¿LA CARNE ROJA CAUSA CÁNCER?

No es nada nuevo el hecho de que el consumo diario de carne roja ser considerado como un factor de riesgo para el cáncer del colon y recto.

Introducción

Al final de de octubre de 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un informe de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC por su sigla en inglés) en el cual las carnes rojas procesadas pasaron a ser clasificados como carcinógenos del Grupo 1 del IARC, el mismo grupo al que el cigarrillo, el asbesto y la radiación ionizante pertenecen. Para aquellos que no están familiarizados con el término, una sustancia carcinógena es aquella que es capaz de estimular el desarrollo de un cáncer en el organismo.

La publicación del informe de la OMS se hizo de una manera poco clara para aquellos que no están acostumbrados al lenguaje de los estudios científicos y, rápidamente, la prensa laica y las redes sociales trataron de convertir un hecho ya conocido por lo menos hace un par de años en una noticia sensacionalista. Peor aún, algunos vehículos pasaron a tratar las carnes rojas como un carcinógeno similar al tabaco.

No es nada nuevo el hecho de que el consumo diario de carne roja, ya sea elaborado o no, ser considerado como un factor de riesgo para el cáncer del colon y recto. Lo que ha cambiado es que la OMS declaró que el nivel de evidencias científicas acumulado durante los últimos años se volvió suficiente para autorizar la emisión de un informe oficial sobre el tema. El informe actual del IARC se basó en una revisión de 800 estudios científicos sobre la relación entre la carne roja y el cáncer y ha sido elaborado por 22 expertos de 10 países diferentes.

En este artículo vamos a esclarecer el informe de la OMS, explicando cuáles son los riesgos del consumo de carne roja y cuáles son las diferencias entre el riesgo de cáncer de las carnes rojas y del cigarrillo.

¿Las carnes rojas son tan peligrosas como el cigarrillo?

Uno de los conceptos que causan más confusión en la población es el significado real de la expresión «factor de riesgo». Cuando decimos que un determinado producto o sustancia es un factor de riesgo para desarrollar cáncer, esto significa solamente que, estadísticamente, los que consumen este tipo de producto van a tener más posibilidades de desarrollar cáncer a lo largo de la vida. Esto de ninguna manera significa que los que consumen el producto  obligatoriamente desarrollarán cáncer o que los que no consumen el producto estarán libres de riesgo de desarrollar cáncer.

El hecho de ser un factor de riesgo no indica, obligatoriamente, que el riesgo es elevado. Si una sustancia aumenta el riesgo de cáncer en solamente en un 5%, ella no deja de ser un factor de riesgo por esta razón.

El gran lío provocado por el informe de la OMS fue que las carnes rojas procesadas fueron asignadas en el mismo grupo de riesgo de sustancias muchos más peligrosas para la salud, tales como el tabaquismo, la radiación ionizante y el asbesto (amianto). La división de grupos del IARC es hecha por el grado de evidencia científica acumulada y no por el tamaño del riesgo. Es decir, lo que el nuevo informe de la OMS quiere decir es que, en la actualidad, ya existen evidencias científicas suficientes para afirmar que la carne roja es un carcinógeno con tanta seguridad como se puede decir que el tabaco es un carcinógeno.

Es importante destacar que solamente las carnes rojas procesadas (más adelante voy a explicar lo que son) fueron clasificados como cancerígenos en el Grupo I del CAII. Las carnes rojas no procesadas se clasificaron en el grupo 2A, lo que significa decir que los estudios científicos sugieren fuertemente que esta carne es un factor de riesgo para el cáncer de intestino, pero todavía son necesarios más estudios de calidad a fin de poder afirmarlo con un 100% de seguridad.

El informe, en momento ninguno, dice que las carnes rojas procesadas son tan perjudiciales para la salud como el tabaco. Solamente para tener una idea de la diferencia de riesgo, se estima que, anualmente, en todo el mundo, alrededor de 34.000 muertes por cáncer pueden estar asociadas con el consumo frecuente de carne roja procesada. Ya el cigarrillo es responsable de más de 1 millón de muertes al año por cáncer y el consumo de bebidas alcohólicas por más de 600.000.

Para reforzar aún más la comparación, la Cancer Research UK, una organización no gubernamental dedicada al estudio del cáncer en el Reino Unido, publicó un informe en el que afirma que si toda la población del Reino Unido dejase de comer carne roja, el número de nuevos casos de cáncer se reduciría en alrededor de 8.800 al año. Por otro lado, si toda la población dejase de fumar, habría menos de 64.500 casos de cáncer todos los años. Es decir, el cigarrillo provoca 7 veces más casos de cáncer en el Reino Unido que el consumo de carne roja. Además de eso, alrededor de 9 de cada 10 casos de cáncer de pulmón son causados ​​por el cigarrillo, mientras que solamente 2 de cada 10 casos de cáncer de colon se puede atribuir a la carne roja.

Por lo tanto, a pesar del cigarrillo y las carnes rojas presentar  grados similares de evidencias científicas para ser considerados carcinógenos, de forma alguna se puede equiparar el peligro que ofrecen a la salud. El cigarrillo es mucho más perjudicial para la salud que la carne roja.

¿Cuál es el riesgo de consumir carnes rojas en grandes cantidades?

El informe del IARC señaló que para cada 50 gramos de carne roja procesada que una persona consume al día aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de colon o rectal en un 18%. Ya para las la carnes rojas no procesadas el riesgo aumenta un 17% para cada 100 gramos consumidos diariamente. Este número puede parecer grande, pero se trata de riesgo relativo en lugar de riesgo absoluto. Vamos a poner en números para facilitar la comprensión. En los países occidentales, el número promedio de nuevos casos de cáncer entre las personas que consumen pequeñas cantidades de carne roja es de 56 casos para cada 1.000 personas. Entre las personas que consumen grandes cantidades de carne roja, la incidencia es de 66 casos para cada 1.000 personas. Es decir, para cada 1.000 personas que no comen carne roja, tenemos 10 casos a menos de cáncer colorrectal.

El informe muestra que el aumento del riesgo de cáncer colorrectal es pequeño, pero aumenta progresivamente a medida que la cantidad de carne roja consumida aumenta cada día. Sin embargo, el informe no encontró evidencias suficientes que permitan la estipulación de una cantidad segura de carne roja que se puede consumir al día. Actualmente, la ingesta diaria recomendada es de un máximo de 70 gramos de carne roja (500 gramos por semana en total). Siendo así, si hoy has comido un bife grande de 200 gramos, lo ideal es que en los próximos tres días tu fuente de proteína animal sea huevos, pollo o pescado. Algunos nutricionistas son más radicales y sugieren el consumo de solamente 300 mg de carne roja por semana. Desafortunadamente, como ya se mencionó, las evidencias científicas nos muestran claramente que la reducción del consumo de carnes rojas puede prevenir nuevos casos de cáncer, pero los estudios todavía no lograron demostrar la cantidad exacta de carne que se puede consumir diariamente o semanalmente de forma segura.

Dudas básicas sobre la relación entre carnes rojas y cáncer

¿Cuáles son las carnes consideradas carnes rojas?

Se consideran como carnes rojas las carnes de vaca, cerdo, oveja, caballo y cabra.

¿Cuáles son las carnes consideradas carnes rojas procesadas?

Carne procesada es cualquier carne que haya sido salada, curada, ahumada o fermentada con el objetivo de mejorar el sabor u optimizar su conservación. En este proceso se incluyen alimentos como embutidos, salchichas, salami, jamón, carne de vaca en conserva, tocino y salsas a base de carne.

¿Las carnes procesadas de otros animales, como el pavo, también son peligrosas?

El informe de la OMS se refiere solamente a las carnes rojas. No hay evidencia de que las carnes sin procesar de pescado, pollo y pavo provocan cáncer. Sin embargo, cuando se trata de carnes blancas procesadas (saladas, curadas o ahumadas), existen sí algunas evidencias de que existe un mayor riesgo de cáncer. No obstante, estas evidencias no son tan fuertes como las de la carne roja a punto de clasificarlas en el grupo 1.

¿Está indicado dejar de comer carne roja?

No, los estudios no apuntan a la necesidad de detener por completo el consumo de carne roja. Los estudios muestran que la carne roja no es la mejor opción de proteína animal, y  que el consumo excesivo está claramente relacionado a un mayor riesgo de cáncer de intestino. La carne roja puede seguir siendo consumida, pero no debe ser la principal fuente de proteína animal en la dieta durante toda la semana.

¿Si dejo de comer carne roja puedo tener una falta de vitaminas o nutrientes?

No, siempre y cuando tu dieta es equilibrada, no hay ninguna sustancia esencial para nuestra salud sea exclusiva de las carnes rojas.

Los científicos siguen cambiando de opinión acerca de las directrices dietéticas; ¿quién puede garantizar que dentro de un par de años la carne roja no dejará de ser considerada dañina?

Esta idea de que la ciencia vive cambiando de idea es, en realidad,  el resultado de la falta de comprensión de una parte significativa de la población acerca de cómo funciona la ciencia. Hay una gran diferencia entre el consenso científico y lo que la prensa lega vive divulgando  para la sociedad. Toda y cualquier recomendación científica debe ser clasificada de acuerdo con su grado de evidencia. Cuando decimos que la asociación de la carne roja procesada con el cáncer tiene nivel de evidencia 1, significa que la recomendación se basa en evidencias muy convincentes; siendo así, es muy poco probable que en el futuro esta orientación pueda cambiar.

Muchas veces vemos estudios de baja calidad ganar relieve en la prensa simplemente porque los resultados son curiosos o inesperados. La ciencia no se hace solamente con uno o dos estudios. Un ejemplo sencillo es el riesgo de cáncer asociado con el uso del teléfono móvil. Todas las personas ya han oído hablar de estudios que apuntan a un riesgo mayor de cáncer de cáncer de cerebro asociado al uso de teléfonos móviles.  Lo que nadie dice es que ningún de los estudios se consideró de gran calidad, por lo que las ondas de radiofrecuencia de los teléfonos móviles son clasificadas por el IARC solamente con grupo 2B, que es el grupo más bajo en términos de evidencias científicas de esta clasificación. Por lo tanto, aunque algunos estudios sugieren una asociación entre el cáncer y los teléfonos móviles, desde un punto de vista científico no se puede afirmar que esta relación está comprobada

¿Qué tipos de cánceres están asociados con el consumo de carne roja procesada?

El grupo de trabajo del IARC concluyó que la ingesta de carne procesada causa cáncer colorrectal. También se observó una asociación con el cáncer de estómago pero, en este caso, las evidencias no son concluyentes hasta el momento. Se necesitan más estudios para que podamos confirmar o descartar esta asociación.

¿Qué tipos de cánceres están asociados con el consumo de carne roja no procesada?

Las evidencias, aunque no tan fuertes como las de  las carnes procesadas, apuntan a una asociación de la ingesta de carne roja no procesada con un mayor riesgo para el cáncer colorrectal. También existen evidencias, bien más escasas, de que las carnes rojas también pueden aumentar el riesgo de cáncer de páncreas y cáncer de próstata.

¿Encontraste un error de traducción? Háganos saber por correo electrónico: pedro@mdsaude.com

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