Resumen
Puntos clave sobre el cateterismo cardíaco
- Qué es el cateterismo cardíaco: es un procedimiento en el que se introduce un catéter a través de un vaso sanguíneo hasta el corazón para evaluar sus estructuras e identificar posibles obstrucciones en las arterias coronarias. Cuando se utiliza para examinar estas arterias, también se denomina coronariografía o cineangiocoronariografía.
- Qué es la angioplastia coronaria: mientras que la coronariografía permite identificar obstrucciones en las arterias coronarias, la angioplastia es un procedimiento utilizado para tratarlas. Mediante un catéter, el médico dilata la zona estrechada u obstruida para mejorar el paso de la sangre, generalmente mediante la implantación de una pequeña prótesis metálica llamada stent, que ayuda a mantener abierta la arteria.
- Cuánto duran: un cateterismo diagnóstico suele durar entre 20 y 60 minutos. La angioplastia puede prolongar el procedimiento.
- Tiempo de hospitalización: muchos pacientes sometidos a un cateterismo diagnóstico o a una angioplastia programada sin complicaciones reciben el alta el mismo día o al día siguiente.
- Riesgos: los hematomas y los pequeños sangrados son las complicaciones más frecuentes. El infarto, el accidente cerebrovascular, la lesión renal y las complicaciones vasculares graves son menos frecuentes.
- Recuperación: después de un procedimiento sencillo, las actividades ligeras generalmente pueden retomarse en pocos días, pero el tiempo de reposo depende del lugar de la punción y de las condiciones del paciente.
Obstrucción de las arterias coronarias: causas y tratamientos
Las arterias coronarias son las arterias que irrigan el músculo cardíaco. La obstrucción de una o varias de estas arterias por placas de colesterol es una de las principales causas de angina e infarto agudo de miocardio.
La cardiopatía isquémica se produce cuando el músculo cardíaco, llamado miocardio, recibe menos sangre y oxígeno de los que necesita para funcionar adecuadamente.
Su causa más frecuente es la aterosclerosis, caracterizada por la formación de placas de colesterol y otros materiales en las paredes de las arterias coronarias, lo que dificulta el paso de la sangre.
Como cualquier tejido de nuestro cuerpo, el miocardio, cuando no recibe un suministro adecuado de sangre, sufre isquemia y, si la falta de oxígeno es intensa y prolongada, puede sufrir necrosis, lo que caracteriza al infarto de miocardio.

El tratamiento depende de la gravedad de la enfermedad y de la situación clínica del paciente. En los casos de infarto agudo provocado por una obstrucción coronaria, restablecer rápidamente la circulación puede salvar el músculo cardíaco.
Existen tres tipos principales de tratamiento para los pacientes con enfermedad coronaria:
- Tratamiento médico: tratamiento con medicamentos y cambios en el estilo de vida para aliviar los síntomas, reducir el riesgo de infarto y controlar los factores de riesgo cardiovasculares, sin necesidad de angioplastia ni cirugía de revascularización en ese momento.
- Cirugía de revascularización miocárdica: también conocida como cirugía de bypass coronario, que puede utilizar la vena safena o arterias del propio paciente para crear vías alternativas para el paso de la sangre.
- Angioplastia coronaria: procedimiento realizado mediante un catéter para mejorar el flujo sanguíneo a través de una arteria obstruida, generalmente con la implantación de un stent.
La elección depende de factores como la localización y la gravedad de las obstrucciones, el número de arterias afectadas, la presencia de diabetes, la función cardíaca y los síntomas del paciente.
El cateterismo cardíaco permite identificar obstrucciones en las arterias coronarias y, cuando está indicado, tratarlas mediante una angioplastia realizada durante el mismo procedimiento.
¿Qué es el cateterismo cardíaco?
El cateterismo cardíaco es un procedimiento invasivo en el que se introduce un tubo fino y flexible, llamado catéter, en un vaso sanguíneo y se hace avanzar hasta el corazón.
Puede utilizarse para medir las presiones dentro de las cavidades cardíacas, evaluar determinadas enfermedades de las válvulas o estudiar las arterias coronarias.
Cuando el objetivo es visualizar las arterias coronarias mediante contraste y rayos X, la prueba recibe el nombre de coronariografía, angiografía coronaria o cineangiocoronariografía.
¿La angioplastia es lo mismo que el cateterismo?
No exactamente. El término cateterismo cardíaco se utiliza de forma general para los procedimientos realizados mediante un catéter introducido por un vaso sanguíneo y conducido hasta el corazón.
El nombre específico del procedimiento depende de lo que se haga:
- Cuando el cateterismo tiene como objetivo examinar las arterias coronarias e identificar posibles obstrucciones, lo llamamos coronariografía.
- Cuando el cateterismo tiene como objetivo tratar una obstrucción coronaria, dilatando la arteria para mejorar el paso de la sangre, lo llamamos angioplastia coronaria.
Por lo tanto, no todos los cateterismos incluyen una angioplastia, pero todas las angioplastias coronarias se realizan mediante catéteres. Ambos procedimientos pueden realizarse en la misma sesión. Explicaremos la angioplastia con más detalle más adelante en este artículo.
¿Cómo se realiza el cateterismo cardíaco?
El principio de la prueba es sencillo:
- Elegimos el vaso sanguíneo por el que se introducirá el catéter. Las opciones más utilizadas para la coronariografía son la arteria radial, situada en la muñeca, y la arteria femoral, situada en la ingle.
- Después de aplicar anestesia local, introducimos un catéter fino por la arteria elegida y lo hacemos avanzar a través de la circulación arterial hasta la aorta, en el punto donde se originan las arterias coronarias.
- A través de este catéter, se administran pequeños volúmenes de contraste yodado que, al pasar por las arterias coronarias, las «tiñen» y permiten visualizarlas mediante rayos X.
En lugar de una radiografía simple, durante la coronariografía obtenemos varias imágenes consecutivas, creando una película de todo el paso del contraste por las arterias. De ahí el nombre de cineangiocoronariografía.

Actualmente, el acceso por la arteria radial, en la muñeca, es el preferido en la mayoría de las situaciones, ya que presenta un menor riesgo de sangrado y de complicaciones vasculares. Sin embargo, la vía femoral sigue utilizándose cuando las características del paciente o del procedimiento hacen que este acceso sea más adecuado.
Observe la siguiente animación para comprender mejor el procedimiento. En ella puede verse cómo se administra el contraste a través del catéter directamente en las arterias coronarias.

La coronariografía es el principal método invasivo para visualizar la anatomía de las arterias coronarias e identificar sus obstrucciones.
Si una de las arterias coronarias está estrechada por placas de colesterol, el contraste mostrará una reducción del calibre del vaso en ese punto, lo que permite identificar la obstrucción durante la angiografía. Este estrechamiento de la arteria recibe el nombre de estenosis.

Una vez realizada la coronariografía, podemos decidir qué estrategia adoptar con el paciente.
Si los vasos no presentan obstrucciones significativas, la prueba generalmente termina y se retira el catéter. Si se identifican lesiones, el tratamiento podrá ser médico, mediante angioplastia o mediante cirugía, dependiendo de las características de cada caso.
¿Cuándo está indicado el cateterismo cardíaco?
El cateterismo cardíaco está indicado principalmente cuando existe sospecha o confirmación de enfermedad coronaria que necesita evaluarse de forma invasiva.
Las situaciones más frecuentes son:
- Infarto agudo de miocardio: para identificar la arteria responsable del infarto y, cuando esté indicado, realizar inmediatamente una angioplastia.
- Angina inestable y otros síndromes coronarios agudos: especialmente cuando existe un mayor riesgo de complicaciones cardiovasculares.
- Angina persistente a pesar de los medicamentos: cuando el paciente continúa presentando síntomas que dificultan sus actividades.
- Sospecha de enfermedad coronaria grave: cuando los síntomas o las pruebas anteriores sugieren obstrucciones importantes que pueden requerir revascularización.
No todos los pacientes con dolor en el pecho necesitan someterse a un cateterismo.
En los pacientes estables, otras pruebas, como la angiografía coronaria por tomografía computarizada (angio-TC coronaria) y las pruebas que evalúan la presencia de isquemia, pueden ayudar a decidir si el procedimiento invasivo es realmente necesario.
¿El cateterismo es una cirugía? ¿Duele?
El cateterismo es un procedimiento invasivo, pero no es una cirugía abierta. No requiere abrir el tórax ni, habitualmente, anestesia general.
El paciente permanece acostado boca arriba sobre una mesa de exploración y generalmente está despierto durante el procedimiento. En algunos casos, se administran medicamentos por vía intravenosa para favorecer la relajación y disminuir la ansiedad.
La parte más molesta suele ser la aplicación de la anestesia local. Después, el paciente puede sentir cierta presión en el lugar de la punción, pero normalmente no siente el catéter avanzando por el interior de las arterias.
Durante la administración del contraste, algunas personas experimentan una sensación pasajera de calor.
¿Cuánto dura el cateterismo y cómo prepararse?
Un cateterismo diagnóstico suele durar aproximadamente entre 20 y 60 minutos, aunque este tiempo puede variar según la dificultad técnica y la necesidad de evaluaciones adicionales.
Si también se realiza una angioplastia, el procedimiento generalmente tarda más. Una angioplastia suele durar aproximadamente entre 30 minutos y dos horas, pero las intervenciones más complejas pueden requerir más tiempo.
Antes de un cateterismo programado, el paciente recibe instrucciones sobre el ayuno, los medicamentos y los análisis de laboratorio. El tiempo de ayuno depende del protocolo del centro y del tipo de sedación previsto.
Es importante informar al equipo médico si existen antecedentes de reacciones previas a contrastes yodados, enfermedad renal, problemas de sangrado o posibilidad de embarazo.
También es necesario comunicar todos los medicamentos que se están tomando, especialmente los anticoagulantes y los medicamentos para la diabetes, como la metformina. Algunos pueden requerir ajustes, pero ninguno debe suspenderse por cuenta propia.
¿Cómo interpretar el resultado del cateterismo cardíaco?
El resultado de la coronariografía describe qué arterias presentan obstrucciones, dónde se localizan y cuál es la gravedad estimada de cada estrechamiento.
Por ejemplo, un informe puede indicar que existe una estenosis del 70 % en el segmento medio de la arteria descendente anterior.
Esto significa que el cardiólogo ha identificado un estrechamiento estimado del 70 % del diámetro de la arteria en ese punto. No significa que el paciente haya perdido el 70 % de la circulación sanguínea de todo el corazón.
También es importante comprender que el porcentaje de obstrucción no determina, por sí solo, la necesidad de colocar un stent.
En determinadas situaciones, principalmente cuando la obstrucción es intermedia, el cardiólogo puede realizar una evaluación adicional para comprobar si el estrechamiento realmente está perjudicando la circulación sanguínea.
Para ello, se introduce en la arteria coronaria una guía metálica muy fina equipada con un sensor de presión. La comparación entre la presión en la aorta y la presión medida después del punto de obstrucción ayuda a determinar si esa lesión está dificultando significativamente el paso de la sangre. Estas mediciones se denominan FFR (reserva fraccional de flujo) e iFR (índice instantáneo libre de ondas).
En pacientes con enfermedad coronaria estable, estos resultados pueden ayudar a decidir entre mantener el tratamiento médico o realizar una angioplastia. En situaciones como el infarto agudo, especialmente en la arteria responsable del infarto, deben considerarse otros criterios.
También cabe destacar que un cateterismo sin obstrucciones coronarias significativas no excluye todas las causas cardíacas de dolor en el pecho. Algunas personas presentan angina provocada por alteraciones de la microcirculación coronaria o por espasmos de las arterias, problemas que pueden requerir evaluaciones adicionales.
Términos habituales en el informe del cateterismo
El informe del cateterismo suele utilizar siglas y términos técnicos para identificar las arterias coronarias, localizar las obstrucciones y describir su gravedad.
Algunos de los más frecuentes son:
- DA, CX y CD: son las siglas de las tres principales arterias coronarias: descendente anterior (DA), circunfleja (CX) y coronaria derecha (CD). Cuando el informe describe una lesión en la DA, por ejemplo, significa que se ha identificado un estrechamiento en esa arteria.
- Tronco de la coronaria izquierda (TCI): es el segmento inicial de la arteria coronaria izquierda, que habitualmente se divide en las arterias descendente anterior y circunfleja. Las obstrucciones importantes en esta región requieren especial atención, ya que pueden comprometer la circulación de una gran parte del músculo cardíaco.
- Enfermedad uniarterial, biarterial o triarterial: indica la afectación de uno, dos o tres de los principales territorios coronarios. La enfermedad triarterial significa que los tres territorios presentan lesiones relevantes, pero no necesariamente que las tres arterias estén completamente obstruidas.
- Lesión proximal, media o distal: describe la localización de la obstrucción a lo largo de la arteria. Una lesión proximal está más cerca del origen del vaso, mientras que una lesión distal se encuentra más alejada. El término lesión ostial indica que el estrechamiento se produce exactamente en el origen de la arteria.
- Estenosis leve, moderada, importante o crítica: son expresiones utilizadas para describir la intensidad del estrechamiento. La gravedad también suele expresarse en porcentajes, como una estenosis del 50 %, 70 % o 90 %. Cuanto mayor es el porcentaje, mayor es la reducción del diámetro del vaso en ese punto.
- Lesión focal o difusa: una lesión focal es un estrechamiento localizado en un pequeño segmento de la arteria. En cambio, la enfermedad difusa afecta a una extensión mayor del vaso, lo que puede dificultar el tratamiento mediante angioplastia.
- Oclusión total: significa que la arteria está completamente obstruida en ese punto. Cuando esta obstrucción existe desde hace al menos tres meses, puede describirse como oclusión total crónica (OTC o CTO, por sus siglas en inglés).
- Flujo TIMI: es una clasificación que describe la velocidad y la extensión del paso del contraste por la arteria. Va desde TIMI 0, cuando no hay paso de contraste más allá de la obstrucción, hasta TIMI 3, cuando el flujo se considera normal. Es posible presentar una estenosis importante y, aun así, tener un flujo TIMI 3.
- Lesión calcificada: indica una placa de aterosclerosis con una acumulación importante de calcio, lo que puede dificultar su dilatación y la implantación adecuada de un stent.
- Circulación colateral: son pequeños vasos que permiten que la sangre llegue a una región del corazón por vías alternativas cuando una arteria está muy estrechada u obstruida. La presencia de esta circulación no significa necesariamente que la región esté recibiendo suficiente sangre.
¿Qué es la angioplastia?
La angioplastia es un procedimiento mínimamente invasivo cuyo objetivo es dilatar una arteria coronaria estrechada u obstruida por placas de ateroma, restableciendo o mejorando el flujo sanguíneo hacia el músculo cardíaco.
La angioplastia puede realizarse en diferentes arterias del cuerpo, pero en este artículo hablaremos únicamente de la angioplastia coronaria.
La indicación de la angioplastia depende de la situación clínica. En los pacientes con infarto agudo provocado por una obstrucción coronaria, restablecer rápidamente la circulación puede reducir el daño al músculo cardíaco y salvar vidas.
En cambio, en los pacientes con enfermedad coronaria crónica estable, la angioplastia se utiliza con frecuencia para aliviar la angina cuando los síntomas persisten a pesar de un tratamiento adecuado. En muchos de estos pacientes, la colocación de un stent no aumenta la supervivencia en comparación con el tratamiento médico. Sin embargo, existen situaciones de mayor riesgo en las que la revascularización puede ofrecer beneficios adicionales.
La angioplastia puede realizarse inmediatamente después de la coronariografía, cuando existe una indicación clara para tratar la obstrucción. En otras situaciones, el cardiólogo puede optar por programar el tratamiento para otro momento.
Cuando la angiografía identifica una estenosis que necesita tratamiento, el cardiólogo puede aprovechar el mismo acceso arterial para realizar la angioplastia. Primero, introduce una guía metálica muy fina por la arteria coronaria, haciéndola atravesar el punto de obstrucción. A continuación, se hace avanzar sobre esta guía un balón de angioplastia, todavía desinflado, hasta el lugar donde se encuentra la placa de ateroma.
Al llegar al lugar de la obstrucción, el balón se infla a alta presión, comprimiendo la placa contra la pared de la arteria y ampliando el espacio por el que pasa la sangre.
A diferencia de lo que muchas personas imaginan, la angioplastia no elimina la placa de grasa del interior de la arteria. Lo que hace es modificar la placa y expandir el vaso para mejorar la circulación.
Observe la siguiente imagen, que muestra una coronariografía realizada antes de la angioplastia con balón y otra después del procedimiento. Fíjese en que, antes, existía un estrechamiento importante que dificultaba el paso del contraste. Después de la dilatación, el calibre de la arteria aumentó y el contraste comenzó a circular con mayor facilidad.

El término cateterismo cardíaco suele utilizarse tanto para la prueba diagnóstica como para el procedimiento terapéutico. Cuando un paciente dice que se ha sometido a un cateterismo, es necesario saber si solo se realizó una coronariografía o si también se practicó una angioplastia.
La angioplastia únicamente con balón ofrece buenos resultados inmediatos. Sin embargo, con el paso del tiempo, la arteria puede volver a estrecharse, un fenómeno conocido como reestenosis.
Con las técnicas tradicionales de angioplastia solo con balón, la reestenosis podía producirse en aproximadamente el 30 % al 50 % de los casos durante los primeros seis meses, dependiendo de las características de la lesión.
Para reducir este problema comenzaron a utilizarse los stents coronarios.
¿Qué es la angioplastia con stent?
El stent es una prótesis metálica expandible, de forma cilíndrica, que se implanta en el interior de una arteria coronaria para ayudar a mantenerla abierta después de la angioplastia.
El dispositivo se lleva hasta la obstrucción mediante un catéter, generalmente montado sobre un pequeño balón. Cuando el balón se infla, el stent se expande y queda apoyado contra la pared de la arteria. Después, el balón se desinfla y se retira, mientras que el stent permanece en su lugar.
Observe la siguiente ilustración.

En algunas situaciones, el stent puede implantarse directamente, sin necesidad de dilatar previamente la lesión con otro balón.
Actualmente, la mayoría de las angioplastias coronarias se realizan con la implantación de stents liberadores de fármacos, que liberan pequeñas cantidades de medicamentos capaces de reducir la proliferación excesiva de tejido en la pared interna de la arteria, disminuyendo el riesgo de un nuevo estrechamiento.
Estos dispositivos reducen el riesgo de reestenosis y la necesidad de repetir la intervención en comparación con los antiguos stents metálicos convencionales, que no liberaban medicamentos.
Aunque los stents se utilizan en la mayoría de las angioplastias, existen situaciones en las que el tratamiento puede realizarse sin implantar una nueva prótesis, utilizando, por ejemplo, determinados balones recubiertos de medicamentos.
¿Cuánto tiempo dura un stent en el corazón?
El stent coronario es un dispositivo permanente, diseñado para permanecer dentro de la arteria durante el resto de la vida.
No tiene una fecha de caducidad después de la cual deba sustituirse obligatoriamente. Con el paso del tiempo, la pared interna de la arteria tiende a formar una capa de tejido sobre su superficie.
Sin embargo, esto no significa que el stent nunca pueda presentar problemas.
La arteria tratada puede volver a estrecharse o puede formarse un coágulo dentro del dispositivo. También es posible que la aterosclerosis progrese en otros segmentos de las arterias coronarias.
Por lo tanto, incluso después de una angioplastia exitosa, el paciente sigue necesitando seguimiento cardiológico y tratamiento de los factores de riesgo cardiovasculares.
¿Se puede obstruir un stent?
Sí. Existen dos complicaciones principales que pueden comprometer el flujo sanguíneo después de la implantación de un stent:
- Reestenosis: se produce cuando aparece un nuevo estrechamiento dentro del stent o cerca de sus extremos, generalmente debido al crecimiento de tejido en la zona tratada o a la progresión de la aterosclerosis. Puede provocar la reaparición gradual de la angina.
- Trombosis del stent: se produce cuando se forma un coágulo dentro del dispositivo, provocando una obstrucción repentina de la arteria. Es una complicación potencialmente grave que puede causar un infarto agudo de miocardio.
La trombosis puede producirse poco después de la implantación o, con menor frecuencia, meses o años más tarde.
Una de las principales medidas para reducir este riesgo es tomar correctamente los medicamentos antiagregantes plaquetarios prescritos después de la angioplastia.
Cuando se produce una reestenosis, el tratamiento depende de su causa y gravedad. En algunos casos, es posible realizar una nueva angioplastia, utilizando un balón recubierto de fármacos u otro stent. En otros, la cirugía puede ser la alternativa más adecuada.
¿Toda obstrucción coronaria necesita angioplastia o stent?
No. Identificar una obstrucción durante el cateterismo no significa que necesariamente deba tratarse mediante angioplastia o implantación de un stent. El objetivo es elegir la estrategia que ofrezca el mayor beneficio al paciente y no simplemente desobstruir todas las arterias que presentan placas de aterosclerosis.
En pacientes con enfermedad coronaria crónica, algunas lesiones pueden tratarse únicamente con medicamentos, especialmente cuando no provocan una isquemia importante ni síntomas que persisten a pesar de un tratamiento adecuado.
Además, existen obstrucciones cuya localización, extensión o complejidad hacen que la cirugía de revascularización sea más recomendable que la angioplastia.
Por lo tanto, dos pacientes con obstrucciones aparentemente similares pueden recibir tratamientos diferentes. La decisión no depende únicamente del porcentaje descrito en el informe, sino también de los síntomas, la extensión de la enfermedad, la función cardíaca y el riesgo de complicaciones.
Después de la angioplastia con stent
La angioplastia con stent es un procedimiento que permite una recuperación relativamente rápida cuando se realiza de forma programada y sin complicaciones.
Actualmente, muchos pacientes reciben el alta el mismo día o al día siguiente. Sin embargo, cuando la angioplastia se realiza durante un infarto agudo, la hospitalización puede ser más prolongada, ya que también es necesario vigilar las consecuencias del infarto.
Al finalizar el procedimiento, se retira el catéter y es necesario comprimir el lugar de la punción para evitar sangrados.
Si el cateterismo se realizó por la muñeca, suele utilizarse una pulsera compresiva sobre la arteria radial. Cuando se realiza por la ingle, el sangrado en el lugar de la punción puede controlarse mediante compresión manual o utilizando un dispositivo que cierra el pequeño orificio que queda en la pared de la arteria femoral después de retirar el catéter.
¿Cuántos días de reposo son necesarios después del cateterismo?
El reposo depende del tipo de procedimiento, del lugar de la punción y de las condiciones clínicas del paciente.
De manera general:
| Procedimiento | Recuperación habitual |
|---|---|
| Cateterismo diagnóstico por la muñeca | Actividades ligeras generalmente al día siguiente; evitar esfuerzos con el brazo durante algunos días. |
| Cateterismo por la ingle | Puede requerir algunas horas de reposo acostado y restricción de esfuerzos, especialmente con las piernas, durante los primeros días. |
| Angioplastia programada sin complicaciones | Actividades ligeras en pocos días; el ejercicio intenso y el trabajo físico dependen de la autorización médica. |
| Angioplastia después de un infarto | Recuperación individualizada según la extensión del infarto y la función cardíaca. |
Los pequeños hematomas, la sensibilidad o las molestias en el lugar de la punción son relativamente frecuentes y pueden persistir durante algunos días.
El paciente debe seguir las recomendaciones recibidas al alta, especialmente sobre cuándo volver a conducir, levantar peso, practicar ejercicio y reincorporarse al trabajo.
¿Qué medicamentos son necesarios después de colocar un stent?
El paciente con un stent normalmente necesita tomar medicamentos que inhiben la acción de las plaquetas para reducir el riesgo de formación de coágulos y trombosis del dispositivo.
Con frecuencia, el tratamiento comienza con la combinación de dos antiagregantes plaquetarios, denominada doble antiagregación plaquetaria.
La aspirina y el clopidogrel (Plavix®) son una combinación habitual, principalmente después de angioplastias programadas en pacientes con enfermedad coronaria estable.
En los pacientes que han sufrido un infarto u otros síndromes coronarios agudos, medicamentos como el ticagrelor y el prasugrel pueden ser preferibles al clopidogrel, según las condiciones clínicas.
La duración de la doble antiagregación depende del motivo de la angioplastia y del riesgo de sangrado:
- Enfermedad coronaria crónica estable: el tratamiento suele durar unos seis meses, pero puede reducirse a uno o tres meses en pacientes seleccionados.
- Infarto y otros síndromes coronarios agudos: la duración habitual es de aproximadamente 12 meses, aunque pueden utilizarse pautas más cortas o diferentes según el riesgo individual.
Después de esta fase, muchos pacientes continúan tomando un solo antiagregante plaquetario durante un período prolongado.
Quienes también necesitan anticoagulantes, por ejemplo, debido a una fibrilación auricular, pueden requerir una pauta diferente.
Nunca suspenda la aspirina, el clopidogrel u otro antiagregante plaquetario por cuenta propia después de la implantación de un stent. La interrupción inadecuada del tratamiento puede provocar trombosis del dispositivo e infarto.
Además de los antiagregantes plaquetarios, los pacientes con enfermedad coronaria aterosclerótica generalmente necesitan medicamentos para reducir intensamente el colesterol LDL, principalmente estatinas, como la atorvastatina o la rosuvastatina. Estos medicamentos ayudan a disminuir el riesgo de nuevos infartos y de progresión de la aterosclerosis, incluso cuando la angioplastia ha tenido éxito.
Controlar la diabetes y la hipertensión, perder peso cuando esté indicado y dejar de fumar son otras medidas esenciales para reducir el riesgo de nuevas complicaciones cardiovasculares.
¿Una persona con stent puede hacerse una resonancia magnética?
La presencia de un stent coronario generalmente no impide realizar una resonancia magnética.
Los stents coronarios actuales son compatibles con la prueba bajo determinadas condiciones de seguridad, habitualmente clasificadas por el fabricante como MR Conditional.
En la mayoría de los casos, no es necesario esperar varias semanas después de la implantación para realizar la resonancia.
El paciente debe informar al equipo de radiología de que tiene un stent y, siempre que sea posible, presentar la tarjeta de identificación del dispositivo.
Complicaciones del cateterismo cardíaco y de la angioplastia
Ningún procedimiento médico invasivo está exento de riesgos. Las complicaciones del cateterismo cardíaco son poco frecuentes, especialmente cuando la prueba es programada y se realiza en pacientes clínicamente estables, pero siempre existe la posibilidad de que aparezcan problemas.
Las complicaciones más frecuentes son pequeños hematomas y sangrados en el lugar de la punción arterial.
Entre las complicaciones menos frecuentes podemos mencionar:
- Reacciones alérgicas al contraste yodado.
- Sangrados importantes o lesiones de los vasos sanguíneos.
- Embolización de fragmentos de trombos o placas durante la angioplastia.
- Accidente cerebrovascular (ACV).
- Infarto agudo de miocardio relacionado con el procedimiento.
- Disección o perforación de una arteria coronaria.
- Arritmias cardíacas.
- Lesión renal aguda.
- Trombosis del stent en los pacientes sometidos a angioplastia.
¿El cateterismo cardíaco tiene riesgo de muerte?
Sí, pero el riesgo depende principalmente de la gravedad de la enfermedad cardíaca, de las condiciones del paciente y del tipo de procedimiento realizado.
En pacientes clínicamente estables sometidos a una coronariografía diagnóstica programada, el riesgo de muerte es muy bajo. Las complicaciones graves, como el infarto o el ACV relacionados con la prueba, también son poco frecuentes. La frecuencia de estas complicaciones varía según las características de los pacientes y del centro donde se realiza el procedimiento.
El riesgo es mayor en las angioplastias realizadas durante infartos extensos, en pacientes con shock cardiogénico o con otras enfermedades graves. En estas situaciones, es importante distinguir los riesgos del procedimiento de aquellos relacionados con la propia enfermedad cardíaca, que muchas veces representa la principal amenaza para la vida del paciente.
Insuficiencia renal aguda después del cateterismo cardíaco
El cateterismo coronario utiliza contraste yodado, una sustancia que puede contribuir a la aparición de lesión renal aguda en determinadas circunstancias (lea: Medicamentos que pueden dañar los riñones).
Sin embargo, no todo empeoramiento de la función renal después del cateterismo es provocado directamente por el contraste.
Algunos pacientes presentan una disminución de la función renal debido a otros factores, como una presión arterial muy baja, insuficiencia cardíaca, un infarto grave o complicaciones vasculares del propio procedimiento.
Por este motivo, actualmente se distingue entre lesión renal aguda asociada al contraste, cuando existe una relación temporal, y lesión renal aguda inducida por el contraste, cuando el contraste ha contribuido efectivamente a la lesión.
El principal factor de riesgo es la presencia de enfermedad renal crónica, especialmente cuando la tasa de filtración glomerular estimada es inferior a 30 ml/min/1,73 m².
Otras situaciones que aumentan el riesgo de lesión renal después del procedimiento incluyen:
- Lesión renal aguda presente antes de la prueba.
- Insuficiencia cardíaca e inestabilidad circulatoria.
- Hipotensión arterial prolongada o shock.
- Diabetes asociada a enfermedad renal crónica.
- Necesidad de procedimientos complejos, con grandes volúmenes de contraste.
El valor aislado de la creatinina en sangre no es el mejor parámetro para evaluar el riesgo. Es más adecuado utilizar la tasa de filtración glomerular estimada, que tiene en cuenta factores como la edad y el sexo.
El mieloma múltiple, por su parte, no debe considerarse un factor de riesgo independiente cuando la función renal está conservada. El problema es que algunos pacientes con esta enfermedad también presentan insuficiencia renal, deshidratación o hipercalcemia.
¿Cómo reducir el riesgo de lesión renal después del cateterismo?
En pacientes con mayor riesgo, pueden adoptarse algunas medidas para proteger los riñones:
- Evaluar la función renal antes del procedimiento.
- Utilizar la menor cantidad de contraste necesaria para realizar adecuadamente la prueba.
- Dar preferencia a medios de contraste de baja o isoosmolaridad.
- Evitar la deshidratación y corregir las alteraciones circulatorias siempre que sea posible.
- Considerar la hidratación intravenosa preventiva en pacientes seleccionados, teniendo en cuenta el riesgo de sobrecarga de líquidos.
- Vigilar la función renal después del procedimiento en los pacientes de mayor riesgo.
El cateterismo cardíaco en pacientes con enfermedad renal crónica debe planificarse cuidadosamente, pero esto no significa que esté contraindicado.
Incluso en pacientes con enfermedad renal avanzada, muchas veces el beneficio de diagnosticar o tratar una obstrucción coronaria importante supera el riesgo de deterioro de la función renal.
No se recomienda realizar hemodiálisis preventiva después de administrar el contraste como estrategia para evitar la lesión renal aguda.
¿Qué síntomas después del cateterismo requieren evaluación médica?
Después de recibir el alta, el paciente debe buscar atención médica si presenta signos que puedan indicar alguna complicación.
El sangrado persistente, el aumento rápido del tamaño de un hematoma, el dolor intenso o las alteraciones de la temperatura y del color del brazo o la pierna utilizados para la punción requieren evaluación.
Si existe un sangrado activo en el lugar de la punción, debe aplicarse una compresión firme y buscar atención urgente si no se detiene rápidamente o si es intenso.
El dolor en el pecho, la dificultad respiratoria importante, el desmayo o los síntomas neurológicos, como la pérdida de fuerza en un lado del cuerpo o la dificultad repentina para hablar, requieren atención médica de emergencia.
Es especialmente importante no atribuir automáticamente un nuevo dolor en el pecho a las molestias normales después de la angioplastia, ya que también puede representar una complicación coronaria, incluida la trombosis del stent.
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Dudas de los lectores sobre este tema
Preguntas seleccionadas por el editor por su relevancia para este artículo.