Bactrim (Sulfametoxazol y Trimetoprima) – Dosis y Efectos

¿Qué es Sulfametoxazol-Trimetoprima?

El sulfametoxazol-trimetoprima, también conocido como cotrimoxazol o Bactrim (nombre comercial más famoso), es un antibiótico popular compuesto de dos agentes antimicrobianos, sulfametoxazol y trimetoprima, que actúan en sinergia contra una gran variedad de bacterias.

El Bactrim es un antibiótico tan importante que hace parte de la lista de medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que es un catálogo que contiene los medicamentos esenciales del sistema básico de salud en el mundo.

En este artículo vamos a explicar los siguientes puntos sobre el sulfametoxazol-trimetoprima:

  • Nombres comerciales más famosos.
  • Mecanismo y acción.
  • Para qué es utilizado.
  • Cómo tomar.
  • Efectos secundarios.
  • Contraindicaciones.
  • Bactrim en el embarazo.
  • Interacción medicamentosa.

Atención: este texto no pretende ser un  prospecto completo del sulfametoxazol-trimetoprima. Nuestro objetivo es ser menos técnico que un prospecto y más útil para los pacientes que buscan información sobre este medicamento.

Nombres comerciales del sulfametoxazol-trimetoprima

El cotrimoxazol es un antibiótico comercializado durante más de 40 años. Se puede comprar en la forma genérica o por las varias marcas disponibles, incluyendo:

  • Apo-Trinelax.
  • Bactrim*.
  • Bactrimel.
  • Bactropin.
  • Bactiver
  • Cotrimox.
  • Dertrim.
  • Polibatrim.
  • Septoprim.
  • Septrim.
  • Soltrim.
  • Sulfametol.
  • Sufinam.
  • Sulfalwal
  • Tribakin.
  • Trisolvat.
  • Vanadyl.

* El Bactrim es la marca más antigua y famosa de sulfametoxazol-trimetoprima.

Cómo actúa el Bactrim

Las sustancias sulfametoxazol y trimetoprima actúan secuencialmente mediante el bloqueo de las enzimas responsables de producir ácido fólico por las bacterias. El ácido fólico es una de las sustancias necesarias para la síntesis y reparación del ADN.

Como nosotros los humanos no sintetizamos ácido fólico, pero lo conseguimos a través de alimentos, el Bactrim no causa ningún daño relevante a nuestra capacidad de sintetizar o reparar el ADN. Sin embargo, pueden ocurrir efectos secundarios en los pacientes con deficiencia de ácido fólico (véase sección efectos secundarios más adelante).

Por separado, ambos sulfametoxazol como trimetoprima tienen acción bacteriostática; en otras palabras, detienen el crecimiento de bacterias, por lo que dificulta su reproducción, facilitando la tarea del sistema inmune contra estos gérmenes. Por lo tanto, paralizan la reproducción de las bacterias, pero no las matan.

Cuando se administran juntos, sin embargo, el sulfametoxazol y la trimetoprima adquieran potencial bactericida, es decir, son capaces de matar las bacterias susceptibles, actuando de manera similar a la mayoría de los antibióticos.

Debido a su acción sobre la síntesis de ADN, el Bactrim termina siendo eficaz también contra algunos otros microorganismos, no sólo contra las bacterias, como son los casos de algunos hongos y protozoarios, como veremos a continuación.

Para qué se utiliza el  Bactrim

El sulfametoxazol-trimetoprima es un antibiótico usado en la práctica médica desde la década de 1970. Desde entonces, su uso generalizado acabó por seleccionar cepas de bacterias resistentes a su acción. Sin embargo, el Bactrim es eficaz contra una variedad de gérmenes, incluyendo una buena parte de los causantes de cuadros como:

* El Bactrim no es un tratamiento apropiado para la otitis. Generalmente es indicado solamente para los niños que son alérgicos a la amoxicilina.

Aunque no sea la mejor opción en casos seleccionados en los que sabemos de antemano que las bacterias no son resistentes, se puede utilizar el Bactrim para tratar forúnculos, sinusitis, meningitis, osteomielitis, faringitis, mordedura animal y toxoplasmosis.

En relación a los microbios que pueden ser tratados con sulfametoxazol-trimetoprima, podemos dividirlos de siguiente forma:

a) Gérmenes responsables de infecciones del tracto urinario que son generalmente susceptibles al Bactrim:

  • Escherichia coli
  • Klebsiella pneumoniae
  • Proteus mirabilis
  • Enterobacter sp.
  • Morganella morgani

b) Gérmenes responsables de infecciones de las vías respiratorias que son típicamente susceptibles al Bactrim:

  • Streptococcus pneumoniae
  • Haemophilus influenzae
  • Moraxella catarrhalis
  • Pneumocystis jirovecii → Hongo.

c) Gérmenes responsables de infecciones del tracto gastrointestinal que son típicamente susceptibles al Bactrim:

  • E. coli enterotoxênica
  • Shigella sp.
  • Salmonella sp.
  • Vibrio cholerae
  • Cyclospora cayetanensis → Protozoario
  • Isospora belli → Protozoario
  • Yersinia

Cómo se debe tomar el Bactrim

El sulfametoxazol-trimetoprima se comercializa generalmente con 2 opciones de dosificación: sulfametoxazol 400 mg + trimetoprima 80 mg o sulfametoxazol  800 mg + trimetoprima 160 mg.

En los adultos, las dosis recomendadas son las siguientes:

  • Agravamientos de bronquitis crónicas – 1 tableta de 800 mg + sulfametoxazol trimetoprima 160 mg de 12/12h durante  10 a 14 días.
  • Diarrea bacteriana – 1 tableta de sulfametoxazol 800 mg + trimetoprima 160 mg de 12/12 horas durante 5  días.
  • Cistitis – 1 tableta de sulfametoxazol 800 mg + trimetoprima 160 mg de 12/12 horas durante 3 días.
  • Pielonefritis – 1 tableta de sulfametoxazol 800 mg + trimetoprima 160 mg de 12/12 horas durante 3 días.
  • Neumonía por Pneumocystis jiroveci – 15 o 20 mg de trimetoprima por kg/día. Esta dosis debe ser dividida en 4 tomadas con intervalos de 6 horas durante 14 a 21 días.
  • Prostatitis – 1 tableta de sulfametoxazol 800 mg + trimetoprima 160 mg de 12/12 horas durante 14 días (en casos de prostatitis crónica, el tratamiento se debe prolongar durante hasta 3 meses).

El sulfametoxazol-trimetoprima también puede ser utilizado en las siguientes dosis para la prevención de los siguientes problemas:

  • Infección urinaria de repetición – mitad de una pastilla de sulfametoxazol 400 mg + trimetoprima de  80 mg al día durante 6 a 12 meses.
  • Profilaxis de neumonía por Pneumocystis jiroveci  – 1 tableta de sulfametoxazol 800 mg l +trimetoprima 160 mg al día durante el tiempo que es necesario.

Efectos secundarios  del Bactrim

La incidencia de efectos secundarios del Bactrim varía entre un 6 a 8% de los individuos. Sin embargo, en los pacientes VIH-positivo, la tasa de efectos adversos es mucho mayor, hasta de un 25 a 50% .

Los efectos secundarios más comunes son de origen gastrointestinal, como náuseas y vómitos, o reacciones de la piel, tales como rash y picazón.

Otros efectos secundarios leves más comunes son:

En pacientes con insuficiencia renal, el sulfametoxazol-trimetoprim puede causar un falso aumento de la creatinina sanguínea, que no refleja un empeoramiento real de la función renal (Lee: CREATININA Y UREA).

El Bactrim también puede causar efectos secundarios graves, pero son raros en individuos sanos. Por otro lado, en pacientes VIH-positivos, los más peligrosos efectos adversos surgen con cierta frecuencia, aunque  sea  pocos frecuentes.

Entre los efectos graves, los más comunes son:

  • Hipercalemia (alta concentración de potasio en la sangre).
  • Anafilaxia.
  • Neutropenia (caída en el número de neutrófilos en la sangre).
  • Síndrome de Stevens-Johnson.
  • Hemólisis (destrucción de glóbulos rojos).

Contraindicaciones al uso de Bactrim

El Bactrim es contraindicado a los siguientes individuos:

  • Pacientes con antecedentes de alergia a medicamentos que contengan sulfas.
  • Niños menores de 2 años.
  • Pacientes con antecedentes de anemia megaloblástica por  deficiencia de folato.
  • Pacientes con antecedentes de reacciones alérgicas del tipo Stevens-Johnson o necrólisis epidérmica tóxica.

El Bactrim debe ser administrado con precaución en los siguientes individuos:

  • Pacientes con insuficiencia renal avanzada (aclaramiento de creatinina inferior a 15 ml/min).
  • Pacientes con insuficiencia hepática.
  • Pacientes con disfunción de la tiroides
  • Pacientes VIH-positivo.
  • Pacientes con antecedentes de asma o reacciones alérgicas a los medicamentos

Bactrim en el embarazo

El Bactrim no debe ser utilizado, salvo en situaciones extraordinarias, en el primer trimestre del embarazo, en virtud del riesgo de interferir en la formación del feto.

El sulfametoxazol-trimetoprima también debe ser evitado en el último mes de embarazo, ya que aumenta el riesgo de ictericia neonatal.

Interacciones medicamentosas del Bactrim

El sulfametoxazol-trimetoprima puede interactuar con una amplia variedad de fármacos, lo que puede requerir ajustes en la dosis o un control más frecuente del tratamiento.

Entre los medicamentos que pueden interferir o sufrir interferencias de Bactrim están:

  • Antagonistas de los receptores de angiotensina II (ARAII) → Aumenta el riesgo de elevación del potasio sanguíneo.
  • Antidiabéticos orales → aumenta el riesgo de hipoglucemia.
  • Azatioprina → Aumenta el  riesgo de supresión de la  medula ósea.
  • Cannabis → Aumenta de toxicidad por el cannabis.
  • Ciclosporina → Aumenta el riesgo de lesión renal.
  • Danazol → Aumenta el riesgo de hipoglucemia.
  • Dapsona → Elevación de las concentraciones sanguíneas de dapsona y sulfametoxazol.
  • Espironolactona → Aumenta el riesgo de elevación del potasio sanguíneo.
  • Fenitoína → Elevación de la  concentración sanguínea de fenitoína.
  • Inhibidores de la enzima conversora de la angiotensina (IECA) –  Aumenta el riesgo de elevación del potasio sanguíneo.
  • Metotrexate → Aumenta el riesgo de supresión de la médula ósea.
  • Varfarina → Aumenta el riesgo de  hemorragias.

Referencias


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