COLPOSCOPIA Y BIOPSIA DEL CUELLO UTERINO

La colposcopia es un procedimiento realizado a través de un aparato llamado colposcopio, que permite que el ginecólogo tenga una visión  más amplia e iluminada de la vulva, de la vagina y del cuello uterino. La colposcopia se utiliza frecuentemente cuando el médico quiere hacer una biopsia del cuello uterino.

En este artículo vamos a explicar qué es la colposcopia, cómo se hace, cuáles son las indicaciones y cuáles son las complicaciones posibles de este examen.

¿Qué es la colposcopia?

Colposcopia es una palabra de origen griego, que puede ser traducida como «visualizar la vagina» o «examinar visualmente la vagina». La colposcopia es un procedimiento que le permite al médico examinar no sólo la vagina, sino también la vulva (parte externa de los genitales femeninos) y el cuello del útero de una forma mucho más profunda que en el examen ginecológico común, que se realiza a ojo desnudo.

A pesar del nombre sugerir una semejanza con exámenes más invasivos, como la colonoscopia  o endoscopia digestiva, en la colposcopia no hay introducción de cualquier dispositivo en la vagina del paciente. El colposcopio es un aparato que parece una cámara o un binóculo, como es posible ver en la foto al lado. No hay contacto del colposcopio en ningún momento con la región genital, quedando este siempre cerca de 30 cm de distancia de la paciente.

La ventaja de la colposcopia en relación con el examen ginecológico es el hecho de que ella puede iluminar correctamente el canal vaginal y permite que el ginecólogo pueda ver la región a través de lupas, lo que permite la identificación de lesiones en la mucosa de la vagina y del cuello uterino que a simple vista no es capaz de notar. El colposcopio también permite al ginecólogo utilizar filtros de colores, como luz verde o azul, para destacar cambios en la vascularización en la región del cuello uterino.

¿Para qué sirve la colposcopia?

La colposcopia es un procedimiento que sirve para complementar el examen ginecológico común usualmente indicada cuando el ginecólogo cree necesario hacer una evaluación más detallada del sistema reproductivo. En general, dos situaciones indican la realización de la colposcopia: cuando el examen de Papanicolaou muestra cambios sugestivos de lesión premaligna o, cuando durante el examen ginecólogo común, se reconoce alguna lesión sospechosa en la mucosa de la vagina o del cuello uterino. En ambos casos, la colposcopia se utiliza para que el ginecólogo pueda hacer una biopsia de la región sospechosa.

Si deseas entender un poco sobre de la prueba de Papanicolaou accede al siguiente artículo: PRUEBA DE PAPANICOLAOU – NIC1, NIC 2, NIC 3, ASCUS Y LSIL.

¿Cómo se hace la colposcopia?

La colposcopia no difiere mucho del examen ginecológico común. La paciente se acuesta en una camilla con sus piernas separadas y el ginecólogo introduce el espéculo, también conocido como pico de pato, en la vagina con el fin de visualizar su interior. Hasta aquí es todo igual al que la  paciente está acostumbrada.
Con el auxilio del colposcopio, que como ya dijimos suele quedarse cerca de 30 cm de distancia de la vulva, el médico hace una cuidadosa evaluación de toda la mucosa de la vagina y del cuello uterino. En general, una o más biopsias de la mucosa de la vagina o del cuello del útero son realizadas.

ColposcopiaSi el médico consigue detectar por el colposcopio alguna lesión sospechosa, se llevará a cabo una biopsia de esta lesión. Si no hay lesiones evidentes, el ginecólogo puede utilizar un colorante para facilitar la identificación de tejidos con cambios en sus  células. Las dos técnicas más utilizadas son la prueba de Schiller, que utiliza una solución de yodo, o la prueba del ácido acético, que como su nombre indica utiliza una solución de ácido acético. Si hay cambios a nivel celular, con estos colorantes ellos se vuelven más aparentes, ayudando al ginecólogo elegir qué áreas del cuello uterino que deben sufrir una biopsia.

Si el último Papanicolaou de la paciente ha sido hecho hace más de 6 semanas, se puede realizar un nuevo  legrado cervical para que la muestra sea enviada junto con el material de la biopsia.

El examen completo dura entre 15 a 20 minutos y es indoloro. Algunas pacientes sienten alguna molestia en el momento del paso del espéculo o durante la biopsia, pero, en general, no es gran cosa. No existe necesidad de anestesia o sedación para la realización de la colposcopia. Tampoco requiere ninguna preparación especial para el examen.

Contraindicaciones y precauciones en relación a la realización de la colposcopia

No hay ninguna contraindicación absoluta para la realización de la colposcopia. Sin embargo, algunos cuidados deben ser observados para que el desempeño de la colposcopia sea optimizado.

El primer punto es no realizar la colposcopia durante la menstruación. El mejor momento para realizar la colposcopia es en la primera mitad del ciclo, pocos días después del final de la menstruación.

También no se indica realizar la colposcopia en mujeres sabidamente con infección vaginal o cervical. La inflamación, el flujo y el sangrado pueden alterar la correcta visualización de la vagina y del cuello uterino. La inflamación también puede causar dolor en el paso del espéculo, haciendo el examen más incómodo que lo esperado. Por lo tanto, se sugiere el tratamiento de cualquier infección ginecológica antes de realizar la prueba.

La colposcopia puede ser realizada sin ningún problema en mujeres embarazadas. Sin embargo, tanto el legrado como la biopsia deben ser evitados debido al mayor riesgo de sangrado y complicaciones en el embarazo.

También no se debe llevar a cabo la  biopsia en pacientes que toman anticoagulantes. Si es posible, se debe suspender el medicamento antes del examen para reducir al mínimo el riesgo de hemorragias.

La paciente que irá someterse a una colposcopia debe evitar las relaciones sexuales en los 2 días que anteceden el examen. También no se recomienda introducir objetos en la vagina, sea un tampón, cremas, pomadas o supositorios vaginales en las 48 horas anteriores.

Complicaciones de la colposcopia

Si respetados los requisitos descritos en el tema anterior, el riesgo de complicaciones de la colposcopia es muy bajo. De hecho, la colposcopia no acarrea ningún riesgo. Lo que puede causar complicaciones es la biopsia y el legrado, que pueden causar sangrado o infección.

La tasa de complicaciones es muy baja. El riesgo de sangrado en pacientes no embarazadas y sin cambios de la coagulación es demasiado pequeño. Después de la biopsia, el ginecólogo suele utilizar una solución llamada Monsel, que ayuda a cicatrizar la lesión, estancando cualquier sangrado que pueda ocurrir.

La colposcopia con biopsia no interfiere en absoluto con la fertilidad de la paciente

Cuidados después de la colposcopia

Alguna incomodidad vaginal  puede ocurrir en los 2 o 3 primeros días después del examen. Pequeñas hemorragias pueden ocurrir por hasta una semana. Flujos también son comunes y pueden tener una coloración oscura si el médico ha utilizado la solución de Monsel.

Se sugiere evitar ejercicios en las primeras 24 a 48 horas después del procedimiento. Las relaciones sexuales deben ser evitadas durante por lo menos 1 semana. Ducha vaginal y tampón también no deben ser utilizados.

Tu ginecólogo debe ser contactado caso notes: sangrado abundante, fiebre, intenso dolor abdominal o en la región vaginal y flujos con olor muy fuerte.

Es importante saber que el resultado de la biopsia suele demorar, pudiendo estar disponibles después de 2 o 3 semanas.

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