¿LAS PÍLDORAS ANTICONCEPTIVAS PUEDEN CAUSAR CÁNCER?

¿Será qué en nombre de control de la natalidad estamos provocando más casos de cáncer en la población de lo que sería de esperarse si no existiera la píldora?

La píldora anticonceptiva es un método anticonceptivo altamente eficaz, con una tasa de éxito de alrededor del 97%, pudendo llegar a los increíbles 99,9% si se toma correctamente. Estos resultados han hecho de los anticonceptivos orales uno de los más populares métodos  de control de natalidad en todo el mundo. Actualmente, alrededor del 10% de la población femenina en edad fértil utiliza la píldora regularmente como un método de control de la natalidad.

Sin embargo, desde el inicio de su comercialización, allí en los años 1960, la comunidad científica y la población se preocupan en saber si existe alguna relación directa entre el uso de las píldoras anticonceptivas y el cáncer, especialmente aquellos que tienen una estrecha relación con las hormonas femeninas, como el cáncer de mama, de ovario o del útero.

¿Después de todo, la píldora anticonceptiva aumenta el riesgo de tener un cáncer o será que ella ayuda a prevenir su aparición?

En este artículo vamos a explicar en un lenguaje sencillo lo que nos dicen los estudios científicos realizados en las últimas décadas sobre la relación entre los anticonceptivos hormonales y la incidencia de neoplasias malignas.

Tipos de hormonas de la píldora anticonceptiva

Hay 2 tipos de píldora anticonceptiva en el mercado: aquellas compuestas por la hormonas estrógeno y progesterona y las compuestas por progesterona, llamadas  mini-píldora.

En los primeros años de su existencia, la dosificación de hormonas en las pastillas era muy alta, lo que causó un gran número de efectos secundarios como enfermedades cardiovasculares, trombosis y posiblemente los casos de cáncer. Hasta 1975 los estudios señalaron un mayor riesgo de cáncer de mama y cuello uterino en las mujeres que tomaron la píldora anticonceptiva.

En las últimas décadas, sin embargo, la cantidad de esta hormona en los anticonceptivos orales viene cayendo constantemente. Además, la variedad de las hormonas sintéticas también cambió mucho. Solamente con relación a la progestina, la forma sintética de la progesterona, actualmente hay alrededor de una docena de tipos.

Por lo tanto, los estudios en los años 70 y 80 no pueden ser valorados hoy en día, puesto que la composición de las píldoras anticonceptivas ha cambiado sustancialmente. Tenemos que evaluar lo que nos dicen los últimos estudios. Lo que describimos aquí son las pruebas existentes hasta ahora para los tipos de cáncer más comúnmente asociados con el uso de la píldora.

Riesgo general de cáncer en las usuarias de la píldora anticonceptiva

Se estima que más de 300 millones de mujeres han usado la píldora anticonceptiva durante sus vidas, la mayoría de ellas durante varios años seguidos. De esta manera, desde el punto de vista de salud pública, es fundamental para comprender si el uso generalizado de este método anticonceptivo contribuye a un aumento en la incidencia global de cáncer, sin importar el tipo específico.

Como veremos  a continuación, la píldora parece aumentar el riesgo de algunos tipos de tumores malignos, pero también ayuda a reducir la ocurrencia de otros. ¿Pero, en general, será que la píldora ha aumentado los casos de cáncer en el mundo? ¿Será qué  en nombre de control de la natalidad estamos provocando más casos de cáncer en la población de lo que sería de esperarse si no existieran las píldoras anticonceptivas?

Para intentar responder a esta pregunta, un gran estudio inglés acompaño aproximadamente  a 50 mil mujeres durante un promedio de 24 años. La mitad de ellas usaba las píldoras anticonceptivas y la otra mitad nunca había tomado ninguna píldora. Los resultados mostraron una reducción de alrededor del 12% en el número total de todos los tipos de cánceres y del 29% en cánceres ginecológicos en el grupo que usaba la píldora. Por otra parte, cuando se observó el único grupo de mujeres que utilizó la píldora durante más de 8 años sin parar, se observó una tendencia al aumento del total de casos de cánceres, especialmente en aquellas que fumaban.

Es importante tener en cuenta que el estudio, a pesar de haber sido  publicado en 2007, se inició en 1968, abarcando muchos años de uso de anticonceptivos con altas dosis de hormonas. Más del 75% de las mujeres en el estudio utilizaban píldoras con dosis de al menos 50 mcg de etinilestradiol (estrógeno), que es una dosis más alta que la mayoría de las nuevas píldoras, que suelen tener entre 20 y 40 mcg de etinilestradiol.

Riesgo de cáncer de endometrio

Endometrio es el nombre que damos al tejido que recubre la cavidad intrauterina. El cáncer de endometrio es el 6º tipo de cáncer más común, con alrededor de 300.000 casos al año en todo el mundo. Este cáncer afecta generalmente a mujeres mayores de 50 años, siendo 61 años la edad promedio en que se lo diagnostica.

Desde hace algunos años sabemos que el uso de la píldora anticonceptiva ayuda a reducir la incidencia de cáncer de endometrio en un 50%. Varios estudios demuestran que, cuanto mayor es el tiempo de uso de anticonceptivos orales, menor será el riesgo de desarrollar cáncer de endometrio. Aún más impresionante es que el efecto protector se mantiene por más de 20 años después de interrumpir la píldora.

Riesgo de cáncer de ovario

El cáncer de ovario es el séptimo tipo de cáncer más frecuente en las mujeres, con alrededor de 230.000 casos al año en todo el mundo. Sin embargo, él es el más mortífero cáncer ginecológico, pues no se diagnostica generalmente en etapas tempranas.

Como en el cáncer de endometrio, el uso de los anticonceptivos hormonales también ayuda a reducir el riesgo de cáncer de ovario. Los estudios demuestran que después de 1 año de uso, el riesgo se reduce en aproximadamente un 10%. Después de 5 años, la incidencia del cáncer de ovario se vuelve un 50%  menor y este efecto protector se mantiene por más de 30 años después de la suspensión de la píldora.

Riesgo de cáncer de cuello uterino

El cáncer de cuello uterino es el 3° tipo más común en las mujeres, con alrededor de 550.000 nuevos casos al año en todo el mundo.

El cáncer de cuello uterino se relaciona estrechamente con la infección del virus VPH, que es responsable de más del 90% de los casos. Los estudios sugieren que en las mujeres que tienen VPH, el uso de la píldora anticonceptiva aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino. Cuanto más tiempo la mujer toma la píldora, mayor será el riesgo. Sin embargo, la buena noticia es que después de 10 años de suspensión de la píldora anticonceptiva, el riesgo de cáncer vuelve a ser el mismo que en el restante de la población femenina.

Como la mayoría de los cánceres de cuello uterino se presenta solamente en mujeres con  más de 45-50 años, el uso de anticonceptivos orales durante los 20 y 30 años de edad termina siendo seguro, ya que inclusive si hay un aumento del riesgo, la incidencia de nuevos casos de cáncer en mujeres jóvenes es todavía muy baja. Basta con que la mujer interrumpa la píldora alrededor de los 40 años, que en la fase más crítica, a partir de los 50 años, ella ya no tiene más la influencia negativa de las hormonas anticonceptivas.

En las mujeres que no tienen el virus VPH no hay evidencias que la píldora aumente el riesgo de cáncer de cuello uterino.

Para más informaciones sobre el VPH y cáncer de cuello uterino, accede a los siguientes artículos:

Riesgo de cáncer de mama

El cáncer de mama es el cáncer más común en las mujeres y el segundo más común en los seres humanos.

La relación entre el uso de la  píldora anticonceptiva y el cáncer de mama no es todavía bien entendida, porque los diversos estudios sobre el tema han mostrado resultados contradictorios. Estudios más antiguos, iniciados en las décadas de 1970 o 1980, señalaban un pequeño aumento del riesgo. Al igual que ocurre en el cáncer de cuello uterino, estos estudios demostraron que la elevación del riesgo desaparece tras la suspensión de la píldora. Los últimos estudios, sin embargo, no mostraron ningún aumento del riesgo de cáncer de mama en usuarias de anticonceptivos hormonales. No hay, por lo tanto, nivel de evidencia suficiente para afirmar que los anticonceptivos hormonales, en las dosis actuales, aumenten el riesgo de cáncer de mama.

Esta dificultad en establecerse cualquier relación casual se produce no sólo porque los niveles de hormonas en la píldora vienen cayendo con los años, lo que crea cierta confusión en los estudios a largo plazo, sino también porque el cáncer de mama es raro en mujeres jóvenes. Incluso si hay un aumento del porcentaje de riesgo, como la incidencia es naturalmente muy baja, el resultado final termina permaneciendo también muy bajo.

Riesgo de cáncer de hígado

El uso de anticonceptivos hormonales está claramente vinculado a un mayor riesgo de adenoma hepático, que es un tumor benigno del hígado. Sin embargo, este riesgo ha ido disminuyendo con los años, según los niveles de las píldoras de estrógeno se reducen progresivamente. Estos tumores benignos pueden sangrar o sufrir ruptura, pero el riesgo de transformación en un cáncer es bajo, menos del 10%.

En relación con el cáncer de hígado denominado hepatocarcinoma, no existe evidencia de que el uso de la píldora anticonceptiva esté relacionado con un aumento de su incidencia.