ARTROSIS – SÍNTOMAS, CAUSAS Y TRATAMIENTO

Artritis es un término general que significa inflamación de las articulaciones. Hay docenas de tipos de artritis, siendo la artrosis, también conocida como osteoartritis u osteoartrosis, la forma más común.

El lugar donde dos huesos se encuentran generalmente se cubre con un material flexible y lubricado llamado cartílago. El cartílago permite que los huesos se deslicen sobre el otro con mínima fricción siendo, por lo tanto, una especie de amortiguador.

La artrosis es una enfermedad causada por el desgaste de este cartílago, que causa mayor fricción entre los huesos y lleva a la inflamación local (artritis), dolor y discapacidad funcional.

La osteoartritis es una enfermedad que afecta preferentemente personas mayores, especialmente en las articulaciones de las manos, rodillas y caderas.

En este texto vamos a abordar las siguientes cuestiones sobre la artrosis:

  • Qué es la artrosis
  • Qué es la artritis
  • Causas de la osteoartritis
  • Síntomas de la artrosis
  • Tratamiento de la  artrosis

¿QUÉ ES LA ARTROSIS?

Para entender la artrosis es preciso conocer un poco sobre la anatomía de las articulaciones.

Articulación es la región donde hay conexión entre dos o más huesos distintos. Ejemplos: la rodilla es una articulación que conecta los huesos fémur y tibia (conecta el muslo a la pierna), el codo es una articulación que conecta el hueso húmero a los huesos cúbito y radio (conecta el brazo al antebrazo) y el tobillo es una articulación que conecta los huesos de la tibia, fíbula y astrágalo (conecta la pierna al pie).

Las articulaciones relacionadas anteriormente son móviles, al contrario, por ejemplo, de las articulaciones que conectan los diversos huesos del cráneo, que son fijas (nuestro cráneo no es formado por un único gran hueso, pero sí por varios huesos conectados unos a otros).

artrosisLas articulaciones móviles tienen cartílago y una bolsa llena de líquido, llamado líquido sinovial. El cartílago es un tejido resbaladizo adherido a los extremos de los huesos conectados por articulaciones. Cuando hay movimiento en la articulación, gracias al lubricante líquido sinovial y el amortiguador cartílago, los huesos deslizan entre sí con mínima fricción.

La artrosis es un proceso donde ocurre una degeneración del cartílago. En las etapas iniciales de la artrosis el cartílago se vuelve más áspero, aumentando la fricción durante el movimiento de la articulación. La artrosis grave se produce cuando el cartílago se destruye totalmente, motivando la fricción entre los dos huesos y causando desgaste de los mismos.

Esta fricción en las articulaciones provoca una inflamación,  que se caracteriza por un cuadro de artritis, de ahí el nombre de osteoartritis (artritis = inflamación de la articulación). Existen cerca de 100 enfermedades que pueden causar artritis; la artrosis (osteoartritis) es la más común.

CAUSAS Y FACTORES DE RIESGO DE ARTROSIS

La osteoartrosis es muy rara antes de los 40 años y muy común después de los 60 años. Durante mucho tiempo se pensó que la degeneración de la articulación, y consecuentemente la artrosis, era un proceso natural del envejecimiento. Hoy se sabe que la edad es uno de los principales factores de riesgo, pero no es el único.

Además de la edad otros factores de riesgo para osteoartritis son la obesidad (principalmente para artrosis de la rodilla), ser del sexo femenino (mujeres tienen hasta 3x más probabilidades de desarrollar osteoartritis que hombres), falta de práctica de ejercicios (excepto los de alto impacto en las articulaciones, que pueden llevar a la artrosis), predisposición genética, etc.

La artrosis puede ser primaria, cuando no hay una causa aparente además de la edad, o secundaria, cuando surge debido a traumas en las articulaciones, deformidades óseas, obesidad, diabetes, etc.

Resumiendo, los principales factores de riesgo para artrosis son:

  • Edad.
  • Sexo femenino.
  • Obesidad.
  • No tener osteoporosis (huesos fuertes en la vejez pueden aumentar el riesgo de artrosis).
  • Ocupación (trabajos que fuercen las articulaciones crónicamente).
  • Actividades deportivas de alto impacto.
  • Traumas en las articulaciones.
  • Enfermedades musculares.
  • Predisposición genética.
  • Deformidades del hueso.
  • Diabetes Mellitus (lee: SÍNTOMAS DE LA DIABETES).

 SÍNTOMAS DE ARTROSIS

Las articulaciones más afectadas por la osteoartritis son las manos, rodillas, caderas y columna vertebral.

El principal síntoma de la artritis es el dolor que generalmente empeora con el esfuerzo físico y se alivia con el descanso. El dolor tiende a ser peor al final del día y después de largos períodos de inmovilización, como en viajes aéreos o en butacas de cine. Algunos pacientes presentan empeoramiento del dolor con cambios en el clima. Conforme la osteoartritis progresa, el dolor puede surgir con actividades cada vez menos intensas y, eventualmente, puede ocurrir incluso en reposo y durante la noche. La artrosis, en etapas avanzadas, es una enfermedad que provoca incapacitación.

El dolor no es causado directamente por la lesión del cartílago ya que este no presenta inervación. Esto significa que algunos pacientes con lesiones graves del cartílago, visibles en la radiografía, pueden presentar pocas quejas de dolor, mientras que otros con lesiones menos visibles pueden tener síntomas de artrosis más evidentes.

Rigidez también es una queja común en pacientes con artrosis. La rigidez de las articulaciones enfermas es común en los primeros minutos después que el paciente despierta, mejorando después de una media hora. Durante el día pueden haber también episodios de rigidez articular, especialmente después de períodos de inactividad.

La articulación afectada por osteoartritis suele presentar una menor movilidad y puede estar hinchada, caliente y  presentar crepitaciones en el movimiento.

TRATAMIENTO DE LA ARTROSIS

La artrosis es una enfermedad crónica que empeora progresivamente con el pasar de los años. El tratamiento de la osteoartritis puede muchas veces reducir los síntomas, mantener el paciente activo y, en algunos casos, retardar la progresión de esta patología. El tratamiento incluye una combinación de terapias con y sin medicamentos y, en algunos casos, corrección quirúrgica de la articulación.

Los objetivos del tratamiento de la osteoartrosis son controlar el dolor y la hinchazón, mejorar la calidad de vida y prevenir la progresión de la lesión.

TRATAMIENTO NO MEDICAMENTOSO DE LA ARTROSIS

Pérdida de peso

El exceso de peso está asociado a un mayor riesgo de desarrollo de artrosis, principalmente en las rodillas. Estudios que acompañaron pacientes con sobrepeso durante 10 años mostraron que aquellos que perdieron por lo menos 4,5 kg disminuyeron en un 50% el riesgo de osteoartrosis en las rodillas.

Incluso en pacientes con sobrepeso u obesos que tienen osteoartritis, perder peso disminuye la presión en las rodillas, disminuyendo el dolor y mejorando la capacidad funcional.

Reposo

El dolor de la osteoartritis generalmente empeora después del uso prolongado de la articulación, mejorando después del reposo.

Reposar  la articulación afectada en tiempos de crisis tiende a aliviar el dolor; sin embargo, un reposo prolongado puede llevar a una atrofia muscular y disminución de la movilidad articular. Por lo tanto, se recomienda el reposo solamente para cortos períodos de tiempo, generalmente 12 a 24 horas en casos de dolor agudo.

Ejercicios físicos

Pacientes con osteoartritis pueden pensar que es absurda la idea de practicar ejercicios en razón del incómodo terrible que la movilidad de las articulaciones acometidas provoca durante un esfuerzo. Sin embargo, un bueno fisioterapeuta puede crear un régimen de ejercicios individualizado que va a fortalecer los músculos alrededor de la articulación, aumentando la amplitud del movimiento.

Cuanto más fuerte y flexible es la musculatura alrededor de las articulaciones, más estables ellas quedan, disminuyendo la fricción entre los huesos, el dolor y la inflamación.

Ortesis

Ortesis son dispositivos que ayudan a mantener las articulaciones alineadas y funcionando correctamente. Existen varios tipos de ortesis que pueden reducir los síntomas y ayudar a mantener la función articular en pacientes con osteoartritis. Cintas y férulas que inmovilicen  las articulaciones pueden reducir el dolor y la inflamación; muchas de ellas pueden ser utilizadas durante todo el día y la noche. Las ortesis pueden ayudar a estabilizar las articulaciones inestables.

Calor local

La aplicación de calor húmedo puede elevar el umbral de dolor y disminuir el espasmo muscular. Debe tenerse cuidado para evitar quemaduras. Botellas de agua caliente deben ser rellenadas con agua caliente pero no hirviendo.

Se puede aplicar el calor varias veces al día.

TENS (estimulación nerviosa eléctrica transcutánea)

La sigla TENS es formada por las palabras en inglés Transcutaneous electrical nerve stimulation, y significa estimulación nerviosa eléctrica transcutánea.

El TENS es un aparato que produce una corriente eléctrica suave que estimula las fibras nerviosas en la piel, interfiriendo con la transmisión de señales de dolor de las articulaciones con artrosis.

El uso del TENS como tratamiento de la artritis es polémico. Hay estudios que demuestran algún beneficio en el control del dolor, mientras que otros no mostraran superioridad en comparación al placebo.

Campo electromagnético pulsante

Conocido como Pulsed Signal Therapy (PST), se basa en la creación de campos electromagnéticos pulsantes de baja intensidad pulsátil alrededor de las articulaciones. El PST supuestamente actúa estimulando el metabolismo y la actividad de las células del cartílago. Aunque existan algunos estudios que demuestren mejora en el dolor y de la capacidad funcional, este tratamiento no tiene un volumen suficiente de estudios científicos para ser ampliamente indicado por las sociedades internacionales de Reumatología.

B. TRATAMIENTO DE ARTROSIS CON MEDICAMENTOS

Glucosamina y condroitina

A pesar de la popularidad que ganó nos últimas años, el sulfato de glucosamina y el sulfato de condroitina no presentan evidencias científicas de que realmente sean benéficos para la osteoartrosis. Pese a algunos pacientes relaten mejora del dolor con estos medicamentos, los estudios más recientes demostraron que ambos presentan solamente efecto placebo.

El sulfato de glucosamina y el sulfato de condroitina no mejoran la inflamación de la artrosis, no retardan la progresión de la enfermedad y no regeneran la articulación acometida por la osteoartritis.

Sin embargo, como son drogas prácticamente sin efectos adversos, siguen siendo muy utilizadas por algunos médicos, principalmente debido a su efecto placebo.

Obs: no se debe utilizar la glucosamina en pacientes con alergia a los mariscos.

Analgésicos

Analgésicos simples, como paracetamol y dipirona (Metamizol), ayudan a aliviar el dolor en casos iniciales. Sin embargo, estos fármacos no actúan directamente sobre la inflamación de la osteoartritis, teniendo efecto solamente temporal.

En los casos de artrosis más severa, las analgesias de opioide (de la clase de la morfina) pueden ser utilizadas durante periodos cortos para evitar la dependencia. Los mejores resultados en el control de las convulsiones en casos de artrosis avanzada se obtienen cuando se asocia un opiáceo analgésico y antiinflamatorio.

Antiinflamatorios

Los antiinflamatorios tienen efecto analgésico y actúan directamente sobre la inflamación, demostrando mejores resultados que los analgésicos comunes. Son fármacos que actúan  para aliviar el dolor inclusive en casos de artrosis moderada/severa.

A pesar de la buena respuesta, los antiinflamatorios son medicamentos con alta toxicidad, aumentando los riesgos de úlceras de estómago, enfermedades cardíacas y lesión de los riñones.

Corticoides intraarticulares

Los corticoides, cuando inyectados en articulaciones artríticas, actúan disminuyendo la inflamación y aliviando los síntomas de la osteoartritis.

Inyecciones intraarticulares de corticoides pueden ser recomendadas para personas que tienen artrosis limitada a pocas articulaciones, y que no consiguen controlar el dolor solamente con el uso de antiinflamatorios (o ya presentan señales de toxicidad a los mismos).

Los corticoides pueden dañar las articulaciones, principalmente aquellas que soportan peso, como rodillas, cuando inyectados con frecuencia. Por lo tanto, se recomienda no más que 3-4 inyecciones al año en cada articulación.

Inyección de hialuronato de sodio

El líquido articular normal contiene una gran cantidad de hialuronato, que lo hace viscoso, permitiendo el deslizamiento sin fricción de los huesos. Hialuronatos sintéticos pueden ser inyectados en la rodilla para tratar la artritis.

Después de la inyección, el alivio del dolor puede durar varios meses.

Inyecciones de hialuronato generalmente son reservadas para los pacientes con osteoartritis que no pueden tomar antiinflamatorios o que no presenten alivio adecuado del dolor con ellos.

C. TRATAMIENTO QUIRÚRGICO DE LA ARTROSIS

La cirugía generalmente se reserva para casos de artritis severa y limitante que no responden a los tratamientos descritos anteriormente.

Es importante tener en cuenta que se recomienda la cirugía antes de que la artritis cause complicaciones tales como pérdida muscular y  deformidades articulares. Además, aquellos que se someten a cirugía deben tener buena salud y estar listos para la rehabilitación postoperatoria.

Sinovectomía artroscópica

La sinovectomía artroscópica es la extirpación quirúrgica de la membrana sinovial (el revestimiento de la articulación que suele estar inflamado  en la artrosis) utilizando un artroscópico, que se inserta en la articulación. La sinovectomía puede ser recomendada para personas que tienen osteoartritis y no responden a otras medidas.

Realineación

Se puede utilizar esta cirugía para realinear los huesos y otras estructuras que se han desalineado debido a la osteoartritis. La realineación puede ser recomendada para pacientes más jóvenes y más activos.

Fusión

Esta cirugía puede ser usada para fundir permanentemente dos o más huesos de una articulación. Este procedimiento puede ser recomendado para articulaciones damnificadas en la cual la cirugía de sustitución articular ya no es apropiada. La cirugía de fusión, generalmente, es indicada para las articulaciones del puño, tobillo y articulaciones de los dedos.

Reemplazo de la articulación

La cirugía también puede ser indicada para sustituir una articulación damnificada por una artificial. La cirugía de sustitución articular alivia el dolor en personas con artritis grave, principalmente de la cadera o rodilla. Sin embargo, puede tardar hasta un año para que los beneficios de la cirugía de reemplazo articular sean plenamente demostrados.

Injertos de cartílago

Esta cirugía puede ser utilizada para el injerto de las células del cartílago en las articulaciones dañadas. Los injertos de cartílago se indican cuando la lesión se limita a un área muy pequeña, todavía rodeada por el cartílago normal.

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