¿QUÉ ES LA HEPATITIS?

Las hepatitis son un grupo de enfermedades que producen inflamación del hígado.

Hepatitis es un término que significa inflamación del hígado. La hepatitis puede afectar a personas de ambos sexos y de todas las edades y grupos étnicos.

Hay varias causas para la inflamación del hígado, lo que significa que hay varios tipos de hepatitis. Las principales causas son:

  • Virus: hepatitis A, B, C, D y E.
  • Infecciones del hígado.
  • Abuso de alcohol.
  • Medicamentos y drogas.
  • Enfermedad autoinmune (cuando el cuerpo inadecuadamente crea anticuerpos contra nosotros mismos).
  • Shock circulatorio.
  • Esteatohepatitis.

Vamos a hablar rápidamente de cada una de las principales causas de la hepatitis. Al final hablaré de los síntomas, que son básicamente los mismos, independientemente de la causa.

HEPATITIS VIRALES

Muchos virus pueden causar cuadros de inflamación del hígado, es decir, hepatitis. Podemos mencionar el dengue, el citomegalovirus y la fiebre amarilla. Sin embargo, llamamos hepatitis viral solamente aquella causada por virus que ataca, preferentemente, al hígado.

Cinco son la hepatitis virales: A, B, C, D y E. Los tres primeros corresponden a más del 95% de los casos.

Contrario a lo que el  sentido común nos lleva a pensar, los virus que causan las hepatitis virales son muy diferentes unos de otros. El virus de la hepatitis C es, por ejemplo, mucho más semejante genéticamente con el virus del dengue que con los de otra hepatitis. Las hepatitis virales pueden considerarse como distintas enfermedades con diferente pronóstico y tratamiento, pero que tienen en común el hecho de que son virus que causan hepatitis.

→ Hepatitis A

Se transmite por vía fecal-oral, es decir, cuando el virus eliminado en las heces de alguien infectado es ingerido por una persona sana.

Debes estar  pensando como eso es asqueroso y que nunca pasaría contigo. Pues la hepatitis A es muy común. Para ponerse en contacto con el virus basta nadar en una playa o lago contaminado por aguas residuales, comer algo preparado por alguien que no se lave las manos después de evacuar o se alimentar de crustáceos de aguas infectadas.

Como es de esperarse, lugares con falta de saneamiento básico, con alcantarillado a cielo abierto, presentan altos índices de contaminación. Miren el mapa al lado como la prevalencia de la enfermedad es mucho mayor en los países pobres (verde oscuro).

La hepatitis A es generalmente más indulgente que la B o C. Cuando contraída en niño, puede pasar desapercibida, siendo confundida con un resfriado común. En adultos suele ser más sintomática (síntomas más abajo). Inclusive en los casos sintomáticos, la infección suele sanar.

Ya existe vacuna contra la hepatitis A.

Para obtener más información acerca de la hepatitis A, lee: HEPATITIS A – Síntomas, Tratamiento y Vacuna.

→ Hepatitis B

Se transmite generalmente por contacto sexual, transfusión de sangre o agujas contaminadas, no sólo en usuarios de drogas intravenosas, sino también en tatuajes, piercings y acupuntura.

La mayoría de los pacientes también tiende a presentar hepatitis subclínica, con síntomas inespecíficos de infección viral. El problema en la hepatitis B es que un 5 a 10% nunca sanan y desarrollan lo que llamamos hepatitis crónica, que a largo plazo puede conducir a cirrosis, falencia hepática, y cáncer hepático. La posibilidad de que la enfermedad se convierta en crónica es mayor en niños menores de 5 años y llega a un 90%  de las infecciones adquiridas por recién nacidos durante el parto.

La hepatitis B es 100 veces más infecciosa que el VIH.  Se estima en 350 millones de personas con hepatitis B crónica en todo el mundo, siendo que un 25% de éstos deben desarrollar cirrosis o cáncer de hígado.

La hepatitis B también  tiene vacuna.

Para obtener más información acerca de la hepatitis C, lee: HEPATITIS B – Síntomas, Contagio y Vacuna.

→ Hepatitis C

Cuenta con las mismas vías de transmisión de la hepatitis B, con la diferencia de ser mucho menos infecciosa por la vía  sexual. Mientras que la vía sexual es el principal medio de transmisión de hepatitis B, la inyección es la más común en la hepatitis C.

La gran tragedia de la hepatitis C es que el virus fue reconocido solamente en los primeros años de 1990. Antes de eso nadie sabía de su existencia y, por lo tanto, tampoco las unidades de sangre para transfusión ni los donantes estaban preparados para esta infección.

Una vez más, la hepatitis C aguda es generalmente poco sintomática en el 75% de los pacientes. El gran problema es que más del 80% de los infectados se convierten en forma crónica. De estos un 25% progresan para cirrosis o cáncer en 20 a 30 años.

Hoy estamos buscando aquellas personas que adquirieron el virus en los años 80 y ahora comienzan a presentar las complicaciones de la infección crónica.

Son 170 millones de personas en el mundo con hepatitis C.

No hay vacuna, pero el tratamiento ha evolucionado mucho en los últimos años, alcanzando tasas de curación de hasta un 80%, dependiendo del subtipo del virus C (hay 3 subtipos).

Para obtener más información acerca de la hepatitis C, lee: HEPATITIS C – Síntomas y Tratamiento.

HEPATITIS ALCOHÓLICA

El alcohol es conocido por ser una droga hepatotóxica. La hepatitis alcohólica es un síndrome asociado con el consumo de alcohol prolongado. Como toda hepatitis crónica, puede evolucionar a la cirrosis y la falencia hepática. Si el paciente es un portador de hepatitis viral y también consume alcohol, el riesgo de cirrosis es mucho mayor.

Mujeres son más susceptibles a los riesgos del alcohol que los hombres.

El principal tratamiento es la suspensión total del consumo de alcohol.

HEPATITIS AUTOINMUNE

Como en cualquier enfermedad autoinmune, este tipo de hepatitis es causado por un mal funcionamiento de nuestro sistema de defensa que debería atacar solamente virus, bacterias y otros invasores, pero inadecuadamente comienza a atacar también las células del hígado.

Si no se trata a tiempo, la hepatitis autoinmune conduce a un cuadro de hepatitis crónica que progresa para cirrosis y falencia hepática. Sin tratamiento, la mitad de los pacientes con hepatitis autoinmune va a la muerte en menos de 5 años.

Un 70% de los casos ocurre en mujeres. Los factores genéticos están vinculados al desarrollo de la enfermedad, que puede ser desencadenada después de cuadros de hepatitis virales, infección por el virus de Epstein – Barr (lee: MONONUCLEOSIS INFECCIOSA – Síntomas, Contagio y Tratamiento), o por fármacos como Metildopa, Nitrofurantoína y Minociclina.

La hepatitis autoinmune se relaciona con la presencia de auto anticuerpos presentes en la sangre como el ANA, el anti-LKM y anticuerpo anti-músculo liso

Se realiza el tratamiento con inmunosupresores como los corticoides y la Azatioprina.

HEPATITIS CAUSADA POR DROGAS

También puede ocurrir inflamación del hígado secundaria al uso de algunos medicamentos. Ya fueron descritas más de 900 drogas o productos dichos “naturales” como causas de hepatitis medicamentosas.

Los más famosos son el paracetamol, ibuprofeno, amiodarona, isoniazida, drogas para bajar el colesterol, eritromicina, anticonceptivos, alopurinol, ácido valproico y los esteroides anabólicos.

Como puedes ver, son todos medicamentos comunes en la práctica médica. No podemos saber de antemano que evolucionará con hepatitis o no. Por lo tanto, es importante evitar la automedicación y la medicación innecesaria. Esto cabe, especialmente, para las “drogas naturales”, que muchas veces no muestran los supuestos beneficios y todavía pueden llevar a un daño serio al hígado.

HEPATITIS ISQUÉMICA

La hepatitis isquémica es aquella que se produce debido a una reducción del flujo sanguíneo al hígado.

Ocurre típicamente después de cuadros de shock circulatorio como en sepsis grave  o en estados de insuficiencia cardiaca avanzada. La cocaína puede causar espasmos de las arterias hepáticas y también causar hepatitis isquémica.

ESTEATOHEPATITIS

La esteatohepatitis es una forma avanzada de esteatosis hepática, causada por la acumulación de grasa en el hígado. Los principales factores de riesgo son el alcohol, obesidad, diabetes tipo 2 y la hipercolesterolemia.

La esteatohepatitis se explica con detalles en este texto: HÍGADO GRASO – Esteatosis Hepática.

Síntomas de la hepatitis

Los síntomas de la hepatitis son ictericia (ojos y piel amarillos), coluria (orina color de mate) y acolia fecal (heces claras, casi blancas).

Otros síntomas menos específicos incluyen debilidad, comezón generalizada, náuseas, pérdida de apetito,  dolores de hígado y fiebre.

El diagnóstico precoz de la hepatitis es importante puesto que la interrupción del agente causal o la institución del tratamiento temprano pueden prevenir la progresión a la cirrosis o insuficiencia hepática.

Las principales pruebas de sangre para identificación de una hepatitis son las transaminasas (AST y ALT).

En las hepatitis virales agudas no existe tratamiento específico, pero el seguimiento es importante para identificar aquellas que van a evolucionar para una hepatitis crónica, especialmente en la hepatitis B y C.

También podría gustarte

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. AcceptRead More