5 consejos para reducir el riesgo de tener cáncer

El cáncer es responsable a cada año por aproximadamente 8 millones de muertes en todo el mundo. Este número se vuelve aún más impactante si tenemos en cuenta que incluso el 50% de los cánceres puede prevenirse con simples cuidados y algunos cambios en los hábitos de vida.

Por lo menos un tercio de las muertes por cáncer es causado por factores que pueden ser controlados, tales como:

  • Tabaquismo.
  • Exposición solar excesiva.
  • Exceso de peso.
  • Estilo de vida sedentario.
  • Sexo sin protección.
  • Contaminación del aire urbano.
  • Exposición a la combustión de combustibles sólidos, sobre todo carbón y madera.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Dieta rica en carnes rojas y grasas.

Muchos casos de cáncer tienen origen genético o son causados por infecciones que no podemos controlar. Hay varios tipos de cáncer cuya causa se desconoce. Sin embargo, ya existe suficiente conocimiento científico para evitar los millones de tipos de cáncer que son causados por factores bien conocidos y fácilmente prevenibles.

En este texto vamos a dar 5 consejos simples que ayudan en la prevención del cáncer.

Si quieres leer sobre la relación entre el consumo de carnes rojas y el cáncer, accede al siguiente enlace: ¿LA CARNE ROJA CAUSA CÁNCER?

¿CÓMO PREVENIRSE DEL CÁNCER?

1. Evita fumar

El cigarrillos es la causa más prevenible de cáncer, responsable de un 20 a 30% de las muertes por cáncer en todo el mundo. Fumar aumenta el riesgo de cáncer de pulmón en hasta 30 veces. Como si eso no fuera suficiente, el humo se asocia a varios otros tumores malignos como  leucemia, cánceres de la cavidad bucal, cavidad nasal, senos paranasales, nasofaringe, laringe, esófago, páncreas, hígado, estómago, cuello uterino, riñón intestino grueso  y vejiga.

Un solo cigarrillo contiene más de 4000 sustancias químicas, por lo menos 400 de ellas tóxicas y 50 reconocidamente cancerígenas (pueden causar cáncer).

El cigarrillo es una sustancia tan maléfica que convirtió el cáncer de pulmón, que era raro en el siglo XX, en una de las principales causas de muerte en el mundo moderno. Afortunadamente, las campañas antitabaco de los últimos años han sido eficaces en la reducción del número de fumadores que, por primera vez en décadas, ha causado una caída en los casos de cáncer pulmonar.

Los peligros de fumar son más comúnmente asociados con el cigarrillo, pero también puede ocurrir con el puro, pipa, cigarro y la marihuana. El fumador pasivo también está asociado con una mayor incidencia de cánceres.

Cuando se trata de riesgo de cáncer, no hay » cigarrillo light» o «cigarrillos menos dañinos». Todos causan cáncer. De la misma forma, no existe una cantidad segura de humo. Obviamente, cuanto mayor es el consumo de cigarrillo, mayor será la exposición a químicos nocivos y agentes carcinógenos. Sin embargo, inclusive fumar solamente 2 o 3 cigarrillos en los fines de semana es suficiente para aumentar el riesgo de cáncer. Es ilusión pensar que aquél chico que solamente fuma cuando sale en la noche para beber no asume ningún riesgo.

No fumar es actualmente la principal medida para la prevención del cáncer. Incluso los individuos que fumaron  por muchos años se benefician de la interrupción del hábito de fumar.

Para obtener más informaciones sobre los  daños del cigarrillo, lee: CÓMO DEJAR DE FUMAR Y ENFERMEDADES DEL CIGARRILLO.

2. Evita la exposición excesiva al sol

El cáncer de piel es el tumor maligno más común de la especie humana. Más de 1 millón de casos nuevos ocurren a cada año en todo el mundo. En Brasil, el cáncer de piel representa aproximadamente el 25% de todos los cánceres.

Básicamente hay tres tipos de cáncer de piel:

  • Carcinoma Basocelular (CBC).
  • Carcinoma Espinocelular (CEC).
  • Melanoma.

La radiación ultravioleta (principalmente los rayos UVB) proveniente del sol es la principal responsable del desarrollo de cáncer de piel. Además de los rayos, esta radiación se encuentra también en las cabinas de bronceado artificial.

El riesgo de cáncer de piel es directamente proporcional a la cantidad de radiación solar que el individuo recibió durante su vida. El carcinoma basocelular y el carcinoma espinocelular se asocian a una exposición solar frecuente. Su aparición es el resultado del efecto acumulativo de los rayos ultravioletas sobre la piel. Ocurre en personas que toman sol frecuentemente durante años consecutivos. Ya el melanoma, que es el más agresivo cáncer de piel, se relaciona con exposiciones específicas, sin embargo intensas al sol.  El melanoma se presenta en aquellas personas de piel más clara que de vez en cuando se exponen mucho al sol, quedándose con la piel muy quemada y roja.

Todas las personas deben limitar el tiempo de exposición al sol, especialmente entre los periodos de 10 horas a 16 horas. Siempre usar un factor de protección solar mayor que 30 (FPS 30) si tienes la piel morena o por encima de 50 (50 FPS) si tienes una piel más clara (Lee: PROTECTOR SOLAR – Informaciones útiles antes de comprar). Incluso con protección, no exponerse por mucho tiempo al sol y usar sombreros, gafas de sol y protegerse con parasol.

El comportamiento de riesgo para el cáncer de piel comienza en la infancia y, como el riesgo es acumulativo, es importante educar a los niños desde la temprana edad sobre los riesgos del sol demasiado.

Evita bronceados artificiales, porque son tan o más peligrosos que la exposición solar prolongada.

3. Evita el  exceso de peso

El sobrepeso y la obesidad están asociados con un mayor riesgo de varios tipos de cáncer, incluyendo mama, colon, útero, riñón, esófago, páncreas, tiroides, linfoma, leucemia, mieloma múltiple y próstata. Se ha estimado la obesidad como la principal causa de 1 a cada 5 nuevos casos de cáncer detectados

No sólo la obesidad, sino también la ganancia de peso se asocian con el riesgo de cáncer. Los hombres que han ganado más de 20 kg después de los 20 años de edad presentan un riesgo  60% mayor de tener cáncer colorrectal de que los hombres que han ganado menos de 10 kilos en el mismo período.

El período de vida que se produce el aumento de peso también puede afectar el riesgo de cáncer. El sobrepeso durante la infancia, adolescencia y edad adulta temprana trae más riesgos que  desarrollar sobrepeso tardíamente.

Los pacientes obesos que consiguen bajar de peso reducen el riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer, incluyendo próstata, ovario, colon y mama. Los pacientes con obesidad mórbida que se someten a la cirugía de reducción de estómago pueden reducir hasta un 60% el riesgo de cáncer (Lee: 60 CONSEJOS PARA ADELGAZAR – PERDER PESO).

4. Practica ejercicios físicos

El sedentarismo es uno de los principales factores de riesgo para el sobrepeso, por lo tanto, también es un importante factor de riesgo para el desarrollo de cánceres. Sin embargo, hay indicios de que el sedentarismo solamente sea también responsable de algunos tipos de cáncer, incluso en pacientes con peso corporal adecuado.

Se estima que estilo de vida sedentario está asociado con al menos el 5% de las muertes por cáncer. Los estudios demuestran que una actividad física regular se asocia con un menor riesgo para los cánceres de hígado, colon, páncreas, mama y estómago. La actividad física durante ciertos períodos de la vida, como adolescencia, puede ofrecer una protección adicional contra tumores malignos, especialmente contra el cáncer de mama.

La duración, intensidad y frecuencia exactas de actividad física que pueden proporcionar la protección contra el cáncer son desconocidas. Las recomendaciones actuales para los adultos son por lo menos 150 minutos por semana de ejercicio de intensidad moderada (caminar rápido, ciclismo, quehaceres domésticos y jardinería, subir cerros) o 75 minutos a la semana de intensa intensidad (correr, práctica de deportes, natación, musculación, etc.). Para los niños, la recomendación es por lo menos 60 minutos de actividades de intensidad moderada a intensa diariamente.

La actividad física tiene un efecto doble sobre la prevención del cáncer porque combate el sedentarismo y ayuda en el control del peso corporal.

5. Practica el sexo seguro

Casi el 20% de todos los cánceres está relacionado con infecciones, incluyendo enfermedades causadas por bacterias y virus. No todas las infecciones que aumentan el riesgo de cáncer son fáciles de evitar. El ejemplo más común es la infección por la bacteria H.pylori, que aumenta el riesgo de cáncer del estómago.

Sin embargo, las infecciones de transmisión sexual son prevenibles a través de acciones como la reducción del número de parejas sexuales y utilizar preservativos. Entre  las EST que aumentan el riesgo de cáncer están:

  • VPH – asociado al cáncer de cuello uterino.
  • Hepatitis B – asociado al cáncer de hígado.
  • Hepatitis C – asociado al cáncer de hígado.
  • VIH – asociado a varios tipos de cáncer.

Ya existe vacuna contra la  hepatitis B y contra el VPH, que ayuda a reducir el riesgo de cáncer de hígado y cuello uterino, respectivamente.

También podría gustarte

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. OkLee mas