DOLOR DE GARGANTA – Síntomas e Tratamiento

DOLOR DE GARGANTA
El dolor de garganta es uno de los síntomas más comunes de la práctica médica, siendo frecuente tanto en adultos cuanto en niños. La inflamación de la garganta surge, generalmente, debido a un cuadro de faringitis y/o amigdalitis, o sea, inflamación de la faringe o de la amígdala, respectivamente.

Existen varias causas para el dolor de garganta, siendo más de la mitad de los casos de origen viral, generalmente por gripe, resfriado o mononucleosis.

En este artículo vamos a hablar sobre la faringitis de origen viral y bacteriano, abordando sus síntomas, complicaciones y tratamiento. Si estás buscando información sobre la infección del adenoides, accede al siguiente enlace: ADENOIDES EN NIÑOS – Síntomas y Tratamiento.

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¿Qué son la faringitis y la amigdalitis?

La faringitis es el nombre dado a la inflamación de la faringe; la amigdalitis es una inflamación de las amígdalas. Ambas presentan como síntoma principal el dolor de garganta. Como están anatómicamente próximas, es muy común la faringe y las amígdalas inflamar al mismo tiempo, un cuadro llamado faringoamigdalitis. A pesar de inflamar juntas, algunas personas tienen predominantemente amigdalitis, mientras otras faringitis. A lo largo del texto voy a alternar los términos faringitis y amigdalitis, pero lo que sirve para una también sirve para otra.

faringitis

La  faringoamigdalitis puede ser causada por infecciones virales o bacterianas. La mayoría de los casos es de origen viral. Varios tipos de virus pueden producir faringitis o amigdalitis. La gripe es un ejemplo común de una faringitis de origen viral.

Las faringitis  virales son procesos benignos que se resuelven espontáneamente, a diferencia de la faringitis o amigdalitis bacteriana, que puede causar complicaciones tales como abscesos y fiebre reumática. El dolor de garganta causado por bacterias debe ser tratado, preferiblemente, con antibióticos (explico por qué más adelante).

Tanto la faringitis bacteriana como la viral pueden ser transmitidas para otras personas. En general, los dolores de garganta provocados por virosis son altamente contagiosos, mientras los provocados por bacterias solamente son transmitidas para personas con contacto próximo y prolongado, como familiares o amigos muy próximos

Causas del dolor de garganta

A pesar de este artículo hablar más sobre las faringitis de origen viral y bacteriano, merece la pena citar rápidamente las principales causas del dolor de garganta, una vez que ni todas las causas son de origen infeccioso.

Dolor de garganta de origen no infeccioso, alrededor del 30% de los casos

  • Alergias
  • Reflujo gastroesofágico.
  • Irritación de la garganta causada por el humo del cigarrillo o el alcohol.
  • Dolor de garganta por sequedad mucosa en las personas que duermen con la boca abierta.
  • Frío y baja humedad.
  • Uso excesivo de la voz.
  • Tumores de la laringe o la orofaringe (causa rara del dolor de garganta).

Dolor de garganta de origen viral – aproximadamente el 50% de los casos

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  • Gripe (causada por el virus de la Influenza).
  • Resfriado (causado por los virus Rinovirus, Adenovirus, Virus sincitial respiratorio, Coronavirus y Parainfluenza).
  • Mononucleosis (causada por el virus Epstein Barr ).
  • Herpangina (causada por el virus Coxsackievirus).
  • Herpes (causada por el virus Herpes simplex).
  • Infección aguda por VIH.

Dolor de garganta de origen bacteriano – aproximadamente el 20% de los casos

  • Estreptococos del grupo A – la causa bacteriana más común.
  • Estreptococos del grupo C.
  • Estreptococos del grupo G.

¿Cómo distinguir un dolor de garganta de origen bacteriano o viral no contagioso?

Cuando el paciente se presenta con la garganta inflamada, dos puntos necesitan ser evaluados: las características de la inflamación y la existencia o no de síntomas asociados.

Las faringitis de origen no infeccioso suelen ser fáciles de ser distinguidas ya que no provocan pus en la garganta o en las amígdalas y no acostumbran estar acompañadas de otros síntomas, tales como fiebre, caída del estado general, pérdida del apetito, etc. La única excepción es el dolor de garganta de origen alérgico, que puede estar asociado a otros síntomas alérgicos como conjuntivitis, rinitis y estornudos.

Ya las faringoamigdalitis de origen infeccioso (viral o bacteriano) frecuentemente provocan fiebre, caída del estado general, pérdida de apetito, apatía, dolor en el cuerpo y otros síntomas típicos de una infección.

El modo más correcto de distinguir una faringitis viral de una faringitis bacteriana es a través de la recolección de material de la garganta por swab o Zaragatoa, una varilla con algodón en la punta usada para recolectar material del área inflamada para posterior evaluación en laboratorio. El análisis del material colectado por el swab consigue identificar el agente infeccioso, sea una bacteria o un virus.

A pesar de la ayuda del swab, hay un problema de orden práctica: la identificación del agente infeccioso tarda por lo menos 48-72h. Por eso, muchas veces, los médicos optan por iniciar el tratamiento basado en hallazgos clínicos. Inclusive ya existen pruebas de laboratorio más rápidas para identificar bacterias, pero ni siempre hay facilidad para recolectar y enviar el material para análisis.

Un examen que se puede hacer para saber si el paciente tuvo contacto reciente con la bacteria Estreptococos, que frecuentemente causa dolor de garganta, es la dosificación del anticuerpo antiestreptolisina , conocido también por la sigla ASLO. Los valores del ASLO comienzan a elevarse cerca de una a dos semanas tras el inicio de la faringitis/amigdalitis y alcanza su valor máximo alrededor de la 5ª semana. La dosificación del ASLO en los primeros días de infección solamente es útil si es comparada con una nueva dosificación semanas después. Si en el inicio de la enfermedad el paciente tenía niveles de ASLO bajo y semanas después está bien elevado, podemos afirmar que hubo una infección por la bacteria  Estreptococos.  Por lo tanto,  el examen acaba sirviendo más para saber retrospectivamente si el paciente tuvo o no una faringitis por Estreptococos, ya que el resultado solamente es positivo varios días después de la faringitis haber sido curada.

Como ni siempre tenemos a mano exámenes complementarios que nos ayudan a identificar el germen causador de un dolor de garganta, es importante saber por lo menos distinguir por los signos y síntomas una faringitis viral de una faringitis bacteriana.

Síntomas de la faringitis y amigdalitis

Los síntomas de amigdalitis y faringitis, en general, son:

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  • Dolor de garganta.
  • Dolor para tragar.
  • Fiebre.
  • Dolor en el cuerpo.
  • Dolor de cabeza.
  • Postración.

Todos los síntomas mencionados anteriormente son comunes tanto en infecciones virales como bacterianas. Son necesarios, por lo tanto, otros criterios para distinguir una de otra.

Signos y síntomas de la faringitis viral

Foto de uma faringite viral
Faringitis viral

Normalmente, las faringitis virales vienen acompañadas de otros signos de infección de las vías respiratorias, como tos, estornudos, constipación nasal, conjuntivitis, ronquera, inapetencia o dolores por el cuerpo. No es común una faringitis viral atacar solamente la garganta. El paciente habitualmente tiene un cuadro que sugiere una gripe o resfriado. Otra pista es que en la faringitis viral, a pesar de la garganta estar muy inflamada, no es común haber pus.

Algunos pacientes con alergia pueden acabar teniendo un cuadro parecido con faringitis viral, con rinosinusitis, estornudos, dolor de cabeza y malestar general. La garganta puede quedarse inflamada, pero el paciente no tiene fiebre en estos casos.

Signos y síntomas de la faringitis bacteriana

Foto de uma amigdalite bacteriana
Amigdalitis bacteriana

Ya las amigdalitis causadas por bacterias, además de no presentar los síntomas virales, típicos, como estornudos y congestión nasal, suelen causar puntos de pus en las amígdalas y aumento de los ganglios linfáticos (ganglios) del cuello. La faringitis bacteriana también puede causar edema de la úvula y puntos hemorrágicos en el paladar (puntos rojos, llamados petequias, en el cielo de la boca). La fiebre de la infección bacteriana suele ser más alta que en la viral, pero eso no es una regla, ya que hay casos de gripe con fiebre bien alta.

petequias paladar
Petequias en el paladar. Probable amigdalitis bacteriana

La presencia de pus y ganglios aumentados en la región del cuello habla fuertemente a favor de una faringitis bacteriana. Sin embargo, algunas infecciones virales, como la mononucleosis infecciosa, también pueden cursar con estos hallazgos.

La mononucleosis es causada por el virus de Epstein – Barr y se presenta, generalmente, con fiebre, amigdalitis purulenta y aumento de ganglios en la región posterior del cuello (a diferencia de la amigdalitis bacteriana que presenta agrandamiento de ganglios linfáticos de la región anterior del cuello).

Complicaciones de la amigdalitis bacteriana

Las faringoamigdalitis virales suelen mejorar espontáneamente después de pocos días, no provocando ningún tipo de problema mayor. Por otro lado, las faringoamigdalitis bacterianas pueden causar diversas complicaciones si no tratadas adecuadamente con antibióticos. Entre ellas podemos citar:

  • Fiebre reumática, que ocurre principalmente en niños y jóvenes.
  • Escarlatina, que es una enfermedad causada por la bacteria estreptococo.
  • Glomerulonefritis post estreptocócica, una lesión renal causada por la misma bacteria Estreptococos. Suele seguir con hipertensión arterial, presencia de sangre en la orina e insuficiencia renal aguda.
  • Existe un tipo de psoriasis, psoriasis en gotas, que se relaciona con faringitis por estreptococo. Son lesiones cutáneas que se presentan cuando hay una infección de garganta, desapareciendo después de su curación.

Durante la investigación de estas complicaciones, la dosificación del ASLO también es muy útil porque, en casos dudosos, puede ayudar a demostrar que el paciente presentaba una infección bacteriana por estreptococo en los últimos 2-3 meses.

Tratamiento de la amigdalitis | Remedios para el dolor de garganta

Para evitar las complicaciones de la amigdalitis bacteriana descrita anteriormente, se debe siempre hacer el tratamiento con antibióticos. En la mayoría de los casos, en 48 horas ya se tiene una gran mejoría de los síntomas. La investigación del germen en la garganta con swab debe ser realizada siempre que sea posible.

El tratamiento con antibióticos derivados de la penicilina, como amoxicilina (o amoxicilina + ácido clavulánico), debe ser hecho durante 10 días. En los pacientes alérgicos a la penicilina, una opción es Azitromicina durante 5 días. En aquellos pacientes con intenso edema de la faringe, que no consiguen tragar comprimidos, o en aquellos que no desean quedar tomando remedio durante varios días, una opción es la inyección intramuscular de penicilina Benzatina, el famoso Benzetacil, administrado en dosis única.

Si los síntomas de la faringitis bacteriana están muy fuertes, mientras espera el efecto de los antibióticos, los antiinflamatorios pueden ser usados para aliviar la inflamación de la garganta. Pero atención: las drogas antiinflamatorias son solamente sintomáticos,  y no tratan la infección bacteriana.

Las faringitis  virales normalmente duran sólo cuatro o cinco días. No hay necesidad, ni está indicado, el uso de antibióticos. Si los síntomas son muy incómodos, puedes utilizar medicamentos antiinflamatorios durante dos o tres días. Por otra parte, bastante reposo y buena hidratación.

Tratamientos naturales para el dolor de garganta:

  • Miel: No hay ningún trabajo que  ha podido demostrar un real beneficio de la miel.
  • Propóleos: Presenta efecto antiinflamatorio pequeño. Funciona mucho menos que cualquier antiinflamatorio común.
  • Papaína: además de no mejorar, en grandes cantidades puede empeorar la inflamación.
  • No hay trabajos que demuestren comprobar la eficacia de la homeopatía o fitoterapia en el tratamiento de las faringitis. El tiempo de enfermedad y la incidencia de complicaciones es igual al placebo.

Quien desear alivio sintomático sin tomar muchos medicamentos, lo ideal es realizar varias gárgaras diarias con agua tibia y una pizca de sal.

Extracción de amígdalas

La extracción de las amígdalas (amigdalotomía) es una opción en los niños que presentan más de seis episodios de faringitis estreptocócica al año. Ya en los adultos, como la incidencia de complicaciones es mucho menor, la amigdalotomía es más controvertida, ya que existe la posibilidad de no mejorar, haciendo con que el paciente deje de presentar episodios de amigdalitis y pase a tener episodios de faringitis, que al final es lo mismo.

La amigdalotomía también puede ser hecha en los casos de amígdalas muy grandes, que perjudican la respiración y causan ronquidos durante la noche, mal aliento o cuando hay absceso en las amígdalas.

Cáseo e criptas nas amigdalas
Cáseo y criptas en las amígdalas

Amigdalitis caseosa

En pacientes con infecciones de garganta de repetición se pueden forman criptas (pequeños agujeros) en las amígdalas. Estas acumulan cáseo (o caseum), una sustancia blanca o amarillenta, parecida con pus, que en la verdad son restos celulares de procesos inflamatorios antiguos (puntitos blancos en la foto abajo).

El cáseo puede causar mal aliento en personas con amigdalitis/faringitis crónica (leer: HALITOSIS – ¿Como eliminar el mal aliento?).

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