Infección urinaria

Infección urinaria es el nombre dado a la infección de cualquier estructura del tracto  urinario, incluyendo la uretra, la vejiga, los uréteres o riñones. En más del 95% de los pacientes la infección es de origen bacteriana, siendo la bacteria Escherichia coli (E.coli) responsable de más de 3/4 de estos casos.

No existe un tratamiento único para todas las formas de infección urinaria. El medicamento más apropiado depende del agente causal, del sexo del paciente, de la localización del tracto urinario afectado, de la severidad de la enfermedad y del estado clínico del paciente.

En este artículo vamos a hablar del tratamiento de la cistitis, incluyendo las siguientes situaciones clínicas:

  • Tratamiento de cistitis en mujeres.
  • Tratamiento de  cistitis en hombres.
  • Tratamiento de  cistitis en mujeres embarazadas.

Tratamiento de la cistitis

Cistitis es el nombre dado a la infección de la vejiga, siendo la forma más simple y más común de infección urinaria. La cistitis se produce preferentemente en las mujeres, siendo infrecuente en hombres sanos.

Hemos dividido la explicación del tratamiento de la cistitis en 5 grupos:

  1. Cistitis no complicada en mujeres.
  2. Cistitis complicada en mujeres.
  3. Cistitis en mujeres embarazadas.
  4. Cistitis  en hombres.
  5. Urocultivo positivo en pacientes sin síntomas.

Si quieres saber más informaciones sobre la cistitis, además del tratamiento, lee: CISTITIS – Causas, Síntomas y Tratamiento.

a. Cistitis no complicada

La infección de la vejiga que ocurre en mujeres sin problemas de salud se llama cistitis no complicada. Este es el tipo más común de infección urinaria.

La gran mayoría de los casos de cistitis no complicada es causada por la bacteria E. coli, pero otras bacterias como Proteus mirabilis, Klebsiella pneumoniae y Staphylococcus saprophyticus también pueden ser las causadoras. Por lo tanto, el tratamiento de la cistitis no complicada en mujeres siempre debe incluir un antibiótico que tenga acción contra estas bacterias, principalmente sobre la E. coli, responsable de más del 80% de los casos.

La elección del antibiótico se hace más correctamente en base a los resultados del urocultivo, examen de orina usado para identificar la bacteria que está causando la infección. En el resultado de la cultura de la orina, además de identificar la bacteria, el laboratorio también proporciona una lista de antibióticos que in vitro se mostraron más eficaces para combatirla. Esta lista se llama antibiograma. Por lo tanto, cuando el médico tiene acceso al resultado de la cultura de la orina, la elección del antibiótico debe siempre basarse en el antibiograma (Lee: EXAMEN DE UROCULTIVO Y ANTIBIOGRAMA).

Cabe destacar que, en la mayoría de las veces,  la cistitis es una infección simple y de fácil tratamiento, y no es necesario solicitar urocultivo en todos los casos. El resultado del cultivo de orina lleva 2 a 4 días para quedarse disponible, lo que retrasaría el inicio del tratamiento y alivio de los síntomas. En general, como los síntomas son muy típicos, en la sospecha de cistitis no complicada en mujeres, el médico está autorizado a iniciar antibióticos empíricamente, sin pedir ningún examen.

Los remedios más utilizados contra la cistitis son los antibióticos que actúan sobre las bacterias que normalmente causan infección urinaria, especialmente contra la bacteria E. coli. Las mejores opciones de tratamiento empírico (sin orientación del antibiograma) incluyen:

– Nitrofurantoína 100 mg de 12/12 durante 5 a 7 días (lee: NITROFURANTOÍNA – Para qué Sirve, Dosis y Efectos Secundarios).
– Trimetoprim-sulfametoxazol (Bactrim) 160/800 mg de 12/12 horas durante 3 días (lee: Sulfametoxazol y Trimetoprima – Para qué sirve, Dosis y Efectos).
– Fosfomicina 3 g en única dosis.
– Levofloxacino 250 mg a 500 mg 1x al día durante 3 días.
– Ciprofloxacino 250 a 500 mg de 12/12 horas durante 3 días.
– Norfloxacino 400 mg de 12/12 horas durante 3 días.
– Amoxicilina + ácido clavulánico 500 mg de 12/12 horas durante 5 a 7 días (amoxicilina pura, sin ácido clavulánico, no tiene mucha eficacia  para tratar cistitis).

La elección del mejor tratamiento recae en el médico, basado en el conocimiento del perfil de sensibilidad de la E.coli en cada comunidad. Existen lugares, por ejemplo, donde la tasa de resistencia de E.coli al Bactrim es alta, y esto no es una buena opción para el tratamiento empírico.

La Fenazopiridina o la metenamina no son antibióticos efectivos y, por lo tanto, no sirven para tratar la infección urinaria. Estos fármacos son solamente analgésicos, que sirven solamente para aliviar temporalmente los síntomas del ardor urinario, sin una acción eficaz sobre las bacterias (Lee: DOLOR AL ORINAR – PRINCIPALES CAUSAS).

ATENCIÓN: no use este texto para auto medicarse. Indicar antibióticos es tarea del médico. La elección equivocada puede causar efectos secundarios graves y crear bacterias resistentes.

b. Cistitis complicada

Cistitis complicada es la infección de la vejiga que se produce en mujeres con problemas de salud que aumentan el riesgo de fracaso en el tratamiento. Generalmente se consideran cistitis complicadas las que ocurren en pacientes con:

– Diabetes (Lee: ¿QUÉ ES LA DIABETES?).
– Historia de pielonefritis aguda en los últimos 12 meses.
– Síntomas prolongados de infección urinaria.
– Infección o urinaria por bacterias resistentes a múltiples fármacos.
– Infección urinaria adquirida en ambiente hospitalario.
– Insuficiencia renal.
– Obstrucción del tracto urinario.
– Presencia de cálculo renal (Lee: CÁLCULO RENAL – Causas y Síntomas).
– Presencia de un catéter vesical, stent ureteral o nefrostomia.
– Instrumentación o cirugía reciente del tracto urinario.
– Anormalidad anatómica del tracto urinario.
– Incontinencia urinaria.
– Historia de infección urinaria en la infancia
– Trasplante renal u otras causas de inmunosupresión.

Pacientes con cistitis complicada siempre deben hacer exámenes de orina, principalmente urinocultivo. No hay necesidad de esperar los resultados de la prueba para iniciar el tratamiento con antibióticos, pero tener un antibiograma y la bacteria causante de la  infección urinaria  identificada dentro de 2 o 3 días ayuda mucho para decidir el  paso siguiente caso la paciente no ha mejorado en las primeras 72 horas de tratamiento empírico. En general, se aconseja a la paciente que va al laboratorio hacer un examen de orina y que inmediatamente inicie el tratamiento con antibióticos.

Las mejores opciones de tratamiento empírico (sin orientación del antibiograma) de cistitis complicada incluyen:

– Levofloxacina 500 a 750 mg 1x al día durante 5 a 14 días, dependiendo de la severidad del caso.
– Ciprofloxacina 500 mg de 12/12 horas durante 5 a 14 días, dependiendo de la severidad del caso.

Si el paciente no muestra signos de mejora en 2 o 3 días, se debe cambiar el antibiótico según el antibiograma que ya deberá estar disponible en este momento.

En casos de pacientes con cálculos renales u obstrucciones del tracto urinario, la extirpación quirúrgica de estos puede ser necesaria para que el  tratamiento tenga éxito. Del mismo modo, pacientes con sonda vesical o stent en el uréter pueden tener que intercambiarlos para deshacerse de la infección del tracto urinario. La bacteria puede alojarse en cualquiera de estas estructuras y “ocultarse” del antibiótico, siendo muy difícil su eliminación solamente con la medicación.

c. Cistitis en mujeres embarazadas

Aproximadamente un 2% de las gestantes presentan al menos uno episodio de cistitis durante el embarazo. El riesgo de la subida de las bacterias de la vejiga a los riñones es mayor para las mujeres embarazadas, haciendo con que toda la cistitis en este grupo sea considerada una cistitis complicada. Además, la presencia de bacterias en la orina se asocia con problemas en el embarazo, como parto prematuro, bajo peso del feto y muerte fetal.

Debido al riesgo de malas formaciones fetales, no todos los antibióticos pueden ser usados en mujeres embarazadas. Por lo tanto, las mujeres embarazadas merecen un enfoque distinto de otros pacientes con cistitis complicada.

Todas las mujeres embarazadas con síntomas  sugestivos de cistitis deben hacer un cultivo de orina y comenzar tratamiento antibiótico empírico. Las mejores opciones son:

– Nitrofurantoína 100 mg de 12/12 horas durante 5 a 7 días.
– Cefpodoxima 100 mg de 12/12 horas durante 3 a 7 días.
– Amoxicilina-clavulánico 500 mg de 12/12 horas durante 3 a 7 días.
– Fosfomicina 3 g en  única dosis.
– Cefalexina 500 mg de 12/12 horas durante 3-7 días.

El Trimethoprim-sulfamethoxazole (Bactrim) 160/800 mg 12/12:00 durante 3 días es una opción, pero solamente a partir  del segundo trimestre, y esto debe ser evitado en las primeras 12 semanas de embarazo. La familia de antibióticos de las quinolonas, como ciprofloxacina, norfloxacina y levofloxacino está contraindicada en el embarazo.

Una semana después del final del tratamiento, debe repetirse el urocultivo para confirmar la eliminación de la bacteria. Si el urocultivo es positivo para la misma bacteria, se debe repetir el tratamiento, esta vez por más tiempo.

Por otro lado, si la cultura de la orina confirmar la eliminación de bacterias, se debe repetir cada mes hasta el final del embarazo para asegurarse de que no habrá nuevas infecciones.

Para obtener más informaciones sobre infección del tracto urinario en el embarazo, lee: INFECCIÓN URINARIA EN EL EMBARAZO – Síntomas y Tratamiento.

d. Cistitis en hombres

La cistitis es un cuadro mucho menos común en hombres que en mujeres debido a la mayor longitud de la uretra, al ambiente periuretral menos húmedo, a la colonización de bacterias más pequeña en la región alrededor de la uretra y la presencia de sustancias antibacterianas en el líquido prostático.

Generalmente, las cistitis en los hombres ocurren en aquellos con anormalidades del tracto urinario, sean mal formaciones en los niños pequeños o enfermedades urológicas en los pacientes ancianos, tales como problemas de próstata. Sin embargo, las cistitis no complicadas pueden ocurrir en un pequeño número de hombres entre 15 y 50 años de edad sin problemas de salud.

Todos los hombres con síntomas sugestivos cistitis deben hacer un cultivo de orina y comenzar tratamiento antibiótico empírico. Las mejores opciones son:

– Trimetoprim-sulfametoxazol (Bactrim) 160/800 mg de 12/12 horas por lo menos 7 días.
– Levofloxacino 500mg 1x al día por lo menos 7 días.
– Ciprofloxacino 500mg de 12/12 horas por lo menos 7 días.

Si después de 48-72 horas no ocurrir mejora, el tratamiento debe ajustarse según el resultado del urinocultivo y del antibiograma. En estos casos, se debe hacer una investigación sobre cambios en la anatomía urológica.

Siempre debemos tener en cuenta que los síntomas de la infección del tracto urinario en los hombres no indican, necesariamente, una cistitis, ya que prostatitis (Lee: PROSTATITIS – Síntomas y tratamiento) y uretritis, como en el caso de la gonorrea (Lee: GONORREA – Síntomas y Tratamiento), pueden tener síntomas muy similares.

Urocultivo positivo en pacientes sin síntomas – bacteriuria asintomática.

La cistitis es la inflamación de la vejiga causada por bacterias. La mera presencia de bacterias en la orina, sin signos de inflamación de la vejiga, no se considera una infección, pero sino una colonización. Una analogía fácil de entender es con la piel. Tener bacterias presentes en la piel es totalmente diferente que  tener una infección en la piel. Por lo tanto, la mera presencia de bacterias en la orina no es suficiente para el diagnóstico de una infección. Para ser cistitis es necesario que el paciente tenga síntomas de una vejiga inflamada, como dolor para orinar, sangre en la orina, ganas constante de  orinar, incluso con la vejiga vacía, etc.

Inclusive en el caso de la bacteria E. coli, hay cepas menos virulentas, capaces de proliferarse en la orina, pero sin fuerza para causar inflamación de la vejiga. Un urocultivo positivo, inclusive para E. coli, en un paciente sin quejas, no debe ser valorado en la mayoría de los casos. De hecho, si el paciente no tiene quejas urinarias, no tiene sentido solicitar un cultivo de orina.

La presencia de bacterias en la orina sin síntomas se denomina bacteriuria asintomática y no debe ser tratada con antibióticos en la mayoría de los casos. Las únicas excepciones son las mujeres embarazadas y pacientes que se someterán a cirugías urológicas. En estos casos, se indica la realización de urocultivo, inclusive sin síntomas, y el tratamiento según el  resultado del antibiograma. En los demás casos, el tratamiento de la bacteriuria asintomática no presenta beneficios y todavía puede estimular el desarrollo de bacterias resistentes.

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Médico especialista en Medicina Interna y Nefrología. Títulos reconocidos por el Colegio de Nefrología Portugués y la Sociedad Brasileña de Nefrología. Editor jefe del sitio web MD.Saúde desde 2008