TRASTORNO DE PESADILLA – Causas y Tratamiento

Puntos clave del artículo

→ Qué es: el trastorno de pesadilla, antes llamado ansiedad del sueño, es un problema de origen psiquiátrico que surge cuando las pesadillas se vuelven tan rutinarias, que influencian negativamente la calidad de vida del paciente.

→ Causas: no sabemos exactamente qué causa las pesadillas, pero el estrés, traumas, medicamentos y otras enfermedades psiquiátricas están relacionados con un aumento en su frecuencia

→ Síntomas: como los pacientes presentan recurrentes sueños perturbadores que los despiertan y dificultan el retorno al sueño, ellos acaban sufriendo los efectos de seguidas noches en vela , tales como somnolencia, mal humor, falta de concentración, falta de energía, etc.

→ Tratamiento: en los casos más leves, el tratamiento se realiza con medidas educativas destinadas a mejorar la calidad del sueño. En casos moderados a severos, psicoterapia y medicamentos, como la prazosina, suelen ser las mejores opciones.

Qué es el trastorno de pesadilla

Pesadilla es cualquier sueño perturbador que provoca sentimientos negativos. Las pesadillas son muy comunes en la infancia y tienden a ser menos frecuentes a medida que el individuo crece. Cuando ellas ocurren de forma esporádica, son perfectamente normales y no indican ningún tipo de problema.

En general, situaciones de estrés o ansiedad durante el día tienden a aumentar las probabilidades de tener pesadillas durante la noche. Es estimado que un 30 a 50% de la población pediátrica y hasta un 8% de la población adulta tenga sueños inquietantes, a veces inclusive semanalmente.

Lo que distingue los episodios de pesadillas ocasionales del llamado trastorno de pesadilla es cuánto estos sueños angustiosos afectan negativamente la calidad de vida del paciente.

Para que ese diagnóstico de trastorno de pesadilla sea hecho, el paciente debe reunir los 4 criterios descritos a continuación:

  1. Pesadillas recurrentes, prolongados, muy vividos y angustiosos, que implican amenazas a la supervivencia, a la seguridad o integridad física y que el paciente es capaz de recordar los detalles cuando al despertar.
  2. Cuando el paciente despierta de pesadilla, retoma rápidamente el estado de alerta y la orientación (el paciente no se pone confundido, desorientado o letárgico al despertar).
  3. Las pesadillas recurrentes causan estrés significativo, cambios de comportamiento e influyen de manera negativa en la vida personal, social y profesional del paciente.
  4. Para ser trastorno de pesadilla, el cuadro no puede ser el resultado de efectos adversos de medicamentos ni ser causado directamente por otras enfermedades

Cuáles son las causas de las pesadillas

Las pesadillas generalmente se presentan en la fase REM del sueño, que es cuando se eleva la actividad del cerebro y la musculatura del cuerpo está totalmente relajada y los ojos hacen movimientos rápidos e involuntarios.

Un adulto entra en sueño  REM de 4 a 5 veces por noche, con ciclos que duran de 15 a 25 minutos, que corresponde a un total de aproximadamente de 90 a 120 minutos del sueño REM por cada noche dormida.

Los niños tienen más tiempo de sueño REM que los adultos, razón por la cual las pesadillas son más comunes en este grupo de edad.

No sabemos exactamente por qué surgen las pesadillas, pero algunos factores desencadenantes son bien conocidos, tales como:

* Medicamentos que pueden causar pesadillas: Donepezila, galantamina, rivastigmina, bupropiona, mirtazapina, antidepresivos, antihistamínicos, clorfeniramina, ciprofloxacino, efavirenz, eritromicina, ganciclovir, mefloquina, clozapina, olanzapina, risperidona, labetalol, metoprolol, propranolol, verapamil, anfetamina, levodopa, ropinirol, selegilina, barbitúricos, triazolam e atorvastatina.

Síntomas del trastorno de pesadilla

Los pacientes con trastorno de pesadilla tienen sueños muy vívidos y aterradores con gran frecuencia y pueden recordar los detalles del sueño. La pesadilla es tan real que el paciente suele despertar con miedo, sudoroso, jadeante y con el corazón acelerado. Es muy común que la persona tenga miedo y tenga dificultad para volver a dormir.

En los casos más leves, esas pesadillas aparecen como máximo una vez por semana; en casos moderados, ocurren más de una vez por semana; y en casos severos, el paciente tiene pesadillas todas las noches.

El trastorno de pesadilla también puede ser clasificado según su duración:

  • Agudo: cuando la duración es de menos de 1 mes
  • Subagudo: cuando el cuadro dura de 1 a 6 meses.
  • Crónico: cuando el paciente tiene pesadillas recurrentes durante más de 6 meses.

Los pacientes que tienen terribles sueños con alta frecuencia se impiden tener sueños restauradores y terminan sufriendo impactos negativos en el día a día.

Algunos signos y síntomas de pacientes que sufren de trastornos de pesadilla son:

  • Cambios de humor.
  • Crises de ansiedad.
  • Miedo de dormir.
  • Miedo del oscuro.
  • Problemas de memoria o de razonamiento.
  • Somnolencia durante el día.
  • Fatiga crónica.
  • Desaliento.
  • Falta de concentración.
  • Bajo rendimiento académico o profesional.
  • Baja sociabilidad.

Diagnósticos diferenciales

1. Terror nocturno (pavor nocturnus)

Es importante no confundir el trastorno de pesadilla con el terror nocturno, que es un trastorno de sueño no-REM.

En el terror nocturno, el individuo puede sentarse en la cama, gritar y caminar por la casa. El paciente se pone asustado y puede parecer estar despierto pero no tiene consciencia de lo que está sucediendo. Los episodios de terror nocturno pueden durar varios minutos. Al final, el individuo no puede recordar de nada  que sucedió.

Mientras que los episodios de pesadillas ocurren generalmente tarde de la noche, durante la que el sueño REM es más común, el terror nocturno ocurre típicamente en el inicio del sueño, las etapas no-REM.

2. Ataques de pánico nocturno

Pacientes con ataque de pánico nocturno despiertan del sueño con una sensación de muerte inminente. La experiencia es inquietante y a menudo erróneamente interpretada como un ataque al corazón en marcha.

Los ataques de pánico nocturnos son similares a los experimentados a los ataques de pánico durante el día y a menudo surgen durante un sueño tranquilo. No necesariamente hay una pesadilla tras del cuadro.

3. Disturbio conductual del sueño REM

Durante el sueño REM, los principales grupos musculares entran en un estado de relajación profunda, evitando que el individuo haga movimientos bruscos mientras sueña.

En el disturbio conductual del sueño REM esa atonia muscular se pierde y el paciente se vuelve a ser capaz de «escenificar» sus sueños o pesadillas, que pueden generar movimientos súbitos como patadas, golpes y gritos. Si hay alguien durmiendo en la habitación, ella puede sufrir agresiones.

Los pacientes a menudo despiertan con estos movimientos súbitos y generalmente señalan que estaban teniendo un mal sueño.

Tratamiento del trastorno de pesadilla

Los episodios de pesadillas que no causen impacto negativo en la vida de los pacientes no requieren tratamiento específico. A menudo, medidas simples pueden ser suficientes, tales como suspender o cambiar medicamentos sospechosos.

Si las pesadillas son causadas por otras enfermedades como la apnea del sueño o síndrome de las piernas inquietas, el tratamiento para estos problemas suele ser suficiente. El mismo razonamiento es válido para otros trastornos de origen psiquiátrico, como depresión, ansiedad y estrés postraumático.

Algunas medidas que tiene como objetivo mejorar la higiene del sueño también tienden a ser eficaces, como por ejemplo:

  • Tomar una ducha caliente antes de acostarse.
  • Evitar dormir de vejiga llena.
  • Hacer ejercicios regularmente durante el día.
  • Evitar esfuerzo físico durante la noche.
  • Evitar comidas abundantes y grasosas en la noche.
  • No comer justo antes de acostarse.
  • No dormir en ayuno prolongado.
  • Evitar la cafeína por la noche.
  • Evitar cigarrillos y bebidas alcohólicas.
  • Dormir siempre más o menos en la misma hora  todos los días.
  • Evitar que la habitación quede demasiado claro, ruidoso, frío o caluroso.
  • Tener una cama cómoda.
  • Evitar televisión, teléfonos móviles o computadoras por al menos 1 hora antes de dormir.
  • Buscar actividades que ayuden a relajarse, como yoga o meditación.

Si las medidas anteriores no son efectivas, el paciente puede tratarse con psicoterapia. La llamada terapia de exposición generalmente trae buenos resultados.

Cuando el tratamiento con medicamentos es necesario, la prazosina es generalmente la medicina con mejor respuesta.

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