HIPOGLUCEMIA – Causas y Síntomas

Índice

En este artículo vamos a discutir los siguientes puntos sobre la hipoglucemia:

  • Qué es.
  • Cuáles son sus síntomas.
  • Causas de hipoglucemia en pacientes no diabéticos.
  • Hipoglucemia en la diabetes mellitus.
  • Cuál es su tratamiento.

Introdución

Hipoglucemia es el término médico utilizado para denominar la reducción de los  niveles de glucosa (azúcar) en la sangre. Como la glucosa es la principal fuente de energía del organismo, la hipoglucemia produce signos y síntomas típicos, como debilidad, sudores, temblores y otros, que solamente desaparecen si se corrige el nivel de glucosa en la sangre.

Aunque la mayoría de los casos de hipoglucemia ocurra como efecto colateral del tratamiento de la diabetes, también puede surgir, raramente, en pacientes que no son diabéticos.

Qué es la hipoglucemia

En personas saludables, la glucemia, o sea, los niveles de glucosa en la sangre se mantienen estables por medio de la acción de varias hormonas, siendo la insulina y el glucagón los principales. Para entender como surge la hipoglucemia, vamos a resumir de forma bien sencilla los mecanismos fisiológicos de control de la glucosa sanguínea.

Cuando nos alimentamos, una gran carga de glucosa es absorbida en los intestinos. Esta glucosa absorbida es lanzada en la corriente sanguínea, haciendo con que las concentraciones en la sangre se eleven, lo que provoca una hiperglucemia transitoria. En este momento, el páncreas aumenta la liberación de insulina, hormona necesaria para que la glucosa pueda ser  utilizada por las células del organismo. La insulina provoca la reducción de la glucemia por medio de dos  vías principales: por permitir el consumo de la glucosa por las células y por estimular el almacenamiento de glucosa dentro del  hígado, bajo la forma de glucógeno.

Al contrario, cuando nos  quedamos mucho tiempo sin comer, los niveles de glucosa en la sangre sufren una progresiva reducción a medida que las células consumen azúcar para generar energía. Para evitar que ocurra hipoglucemia, el páncreas empieza a liberar  glucagón, una hormona que tiene acción antagónica a la insulina. El glucagón actúa estimulando la liberación de glucosa por el hígado, sea por la utilización del  glicógeno almacenado  o por la producción  directa de glucosa dentro del propio hígado, proceso llamado gliconeogénesis. El glucagón también es capaz de utilizar nuestras reservas de grasa y transformarla en glucosa (el glicerol, presente en los lípidos, es muy utilizado en la gliconeogénesis).

En personas normales, la hipoglucemia es un evento muy raro ya que, inclusive cuando quedamos muchas horas en ayuno, el organismo es capaz de movilizar nuestras reservas de glicógeno y grasa de forma a suministrar cantidades suficientes de azúcar para la sangre. Un individuo es capaz de quedar varios días sin comer y aún así no desarrollar  la hipoglucemia, caso haya reservas suficientes.

Por lo tanto, en resumen, la insulina es la hormona que actúa normalizando la glucemia cuando está elevada (hiperglucemia), mientras que el glucagón es la hormona que actúa  para normalizar la glucemia cuando está baja (hipoglucemia).

Los valores normales de glucosa en la sangre, cuando estamos en ayuno, son entre 70 y 100 mg/dl. Consideramos hipoglucemia los niveles de glucosa sanguínea inferiores a  60 mg/dl (algunos autores usan 70 mg/dl como límite).

Cuando nos alimentamos, la tasa de azúcar en la sangre puede  elevarse un poco hasta que la insulina logre su efecto de bajarla a los niveles normales. Por lo tanto, hiperglucemias transitorias son normales después de la  alimentación. En personas sin  diabetes mellitus, este valor de la glucemia, después de una comida, llamada glucemia postprandial, no suele ser superior a 140 mg/dl (lea: DIAGNÓSTICO DE LA DIABETES MELLITUS).

Al contrario de la hiperglucemia, que es un evento que puede ocurrir transitoriamente justo después de las comidas, la  hipoglucemia, en personas saludables,  no es un evento normal. Esto ocurre porque, habitualmente, no existen situaciones que provocan un rápido descenso de la  concentración de azúcar en la sangre, lo que permite al glucagón ejercer sus efectos antihipoglucemiantes antes que la glucemia sea inferior a 70 ó 60 mg/dl. En los pacientes con diabetes, la historia es muy diferente, como veremos posteriormente.

Síntomas de hipoglucemia

En la gran mayoría de los casos, los síntomas de hipoglucemia solamente surgen cuando el valor de la glucemia es inferior a 60 mg/dl. Como la glucosa es el principal combustible de nuestro cuerpo, cuando los niveles sanguíneos quedan bajos, sentimos signos y síntomas típicos que son resultantes no solo del sufrimiento celular, principalmente de las neuronas, por falta de energía, sino también de la reacción del  sistema nervioso al descenso de los valores de glucosa en la sangre. Vamos a  explicar las dos situaciones.

Síntomas adrenérgicos de la hipoglucemia

Cuando los niveles de azúcar en la sangre se vuelven peligrosamente muy bajos, además del  estímulo a la producción de glucagón, el cerebro, bajo estrés metabólico, también provoca una elevación de la adrenalina, que es una hormona que, además de inhibir la insulina, también estimula la liberación de las reservas de glucosa del hígado. La presencia de niveles elevados de adrenalina, glucagón y  algunas otras hormonas  contrarreguladoras en la sangre son las responsables de los síntomas adrenérgicos de la hipoglucemia, también llamados síntomas neurogénicos de la hipoglucemia.

Entre los signos y síntomas más comunes, podemos citar:

  • Sudores.
  • Temblores.
  • Nervosismo.
  • Calor.
  • Hambre.
  • Taquicardia (corazón acelerado).
  • Hormigueo en los labios o miembros.
  • Dolor de cabeza.

Los síntomas neurogénicos de la hipoglucemia, en general, surgen cuando la glucemia es inferior a 60 mg/dl. Algunos pacientes más sensibles pueden presentar síntomas ligeros con glucemias inferiores a 70 mg/dl.

Síntomas neuroglicopénicos de la hipoglucemia

Los llamados síntomas neuroglicopénicos de la hipoglucemia son aquellos que surgen debido a la falta de glucosa en las  células del cerebro. Habitualmente ocurren cuando la  glucemia está inferior a  55 ó 50 mg/dl. Siendo la glucosa la principal fuente de energía de las neuronas, cuando esta se vuelve  escasa, las células cerebrales empiezan a  funcionar de forma inadecuada, pudiendo causar, entre otros, los siguientes signos y  síntomas:

  • Postración.
  • Alteraciones de comportamiento.
  • Pérdida de la capacidad de raciocinio.
  • Letargia.
  • Falta de coordinación motora.
  • Discurso incoherente.
  • Alteraciones visuales.
  • Reducción del nivel de consciencia.
  • Convulsiones.
  • Coma.

Las tres últimas manifestaciones clínicas descritas suelen ocurrir solamente en los  casos de hipoglucemia severa, con valores de glucosa sanguínea inferiores a 40 mg/dl. Valores de hipoglucemia inferiores a 30 mg/dl pueden llevar a la muerte si no son reconocidos ni corregidos.

Hipoglucemia durante la noche

Uno de los mayores problemas de los que usan insulina durante la noche es el riesgo de  hipoglucemia durante el sueño, momento en que, por estar inconsciente, el paciente no consigue reconocer precozmente la presencia de los síntomas de azúcar bajo en la sangre.

Los episodios de hipoglucemia que surgen durante la madrugada se manifiestan como pesadillas, agitación durante el sueño y sudor excesivo. Al despertar el paciente puede sentirse fatigado, irritado o confuso. El gran riesgo es el paciente entrar en coma mientras duerme, hecho este que, obviamente, no será de pronto reconocido por los familiares.

Causas de hipoglucemia en pacientes no diabéticos

En la práctica médica, casi todos los casos de hipoglucemia ocurren en pacientes diabéticos debido al efecto adverso del tratamiento con insulina o hipoglucemiantes orales. Raramente la hipoglucemia puede surgir en pacientes no diabéticos. Algunas causas son:

  • Alcoholismo.
  • Cirrosis o hepatitis severa.
  • Desnutrición.
  • Deficiencia de cortisol.
  • Tumores del páncreas.
  • Medicamentos: gatifloxacino, quinina, indometacina, litio y pentamidina.
  • Cirugías para reducción de estómago.

Personas saludables  raramente presentan hipoglucemia. Si te quedas más cansado, irritado, con dolor de cabeza o sin energía después de largos periodos en ayuno no significa, necesariamente, que está con hipoglucemia. Eso es una reacción normal del cuerpo al hambre y no exactamente debido a niveles bajos de azúcar en la sangre. Para  caracterizarse una hipoglucemia el paciente debe estar con una glucemia inferior a 60 mg/dl.

Hipoglucemia en la diabetes mellitus

Como se explicó anteriormente,  la hipoglucemia es un evento que, salvo en raros casos, ocurre básicamente en los pacientes con diabetes mellitus en tratamiento, principalmente en los que hacen uso de inyecciones de insulina, lo que es común en los  pacientes con diabetes tipo 1 o diabetes tipo 2 en fase avanzada (lea: SÍNTOMAS DE LA DIABETES).

En las personas sin diabetes, el páncreas consigue controlar de forma precisa los niveles de glucosa en la sangre.  La insulina es producida de forma constante, con aumentos y reducciones de su liberación a lo largo del día,  de acuerdo con los valores de la glucemia.

Los pacientes con diabetes mellitus tipo 1 no producen insulina y necesitan que se reponga esta hormona, artificialmente, varias veces al día. Cuando se administra la  insulina artificialmente, el ritmo y la cantidad que llegan a la corriente sanguínea son completamente diferentes del modo que el páncreas lo hace. Si la dosis de la insulina es  excesiva para la cantidad de azúcar en la sangre, la glucosa bajará mucho, pudiendo provocar hipoglucemia. La hipoglucemia también puede surgir en caso de que el paciente quede mucho tiempo sin alimentarse o cambie súbitamente  su alimentación, ingiriendo menos carbohidratos.

La prescripción de insulina, en general, es fija- el paciente toma x unidades en un determinado horario. Si el  paciente toma habitualmente 10 unidades de insulina por la noche, esta cantidad puede ser excesiva, caso él resuelva no cenar; o deficiente, caso él ingiera alimentos durante la cena y pase la noche asaltando la heladera. El páncreas saludable consigue fácilmente lidiar con estos cambios repentinos de  dieta, pero el paciente diabético dependiente de insulina no lo hace.

Aunque el  paciente utilice bomba para infundir insulina o corrija las dosis administradas de acuerdo con la glucemia capilar, aun así hay el riesgo de episodios de hipoglucemia ya que estas técnicas también son muy inferiores cuando comparadas a la forma natural del páncreas producir hormonas. Lamentablemente todavía no conseguimos encontrar una forma de administrar insulina que se parezca con la secreción natural por el páncreas.

El paciente que toma insulina, desafortunadamente, necesita tener una dieta regular y estable, además de mantener niveles de  actividad física  semejantes a lo largo de los días. Cualquier cambio debe ser acompañado de la corrección en la dosis de insulina, lo que en la práctica es difícil visto que no hay  un cálculo exacto de la cantidad que será reducida. Todo se basa en  tentativas y errores.

Los pacientes con diabetes tipo 2 suelen producir insulina, pero el organismo es resistente a la hormona. Hay insulina, pero ella  no actúa bien. Para estos casos existen drogas que aumentan la eficacia de la insulina y su producción por el páncreas. Son los llamados hipoglucemiantes orales o antidiabéticos orales. Algunas de estas drogas, como la glipizida, glibenclamida, glimepirida o la repaglinida también pueden  causar hipoglucemias, principalmente en los pacientes más viejos. Sin embargo, la mayoría de los antidiabéticos orales no suelen provocar hipoglucemia, incluyendo la metformina, acarbosa, rosiglitazona o pioglitazona.

Tratamiento de la hipoglucemia

Los pacientes con diabetes deben ser instruidos a reconocer precozmente los signos y  síntomas de hipoglucemia para que puedan, prontamente, actuar en el  sentido de corregir los valores del azúcar en la sangre. Si el paciente tiene el aparato  para medir la glucemia capilar a mano, lo ideal es verificar la glucemia para identificar el grado de hipoglucemia. Estos valores pueden ser útiles para una posterior corrección de las dosis de insulina, caso es necesario.

En los pacientes conscientes y con síntomas ligeros, la hipoglucemia puede ser fácilmente revertida con la ingestión de 15 a 20 gramos de glucosa. Esta cantidad puede ser obtenida con un vaso de jugo o gaseosa no dietética, 1 cuchara sopera de miel o azúcar, una tajada de torrada, 4 galletas, o una porción de cualquier alimento rico en carbohidratos. Y existen a venta pastillas especiales para diabetes, conteniendo cerca de 5 gramos de glucosa cada una. Los pacientes diabéticos en uso de insulina son orientados a llevar estas pastillas siempre a mano para casos de hipoglucemia que ocurran a lo largo del día.

Es importante destacar que, cuando ocurre una hipoglucemia, no sirve comer exageradamente ya que esta conducta, además de no corregir más rápidamente la glucemia, también puede llevar a un cuadro de hiperglucemia. Lo cierto es ingerir 15 a 20 gramos de glucosa y esperar 15 minutos. Si la hipoglucemia persiste,  se puede ingerir una nueva dosis de glucosa. Si después de  3 dosis la hipoglucemia no cede, el paciente debe procurar atención médica. El individuo con hipoglucemia no debe, bajo hipótesis ninguna, conducir vehículos. Alguien debe llevarlo al hospital.

En los casos de hipoglucemia más severa, en que el paciente se encuentra con nivel de consciencia reducido, los familiares deben llevar el paciente inmediatamente a un hospital para que pueda ser  debidamente tratado. Mientras la atención médica no llega,  si el paciente no está agitado o teniendo crisis convulsiva,  se puede  fregar  pequeñas cantidades de azúcar en la encía. No intente ofrecer alimentos o líquidos para personas  con nivel de consciencia reducido pues pueden  atragantarse y  broncoaspirarlos (aspirar el contenido en dirección a los pulmones).

Si el paciente tiene historia de crisis frecuentes de hipoglucemia severa, algunos familiares pueden aprender a administrar por vía subcutánea o intramuscular una inyección de glucagón. Existen kits a venta en las farmacias.

En el hospital, pacientes con hipoglucemia más severa son tratados con glucosa por vía intravenosa. La corrección de la hipoglucemia, de esta forma, es prácticamente inmediata.

En la gran mayoría de los casos, episodios de hipoglucemia, inclusive los severos, no suelen dejar secuelas. Pero en los niños los episodios muy frecuentes  de hipoglucemia severa pueden perjudicar el desarrollo.

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