigación médica.

  15. Cristiana

    Buenas tardes,

    Estoy embarazada en la semana 34. Acabo de pasar una gastroenteritis de una semana y tras hacerme analítica me da: GOT/AST 98UL, GPT/ALT 102UL y en orina 50mg/dl en Acetona.

    Estoy a la espera de respuesta de mi ginecologo y bastante preocupada.

    Muchas gracias.

  16. Isabel

    Buenas tardes Doctor. Una GPT de 396, GOT de 347, GAMMA GT de 241 y Fosfatasa Alcalina de 282, ¿indica enfermedad hepática? ¿tiene alguna relación con enfermedades autoinmunes?

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    1- Sí, sugiere una lesión hepática.
    2- Puede estar relacionado, pero no necesariamente.

  17. Vanessa Muñoz

    Bunas tardes Dr un resultado de Got en 44, GPT en 81 y Ggt en 38 es considerado inflamación de hígado?

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    Probablemente, sí. GPT en 81 es casi el doble de la cifra normal.

  18. Alma

    Hola.. estoy preocupada tengo

    ALKALINE 154

    AST (SGOT) 64

    ALT (SGPT) 63

    tengo algo de que preocuparme y aparte tengo la anemia a 10.9

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    La AST y la ALT están ligeramente aumentadas. Algo está causando una leve lesión en el hígado. Podría una medicación, esteatosis hepática, alguna infección. Hay que investigar.

  19. ARM

    ¿TGP en 41.1 es malo?

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    No.

  20. Pedro

    Estimado estoy preocupado tengo GGT 156, GPT 83 y GOT 39, estoy con sobrepeso ademas

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    Es posible que se trate de esteatosis hepática. Lo mejor es que lo evalúe un gastroenterólogo.

  21. Carlos Vega

    en prueba reciente de las transaminasas los resultados fueron GOT =56.1 y GPT=69.4 favor su analisis y respuesta.

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    La GTP y la GOT están ligeramente aumentadas. Algo está causando daños en las células de tu hígado. No es nada grave, pero no es normal. Tienes que investigar.

  22. Karin

    Hola buen dia Doc. la prueba GPT/ALT con un resultadso 49, es muy malo?

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    No, un GPT de 49 no es gran cosa.

  23. Juan

    Mi prueba de TGP es más alta que la TGO pero está dentro de los límites TGO: 26u/l TGP: 32u/l ¿qué causa esto?

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    Los valores están dentro del rango normal, no hay nada malo.

  24. Carlos

    Buenos días Dr. Pedro. Mi TGO es de 31 U/L y TGP 33U/L. Tengo una cita medica en 10 días, ¿hay algo grave? 

    Dr. Pedro Pinheiro
    Dr. Pedro Pinheiro Autor

    Es todo normal. Puedes esperar tu cita médica con tranquilidad.

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