HONGOS EN LAS UÑAS – ONICOMICOSIS

La onicomicosis (tinea unguium), popularmente conocida como micosis de uña, es el nombre dado a la infección de las uñas causada por hongos. La onicomicosis es una infección común, que afecta a alrededor del 10% de los adultos y del 20% de las personas mayores.

En este texto vamos a abordar los siguientes tópicos:

  • ¿Qué es la onicomicosis?
  • ¿Cómo se adquiere la micosis de uña?
  • Transmisión de la micosis de uña entre las personas.
  • Factores de riesgo para la onicomicosis.
  • Síntomas de la micosis de uña.
  • Diagnóstico de la onicomicosis.
  • Tratamiento de la micosis de uña.

¿Qué es la onicomicosis?

Como se ha explicado en la introducción de este artículo, la onicomicosis es una infección de las uñas de los pies o las manos causada por hongos.

Las infecciones por hongos de las uñas son causadas, generalmente, por un hongo que pertenece a un grupo llamado dermatofitos, que también puede causar infecciones en los vellos del el cuerpo y la piel, como en el caso de friera (pie de atleta). Otro grupo de hongos que también puede causar micosis de uña son las levaduras. En general, las levaduras causan onicomicosis en las manos y los dermatofitos en las uñas de los pies.

La micosis de uña no es una enfermedad mortal, pero puede causar dolor, incomodidad y  destrucción de la uña, dando lugar a importantes efectos emocionales que pueden tener un impacto significativo en la calidad de vida.

¿Cómo se adquiere la micosis de uña?

Los hongos que causan la micosis de uña suelen ser adquiridos en el medio ambiente, especialmente en zonas cálidas y húmedas, que son medios propicios para el crecimiento de hongos. Cuartos de baño, duchas, vestuarios y piscinas públicas son ejemplos de sitios que frecuentemente albergan hongos. Frecuentar estos espacios públicos sin calzados es un importante factor de riesgo para adquirir micosis en las uñas.

El contacto con el hongo por sí solo no suele ser suficiente para adquirirse la onicomicosis. En general es necesario haber pequeñas lesiones entre la uña y la piel para que el hongo pueda penetrar por debajo de la uña y quedarse ahí. También es necesario que la uña se quede expuesta, con frecuencia, a ambientes húmedos para que el hongo puede multiplicarse más fácilmente.

La onicomicosis en las uñas de los pies es mucho más común que en las uñas de las manos. Los pies tienden a estar más expuestos a sitios húmedos, no sólo cuando se camina descalzo en lugares públicos, sino también por pasar gran parte del día encerrados dentro de los calcetines y los zapatos. En los días calurosos, los pies calzados pueden pasar varias horas cubiertos y húmedos de sudor. El calor, la falta de luz y la humedad es todo lo que un hongo desea para proliferarse.

Además de eso, los dedos de los pies están en el punto del cuerpo más alejado del corazón, no siendo tan bien vascularizados como los dedos de las manos. Siendo así, los anticuerpos y las células de defensa del organismo no llegan a las uñas de los pies con tanta facilidad como a otras partes del cuerpo.

¿La micosis de uña es contagiosa?

La micosis de uña se puede transmitir de una persona a otra, pero esta forma de transmisión es infrecuente. Compartir lijas o cortador de uñas puede ser un modo de transmisión, pero en general es necesario un contacto íntimo y frecuente como, por ejemplo, personas que viven en la misma casa y adquieren la onicomicosis una de otra. No se adquiere micosis de uña simplemente dando las manos o tocando objetos manipulados por alguien infectado.

Factores de riesgo para la onicomicosis

La presencia de algunos factores favorece la infección de la uña por hongos. Por ejemplo, los pacientes con pie de atleta, que es una infección micótica de la piel de los dedos, presentan un mayor riesgo de desarrollar también  infección fúngica de las uñas. Otros factores de riesgo son:

– Diabetes mellitus (lee: ¿QUÉ ES LA DIABETES?).
– Vejez.
– VIH (lee: SÍNTOMAS DEL VIH – SIDA).
– Uso de medicamentos inmunosupresores.
– Problemas inmunológicos.
– Antecedentes familiares de onicomicosis.
– Psoriasis.
– Problemas de circulación de la sangre en las extremidades inferiores.

Los atletas también son un grupo de riesgo para la onicomicosis. Estos individuos suelen estar con los pies frecuentemente calzados y húmedos de sudor en virtud de la transpiración, además de presentar  una mayor incidencia de traumatismo en la uña debido al impacto de sus actividades físicas.

Síntomas de la micosis de uña

La micosis de uña no suele producir ningún síntoma además de los cambios cosméticos en las uñas. En casos más graves, sin embargo, puede causar dolor. En pacientes diabéticos o inmunodeprimidos la onicomicosis puede servir como puerta de entrada para las bacterias, lo que favorece la aparición de infecciones secundarias tales como erisipela o celulitis (lee: ERISIPELA – Síntomas y Tratamiento).

Las lesiones de la  uña causadas por la onicomicosis presentan algunas variaciones en su presentación, dependiendo del tipo de hongo y de la gravedad de la infección. En general, la micosis de uña suele presentar  uno o más de los siguientes signos:

Onicomicosis
Onicomicosis

– Engrosamiento de la uña.
– Fragilidad de la uña, dejándola quebradiza.
– Distorsiones en la forma de la uña.
– Pérdida del brillo de la uña, dejándola opaca.
– Oscurecimiento de la uña.
– Desprendimiento de la uña con relación a su lecho en la piel.

Las formas más comunes de onicomicosis son:

Onicomicosis subungueal distal: es la forma más común y se caracteriza por la infección de la punta de la uña. El primer dedo del pie (dedo gordo) suele ser el primero a ser afectado. La infección comienza con una decoloración blanquecina, amarillenta o pardusca en una de las puntas laterales de las uñas, extendiéndose lentamente a través de la uña, hacia la cutícula. La uña puede desplegar y la punta suele partir y caer, exponiendo la piel que sirve como un lecho para la uña.

Onicomicosis subungueal proximal: es la forma menos común de la onicomicosis. Su presentación es muy similar a la onicomicosis subungueal distal; sin embargo, la progresión ocurre de manera opuesta, comenzando cerca de la cutícula y luego extendiéndose hacia la punta de la uña. Este tipo de micosis de uña ocurre habitualmente en pacientes inmunodeprimidos, siendo común en los pacientes con VIH.

Onicomicosis superficial blanca: es una forma común en los niños, pero en los adultos representa solamente un 10% de los casos de micosis de uña. Se caracteriza por la aparición de  manchas blancas sobre la superficie de la uña,  generalmente más cerca de la cutícula que de la punta. Cuando no se trata, las manchas tienden a extenderse de forma centrífuga en toda la uña, dejándola casi toda blanca, además de áspera y quebradiza.

onicomicosis

Diagnóstico de la onicomicosis

Las lesiones de las uñas de la  onicomicosis pueden parecerse a las lesiones de uña de otras enfermedades como psoriasis, eczema,  trauma,  liquen plano, deficiencia de hierro, etc.

La mayoría de los estudios muestra que la onicomicosis representa solamente la mitad de los casos de lesiones de uñas. En muchas situaciones no es posible afirmar que el paciente sufre de onicomicosis solamente mirando y examinando la uña.

Por lo tanto, es importante demostrar inequívocamente la presencia del hongo antes de iniciar el tratamiento antifúngico. Para ello el médico hará un pequeño raspado de la uña a fin de recolectar muestras para una evaluación de laboratorio en búsqueda de hongos.

Tratamiento de la micosis de uña

La micosis de uña es una infección difícil de tratar porque las uñas crecen lentamente y reciben poco suministro de sangre.

Hasta hace poco, los medicamentos utilizados para el tratamiento de la onicomicosis no eran muy eficaces y los resultados eran, frecuentemente, decepcionantes. En la última década, sin embargo, los tratamientos para los pacientes con onicomicosis mejoraron sustancialmente debido, principalmente, a la introducción de medicamentos antifúngicos orales más eficaces.

Estudios recientes demuestran que los medicamentos orales, tales como la Terbinafina y el Itraconazol, presentan mayores tasas de curación que la Griseofulvina y el Ketoconazol, las drogas  más utilizadas antes .

Tasas de curación de los principales antifúngicos:

– Terbinafina (73 a 79%).
– Itraconazol (56 a 70%).
– Griseofulvina (54 a 66%).
– Fluconazol (43 a 52%).

Se debe hacer el  tratamiento con Terbinafina con comprimidos por vía durante 6 semanas para onicomicosis de las manos o 12 semanas para onicomicosis de los pies.

El tratamiento tópico de la micosis de uña con esmaltes, como el Ciclopirox, no suele dar resultados aislados, pero puede ser utilizado como un suplemento al tratamiento con Terbinafina e Itraconazol por vía oral.

Una vez curada la micosis de uña, si el paciente no tomar cuidado, la tasa de reinfección puede llegar a un 50%. Por lo tanto, ten cuidado con los pies para que las uñas no vuelven a ser colonizadas por hongos.

También podría gustarte

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. AcceptRead More