Principales datos sobre la pediculosis púbica
La pediculosis púbica, conocida popularmente como ladillas, es una infestación causada por el piojo Pthirus pubis. El parásito vive principalmente en el vello de la región genital, pero también puede aparecer en las axilas, el pecho, la barba, las cejas, las pestañas y el vello alrededor del ano.
El síntoma principal es el picor en la región púbica, que suele ser más intenso por la noche. También pueden aparecer ardor, pequeñas heridas provocadas al rascarse, manchas azuladas o violáceas en la piel y liendres adheridas al vello. El diagnóstico se confirma mediante la identificación de los piojos o de los huevos adheridos al pelo.
La transmisión se produce principalmente durante el contacto sexual o íntimo, cuando el vello de dos personas entra en contacto. El preservativo sigue siendo fundamental para prevenir otras infecciones de transmisión sexual, pero no evita completamente las ladillas, ya que no cubre la región púbica. La transmisión a través de ropa interior, toallas o ropa de cama es posible, aunque mucho menos frecuente.
El tratamiento suele realizarse con lociones o cremas antiparasitarias, principalmente permetrina al 1 % o piretrinas asociadas al butóxido de piperonilo. No es necesario afeitarse el vello púbico. La ropa, las toallas y la ropa de cama utilizadas recientemente deben lavarse y secarse a alta temperatura, y las parejas sexuales recientes deben ser evaluadas y tratadas.
La persona debe evitar las relaciones sexuales hasta que ella y sus parejas hayan completado el tratamiento y ya no haya piojos vivos. Como las ladillas suelen transmitirse durante el contacto sexual, también se recomienda realizar pruebas para detectar otras infecciones de transmisión sexual, como el VIH, la sífilis, la clamidia y la gonorrea.
¿Qué es la pediculosis púbica?
El piojo del pubis, cuyo nombre científico es Pthirus pubis, es un ectoparásito humano relacionado con otros piojos, aunque no pertenece a la misma familia que el piojo de la cabeza. El Pthirus pubis pertenece a la familia Pthiridae, mientras que los piojos de la cabeza y del cuerpo pertenecen a la familia Pediculidae.
Existen tres formas principales de pediculosis humana:
- Pediculus humanus capitis: piojo que vive en el cuero cabelludo.
- Pediculus humanus humanus, también llamado Pediculus humanus corporis: piojo del cuerpo, que vive y deposita sus huevos principalmente en las costuras de la ropa y se desplaza hasta la piel para alimentarse.
- Pthirus pubis: piojo que vive preferentemente en el vello púbico y se conoce popularmente como ladilla.
En este artículo nos centraremos exclusivamente en el Pthirus pubis, el piojo del pubis. Si busca información sobre el piojo de la cabeza, lea: Piojos y liendres.
El Pthirus pubis es un ectoparásito, es decir, un parásito que vive en el exterior de nuestro organismo, a diferencia, por ejemplo, de los gusanos intestinales, que son endoparásitos y viven dentro de nuestro cuerpo.
El Pthirus pubis es un piojo de aproximadamente 1 mm de diámetro, con una forma parecida a la de un cangrejo, de ahí que también se conozca como piojo cangrejo. Es translúcido y resulta muy difícil identificarlo a simple vista, salvo que se haya alimentado recientemente y esté lleno de sangre, como en la imagen siguiente.

Aunque afecta preferentemente a la región púbica, el piojo del pubis puede estar presente en otras zonas del cuerpo con vello, como las axilas, la barba, las pestañas y las cejas.
El Pthirus pubis no suele afectar a zonas que no están cubiertas de vello.
La hembra de este piojo vive unas cuatro semanas, periodo durante el cual puede poner alrededor de 30 huevos o liendres. Cada huevo tarda aproximadamente una semana en eclosionar y dar origen a nuevos piojos.
Transmisión
La pediculosis púbica se considera una infección de transmisión sexual (ITS). Como se transmite mediante el contacto directo entre el vello púbico durante el acto sexual, el uso del preservativo no evita la transmisión, ya que este solo cubre el pene y deja expuesta toda la región púbica.
Las ladillas pueden transmitirse por vías distintas de la sexual, aunque esto es mucho menos frecuente. Los casos de transmisión no sexual pueden producirse entre personas que comparten objetos contaminados, como toallas, ropa personal y ropa de cama.
El Pthirus pubis no salta ni vuela. Para que se produzca la transmisión, es necesario un contacto íntimo entre las regiones púbicas que permita al piojo pasar de un pelo a otro. El piojo del pubis no infesta a perros, gatos ni otros animales con pelo, por lo que estos no son fuentes de transmisión de la enfermedad.
Síntomas
Los signos y síntomas de las ladillas suelen aparecer una semana después del contagio. El principal síntoma es un picor intenso en la región púbica. También es frecuente sentir ardor en esta zona. Si el piojo está presente en otras partes del cuerpo con vello, como la barba, las piernas, las axilas o el pecho, estas también pueden presentar picor.
El picor de la pediculosis púbica es más intenso durante la noche, y rascarse de forma frenética puede provocar heridas en la piel. Algunos pacientes también pueden presentar ganglios linfáticos aumentados de tamaño en la región inguinal.
En las personas con una infestación intensa y prolongada pueden aparecer pequeños puntos violáceos o manchas oscuras de entre 0,5 y 1,0 cm. Estas lesiones se producen como reacción de la piel a la saliva del piojo, que contiene sustancias anticoagulantes. Algunos pacientes también pueden presentar ganglios linfáticos aumentados de tamaño en la región inguinal.
La presencia de Pthirus pubis en las pestañas, las cejas o el cabello de un niño exige una evaluación pediátrica cuidadosa. La transmisión no sexual mediante el contacto corporal estrecho, la ropa, las toallas o la ropa de cama es posible, pero también debe considerarse e investigarse adecuadamente la posibilidad de exposición sexual o abuso.
Los familiares y otros contactos cercanos deben ser examinados, pero no se debe asumir automáticamente que los padres sean la fuente de la infestación.
En las infestaciones de las pestañas suele haber conjuntivitis y costras en los extremos de estas. En algunos casos, también es posible observar los huevos del parásito adheridos a las pestañas.
Tratamiento
Los tratamientos de primera elección para la pediculosis púbica son:
- Permetrina al 1 %, aplicada en las zonas afectadas y aclarada después de 10 minutos.
- Piretrinas asociadas al butóxido de piperonilo, aplicadas en las zonas afectadas y aclaradas después de 10 minutos.
Debe evitarse el contacto de los medicamentos con las mucosas, como el glande o la vagina. Al igual que ocurre con los piojos de la cabeza, el piojo del pubis y sus liendres pueden retirarse manualmente con la ayuda de un peine de púas finas o lendrera.
Estos productos no deben aplicarse en los ojos. La infestación de las pestañas requiere un tratamiento específico y una evaluación médica.
El malatión al 0,5 % y la ivermectina oral son alternativas para situaciones específicas, como el fracaso o la intolerancia a los tratamientos iniciales. Cuando se utiliza ivermectina, generalmente son necesarias dos dosis separadas por un intervalo de entre 7 y 14 días, ya que el medicamento tiene una actividad limitada contra los huevos.
La ropa, las toallas y la ropa de cama utilizadas por la persona infestada durante los dos o tres días anteriores al tratamiento deben lavarse con agua caliente y secarse en un ciclo de alta temperatura. Las prendas que no puedan lavarse pueden llevarse a una tintorería para su limpieza en seco o mantenerse cerradas en una bolsa de plástico durante dos semanas. No es necesario aplicar insecticidas ni fumigar el entorno.
Todas las parejas sexuales del último mes deben ser informadas, examinadas y tratadas, aunque no presenten picor ni piojos visibles. Deben evitarse las relaciones sexuales hasta que la persona y sus parejas hayan recibido tratamiento y no existan signos de una infestación persistente.
Como la pediculosis púbica suele adquirirse mediante el contacto sexual, también se recomienda ofrecer pruebas para detectar otras infecciones de transmisión sexual, especialmente el VIH, la sífilis, la clamidia y la gonorrea.
Es importante advertir al paciente de que, después del tratamiento y de la eliminación del piojo del pubis, el picor puede persistir hasta una semana.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se puede diferenciar el picor causado por las ladillas de otras causas de prurito genital, como la candidiasis o las alergias?
El picor causado por las ladillas tiende a localizarse específicamente en la zona con vello púbico y suele intensificarse por la noche. La candidiasis, en cambio, suele provocar un prurito más difuso, flujo vaginal en las mujeres y enrojecimiento de las mucosas. Las alergias generalmente afectan a zonas más extensas y están asociadas a antecedentes de exposición a productos nuevos, como jabones, cremas o tejidos sintéticos.
Una inspección cuidadosa puede revelar liendres o piojos adheridos al vello en los casos de pediculosis.
¿Es posible contraer pediculosis púbica en piscinas, saunas o baños públicos?
La transmisión del Pthirus pubis a través de superficies inanimadas es extremadamente infrecuente. El piojo no sobrevive mucho tiempo fuera del cuerpo humano, y lugares como las piscinas o las saunas no se consideran vías significativas de contagio. La principal forma de transmisión sigue siendo el contacto directo con vello contaminado.
¿Los niños pueden contraer ladillas? ¿Esto siempre indica abuso sexual?
Aunque es posible que los niños contraigan pediculosis púbica mediante el contacto con ropa o toallas contaminadas, la presencia del parásito, principalmente en las pestañas o las cejas, siempre debe motivar una investigación minuciosa. Cuando existe sospecha de contacto sexual, deben seguirse los protocolos médicos y legales adecuados, ya que la presencia de ladillas en niños puede ser un signo de abuso.
¿Cuánto tiempo sobrevive el piojo del pubis fuera del cuerpo humano?
Fuera del huésped, el Pthirus pubis solo sobrevive entre 24 y 48 horas. Por este motivo, la transmisión mediante objetos contaminados es posible, pero poco frecuente. No obstante, la ropa interior, las toallas y la ropa de cama deben lavarse con agua caliente y guardarse en un lugar limpio después del tratamiento.
¿Es necesario depilarse la región púbica para tratar la infestación?
Aunque no es obligatorio, eliminar el vello puede facilitar el tratamiento y la retirada manual de los huevos o liendres. La depilación no mata por sí sola a los piojos, pero puede ayudar a reducir la población de parásitos y mejorar la eficacia de los medicamentos tópicos.
¿Es posible tener ladillas más de una vez?
Sí. Puede producirse una reinfestación si la persona vuelve a tener contacto con alguien infestado o con objetos personales contaminados, como ropa interior que no se haya lavado correctamente. Por este motivo, es fundamental tratar a las parejas sexuales y adoptar medidas de higiene ambiental.
¿El piojo de las ladillas transmite otras enfermedades?
Hasta el momento, no existen evidencias de que el Pthirus pubis sea un vector de enfermedades sistémicas, como ocurre con otros insectos; por ejemplo, los piojos del cuerpo pueden transmitir el tifus epidémico. La principal complicación de las ladillas es el picor intenso y las infecciones secundarias causadas por el acto de rascarse.
¿Cómo puedo prevenir la pediculosis púbica o las ladillas?
La principal forma de prevenir la pediculosis púbica es evitar el contacto íntimo o sexual con una persona infestada hasta que haya recibido tratamiento. Las ladillas pueden transmitirse incluso cuando se utiliza preservativo, ya que este no cubre el vello ni la piel de la región púbica.
También es importante no compartir ropa interior, toallas o ropa de cama con una persona infestada. La pediculosis púbica no está causada por una falta de higiene y no puede descartarse únicamente porque la persona se duche con regularidad o mantenga una buena higiene genital.
- Pediculosis pubis and pediculosis ciliaris – UpToDate.
- Pubic “crab” lice – CDC – Division of Parasitic Diseases and Malaria.
- Pediculosis Pubis – JAMA Network.
- Scabies and pediculosis pubis: an update of treatment regimens and general review – Infectious Diseases Society of America.
- Kang S, et al., eds. Scabies, other mites, and pediculosis. In: Fitzpatrick’s Dermatology. 9th ed. McGraw Hill; 2019.
- Hoffman BL, et al. Gynecologic infection. In: Williams Gynecology. 4th ed. McGraw Hill; 2020.
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