MIOPÍA – Causas, Síntomas y Tratamiento

Qué es  |  Cómo surge  |  Sintomas  |  Diagnóstico  |  Tratamiento  | Referencias

Introducción

La miopía es un problema de visión que se caracteriza por la dificultad de enfocar objetos a distancia. El individuo miope es plenamente capaz de enfocar objetos que están cerca, consiguiendo, por ejemplo, leer un libro sin ninguna dificultad. Sin embargo, cuando el objeto se aleja, todo se queda borroso, siendo muy difícil, o a veces hasta imposible, leer placas, identificar objetos y reconocer rostros.

La miopía suele ser un problema familiar y puede desarrollarse de forma gradual o rápida, siendo muy común el agravamiento durante la infancia y la adolescencia. El tratamiento se suele hacer con el uso de anteojos o mediante cirugías refractivas.

Qué es la miopía

La miopía es el más común de los llamados errores de refracción, que también incluyen las siguientes condiciones: astigmatismo, presbicia e hipermetropíaCórnea

Miopía

En situaciones normales, el formato del ojo, de la córnea y del cristalino está bien redondeado y permite que los rayos de luz sean refractados de forma que se unen en un solo punto en la retina, lo que posibilita al cerebro crear imágenes nítidas.

La miopía puede surgir en dos situaciones. En la más común, el formato del ojo es más largo que el normal, haciendo que los haces de luz que se refractan en la córnea y en el cristalino incidan antes de la retina. La miopía también puede surgir si la córnea es más curva de lo que debería ser, causando así errores en la refracción de la luz. En ambas situaciones, el resultado final son imágenes borrosas creadas antes de la retina.

Cómo surge la miopía

La incidencia de la miopía ha aumentado mucho en las últimas décadas. Hace 50 años, apenas un 10 a 15% de la población era miope. Actualmente, ese número saltó a 20 a 30% y se estima que llegue al 50% de la población hasta el año 2050.

La formación de un ojo más largo del normal tiene un fuerte componente hereditario, principalmente en los casos de miopía con grados elevados. Las personas miopes suelen tener al menos uno de los padres miopes y probablemente tendrán uno o más hijos con miopía también. Cuando ambos padres son miopes, el riesgo del hijo también es de alrededor del 60%.

Además de la genética, hay otros factores de riesgo bien documentados que influencian en la formación de una curvatura inadecuada del ojo. Los principales son:

  • Lectura prolongada – Los niños que pasan mucho tiempo leyendo muy de cerca presentan un mayor riesgo de miopía. Exceso de tiempo mirando a la pantalla de la computadora, de juegos electrónicos o viendo la televisión también son factores de riesgo.
  • Exposición a la luz del sol– En los últimos años, algunos estudios han demostrado que los niños que pasan más tiempo en actividades al aire libre tienen una menor prevalencia de miopía. La falta de exposición a la luz solar durante la infancia parece, por lo tanto, ser uno de los factores de riesgo.
  • Trauma – Los traumatismos oculares pueden causar cambios en el cristalino, que conduce al surgimiento de la miopía.
  • Diabetes mellitus – la miopía que surge en la edad adulta puede ser provocada por la diabetes mellitus, principalmente en los pacientes que presentan glucemias incontroladas. Este cuadro de miopía generalmente es reversible y mejora con el control de los niveles sanguíneos de la glucosa.

Síntomas

El principal síntoma de la miopía es la dificultad para leer, reconocer personas o identificar objetos que están lejos. Cuanto más grave es la miopía, menor es la distancia en la que el paciente puede enfocar. Por la noche y al final de la tarde, cuando hay menos luz ambiente, la dificultad para enfocar es mayor, pues la dilatación de la pupila permite la entrada de más luz periférica, lo que hace aún más difícil refractar todos los rayos hacia la retina.

La miopía es frecuentemente detectada por primera vez durante la infancia. Un niño con miopía puede presentar:

  • Estrabismo.
  • Necesidad de sentarse más cerca de la televisión o en los asientos delanteros de la sala de clase.
  • No reconocer personas y objetos distantes.
  • Voluntad frecuente de parpadear los ojos.
  • Voluntad frecuente de frotar los ojos.
  • Necesidad constante de «apretar los ojos» para conseguir enfocar a distancia.

La constante necesidad de hacer fuerza para conseguir enfocar a distancia puede provocar también episodios de dolor de cabeza y sensación de fatiga al conducir.

Cuanto mayor sea el grado de la miopía, más cerca el paciente necesita estar del objeto para conseguir enfocarlo. Las personas con menos de 1 grado de miopía (-1 dioptría) logran ver bien objetos grandes a distancia, teniendo dificultad solamente para leer letras pequeñas de lejos. Un paciente con más de 4 grados de miopía (-4 dioptrías) tiene dificultad para enfocar cualquier cosa a más de 25 cm de distancia.

Miopía y presbicia

A partir de los 40 años, toda la gente comienza a presentar algún grado de presbicia, también conocida como vista cansada o dificultad para leer de cerca. Curiosamente, los pacientes miopes parecen tener algún grado de protección contra la pérdida de agudeza visual para cerca, principalmente aquellos con grados entre 1 y 3. Por lo tanto, la presbicia suele tardar más en acometer los miopes que las personas con visión normal.

Diagnóstico

El diagnóstico correcto de la miopía debe realizarse en consulta con un médico oftalmólogo. Como no siempre los síntomas de la miopía son fácilmente detectables, principalmente en las formas más blandas, una consulta de rastreo suele ser indicada. Los niños a partir de los 3 años deben ser evaluados en consulta, con repeticiones periódicas, principalmente en aquellas que tienen padres miopes.

Dioptrías, grados de las gafas y la tabla de Snellen

En la consulta con el oftalmólogo se evaluará el grado de su miopía. La forma más utilizada para evaluar la agudeza visual es el examen con la tabla de Snellen.

Tabla de Snellen
Tabla de Snellen

Al lado de cada fila de letras hay una fracción que representa la agudeza visual. El numerador, que es siempre 20, indica la distancia a la tabla (20 metros), y el denominador es la distancia que un ojo sano puede leer las letras de esta fila. La visión normal es 20/20.

Ejemplo: si en toda la tabla el paciente sólo logra leer la fila de la cima, tiene una agudeza visual de 20/200, lo que significa decir que necesita estar a 20 metros de distancia para conseguir leer algo que alguien con visión normal logra leer a 200 metros. Si el paciente consigue leer hasta la 4ª fila, tiene una agudeza visual de 20/50, o sea, consigue leer a 20 metros lo que las personas con visión normal logran leer a 50 metros de distancia.

Una vez hecho el diagnóstico, el oftalmólogo probará su dioptría, es decir, el grado de las gafas que necesitas. En la miopía, la dioptría es siempre negativa (en la hipermetropía siempre es positiva). Esto significa que una persona con 3 grados de miopía tiene una dioptría de -3.

La dioptría nos permite decir la distancia máxima que el paciente puede enfocar los objetos. Por ejemplo:

  • Una dioptría de -1 (1 grado de miopía) indica que el paciente puede enfocar objetos hasta 1 metro de distancia (100 cm).
  • Una dioptría de -2 (2 grados de miopía) indica que el paciente puede enfocar objetos hasta 0,5 metros de distancia (50 cm).
  • Una dioptría de -4 (4 grados de miopía) indica que el paciente puede enfocar objetos hasta 0,25 metros de distancia (25 cm).
  • Una dioptría de -8 (8 grados de miopía) indica que el paciente puede enfocar objetos hasta 0,125 metros de distancia (12,5 cm).
  • Una dioptría de -0,5 (0,5 grados de miopía) indica que el paciente puede enfocar objetos hasta 2 metros de distancia (200 cm).
  • Una dioptría de -0,25 (0,25 grados de miopía) indica que el paciente puede enfocar objetos hasta 4 metros de distancia (400 cm).

Tratamiento

Gafas

La forma más simple y popular para corregir la miopía es a través del uso de gafas, que son dispositivos que tienen lentes que corrigen la refracción de la luz y hacen que la imagen vuelva a enfocarse sobre la retina. Si tienes un grado bajo de miopía, puedes utilizar gafas para ciertas actividades, como ver una película o conducir un coche. Por otro lado, si eres muy miope, probablemente necesitarás usar las gafas todo el tiempo.

Cuanto mayor sea el grado de miopía, más gruesa debe ser la  lente. Afortunadamente, con el avance de la tecnología, incluso con dioptrías muy altas, las lentes de las gafas ya no necesitan ser extremadamente gruesas, como aquellas con aspecto de «fondo de botella» que eran muy comunes hace algunos años.

Lentes de contacto

Una opción similar a las gafas son las lentes de contacto. Para algunas personas las lentes son una opción más cómoda, pues además de ofrecer un campo de visión más amplio que las gafas, también se pueden utilizar durante la práctica de actividades físicas de alto impacto.

Sin embargo, como las lentes de contacto se utilizan directamente sobre los ojos, requieren un cuidado adecuado para no comprometer la salud ocular. Explicamos con más detalle las lentes de contacto en el siguiente artículo: Lentes de contacto – Tipos y Cuidados.

Cirugía refractiva a láser

Los procedimientos a láser, como el LASIK (láser in situ keratomileusis) o la PRK (queratectomía fotorrefractiva), también son posibles opciones de tratamiento para la miopía en adultos. Un rayo láser se utiliza para remodelar la córnea, removiendo una pequeña cantidad de tejido ocular. La cantidad de miopía que la PRK o LASIK puede corregir es limitada por la cantidad de tejido de la córnea que se puede quitar con seguridad.

En la PRK, el láser quita una fina capa de tejido de la superficie de la córnea, a fin de cambiar su forma y reorientar la luz que entra en el ojo. En el caso del LASIK, el láser se utiliza para quitar el tejido de las capas internas de la córnea, preservando su superficie. Para ello, es necesario hacer un pequeño corte en la superficie externa de la córnea, formando un borde que es rebotada hacia el lado para exponer el tejido interno. Un láser, a continuación, quita la cantidad precisa de tejido de la córnea necesaria para remodelar el ojo y refractar la luz hacia la retina. Al final, la lengüeta del tejido externo de la córnea se coloca de nuevo en la posición original.

Ambos procedimientos se realizan bajo anestesia local, con el paciente despierto, pero la recuperación de la cirugía LASIK es generalmente más rápida y causa menos molestia que la de la PRK.

La tasa de éxito de estas cirugías es de más del 95% y las complicaciones ocurren en menos del 0,5% de los pacientes.

SMILE (Extracción lenticular con pequeña incisión)

La extracción lenticular con pequeña incisión o SMILE (Small Incision Lenticule Extraction, en inglés) es una cirugía refractiva láser semejante al Lasik, pero más moderna y menos invasiva. La técnica SMILE utiliza un láser de femtossegundo (una forma más moderna de láser), que es más preciso y permite una incisión menor, lo que resulta en una recuperación más rápida.

Referências:


Este artículo fue revisado por el Dr. Renato Souza Oliveira, oftalmólogo especializado en enfermedades de la córnea.

¿Encontraste un error de traducción? Háganos saber por correo electrónico: pedro@mdsaude.com.

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