Fibroadenoma Mamario – Síntomas y tratamiento

¿Qué es el fibroadenoma?

El fibroadenoma es el tumor benigno más común de la mama, presente en cerca del 10% de las mujeres. Se compone de tejido glandular y conjuntivo fibroso, que es el tejido que soporta la mama.

El fibroadenoma se presenta típicamente como un pequeño nódulo mamario, entre 1 a 2 cm de diámetro, indoloro, de forma redondeada y bien definida. A la palpación, es móvil y con una consistencia gomosa, a diferencia de los tumores malignos, que suelen ser duros, con bordes mal definidos y poco móviles.

Aunque pueda surgir a cualquier edad, el fibroadenoma es más común en las mujeres en el grupo de 15 a 35 años y tiende a retroceder después de la menopausia.

En aproximadamente el 20% de los casos, la paciente puede desarrollar más de un nódulo en una o ambas mamas.

Relación del fibroadenoma con el cáncer de mama

Hay dos tipos de fibroadenoma, que se clasifican de acuerdo con sus características histológicas: simple y complejo. Esta distinción se realiza mediante la evaluación de la biopsia por un patólogo.

El fibroadenoma simple es aquel que presenta células uniformes y homogéneas. Es el tipo más común y no tiene riesgo de sufrir una transformación maligna.

El fibroadenoma complejo es un tumor con características heterogéneas, pudiendo presentar calcificaciones, quistes, adenosis esclerosante, metaplasia o proliferación. Los pacientes con tumor complejo presentan un pequeño aumento en el riesgo de desarrollar celular. Alrededor del 15% de los fibroadenomas son complejos.

Los pacientes con tumor complejo presentan un pequeño aumento en el riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Fibroadenoma juvenil

Los fibroadenomas que surgen en la infancia o adolescencia se llaman juveniles. Al contrario de lo que ocurre en las mujeres adultas, el fibroadenoma juvenil suele tener crecimiento rápido, pudiendo causar incomodidad y alteración estética de las mamas, volviéndolas nítidamente asimétricas.

Cuando el fibroadenoma juvenil se convierte en más de 5 cm, se llama fibroadenoma gigante.

En la mayoría de los casos, con el paso de los meses, el tumor retrocede de tamaño y puede incluso desaparecer espontáneamente.

Causas

El motivo por el cual los fibroadenomas surgen todavía es desconocido, pero la influencia hormonal parece ser un factor importante.

Los fibroadenomas ocurren con más frecuencia durante los años reproductivos de la mujer y pueden llegar a ser mayores durante el embarazo o después del inicio de los anticonceptivos hormonales. El inicio de la píldora anticonceptiva antes de los 20 años parece aumentar el riesgo de la aparición de estos tumores.

Otro dato que habla a favor de la influencia hormonal es el hecho de que la mayoría de los fibroadenomas retroceden después de la menopausia, cuando los niveles de hormonas femeninas disminuyen.

Síntomas

En la mayoría de los casos, el fibroadenoma se presenta como una masa mamaria palpable asintomática, identificada a través del autoexamen de la mama.

Algunas mujeres se quejan de una discreta incomodidad en la región de la lesión en los días que preceden a la menstruación pero, en general, no provoca ningún síntoma.

Durante el embarazo o la lactancia, en virtud del estímulo hormonal, la masa puede crecer rápidamente y causar dolor.

En los casos de fibroadenoma gigante, las mamas suelen quedar de tamaño muy diferente, con una de ellas mucho mayor y más «caída» por el peso que el tumor ejerce en el pecho.

Diagnóstico

Toda masa mamaria palpable debe ser investigada inicialmente por un examen de imagen. La mamografía y la ultrasonografía de la mama son los dos exámenes más utilizados.

Las mamas de las mujeres jóvenes son mucho más densas y ricas en glándulas, lo que dificulta la visualización de masas en su interior a través de la mamografía. En estas pacientes, la ultrasonografía puede producir una imagen más nítida y confiable.

La mamografía suele ser más útil en las mujeres mayores de 30-35 años.

Si se sospecha de fibroadenoma, la conducta más común suele ser la aspiración de la lesión por aguja fina o biopsia. El objetivo es comprobar que el nódulo es benigno y simple.

Tratamiento

No es necesario remover quirúrgicamente todos los fibroadenomas comprobados por biopsia. Dependiendo de sus síntomas, antecedentes familiares y preocupaciones personales, usted y su médico pueden decidir no eliminar el tumor, manteniendo el seguimiento regular con exámenes de imagen para comprobar que la lesión no crece ni cambia de aspecto.

Las desventajas de la cirugía incluyen la formación de cicatriz en el lugar de la incisión, cambios en el formato de la mama por la remoción del tumor y daño al sistema de conductos mamarios.

En razón de provocar distorsión arquitectural, espesamiento de la piel y aumento de la densidad focal, la eliminación quirúrgica puede causar alteraciones en las imágenes mamográficas, lo que, en el futuro, tiende a disminuir la capacidad del examen de identificar nuevas lesiones en esa región

Por lo tanto, si un fibroadenoma comprobado por la biopsia es asintomático, no tiene que ser abordado.

Por otro lado, si el fibroadenoma está aumentando de tamaño, provocando síntomas o si la paciente está muy ansiosa con la presencia de la masa mamaria, la remoción del tumor suele ser indicada.

La remoción del fibroadenoma puede ser llevada a cabo de tres maneras:

  • Lumpectomía o biopsia excisional: este procedimiento es una cirugía abierta que consiste en la remoción de la parte del tejido mamario donde se encuentra la lesión, con posterior envío del material a un patólogo para verificar si hay signos de cáncer en la muestra.
  • Crioablación: el médico inserta una sonda a través de la piel hasta el fibroadenoma y provoca necrosis del mismo con un gas súper frío (temperatura alrededor de -196 °C). Este procedimiento puede dejar la mama temporalmente dolorosa y con manchas moradas.
  • Excisión percutánea al vacío guiada por mamografía: bajo anestesia local, se hace un pequeño corte en la piel. Con el apoyo de la ultrasonografía, el tumor es succionado a través de una sonda hueca conectada a un dispositivo de vacío que se inserta en la mama. Esta técnica solamente suele ser utilizada para tumores pequeños, menores de 2 cm.

Después de que se quita la masa, es posible que uno o más fibroadenomas nuevos se desarrollen. Los nuevos nódulos deben pasar por la misma evaluación que el primero y pueden o no ser removidos.


Referencias


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Médico licenciado por la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), con títulos de especialista en Medicina Interna por la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) y de Nefrología por la Universidad Estadual de Río de Janeiro (UERJ) y por la Sociedad Brasileña de Nefrología (SBN). Actualmente vive en Lisboa, Portugal, tiene títulos reconocidos por la Universidad de Oporto y por el Colegio de Nefrología de Portugal.