SANGRADO DE NARIZ – Causas y Tratamiento

El sangrado nasal, llamado epistaxis en la Medicina, es una situación muy común que afecta a más del 60% de la población en algún momento en la vida. A pesar de asustar, los sangrados de la nariz raramente causan complicaciones relevantes.  En la mayoría de los casos, la pérdida de sangre puede ser fácilmente controlada en casa, sin ayuda médica.

En este artículo sobre sangrado nasal vamos a abordar los siguientes puntos:

  • Tipos de epistaxis.
  • Causas de sangrado de la nariz.
  • Qué hacer cuando la nariz sangra.
  • Tratamiento médico de las hemorragias nasales.

Tipos de epistaxis

La cavidad nasal es muy vascularizada y los vasos son relativamente superficiales, principalmente en la región más anterior de la nariz. El sangrado nasal se clasifica generalmente en epistaxis anterior y  epistaxis posterior.

La epistaxis anterior es la forma más común de sangrado de la nariz. Se presenta cuando hay lesiones de los vasos en la región anterior de la mucosa nasal, más cerca de las fosas nasales. En esta región, varias pequeñas arterias se conectan, formando un enmarañado vascular conocido como plexo de Kiesselbach, que es muy frágil y sangra fácilmente.

La epistaxis posterior es más rara, representando solamente un 5% de los casos de sangrado nasal. Aunque es menos común, los sangrados nasales posteriores suelen ser más voluminosos y difíciles de manejar. Los pocos casos de epistaxis que requieren atención médica urgente son generalmente aquellos que se originan en la región posterior de la cavidad nasal.

Sangrado nasal

La epistaxis es más común en niños menores de 10 años y en adultos mayores de 45 años.  Esto no significa, de ninguna manera, que adolescentes y adultos jóvenes no puedan tener sangrados nasales.

¿Cuáles son las causas de sangrado de la nariz?

La mayoría de los casos la epistaxis se presenta debido a un traumatismo en la mucosa nasal. El acto de poner un dedo dentro de la nariz para sacar moco es la causa principal.

Otras situaciones que también incrementan el riesgo de sangrado nasal son:

– Cuando la humedad del aire es demasiado baja, la mucosa nasal se queda más seca e irritada, haciendo con que las lesiones locales se vuelvan más fáciles de  ocurrir. Personas que pasan el día en locales cerrados con aire acondicionado o calefacción son  más susceptibles a los sangrados nasales.

– Infecciones de las vías respiratorias o cuadros alérgicos que causen irritación de la mucosa nasal y la rinitis son también factores de riesgo para epistaxis (Lee: RINITIS ALÉRGICA – Síntomas y Tratamiento).

– Personas que han sufrido trauma en la cara, como en accidentes de automóvil o agresiones físicas, pueden pasar a tener sangrados en la nariz de forma  intermitentemente. Los pacientes con desviación del tabique nasal también suelen tener más episodios de pérdida de sangre nasal.

– En niños pequeños, la presencia de un cuerpo extraño (tipo grano de arroz o frijoles) inoculado en la nariz sin el conocimiento de los padres puede ser la causa del sangrado. El indicio es la presencia de sangre acompañada de secreción purulenta.

– Los pacientes que toman medicamentos que interfieren con la coagulación, como los anticoagulantes heparina o warfarina, también tienen un mayor riesgo de epistaxis. Drogas usadas para disminuir la acción de las plaquetas, tales como la aspirina (AAS) o clopidogrel, también aumentan el riesgo de sangrados de nariz, pero no tanto como los anticoagulantes.

– Pacientes con uso crónico de corticoides intranasales también están en mayor riesgo. Además, el uso excesivo de descongestionantes nasales también puede irritar la  mucosa de la nariz, favoreciendo la epistaxis.

– Los usuarios de cocaína cuentan a menudo con lesión de la mucosa nasal y sangrados  por la nariz.

– Tumores de la cavidad nasal suelen causar sangrados, pero afortunadamente responden solamente por una minoría de los casos de epistaxis.

Causas menos comunes de sangrados nasales frecuentemente incluyen enfermedades de la coagulación, como hemofilia o enfermedad de von Willebrand y malformaciones de los vasos de cavidad nasal, como ocurre en la enfermedad de Osler-Weber-Rendu.

Aunque popularmente aceptada, la presión arterial alta no parece ser una causa de epistaxis. No existe un consenso en la literatura médica, pero la tendencia actual es de no considerar la hipertensión como un factor de activación de sangrados nasales. Lo que ocurre a menudo es la elevación de la presión después del inicio del sangrado debido a la ansiedad que provoca la pérdida de sangre, a veces voluminosa, en el paciente.

¿Qué hacer cuando sangra la nariz?

La gran mayoría de los sangrados nasales es autolimitada y puede ser controlada en  casa. Mientras se intenta detener el sangrado, es importante evitar el reflujo de la sangre posteriormente, hacia la faringe, lo que favorece su ingestión o inclusive su aspiración por los pulmones si el sangrado es demasiado voluminoso. Por lo tanto, el acto de levantar la cabeza o acostarse con la nariz tapada con una compresa de papel higiénico, algodón o gasa es incorrecto. Esto no acelera la cicatrización y aún puede llevar al paciente a tragar o aspirar la sangre, especialmente en el caso de los niños.

Epistaxis

La forma correcta de estacar un sangrado nasal es sentarse, inclinarse levemente el torso y la cabeza hacia adelante y con el pulgar y el índice apretar las fosas nasales por el exterior de la nariz, para tapar la salida de la sangre. Mantén la nariz apretada durante al menos 5 minutos sin interrupción. No saca la presión de los dedos todo el tiempo para ver si sangrado persiste. Compresas frías en el exterior de la nariz también pueden utilizarse. Si el sangrado persiste después de 5 minutos, repetir la operación, ahora manteniendo la presión durante 10 a 15 minutos.

Después de la cesación del sangrado, quédate descansando en casa durante al menos 1 hora. Intenta no sonarte la nariz y no haz esfuerzo físico el resto del día; trata de mantener tu cabeza por encima del nivel del corazón (no te acostes ni pon tu cabeza entre las piernas) para reducir la presión arterial en los vasos de la nariz.

Si después de 20 minutos de compresión nasal el sangrado persiste, o si hay hemorragia nasal, con sagrado  voluminoso desde el principio, acúdete al médico.

Otras razones para buscar ayuda médica debido a los sangrados nasales son:

– Epistaxis que aparecen después de traumatismos en la cabeza.
– Epistaxis recurrentes, que van y vuelven a lo largo del día, por varios días seguidos.
– Pacientes que usan anticoagulantes que presentan sangrado de nariz deberán buscar atención médica para evaluar la posibilidad de intoxicación por coagulantes
– Si el paciente ha sufrido recientemente cualquier procedimiento quirúrgico en el rostro.
– Sangrados  de la nariz que se presentan junto con fiebre y/o dolor de cabeza.

Tratamiento médico del sangrado nasal

Cuando el paciente se enfrenta con una de las situaciones mencionadas anteriormente, un tratamiento más especializado es necesario para el control de los sangrados nasales. Los tratamientos más utilizados para el control del sangrado  son:

a) Cauterización química

La cauterización química es un proceso en el cual el médico utiliza productos químicos para «quemar» los vasos sangrantes y detener el sangrado de la nariz. Inicialmente, se coloca en la cavidad nasal un algodón empapado con un anestésico local y una sustancia vasoconstrictora para disminuir el sangrado. Después utilizamos un algodón embebido en ácido tricloroacético o nitrato de plata para cauterizar la región sangrante y sus alrededores.

b) Cauterización eléctrica

La cauterización eléctrica se utiliza generalmente cuando la cauterización química no puede parar totalmente el sangrado nasal. Es un procedimiento más doloroso que necesita ser hecho con anestesia local adecuada.

c) Cauterización endoscópica

Con el uso del endoscopio  se puede ver directamente los puntos de sangrado dentro de la nariz. Ambas formas de cauterización pueden utilizarse (eléctrica o química). Es una manera más eficaz para el control de las epistaxis más posteriores.

d) Tampón nasal anterior

Si las técnicas de cauterización descritas anteriormente fallan, el médico utilizará tampones nasales  para interrumpir la pérdida de la sangre por la nariz. Los tampones son espumas sintéticas, hechas especialmente para absorber sangre y detener sangrados. Después de implementados dentro de la cavidad nasal, se puede rellenar el tampón con una solución salina a fin de expandir y comprimir las paredes de los vasos sangrantes. El tampón es retirado, generalmente, después de 48-72 horas.

e) Cirugía

Si todo lo demás falla, la cirugía para ligadura (generalmente endoscópica) o embolización de las arterias que nutren la cavidad nasal es la alternativa que resta.

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