Resumen
Puntos clave sobre la mpox (viruela del mono)
- La mpox está causada por el virus MPXV, del género Orthopoxvirus.
- La enfermedad se conocía anteriormente como monkeypox o viruela del mono.
- El virus no es nuevo y la enfermedad no es exclusiva de los monos.
- Los síntomas pueden aparecer entre 1 y 21 días después de la exposición, generalmente al cabo de aproximadamente una semana.
- Las lesiones de la piel o las mucosas son la manifestación más característica y pueden ser únicas o múltiples.
- En los brotes actuales son frecuentes las lesiones genitales, perianales y orales, aunque cualquier parte del cuerpo puede verse afectada.
- La transmisión se produce principalmente por contacto físico estrecho con las lesiones, costras o mucosas infectadas.
- El contacto íntimo durante las relaciones sexuales es actualmente una importante forma de transmisión, pero la mpox no se transmite exclusivamente por vía sexual.
- El diagnóstico se confirma principalmente mediante la detección del ADN del virus por PCR en material obtenido de las lesiones.
- La mayoría de los pacientes presenta una enfermedad autolimitada y solo necesita tratamiento de los síntomas.
- Las personas con inmunosupresión importante, especialmente aquellas con VIH avanzado y no controlado, presentan un mayor riesgo de enfermedad grave.
- Existen vacunas contra la mpox, utilizadas principalmente en personas con mayor riesgo de exposición o después de determinadas exposiciones al virus.
¿Qué es la mpox?
La mpox, anteriormente conocida como viruela del mono o viruela símica (monkeypox), es una enfermedad infecciosa causada por el monkeypox virus (MPXV), un virus de ADN perteneciente al género Orthopoxvirus. En este mismo grupo se encuentran el virus de la viruela humana, el virus vaccinia utilizado en vacunas y otros virus similares.
El nombre viruela del mono surgió porque el virus se identificó por primera vez en 1958, después de un brote en monos mantenidos con fines de investigación en Dinamarca. El primer caso humano conocido se describió en 1970.
Los monos pueden infectarse, al igual que muchos otros animales, pero probablemente sean huéspedes ocasionales. El reservorio natural del virus todavía no se ha establecido y se cree que pequeños mamíferos, especialmente roedores africanos, desempeñan un papel importante.
A pesar de su antigua denominación de «viruela del mono», la mpox no es la misma enfermedad que la viruela humana. Están causadas por virus diferentes, aunque ambos pertenecen al género Orthopoxvirus. La viruela humana fue erradicada mundialmente en 1980.
En 2022, la Organización Mundial de la Salud (OMS) comenzó a recomendar el nombre mpox en sustitución de monkeypox, con el objetivo de evitar asociaciones inadecuadas con animales o regiones geográficas y reducir situaciones de estigmatización.
¿El virus de la mpox es nuevo?
No. Como se ha explicado anteriormente, el MPXV se conoce desde hace más de seis décadas y causa infecciones humanas documentadas desde 1970.
Lo que ha cambiado en los últimos años es principalmente la forma en que el virus ha comenzado a circular entre los seres humanos. Durante décadas, la mayoría de los casos se registraban en África Central y Occidental, con frecuencia después de la exposición a animales infectados o por transmisión dentro de las familias.
En 2022 se produjo un gran brote internacional, predominantemente causado por el clado IIb, con transmisión sostenida entre personas en países donde anteriormente la enfermedad era muy poco frecuente. Desde entonces, la circulación mundial del virus no ha desaparecido.
Clados I y II
El virus de la mpox presenta dos grandes grupos genéticos, denominados clado I y clado II, cada uno subdividido en:
- Clado Ia.
- Clado Ib.
- Clado IIa.
- Clado IIb.
Históricamente, el clado I se ha asociado a cuadros más graves que el clado II, aunque la gravedad también depende de la edad, el estado inmunitario, el acceso a la atención médica y otras características del paciente.
El gran brote internacional iniciado en 2022 fue causado predominantemente por el clado IIb. A partir de 2023, los brotes causados por los clados Ia e Ib aumentaron en África Central y Oriental, y posteriormente el clado Ib comenzó a identificarse también en otros continentes.
¿Cómo se transmite la mpox?
Actualmente, la principal forma de transmisión de la mpox es el contacto físico estrecho con una persona infectada, especialmente el contacto directo con las lesiones de la piel o las mucosas.
El virus puede estar presente en las lesiones, las costras y las secreciones. La transmisión puede producirse mediante:
- Contacto piel con piel con las lesiones.
- Besos y otros contactos íntimos.
- Relaciones sexuales.
- Contacto de la boca con piel o mucosas infectadas.
- Contacto con secreciones corporales.
- Uso compartido de ropa, toallas o ropa de cama contaminadas.
- Accidentes con agujas u otros materiales contaminados.
- Contacto con animales infectados.
La transmisión a través de objetos contaminados es posible, aunque parece tener mucha menos importancia que el contacto físico directo en los brotes actuales.
Las partículas respiratorias también pueden participar en la transmisión durante un contacto estrecho y prolongado, especialmente cuando existen lesiones en la boca o la garganta. Sin embargo, la mpox no presenta el mismo patrón de transmisión aérea que infecciones como el sarampión o la COVID-19, y el contacto físico estrecho es epidemiológicamente mucho más relevante.
¿La mpox es una infección de transmisión sexual?
La respuesta depende del significado que se dé al término.
La mpox puede transmitirse claramente durante las relaciones sexuales, y esta ha sido una de las principales situaciones de transmisión desde 2022. Las relaciones sexuales implican un contacto prolongado entre piel y mucosas, precisamente la situación ideal para la transmisión del MPXV.
Sin embargo, la enfermedad no necesita del sexo para transmitirse. Una persona puede contraer mpox mediante contacto físico no sexual con las lesiones, mientras cuida de un familiar enfermo, a través de materiales contaminados o, con menor frecuencia, mediante otras formas de exposición.
El ADN del virus ya se ha identificado en el semen y en secreciones genitales, pero todavía no está completamente establecido qué proporción de la transmisión durante las relaciones sexuales se debe a los propios fluidos y qué proporción resulta del intenso contacto entre piel y mucosas.
El preservativo reduce algunos tipos de exposición, pero no proporciona una protección completa contra la mpox, ya que algunas zonas de la piel potencialmente infectadas permanecen descubiertas.
¿Durante cuánto tiempo puede una persona transmitir el virus?
A efectos prácticos, una persona con mpox debe considerarse contagiosa hasta que:
- Todas las lesiones hayan cicatrizado.
- Todas las costras se hayan desprendido.
- Se haya formado una nueva capa íntegra de piel.
Este proceso suele durar varias semanas.
La mayor parte de la transmisión se produce a partir de personas sintomáticas. Sin embargo, diversos estudios han demostrado que, en algunos casos, el virus puede transmitirse algunos días antes de la aparición evidente de los síntomas. También se han documentado infecciones completamente asintomáticas, aunque parecen poco frecuentes y su importancia en la transmisión todavía no está bien definida.
¿Quién tiene mayor riesgo de contraer mpox?
Cualquier persona que tenga suficiente contacto con el virus puede contraer mpox.
Actualmente, el riesgo es mayor principalmente entre las personas que mantienen contacto físico íntimo con individuos infectados o que forman parte de redes sociales o sexuales en las que el virus está circulando.
Desde 2022, gran parte de los casos registrados fuera de África se han producido en hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, especialmente aquellos con múltiples parejas. Esto describe el patrón epidemiológico actual, pero no significa que la enfermedad sea exclusiva de este grupo. Las mujeres, los niños y las personas heterosexuales también pueden contraer mpox si se exponen al virus.
Síntomas y lesiones de la mpox (con fotos)
Los síntomas de la mpox pueden variar considerablemente de una persona a otra. Las manifestaciones más frecuentes incluyen lesiones en la piel o las mucosas, fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, cansancio y aumento del tamaño de los ganglios linfáticos.
Las lesiones pueden ser escasas o numerosas y aparecer en diferentes regiones del cuerpo, incluidos los genitales, el ano y la boca. En algunos pacientes, constituyen la principal manifestación de la enfermedad.
Entre los posibles síntomas de la mpox se encuentran:
- Lesiones en la piel o las mucosas.
- Fiebre.
- Aumento de los ganglios linfáticos.
- Dolor de cabeza.
- Dolor muscular.
- Dolor de espalda.
- Dolor de garganta.
- Escalofríos.
- Cansancio y falta de energía.
El aumento de los ganglios linfáticos puede producirse cerca del lugar de las lesiones o de forma más generalizada.
Sin embargo, en los brotes más recientes, la presentación clínica ha sido más variable. No todos los pacientes presentan el cuadro clásico de fiebre, ganglios linfáticos aumentados y numerosas lesiones diseminadas por el cuerpo. Algunas personas presentan únicamente lesiones genitales, anales u orales, en ocasiones sin fiebre ni otros síntomas sistémicos previos.
¿Cuánto tiempo después del contacto aparecen los síntomas?
El periodo entre la exposición al virus y la aparición de los primeros síntomas se denomina periodo de incubación.
Los síntomas pueden aparecer entre 1 y 21 días después de la exposición. En la mayoría de los casos estudiados durante los brotes recientes, el intervalo fue de aproximadamente una semana.
Por lo tanto, una persona que haya tenido una exposición relevante debe permanecer atenta a la aparición de lesiones u otros síntomas durante 21 días.
¿Cuáles son los primeros síntomas de la mpox?
No existe una secuencia obligatoria en la aparición de los síntomas. Tradicionalmente, la enfermedad comenzaba con fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, cansancio y aumento de los ganglios linfáticos. Las lesiones aparecían algunos días después.
Sin embargo, en los brotes actuales, una lesión cutánea o de las mucosas puede ser el primer o incluso el único signo perceptible de la infección.
Por este motivo, la ausencia de fiebre no excluye la mpox.
Algunos pacientes presentan manifestaciones específicas dependiendo de la zona infectada. Las lesiones anales y rectales pueden provocar dolor intenso, sangrado, secreción o una sensación persistente de necesidad de evacuar, cuadro denominado proctitis. Las lesiones en la boca y la garganta pueden provocar dolor al tragar. Las lesiones genitales pueden causar un edema importante del pene o de la vulva.
¿Cómo son las lesiones de la mpox?
Las lesiones de la mpox suelen estar bien delimitadas, ser firmes y relativamente profundas, características que con frecuencia ayudan a diferenciarlas de erupciones más superficiales.
Una lesión típica puede evolucionar por las siguientes fases:
- Mácula: zona inicialmente plana y enrojecida.
- Pápula: la zona se vuelve elevada y firme.
- Vesícula: aparece un aspecto similar al de una pequeña ampolla.
- Pseudopústula: la lesión se vuelve blanquecina o amarillenta y puede parecer que contiene pus, aunque con frecuencia está rellena principalmente de tejido inflamatorio y restos celulares.
- Costra: la lesión se seca y forma una costra.
- Cicatrización: la costra se desprende y aparece piel nueva por debajo.
Muchas lesiones presentan una pequeña depresión en su zona central, denominada umbilicación.

El dolor es frecuente durante las fases iniciales. Cuando las lesiones comienzan a cicatrizar, el picor puede hacerse más evidente.
A pesar de esta descripción típica, no todas las lesiones presentan exactamente el mismo aspecto ni pasan por todas las fases de forma fácilmente reconocible.
¿Cuántas lesiones aparecen?
El número varía mucho.
En los brotes actuales, muchos pacientes presentan solamente entre una y veinte lesiones, y algunas personas tienen únicamente una o dos. En otros casos pueden aparecer decenas o cientos de lesiones.
Por lo tanto, tener una única lesión genital, anal, facial o en cualquier otra región no excluye la mpox.
¿En qué partes del cuerpo aparecen?
Las lesiones pueden aparecer prácticamente en cualquier región, entre ellas:
- Región genital.
- Alrededor o dentro del ano.
- Nalgas.
- Boca, lengua y garganta.
- Cara.
- Labios.
- Tronco.
- Brazos y piernas.
- Manos y pies.
- Palmas de las manos y plantas de los pies.
En los casos asociados a contacto sexual, las primeras lesiones suelen aparecer en la región genital, anal u oral, probablemente como reflejo del lugar de entrada del virus.


Como en los brotes actuales la transmisión se produce con frecuencia durante el contacto íntimo o sexual, las lesiones tienden a concentrarse en las regiones genital, anal u oral. Esto contrasta con la presentación clásica de la mpox, en la que eran más frecuentes numerosas lesiones distribuidas principalmente por la cara y las extremidades.
¿Cuánto dura la enfermedad?
En la mayoría de los pacientes, los síntomas desaparecen en un periodo de dos a cuatro semanas.
La evolución puede prolongarse más en las personas con inmunosupresión importante, en quienes pueden continuar apareciendo nuevas lesiones y la cicatrización puede ser considerablemente más lenta.
¿Quién tiene mayor riesgo de desarrollar mpox grave?
Tener una mayor probabilidad de entrar en contacto con el virus no es lo mismo que tener una mayor probabilidad de desarrollar una enfermedad grave.
El principal factor de riesgo para las formas muy graves es una inmunosupresión importante, particularmente en las personas con VIH avanzado y no controlado.
Los pacientes con VIH y recuentos muy bajos de linfocitos CD4 pueden desarrollar una enfermedad extensa, con numerosas lesiones que no cicatrizan, necrosis de la piel, infecciones bacterianas y afectación pulmonar, ocular o de otros órganos.
Es importante destacar que el simple hecho de vivir con VIH no significa presentar un riesgo elevado de mpox grave. Los estudios realizados en pacientes que reciben un tratamiento antirretroviral eficaz y tienen un buen estado inmunitario no han demostrado el mismo exceso de complicaciones observado en pacientes con VIH avanzado.
Otros grupos que merecen una atención especial por presentar un mayor riesgo de evolución grave incluyen:
- Personas con otras formas importantes de inmunosupresión, como receptores de trasplantes que utilizan tratamientos inmunosupresores intensos, pacientes con cáncer hematológico o personas sometidas a quimioterapia con neutropenia.
- Niños pequeños, especialmente los menores de 8 años, sobre todo en brotes causados por el clado I.
- Mujeres embarazadas, debido también al riesgo de transmisión al feto y de complicaciones del embarazo.
¿Cuáles son las posibles complicaciones?
Las principales complicaciones de la mpox incluyen:
- Infección bacteriana de las lesiones.
- Abscesos y necrosis de la piel.
- Proctitis intensa.
- Obstrucción urinaria por edema genital.
- Deshidratación por dificultad para beber o tragar.
- Neumonía.
- Encefalitis.
- Miocarditis.
- Sepsis.
- Lesiones oculares y deterioro de la visión.
El riesgo de complicaciones es especialmente elevado cuando el sistema inmunitario no consigue controlar adecuadamente la replicación viral.
¿Cuándo buscar atención médica urgente?
Una persona con sospecha o diagnóstico de mpox debe buscar atención médica rápidamente si presenta:
- Una lesión cerca o dentro de los ojos.
- Dificultad para respirar.
- Confusión, convulsiones o alteración del estado de conciencia.
- Dolor muy intenso o difícil de controlar.
- Incapacidad para ingerir líquidos.
- Signos de deshidratación.
- Empeoramiento rápido o aparición continua de nuevas lesiones.
- Aumento del enrojecimiento, pus u otros signos de infección bacteriana.
- Edema genital importante o dificultad para orinar.
Las mujeres embarazadas y las personas con inmunosupresión significativa también deben recibir una evaluación médica precoz, aunque el cuadro inicial parezca leve.
La afectación de los ojos merece especial atención. Las lesiones en los párpados, la conjuntiva o la córnea pueden provocar inflamación ocular y, en los casos más graves, comprometer la visión. Por este motivo, los síntomas oculares como dolor, enrojecimiento intenso, fotofobia o alteraciones visuales requieren una evaluación médica rápida, preferentemente por un oftalmólogo.
¿Cómo se hace el diagnóstico?
El aspecto de las lesiones puede hacer sospechar una mpox, pero no es suficiente para confirmar el diagnóstico.
La principal prueba diagnóstica es la PCR, que detecta el material genético del MPXV. La muestra se obtiene habitualmente directamente de una o más lesiones mediante un hisopo de la superficie, exudado o material procedente de la costra.
La PCR en tiempo real es el principal método utilizado para la confirmación de laboratorio de la enfermedad. Las muestras positivas pueden someterse posteriormente a pruebas adicionales o a secuenciación para identificar el clado viral cuando sea necesario.
Los análisis de sangre no suelen ser la mejor forma de confirmar una infección aguda. Las pruebas serológicas tienen una utilidad más limitada porque los anticuerpos contra otros Orthopoxvirus o una vacunación previa pueden interferir en la interpretación.
¿Qué enfermedades pueden confundirse con la mpox?
El aspecto de las lesiones puede parecerse al de varias otras enfermedades, entre ellas:
- Herpes genital u oral.
- Varicela.
- Sífilis.
- Impétigo.
- Molusco contagioso.
- Linfogranuloma venéreo.
- Otras causas de úlceras genitales o proctitis.
Algunas características ayudan durante la evaluación, pero ninguna sustituye las pruebas de laboratorio.
Un punto importante es que la identificación de una infección de transmisión sexual no descarta el diagnóstico de mpox. Las coinfecciones con gonorrea, clamidia o sífilis se han identificado con una frecuencia relevante durante los brotes recientes.
Tratamiento de la mpox
En la mayoría de las personas con un sistema inmunitario normal, la mpox desaparece espontáneamente y no necesita tratamiento con medicamentos antivirales.
El tratamiento se centra en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Dependiendo de los síntomas, pueden ser necesarios:
- Analgésicos.
- Una hidratación adecuada.
- Cuidados locales de las lesiones.
- Tratamiento del dolor provocado por las lesiones orales, genitales o anales.
- Medidas para facilitar la evacuación en pacientes con proctitis.
- Antibióticos cuando aparece una infección bacteriana secundaria.
Algunos pacientes necesitan hospitalización, principalmente cuando presentan dolor difícil de controlar, incapacidad para ingerir líquidos, deshidratación, enfermedad extensa o alguna complicación importante.
¿El tecovirimat funciona contra la mpox?
El tecovirimat es un antiviral desarrollado contra los Orthopoxvirus y fue ampliamente utilizado durante los primeros años del brote internacional de mpox.
A pesar de los resultados inicialmente prometedores, ensayos clínicos posteriores no demostraron un beneficio significativo en la cicatrización de las lesiones ni en la reducción del dolor. Por este motivo, actualmente el tecovirimat no está indicado de forma rutinaria para adultos inmunocompetentes con enfermedad leve o moderada.
En pacientes con inmunosupresión grave o formas muy graves de la enfermedad, los especialistas todavía pueden considerar el tecovirimat como parte de un régimen que incluya otros antivirales. Sin embargo, en estas situaciones la eficacia del tratamiento todavía no está bien establecida.
¿La mpox es peligrosa? ¿Puede causar la muerte?
En la mayoría de las personas sanas, la mpox presenta una evolución favorable y termina con una recuperación completa.
Sin embargo, la enfermedad puede ser grave y causar la muerte, principalmente en pacientes con inmunosupresión importante y en determinados brotes causados por el clado I.
No existe una única tasa de mortalidad aplicable a todos los casos de mpox. El riesgo varía considerablemente según el clado viral, la edad de los pacientes, el estado inmunitario, el acceso a la atención médica y las características del brote.
En los brotes internacionales causados predominantemente por el clado IIb desde 2022, la mortalidad entre las personas sin inmunosupresión grave ha sido muy baja, a diferencia de las tasas significativamente más elevadas observadas en algunos brotes africanos relacionados con el clado I.
¿Cómo prevenir la transmisión de la mpox?
La prevención se basa principalmente en evitar el contacto con las lesiones y con materiales potencialmente contaminados mientras la persona siga siendo contagiosa.
Mientras existan lesiones activas, una persona con mpox debe:
- Evitar el contacto físico estrecho y las relaciones sexuales.
- Mantener las lesiones cubiertas siempre que sea posible.
- Evitar compartir ropa, toallas y ropa de cama.
- Evitar compartir objetos personales.
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Lavar la ropa y la ropa de cama normalmente con agua y detergente, evitando sacudirlas antes del lavado.
- Limpiar las superficies potencialmente contaminadas.
- Evitar el contacto estrecho con animales domésticos.
- Utilizar una mascarilla bien ajustada cuando necesite permanecer cerca de otras personas, especialmente si existen lesiones orales o síntomas respiratorios.
El aislamiento puede finalizar cuando todas las costras se hayan desprendido y todas las lesiones estén cubiertas por una nueva capa íntegra de piel.
La OMS recomienda, como medida de precaución, utilizar preservativo de forma sistemática durante las relaciones sexuales durante unas 12 semanas después de la recuperación. Esta recomendación tiene en cuenta la posibilidad de persistencia del virus en las secreciones genitales, aunque el papel exacto de estas secreciones en la transmisión después de la cicatrización de las lesiones todavía no está completamente aclarado.
Vacuna contra la mpox
Existen vacunas capaces de proporcionar protección contra la mpox porque los diferentes Orthopoxvirus presentan una gran similitud inmunológica.
La vacuna utilizada con mayor frecuencia se basa en el virus vaccinia Ankara modificado (MVA), un virus altamente atenuado que no puede producir nuevas partículas virales infecciosas en las células humanas.
Esta característica proporciona un perfil de seguridad mucho mejor que el de las antiguas vacunas contra la viruela.
Dependiendo del país, la vacuna MVA se comercializa con nombres como Jynneos, Imvanex o Imvamune. La pauta habitual utiliza dos dosis separadas por aproximadamente cuatro semanas, y se espera alcanzar la máxima protección unas dos semanas después de la segunda dosis.
La vacunación reduce el riesgo de desarrollar mpox y, cuando la infección se produce a pesar de la vacunación, los casos tienden a presentar menos lesiones y una evolución más leve. Sin embargo, la protección no es absoluta.
¿Quién debe vacunarse contra la mpox?
La vacuna contra la mpox no forma parte de una estrategia de vacunación universal de la población.
La indicación depende de la situación epidemiológica, la disponibilidad de vacunas y las recomendaciones de las autoridades sanitarias de cada país.
En términos generales, la vacunación preexposición se dirige principalmente a personas con un mayor riesgo de entrar en contacto con el virus. Dependiendo de las recomendaciones nacionales, estos grupos pueden incluir:
- Personas con prácticas sexuales que aumentan el riesgo de exposición, como múltiples parejas sexuales, sexo en grupo o pertenencia a redes sexuales en las que el virus está circulando.
- Profesionales sanitarios o de laboratorio con una exposición ocupacional relevante al MPXV u otros Orthopoxvirus.
Las personas con VIH u otras formas importantes de inmunosupresión merecen una atención especial porque presentan un mayor riesgo de enfermedad grave si se infectan, y pueden tener prioridad para la vacunación cuando también existe un riesgo relevante de exposición.
La vacunación posexposición también puede estar indicada para determinados contactos de personas con mpox, después de evaluar el tipo y la intensidad de la exposición.
En España, las recomendaciones nacionales contemplan tanto la vacunación preexposición de determinados grupos con mayor riesgo de exposición como la vacunación posexposición de contactos seleccionados. En los países de América Latina, los grupos prioritarios y la disponibilidad de vacunas pueden variar; la Organización Panamericana de la Salud recomienda que cada país defina su estrategia de acuerdo con la epidemiología local y la disponibilidad de dosis.
¿La vacuna puede utilizarse después del contacto?
Sí. La vacunación posexposición puede prevenir la enfermedad o reducir su gravedad si se administra rápidamente.
Cuando esté indicada, debe administrarse preferentemente durante los primeros cuatro días después de la exposición. Todavía puede considerarse hasta 14 días después, aunque la capacidad de impedir la aparición de la enfermedad es menor cuando la vacunación se realiza más tarde.
Por este motivo, una persona que haya tenido una exposición relevante no debe esperar a que aparezcan las lesiones para buscar orientación médica.
He tenido contacto con alguien con mpox. ¿Qué debo hacer?
Una persona que haya tenido contacto estrecho con alguien con mpox debe estar atenta a la aparición de síntomas durante 21 días después de la última exposición. Los contactos que permanecen asintomáticos, por lo general, no necesitan permanecer aislados, aunque se recomienda evitar las relaciones sexuales durante este periodo de vigilancia.
También se recomienda solicitar orientación a un servicio de salud lo antes posible, especialmente después de exposiciones consideradas de mayor riesgo, ya que algunas personas pueden tener indicación de vacunación posexposición.
Si aparecen lesiones en la piel o las mucosas, fiebre u otros síntomas compatibles, la persona debe evitar el contacto estrecho con otras personas y solicitar una evaluación médica.
¿La antigua vacuna contra la viruela humana protege frente a la mpox?
Las personas vacunadas contra la viruela hace décadas pueden conservar cierto grado de protección contra la mpox, incluso frente a formas graves. Esta protección cruzada se produce porque los virus de la viruela y de la mpox pertenecen al mismo género, Orthopoxvirus.
Sin embargo, la protección disminuye con el paso de los años y no es completa. También se producen casos de mpox en personas que recibieron la antigua vacuna contra la viruela durante la infancia. Por lo tanto, tener la cicatriz de la antigua vacunación no significa estar protegido contra la infección ni ser incapaz de transmitir el virus.
Una persona que actualmente pertenezca a un grupo con indicación de vacunación contra la mpox debe vacunarse aunque haya recibido la antigua vacuna contra la viruela. Esta es también la recomendación actual de la OMS.
Situación actual de la mpox en el mundo, América Latina y España
La gran emergencia internacional iniciada en 2022 disminuyó considerablemente, pero el virus no ha desaparecido.
Actualmente, diferentes clados del MPXV continúan circulando simultáneamente. El clado IIb, responsable del brote mundial de 2022, sigue presente en varios países, mientras que los clados Ia e Ib provocaron importantes brotes en África a partir de 2023.
La OMS volvió a declarar la mpox una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional en agosto de 2024 debido a la expansión del clado I. Esta emergencia finalizó en septiembre de 2025 después de una reducción sostenida de los casos, aunque la OMS mantuvo la recomendación de continuar con la vigilancia y el control de la enfermedad a largo plazo.
En 2026, los principales clados continúan circulando en diferentes regiones del mundo. El clado Ib, inicialmente concentrado en África, también ha presentado transmisión fuera del continente.
En la región de las Américas siguen diagnosticándose casos de mpox. Hasta el 31 de julio de 2026, la Organización Panamericana de la Salud había documentado casos del clado Ib en varios países, incluidos México, Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Chile, además de otros países del continente. España también ha identificado casos de mpox por el clado Ib y ha documentado transmisión comunitaria de este clado.
La presencia de estos casos no significa que estos países estén atravesando una epidemia similar a la de 2022, pero refuerza la necesidad de mantener la vigilancia epidemiológica, el diagnóstico oportuno y la capacidad de respuesta frente a nuevos brotes.
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- Ministerio de Sanidad de España. Viruela M (mpox): recomendaciones de vacunación.
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Dudas de los lectores sobre este tema
Preguntas seleccionadas por el editor por su relevancia para este artículo.