Pitiriasis rosada es una erupción cutánea relativamente común que provoca una erupción cutánea caracterizada por manchas de color rojizo o rosado, que causan picazón intensa. Sus causas no están todavía completamente aclaradas, pero se cree que la enfermedad tiene un origen viral.

La pitiriasis rosada es una enfermedad benigna y autolimitada. Su mayor problema es el hecho de  picar mucho y tardar varias semanas para desaparecer.

Qué es la pitiriasis rosada

La pitiriasis rosada es una erupción cutánea causada probablemente por algunos virus de la familia del herpesvirus humano  , como el virus herpes humano 6 (HHV-6) y el virus del herpes humano 7 (HHV-7), los mismos que causan en los niños una enfermedad llamada exantema súbito, también conocida como roséola.

El exantema súbito y la pitiriasis rosada son diferentes enfermedades causadas por el mismo virus. El exantema súbito se caracteriza por ser una erupción cutánea con fiebre alta y sin picazón, mientras que la pitiriasis es una erupción cutánea sin fiebre pero con picazón intensa.

A pesar de ser provocada por algunos miembros de la familia del herpesvirus humano, la pitiriasis rosada nada tiene que ver con herpes labial o herpes genital, que son enfermedades causadas por otros tipos de virus de esta familia, en especial los herpesvirus 1 (HHV-1) y el herpesvirus humano 2 (HHV-2) (lee: HERPES LABIAL – Transmisión, Síntomas y tratamiento).

Pese a ser una enfermedad de  probable origen viral, la pitiriasis rosada no es contagiosa. Esta erupción puede aparecer en cualquier momento de la vida, pero es más común entre 10 y 35 años de edad, siendo rara en los bebés y los ancianos. Más común en mujeres que en hombres y los meses de otoño y primavera son las estaciones en que la enfermedad aparece con mayor frecuencia.

Síntomas de la pitiriasis rosada

pitiriasis-rosadaEn hasta un 90% de los casos la pitiriasis rosada se inicia con una lesión única, llamada  placa  heráldica o placa grande, que presenta forma redondeada u ovalada, con 2 a 5 cm de diámetro, bordes bien delimitados y coloración rosada. En los individuos de piel más oscura, la lesión puede ser morada o gris. Con el decurso de los días, la placa grande crece, comienza a presentar una fina descamación y su centro se hace más claro. Abdomen, tórax y espalda son las localizaciones más comunes de esta lesión inicial.

Algunos pacientes refieren la aparición de algunos síntomas inespecíficos de infección viral días antes de la llegada de la placa grande. Los más comunes son dolor de garganta, malestar general, dolor de cabeza, diarrea o dolor en el cuerpo.

Con el decurso de los días se inicia el llamado período eruptivo, también conocido como erupción secundaria. Esta fase consiste en la aparición de múltiples lesiones similares a la placa heráldica, pero pequeñas. En general, estas lesiones hijas están restringidas al tronco y  la raíz de las piernas, siendo muy común el acometimiento de la región de la ingle. El acometimiento del cuello, de la cara, de los pies y las manos puede ocurrir, pero es inusual, pues las lesiones tienden a centrarse en el centro del cuerpo, ahorrando las extremidades

El número de lesiones hijas puede variar desde decenas a centenares, dependiendo de la intensidad de la erupción. Estas lesiones múltiples también son rojas, cuentan con una descamación fina y pueden ser muy pruriginosas. En algunos casos, la lesión madre es mucho mayor que las lesiones hijas, pero en otros puede ser solamente ligeramente más grande. Después del inicio del período eruptivo, el paciente puede tener lesiones recurrentes de la erupción todavía durante varios días, a veces semanas.

Conforme las lesiones envejecen, ellas pasan a tener un centro más claro y un halo alrededor con descamación. Después de 4 a 6 semanas, las primeras lesiones comienzan a sumir, pero pueden dejar un área sin pigmentación (más blanca que la piel), que puede durar meses para volver al color normal. Mientras más oscura es la piel, más evidente es esta despigmentación.

Además de las lesiones de la piel, el picor es el único síntoma que la pitiriasis rosada suele causar. La intensidad del prurito varía de persona a persona. En la mayoría de los casos, el prurito es leve a moderado, pero 1 de cada 4 pacientes clasifica a su picor como intenso.

pitiriasis rosada despues de 4 semanasLa pitiriasis rosada se cura espontáneamente, pero puede tardar. Contando desde la aparición de la placa grande hasta la desaparición de las últimas lesiones de la erupción secundaria, la enfermedad puede tener de 4 a 12 semanas de duración.

Si la erupción lleva más de 3 meses para desaparecer, la hipótesis de pitiriasis rosada debería ser reconsiderada. En general, se indica una biopsia de piel para confirmar el diagnóstico

Diagnóstico de pitiriasis rosada

Puesto que ha surgido el período eruptivo, el diagnóstico de pitiriasis rosada es generalmente relativamente simple. Una historia de lesión madre, con descamación fina y centro pálido, precediendo en pocos días el aparecimiento de una erupción  pruriginosa y sin otros síntomas es una presentación muy típica de pitiriasis rosada.

El diagnóstico puede ser más complejo en casos atípicos o cuando la lesión madre está todavía en una etapa muy temprana. En cerca de un 10% de los casos no hay ninguna placa madre antecediendo el período eruptivo, lo que hace un poco más difícil el diagnóstico.

Algunas enfermedades pueden confundirse con la pitiriasis rosada, siendo las dermatofitosis (lesiones micóticas de la piel), la sífilis secundaria y la psoriasis guttata las más semejantes (lee: SÍFILIS – SÍNTOMAS, VDRL Y TRATAMIENTO). Algunas alergias medicamentosas también pueden causar lesiones similares a las de la  pitiriasis rosada. El VIH es otro diagnóstico diferencial a ser considerado en casos atípicos (lee: SÍNTOMAS DEL VIH – SIDA).

En la mayoría de los casos no es necesario realizar pruebas adicionales. Si el médico, sin embargo, creer que el cuadro clínico no es muy típico,  puede solicitar algunos exámenes para descartar los diagnósticos diferenciales, tales como investigación de VDRL o FTA-ABS para sífilis, serología de VIH y examen micológico de la piel para descartar hongos.

Tratamiento de la pitiriasis rosada

No hay ningún tratamiento específico para la pitiriasis rosada. La enfermedad se cura espontáneamente y sin secuelas después de 2 o 3 meses, independientemente de lo que se hace.

El tratamiento generalmente está indicado para aquellos pacientes que se quejan de mucha picazón. Pomadas o cremas con corticoides de media potencia, tales como hidrocortisona, mometasona o triancinolona ayudan a aliviar la picazón. Estas pomadas pueden ser  aplicadas 2 a 3 veces al día durante un máximo de 3 semanas, para minimizar los riesgos de efectos adversos.

Lociones tópicas con mentol o calamina también ayudan y tienen menos riesgo de efectos secundarios que los corticoides.

Antihistamínicos orales también ayudan. Si el paciente tiene dificultad para dormir debido al prurito, se puede utilizar antihistamínicos de primera generación, que causan sueño, como la hidroxicina.

Una vez que han desaparecido la erupción y la picazón, es rara la recurrencia de la enfermedad.

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Médico especialista en Medicina Interna y Nefrología. Títulos reconocidos por el Colegio de Nefrología Portugués y la Sociedad Brasileña de Nefrología. Editor jefe del sitio web MD.Saúde desde 2008