QUÉ HACER EN CASO DE MORDEDURA DE PERRO

Introducción

El perro puede ser el mejor amigo del hombre, pero esto no impide que millones de personas sean mordidas por estos animales todos los años. En los Estados Unidos se estima que alrededor de 4,5 millones de personas son mordidas por perros, con diversos grados de severidad, todos los años. Los niños, especialmente aquellos entre 5 y 9 años, son los más afectados. De estas 4,5 millones  de mordeduras, cerca de  900 mil (20%) evolucionan con infección de la herida.

Cuando una persona es mordida por un perro, la primera cosa que viene a la mente es el riesgo de contaminación por el virus de la rabia. En la actualidad, sin embargo, la rabia no es la principal complicación de las mordeduras  caninas, ya que esta es una enfermedad relativamente rara hoy en día. Las complicaciones más frecuentes de mordeduras de perro son la infección bacteriana de la herida o la lesión de la piel, los músculos, vasos sanguíneos, nervios y de los tendones, sobre todo cuando la mordedura es causada por perros grandes y con  músculos de la mandíbula fuertes, como Pitbull, Rottweiler, Mastín, Pastor Alemán y Fila brasileño.

En este artículo vamos a explicar cuáles son los problemas más comunes que pueden surgir como consecuencia de una mordedura de perro y cuáles son los tratamientos y cuidados necesarios para minimizar los riesgos de complicaciones.

Tipos de mordedura de perro

Dependiendo de la raza del perro, las mordeduras pueden causar, básicamente, tres tipos de lesiones: perforación, dilaceración o aplastamiento.

Los dos últimos tipos de mordedura son aquellos que tienen el mayor riesgo de causar lesiones graves en las estructuras internas, incluyendo la fractura de hueso, o dejar cicatrices permanentes en la piel. Ya las mordeduras penetrantes tienen como mayor riesgo de complicación la contaminación de la herida y las infecciones bacterianas en la piel.

Cualquier mordedura de perro puede causar una infección, pero las heridas penetrantes son las más peligrosas, ya que se inoculan las bacterias naturales de la boca del perro profundamente en la piel, que es más difícil de limpiar.

Las mordeduras caninas ligeras, que causan arañazos superficiales solamente, sin provocar sangrado ni exposición de las capas inferiores de la piel, son menos preocupantes porque el riesgo de infección es bajo. Para que exista la infección, las bacterias necesitan pasar  a través de la barrera protectora de la piel.

En los adultos, los locales más comúnmente atacados por perros son las manos, los brazos y las piernas. Ya en los niños, brazos, cabeza y cuello son los más afectados.

En la mayoría de los casos, la mordedura es causada por un perro conocido, a menudo de su propia familia. Los niños son las víctimas más comunes, porque son más torpes, tiene menos sensación de peligro y menor capacidad de reconocer cuando un perro está a punto de atacar.

Infección de la mordedura de perro

La flora bacteriana natural de la boca de los perros tiene más de 60 géneros de bacterias diferentes, muchas de ellas capaces de causar infecciones en seres humanos. Solamente a modo de ejemplo, una mordedura de perro puede causar una infección por los siguientes géneros de bacterias:

  • Bacteroides.
  • Corynebacterium.
  • Clostridium.
  • Eikenella.
  • Enterobacter.
  • Fusobacterium.
  • Haemophilus.
  • Klebsiella.
  • Moraxella.
  • Neisseria.
  • Pasteurella.
  • Porphyromonas.
  • Prevotella.
  • Proteus.
  • Staphylococcus.
  • Streptococcus.

Generalmente, una mordedura infectada de perro es causada por más de un tipo de bacteria. Algunas veces, hasta 5 tipos de bacterias al mismo tiempo. Las bacterias  del género Pasteurella son las que más frecuentemente causan infección de la herida, siendo responsables o corresponsables de más del 50% de las infecciones.

Los signos y síntomas de infección de la herida generalmente aparecen dentro de las primeras 24 horas, pero pueden presentarse a veces en las primeras 8 horas después de la mordedura. Fiebre, hinchazón, intenso enrojecimiento, dolor, drenaje de pus, formación de absceso o necrosis de la piel son los hallazgos clínicos más comunes.

Si no es correctamente tratada, la infección de la mordedura puede causar complicaciones, tales como osteomielitis (infección ósea), artritis séptica (infección de la articulación) o tenosinovitis (infección de los tendones). En los casos más severos, la bacteria puede propagarse por el torrente sanguíneo, causando septicemia y shock séptico.

Transmisión de la rabia por mordedura de perro

La rabia es una enfermedad de origen viral que tiene una tasa de mortalidad de casi el 100%. No existe tratamiento eficaz, pero la profilaxis (prevención) es posible a través de la vacuna o inmunoglobulina.

La rabia se transmite por la saliva del perro. La mordedura es el principal medio de inoculación de la saliva infectada en el cuerpo humano.

Cualquier persona mordida por un perro debería intentar primero conseguir obtener su libro de  vacunas para saber si el animal está vacunado correctamente, ya que los perros no son vacunados contra fuentes de transmisión de rabia. Si el perro está con la vacuna en día, no hace falta empezar ningún tipo de tratamiento, a menos que el animal pase a presentar síntomas de rabia pocos días después de la mordedura.

En los perros, el tiempo máximo de la evolución de la enfermedad, desde la aparición del virus en la saliva hasta su muerte, es solamente de 10 días. Así que, cuando alguien es mordido por un perro, se indica  la observación del animal durante 10 días. Si el perro no quedarse enfermo en este intervalo, es porque él no era contaminante en el día de la mordedura, así no hay riesgo de rabia para el paciente, inclusive si el perro no está con la vacuna en día.

Si el animal es un perro callejero sin dueño, es importante capturarlo para que pueda ser examinado por un médico veterinario a fin de buscar signos de virus de la rabia. Si la captura del animal no es posible,  debe indicarse el tratamiento profiláctico (preventivo), suponiendo que está infectado con el virus de la rabia. Por lo tanto, el tratamiento debe comenzar tan pronto como sea posible, ya que la profilaxis contra la rabia se considera una emergencia médica.

Para más detalles sobre los síntomas, formas de transmisión y prevención de la rabia, accede al siguiente artículo: RABIA – Transmisión, Síntomas y Vacuna (en breve).

Qué hacer ante una mordedura de perro

El primer paso después de una mordedura de perro es limpiar el área de la herida vigorosamente con agua y jabón durante al menos 5 minutos. Si hay sangrado, se debe comprimir el local  hasta que el sangrado sea estancado.

Debe buscar atención médica inmediatamente en caso de sangrados que no cesen, lesiones extensas que necesiten ser suturadas, mordeduras con lesión severa de la piel, especialmente si hay exposición de estructuras internas, tales como músculos, nervios y tendones, sospecha de fractura ósea, lesiones de los tendones o mordeduras profundas penetrantes. Lesiones que parecen estar cada vez peores con el paso de las horas también deben siempre  ser evaluadas  por los médicos.

El tratamiento con antibióticos está indicado en todos los casos de sospecha de infección en la herida. Sin embargo, en algunos casos específicos, los antibióticos deberán ser tomados como profilaxis, es decir, antes de que haya signos claros de infección de la piel. Ellos son:

  • Heridas penetrantes y profundas.
  • Lesiones graves con aplastamiento de la zona afectada
  • Múltiples mordeduras por el cuerpo.
  • Lesiones con comprometimiento  de vasos sanguíneos.
  • Mordeduras en las manos, cara o genitales.
  • Mordeduras que requieren sutura.
  • Pacientes que tengan  algún grado de inmunosupresión.

Amoxicilina con ácido clavulánico es usualmente el antibiótico de elección para el tratamiento de la infección por mordedura.

Individuos cuya última dosis de la vacuna contra el tétano ya ha pasado más de 10 años deben recibir una dosis de refuerzo de la vacuna (Lee: TÉTANO – Causas, Síntomas y Vacuna) porque el Clostridium tetani es una bacteria que puede inocularse a través de la mordedura.

Si el médico considerar que la herida consiguió ser bien lavada y hay bajo riesgo de infección, la lesión puede ser suturada. Sin embargo, hay situaciones en que el riesgo de infección de la herida es muy grande, y se debe dejar la lesión abierta para que sane naturalmente. Son ellas:

  • Mordeduras en las manos o  pies.
  • Mordeduras profundas.
  • Mordeduras con más de 12 horas.
  • Mordeduras en pacientes inmunosuprimidos.

En estas situaciones mencionadas anteriormente, la sutura de la herida puede aumentar el riesgo de infección y, por lo tanto, no se la recomienda.

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