AMEBIASIS – Síntomas, Causas y Tratamiento

La amebiasis intestinal es una enfermedad que se produce cuando el individuo se contamina con la ameba Entamoeba histolytica.

Amebiasis es el nombre de la enfermedad causada por la ameba Entamoeba histolytica, un protozoario que puede causar graves síntomas gastrointestinales, como diarrea sanguinolenta y absceso en el hígado. La amebiasis es una infección que ocurre en todo el mundo, pero es más común en regiones pobres y con saneamiento básico precario.

En este artículo vamos a abordar los siguientes puntos sobre la amebiasis causada por la Entamoeba histolytica:

  • Cómo se contagia.
  • Ciclo de vida de la Entamoeba histolytica.
  • Síntomas.
  • Amebiasis extraintestinal.
  • Diagnóstico.
  • Tratamiento.

Atención: no confunde la Entamoeba histolytica con otras amebas inofensivas, como la Entamoeba dispar, Entamoeba moshkovskii, Endolimax nana o Entamoeba coli.

Cómo se contagia de amebiasis

La amebiasis intestinal es una enfermedad que se produce cuando el individuo se contamina con la ameba Entamoeba histolytica. La transmisión ocurre por vía fecal-oral, o sea, una persona contaminada elimina el parásito en las heces y otra, de alguna forma, acaba ingiriéndolo.

Este modo de transmisión puede suceder de diversas maneras, principalmente por medio del consumo de agua o alimentos contaminados. La transmisión puede ocurrir, por ejemplo, cuando una persona evacúa, no se lava las manos adecuadamente y prepara alimentos para otras personas. Ducharse o consumir agua de lugares con malas condiciones sanitarias también es un factor de riesgo para amebiasis.

Personas que viven en el mismo sitio de pacientes infectados presentan un alto riesgo de contaminación ya que los quistes de la ameba son muy resistentes, pudiendo contaminar objetos de uso común y sobrevivir en ellos durante varios días.

Cualquier contacto con heces contaminadas puede causar la transmisión, incluyendo personas que tienen relación sexual anal, seguida de sexo oral.

Ciclo de vida de la Entamoeba histolytica

La Entamoeba histolytica eliminada en las heces se encuentra bajo la forma de quistes, que son muy resistentes a los medios hostiles, pudiendo sobrevivir en el ambiente durante varios meses. La ingestión de un único quiste de Entamoeba histolytica es suficiente para contaminar el paciente.

El quiste, después de ser ingerido, pasa intacto por la acidez del estómago y cambia para la forma trofozoíta al llegar a los intestinos. Cuando llegan al colon, los trofozoítos se adhieren a la pared y pasan a colonizarla. En la mayoría de los casos la Entamoeba histolytica tiene un comportamiento comensal, es decir, vive en armonía con el hospedero, alimentándose do nuestros alimentos y no produciendo síntomas.

Los trofozoítos se multiplican en el colon de forma binaria y vuelven a formar quistes, que son eliminados en las heces. El paciente contaminado elimina la Entamoeba histolytica bajo la forma de quistes y trofozoítos, pero solamente los primeros son capaces de sobrevivir en el ambiente. Aunque otro individuo venga a ingerir la forma trofozoíta, esta no es capaz de provocar enfermedad ya que es destruida por la acidez estomacal. Por lo tanto, solamente los quistes de Entamoeba histolytica son capaces de provocar enfermedad.

Enfermedad amebiasis

En alrededor de un 90% de los casos, el paciente contaminado se convierte en un portador asintomático de la ameba. Pero, en razón de mecanismos todavía no totalmente esclarecidos, en una pequeña parte de los pacientes contaminados la Entamoeba histolytica puede tener un comportamiento agresivo, invadiendo la pared del colon, destruyendo las células epiteliales y provocando gran inflamación intestinal, lo que resulta en diarrea sanguinolenta y otros síntomas de amebiasis que se expondrán posteriormente.

La ameba también puede atravesar la pared del colon y caer en la circulación sanguínea, alojándose en otros órganos, como hígado, pulmones y cerebro.

No sabemos exactamente por qué en una minoría de los casos la amebiasis se vuelve una enfermedad agresiva, pero algunos factores ya están esclarecidos, como la existencia de cepas más virulentas de la ameba y alteraciones en el estado inmunológico del paciente.

Entre los factores de riesgo para amebiasis sintomática podemos citar:

Síntomas de la amebiasis

Como ya se explicó, más del 90% de los pacientes contaminados con Entamoeba histolytica no presenta síntomas. Cuando hay enfermedad sintomática, ella generalmente surge entre 1 a 4 semanas tras la contaminación por los quistes del parásito.

En el 10% de los pacientes que presentan enfermedad por la ameba, los síntomas más comunes suelen ser dolor abdominal, tenesmo (dolor durante la evacuación), diarrea acuosa y voluminosa, con varias evacuaciones al día, y pérdida de peso. El cuadro suele ser más retardado de que las gastroenteritis virales o intoxicación alimentaria, con empeoramiento de los síntomas a lo largo de 1 a 3 semanas. No es poco común también haber fiebre y disentería (diarrea sanguinolenta).

La mayoría de los casos de amebiasis es de leve a moderada intensidad pero, raramente, en alrededor de un 0,5% de los casos la enfermedad puede presentarse de forma fulminante, con necrosis intestinal, perforación del colon y peritonitis severa. En estos casos la mortalidad sobrepasa un 40%.

La amebiasis también puede tener una forma crónica, con episodios recurrentes de cólicas y heces sanguinolentas, un cuadro muy semejante al que ocurre en las enfermedades inflamatorias intestinales, como la retocolitis ulcerativa y la enfermedad de Crohn.

Amebiasis extraintestinal

El órgano extraintestinal más acometido por la Entamoeba histolytica es el hígado. La forma de presentación más común es el absceso hepático, que ocurre en hasta 5% de los pacientes con amebiasis intestinal sintomática. Los síntomas más comunes del absceso hepático por la ameba son fiebre y dolor en la región del hígado (cuadrante superior derecho del abdomen).

Raramente la ameba también puede formar abscesos en el pulmón o en el cerebro.

Diagnóstico de la amebiasis

Habitualmente se hace el diagnóstico de la infección por Entamoeba histolytica mediante examen parasitológico de heces (EPH). Como los quistes y trofozoítos no son eliminados de forma constante por las heces, son necesarias como mínimo 3 muestras colectadas en días diferentes para hacer el diagnóstico.

El laboratorio que realizará la investigación necesita ser capaz de distinguir la Entamoeba histolytica de otras amebas que son morfológicamente semejantes, pero que no causan enfermedades en los humanos, como Entamoeba dispar y Entamoeba moshkovskii.

La serología, que consiste en la investigación de anticuerpos contra la Entamoeba histolytica, también es una opción, siendo positiva en más de 90% de los pacientes con amebiasis intestinal.

Tratamiento de la amebiasis

Todas las infecciones por la ameba Entamoeba histolytica deben ser tratadas, inclusive en la ausencia de síntomas, debido al potencial riesgo de complicaciones futuras y de diseminación de la ameba para los miembros de la familia.

Existen varias opciones de tratamiento para la amebiasis. Las formas leves o asintomáticas pueden ser tratadas con Teclozam. Para las formas sintomáticas, las opciones son metronidazol, tinidazol o secnidazol.

Las infecciones por Entamoeba dispar o Entamoeba moshkovskii no necesitan de tratamiento. Otras amebas, como la Endolimax nana y la Entamoeba coli, también no provocan enfermedades y no necesitan de tratamiento.

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