ALOPURINOL – Para qué sirve, Dosis y Efectos Secundarios

El alopurinol, también conocido por el nombre comercial  Zyloric, es un medicamento que tiene como acción reducir la producción de ácido úrico por el organismo, siendo útil, por lo tanto, para prevención de las crisis de artritis gotosa y algunos tipos de cálculos renales.

La reducción de los niveles sanguíneos de ácido úrico comienza a notarse tan pronto como en el segundo día de tratamiento y el efecto máximo del fármaco es alcanzado alrededor de 1 a 2 semanas.

En este artículo, vamos a abordar los siguientes puntos sobre el medicamento alopurinol:

– Mecanismo de acción.
– Indicaciones.
– Nombres comerciales más famosos.
– Cómo tomar.
– Efectos secundarios.
– Contraindicaciones.
– Interacciones medicamentosas.

Atención: este texto no pretende ser un prospecto completo del alopurinol. Nuestro objetivo es ser menos técnico que un prospecto y más útil a los pacientes que buscan informaciones objetivas y en un lenguaje accesible para el público en general.

Para qué sirve el alopurinol

El ácido úrico en nuestro organismo se produce a partir de la purina, que es un conjunto de compuestos orgánicos presentes en diferentes tipos de alimentos, especialmente en los de origen animal. Alrededor del 40% de nuestras purinas se obtienen por la dieta y los 60% restantes son producidos por nuestro propio organismo.

La transformación de purina en ácido úrico es catalizada por una enzima llamada xantina oxidasa. La inhibición de esta enzima, que es el mecanismo de acción del alopurinol, disminuye la transformación de las purinas en ácido úrico, provocando una reducción en la concentración de éste en la sangre.

Por lo tanto, el alopurinol es un fármaco que se utiliza cuando se desea reducir los niveles de ácido úrico en la sangre, como son los casos de los pacientes con gota o cálculos renales que surgen debido al exceso de ácido úrico en la orina.

Es importante destacar que el alopurinol es un fármaco indicado para la prevención y no para el tratamiento de la gota. Pacientes con crisis aguda de gota deben ser tratados con antiinflamatorios hasta la resolución del cuadro. Si el paciente no toma alopurinol,  este solamente debe ser iniciado después del final de la crisis de artritis gotosa, como una forma de prevenir futuras crisis.

Para saber más sobre el ácido úrico y gota, lee:
¿TENER EL ÁCIDO ÚRICO ALTO ES PELIGROSO?.
GOTA – Causas, Síntomas y Tratamiento.

Nombres comerciales del alopurinol

El alopurinol es un fármaco que ahora se encuentra bajo la forma genérica.

Entre las marcas comerciales, el nombre más famoso es el Zyloric, que es el medicamento de referencia para la sustancia alopurinol en varios países, como España, Venezuela, Chile, Uruguay, Perú, Portugal y Brasil.

El alopurinol también se puede encontrar bajo el siguientes nombres comerciales:

  • Darzune (México).
  • Puritenk (Argentina).
  • Urucuad (Colombia).
  • Zyloprim (México y Paraguay).

Cómo tomar el Alopurinol

El alopurinol se comercializa en forma de pastillas de 100 mg y 300 mg.

El tratamiento debe iniciarse con dosis de 100 mg al día, con incrementos de 100 mg a cada 2 a 4 semanas para alcanzar un valor de ácido úrico en la sangre menor que 6 mg/dl. Lo ideal es tratar de encontrar la dosis más baja que sea eficaz para controlar el ácido úrico.

La dosis máxima diaria de alopurinol es de 800 mg, pero la mayoría de los pacientes puede controlar los niveles de ácido úrico con alrededor de 300 mg.

Cuando la dosis del medicamento hay que ser mayor que 300 mg al día, indicamos que la dosis total sea dividida en 2 tomas diarias (ej.: 200 mg de 12/12 horas, si la dosis total necesaria es de 400 mg).

Efectos secundarios del alopurinol

El alopurinol es un fármaco presente en el mercado hace más de 40 años y sus efectos adversos son bien conocidos. Aquí, hablamos solamente de los más comunes o más graves.

A pesar de ser un medicamento que previene los ataques de gota, en los primeros días de uso se produce un efecto paradójico, con  un mayor riesgo de aparecer ataques de artritis gotosa. Si esto ocurre, el paciente debe mantener el medicamento en la misma dosis y la crisis debe ser tratada con colchicina o antiinflamatorios. La elevación de la dosis, si es necesario, solamente debe ser hecha después de la completa resolución de los síntomas.

Los pacientes que han tenido crisis de gota reciente deben comenzar a tomar el alopurinol antes de la discontinuación de la colchicina o del antiinflamatorio a fin de evitar una repetición de la crisis en los primeros días.

Alrededor del 5% de los pacientes desarrollan reacciones alérgicas al alopurinol, que se manifiesta por erupciones en la piel. En la mayoría de los casos, la reacción es ligera y mejora con la suspensión o con la reducción de la dosis del medicamento.

Reacciones severas (que ocurren en menos del 1% de los casos)

Reacciones alérgicas severas, como el síndrome de Stevens -Johnson, son raras, pero ya fueron descritas varias veces en pacientes que estaban tomando alopurinol (Lee: Síndrome de Stevens-Johnson y Necrólisis Epidérmica Tóxica). Estas reacciones son más comunes en personas de origen asiático.

La insuficiencia renal provocada por  nefritis intersticial es otro problema inusual, pero que está muy relacionado con el uso del alopurinol.

Contraindicaciones

La principal contraindicación al alopurinol es una historia de reacción alérgica al medicamento. Si el paciente ha tenido una leve reacción, una dosis más baja puede ser intentada. Si aun así hay reacción, se debe suspenderlo por tiempo indefinido.

Si ya en la primera reacción el cuadro alérgico es de moderado a gran intensidad, se debe suspender el medicamento sin que dosis más bajas sean probadas.

El alopurinol no debe ser iniciado durante una crisis de gota porque existe riesgo de agravamiento del cuadro. Sin embargo, si el paciente ya hace uso del alopurinol y todavía presenta una crisis de gota, se debe mantener la dosis hasta la resolución del cuadro. Cuando el paciente está asintomático, se debe considerar una dosis mayor.

El alopurinol no puede ser utilizado en el embarazo, excepto cuando no hay alternativas más seguras y cuando la enfermedad en sí representar un riesgo para la madre o el feto más que el propio medicamento.

Si es posible, también se debe evitarlo durante la lactancia.

Interacciones medicamentosas

La azatioprina es el medicamento que sufre mayor influencia del alopurinol. Cuando se utilizan juntos, se debe reducir la dosis de azatioprina para 1/4.

Los pacientes tratados con algún antihipertensivos de la clase de los inhibidores de la ECA (Enalapril, Ramipril, Lisinopril) o con el antibiótico amoxicilina tienen un mayor riesgo de desarrollar reacciones alérgicas.

Los antiácidos, como el bicarbonato de sodio, reducen la eficacia del alopurinol.

El alopurinol puede aumentar el efecto anticoagulante de la warfarina.

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