La furosemida, también conocida con el nombre comercial Lasix, es un fármaco con potente acción diurética, que es ampliamente utilizado en el tratamiento de las enfermedades que causan retención de líquidos y edemas como la insuficiencia cardiaca, cirrosis, síndrome nefrótico, insuficiencia renal, etc.

La furosemida se puede administrar por vía oral, a través de pastillas de 40 mg, o por vía intravenosa, a través de solución inyectable. Esta última se utiliza, generalmente, de forma intrahospitalaria, cuando el paciente necesita perder líquidos de modo intenso y relativamente rápido.

En este artículo vamos a abordar los siguientes puntos sobre la furosemida:

– Mecanismo de acción
– Indicaciones.
– Nombres comerciales más conocidos.
– Cómo tomar.
– Efectos secundarios.
– Contraindicaciones.
– Interacciones medicamentosas.
– Dudas comunes.

Atención: este texto no pretende ser un prospecto completo de la furosemida (Lasix). Nuestro objetivo es ser menos técnico que un prospecto y más útil a los pacientes que buscan informaciones objetivas y en lenguaje accesible para el público en general.

Nombres comerciales de la Furosemida

La furosemida es un fármaco ya presente en el mercado desde hace varias décadas y se encuentra fácilmente en forma de medicamento genérico.

Entre los nombres comerciales, el más famoso es el Lasix, producido por Sanofi-Aventis, que es el fármaco de referencia para la sustancia furosemida.

Además de Lasix, la furosemida también se puede encontrar con los siguientes nombres comerciales:

  • Argentina: Dafil, Errolon, Furital, Furotral, Furtenk, Kolkin, Nuriban y Retep.
  • Chile: Asax.
  • España: Seguril.
  • México: Biomisen, Butosali, Diusux, Edenol, Furodiurol, Furosan, Klimyn, Luzamida y Osemin.
  • Paraguay: Diuremax, Fabofurox, Furagrand, Fursemida, Nuriban, Ragilon, Simadrex, Solax y Urimeg.
  • Perú: Mudrec y Ragilon.
  • Uruguay: Diusemide, Fischermide, Furoaster, y Nuriban.
  • Venezuela: Biosemida, Edemid, Inclens, Lifurox, Salca y Terysol.

La furosemida se comercializa en farmacias en forma de tabletas de 40 mg.

Cómo funciona la furosemida

Como en la mayoría de los diuréticos, la furosemida tiene como acción fundamental la mayor excreción de cloruro de sodio (sal) por los riñones.

Cómo no podemos orinar sal pura, los riñones tienen que diluir ese cloruro de sodio para eliminar el cloruro de sodio no absorbido. El resultado, por lo tanto, es un aumento en la cantidad de agua perdida a través de la orina.

De esta manera, el efecto diurético del Lasix no ocurre directamente, sino más bien como una respuesta a la creciente excreción de cloruro de sodio. En dosis altas, la furosemida estimula la excreción de hasta el 25% del sodio filtrado en los riñones.

La eliminación del cloruro de sodio es muy beneficiosa en pacientes con cuadros de edema ya que, en la mayoría de los casos, la retención de líquidos en el cuerpo se produce por una disminución en la excreción de sodio por los riñones. Por lo tanto, la furosemida actúa exactamente al contrario de las enfermedades que suelen causar hinchazón.

Además del sodio, la furosemida también estimula la excreción de otros electrolitos, como potasio, calcio y magnesio. En algunos casos, este efecto puede ser beneficioso, como en un paciente con hiperpotasemia (exceso de potasio en la sangre); en otros, sin embargo, puede tener un efecto no deseado, como en pacientes que desarrollan hipopotasemia (deficiencia de potasio en la sangre).

Indicaciones

La furosemida está indicada en el tratamiento de varias condiciones, la mayoría de ellas relacionada con edemas, retención de líquidos o cambios hidroelectrolíticos, como cuando hay algún exceso de electrolitos en la sangre.

Entre los ejemplos de enfermedades y condiciones que puedan ser tratadas con la furosemida, incluyen:

* Los diuréticos son una de las principales clases utilizadas en el tratamiento de la hipertensión arterial. La furosemida, sin embargo, no es el mejor miembro de esta clase para este propósito porque su tiempo de acción es corto. En pacientes hipertensos, la mejor opción de diuréticos son los de la clase de los  tiazídicos  como la hidroclorotiazida o clortalidona.

Solamente en pacientes con crisis hipertensiva o con insuficiencia renal crónica avanzada (tasa de filtración glomerular por debajo de 30 ml/min) es que el Lasix se convierte en una buena opción para el control de la hipertensión.

Cómo tomar la furosemida

En pacientes con función renal normal o casi normal, la dosis diaria de furosemida suele ser de 20 mg y 80 mg, que pueden dividirse entre 1 o 2 tomas al día. En pacientes con insuficiencia renal crónica, la dosis recomendada puede ser  hasta 200 mg al día.

La dosis inicial suele ser 40 mg 1 vez al día, con elevación progresiva, según la respuesta clínica del paciente.

El objetivo del tratamiento con furosemida es encontrar una dosis que sea eficaz para tratar los edemas, sin que el paciente se deshidrate, tenga efectos secundarios o presente un empeoramiento de la función renal.

Estas dosis antes mencionadas no son las dosis máximas, sino aquellas que suelen ser necesarias para lograrse atingir el máximo efecto del medicamento. Hay situaciones más graves, sin embargo, que demandan dosis todavía  mayores de diuréticos para controlar el exceso de líquido en el cuerpo. En casos de edema grave y resistente, la furosemida debe ser administrada por vía intravenosa y la dosis puede llegar hasta 80 a 160 mg por hora.

Como el tiempo de acción de la furosemida es de solamente 6 horas, esto debe ser el intervalo entre las píldoras cuando el paciente divide el tratamiento en 2 tomas al día por ejemplo, si la primera dosis del día es a las 9:00 h, la segunda debe ser a las 15:00 h.

Debe administrarse la furosemida, preferiblemente, con el estómago vacío.

Efectos secundarios

Los efectos secundarios más significativos de la furosemida pueden ser divididos en 3 grupos: los efectos adversos causados por el aumento de la diuresis, reacciones alérgicas a los componentes de la fórmula y ototoxicidad (lesión del oído).

a) Efectos adversos por el aumento de la diuresis

El Lasix actúa aumentando la eliminación renal de agua y sales. La mayoría de los efectos secundarios se presenta cuando este efecto termina siendo mayor que lo deseado.

Entre los efectos secundarios que surgen debido a la pérdida excesiva de agua, podemos citar:

  • Deshidratación.
  • Hipotensión arterial.
  • Mareos.
  • Debilidad.
  • Calambres.
  • Empeoramiento de la función renal.
  • Aumento del ácido úrico (la deshidratación estimula la absorción renal de ácido úrico).
  • Alcalosis metabólica.

Entre los efectos causados por la eliminación excesiva de electrolitos, incluyen:

  • Hiponatremia (bajo nivel de sodio en la sangre).
  • Hipopotasemia (bajos niveles de potasio en la sangre).
  • Hipomagnesemia (bajo nivel de magnesio en la sangre).
  • Hipocalcemia (bajo nivel calcio en la sangre).

b) Efectos adversos por reacciones de hipersensibilidad

La furosemida es una sulfonamida. Por lo tanto, cualquier paciente que tenga una alergia a sulfas, como los que son alérgicos al antibiótico Bactrim (sulfametoxazol-trimetoprima), también puede tener reacciones alérgicas al Lasix.

Las sulfonamidas pueden causar cuadros de urticaria, angioedema o nefritis intersticial.

c) Ototoxicidad

La  ototoxicidad  (lesión del oído), que puede causar sordera transitoria o permanente, es un problema que ocurre cuando la furosemida se administra en dosis muy altas, generalmente vía intravenosa.

Dosis bajas de furosemida pueden causar ototoxicidad si se la administra junto con antibióticos de la clase de aminoglucósidos, como la gentamicina, por ejemplo.

D) Otros efectos adversos

La furosemida también es asociada con un pequeño aumento en los niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos en la sangre.

Contraindicaciones

No se debe administrar la furosemida en pacientes con niveles bajos de potasio, sodio, calcio o magnesio en la sangre.

Pacientes hipotensos o pacientes con signos de deshidratación también no deben ser tratados con diuréticos.

En pacientes con insuficiencia renal aguda y anuria (ausencia de orina) o con cirrosis y signos de encefalopatía hepática, la administración de Lasix puede empeorar el cuadro.

Se puede utilizar la furosemida en mujeres embarazadas con signos de insuficiencia cardíaca, pero su uso solamente puede ser indicado si los beneficios son mayores que los riesgos.

Mujeres que están amamantando deben evitar furosemida porque puede reducir la producción de leche.

Interacciones medicamentosas

Las principales interacciones medicamentosas de la furosemida se producen con los siguientes fármacos:

  • Alopurinol – aumento del riesgo de efectos secundarios del alopurinol.
  • Antiinflamatorios – aumento del riesgo de daño renal y la reducción de la acción de la furosemida.
  • Antibióticos de la clase de los  aminoglucósidos – aumento del riesgo  de ototoxicidad.
  • Aspirina – reduce el efecto de la furosemida.
  • Ciclosporina –  aumento del riesgo de hiperuricemia y gota.
  • Cisplatina – aumento del riesgo de lesión renal.
  • Contrastes de yodo para exámenes radiológicos – aumento del riesgo de lesión renal.
  • Litio –  aumento del riesgo de toxicidad por litio.
  • Metotrexato –  reduce el efecto de la furosemida y aumenta el riesgo de efectos secundarios para el metotrexato.
  • Risperidona– aumento del riesgo de efectos secundarios de la risperidona.
  • Sucralfato – reduce el efecto de la furosemida

El Lasix no interfiere con el efecto de los anticonceptivos hormonales.

¿La furosemida adelgaza?

Contrario a lo que dice varias fuentes de la Internet, que utilizan poco rigor científico, la furosemida no causa pérdida de peso.

Es necesario resaltar que la pérdida de peso y adelgazar son situaciones distintas. Si el paciente está hinchado, la furosemida puede causar reducción de peso, pero esto se dará en virtud de la pérdida de agua, nunca por reducción de la grasa corporal.

Muchas fórmulas para adelgazar que se venden en el mercado tienen furosemida en su composición como medio de engañar el paciente. El uso de diurético hace que el paciente pierda hasta 1 o 2 kilos en la primera semana, llevando a la falsa impresión de que la medicina está causando pérdida de peso, cuando, de hecho, solamente está causando una deshidratación.

¿La furosemida sirve para tratar la retención de líquidos?

Depende de lo que consideras retención de líquidos. Algunas enfermedades, tales como insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal o síndrome nefrótico, realmente pueden hacer que el paciente retenga más agua. En estos casos, se indica furosemida.

Sin embargo, el término retención de líquidos se utiliza muy subjetivo, como en los períodos premenstruales, en pacientes que tienen varices o después del comienzo de la píldora anticonceptiva. En estos casos, la furosemida no debe ser utilizada porque, a la larga, puede crear dependencia y exacerbar los edemas.

Si el paciente piensa que tiene retención de líquidos, pero no tiene cualquier enfermedad diagnosticada para el cuadro, la mejor manera de proceder es a través de la reducción drástica de la ingesta de sal en la dieta (Lee: PELIGROS DEL CONSUMO EXCESIVO DE SAL).

¿Tengo orinado poco, puedo tomar furosemida?

Si no tienes alguna enfermedad de riñón, su producción de orina es controlada por la cantidad de agua corporal. Si  orinas poco es porque estás deshidratado. En este caso, la furosemida puede empeorar la situación y causar daño renal.

Personas sanas que orinan poco deben aumentar la ingesta de líquidos y no tomar diuréticos.

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Médico especialista en Medicina Interna y Nefrología. Títulos reconocidos por el Colegio de Nefrología Portugués y la Sociedad Brasileña de Nefrología. Editor jefe del sitio web MD.Saúde desde 2008